Rafael Corporan de los, Santos fue un dominicano pobre, como la gran mayoría de sus compatriotas, que luchó con tesón y trabajo para salir de la miseria.
Salió de ella, pero nunca olvidó a los que no tuvieron la suerte de prosperar y creo un emporio empresarial y radiar que puso al servicio exclusivo se pudiera decir de los más necesitados.
Fue igualmente un ente de unificación de la familia Dominicana, en la política tuvo el arte de saber que a ella se va a servir y sirvió, desde el ayuntamiento del Distrito nacional, y desde su posición de amigo y aliado en determinado momento de Presidentes y líderes y de partido en el ejercicio del poder.
Corporan estuvo en la radio y luego en la televisión y se sirvió de esos medios para paliar en la medida de lo posible las grandes necesidades de los pobres.
Hoy 10 años después de su muerte ese gran dominicano merece ser recordado con respeto y amor, y sería justo ponerlo en igualdad de condiciones con otras figuras de su estatura y bohemia y dedicarle una calle, o una estación de la nueva línea del Metro de Santo Domingo, más que merecido acto de reconocimiento a un ser humano excepcional.
jpm-am


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