Debe mover a reflexión la metamorfosis en una parte de la población que no recapacita de manera razonable, de modo que el sentido común le indique la importancia del respecto al derecho ajeno y al propio para una convivencia donde predomine la paz y se evite el runrún de que se pasa de la raya.
Es lo que ocurre cuando una serie de hechos abominables ponen en ascuas a la mayoría que aspira a no vivir en sobresaltos porque es amante de la paz, del respeto mutuo y la aplicación de las leyes en buena lid.
¿Qué tipo de crianza damos a nuestros hijos? ¿Das seguimiento a lo que hace tú vástago en la escuela u otro escenario? Cuando tu hijo lleva dinero y otros objetos a la casa, ¿indagas su procedencia?
Se asume que el padre y la madre son el modelo a seguir. El hombre y la mujer en este terruño, en su mayoría es excelente padre y madre, incluso en los casos separación corporal se mantiene velando por sus muchachos en procura de un desarrollo integral.
Los menos dan a sus hijos ejemplos nada plausibles y les importa un bledo. Los asaltos en residencias, en negocios, en vehículos o a caminantes se han convertido de un dolor de cabeza. La desconfianza se explaya y se desconfía del ropaje de “titiri mundati.”
A la par, estamos todos tras las rejas en residencias y negocios. El semblante más adusto o el más angelical de una persona puede dar tremenda sorpresa y terminar en un asalto. Si usted sale a una diligencia y la vivienda queda sola, es posible que se encuentre con que “la mudaron” los ladrones.
La matanza de hombres y mujeres, en la que éstas últimas caen usualmente en el primer round por razones triviales que llegan a segar sus vidas, hace tiempo que se pasa de la raya.
Es preciso que cada persona asuma el propósito de ser mejor, si no lo fuere, y que quienes aplican las leyes mantengan presente la importancia de la probidad, decoro y lealtad en apego al estricto cumplimiento de la legislación.
Lo anterior puede contribuir a que retorne la fe en el mantenimiento del derecho a la vida, la dignidad humana, el derecho a la igualdad, el derecho a la libertad (no al libertinaje), la seguridad personal y la libertad de tránsito sin temor.
Ya esto se pasa de la raya. A todos aquellos que en vez de trabajar dignamente atropellan a los demás mediante infinitas modalidades que no se derivan de la honestidad, hay ponerle un límite. Los dominicanos que desean vivir en tranquilidad, tendrán que repensar si dejan a los delincuentes por sus fueros o se animan a un cambio de situación.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Nicaragua responde críticas de RD al presidente Daniel Ortega
RD condena anuncio de Ortega sobre elecciones en Nicaragua
Demandan a Trump por forzar a medio EU cooperar inmigración
Banco Central dice crecimiento interanual fue de 6.4% en junio
EU anuncia aranceles a 60 países tras expirar el temporal del 10%
Gobierno reduce este viernes la jornada laboral por los JCC 2026
Ucrania anuncia un acuerdo para fabricar misiles Patriots
Tribunal enjuicia exfuncionarios asociados a bandas haitianas
Gobierno aprueba 45 empresas femeninas emprender en Haití
Organizaciones femeninas haitianas respaldan al gobierno

