El ponche, el vino, la cerveza y clarooo, el romo andan por sus fueros y provocan la alegría y el desafuero.
Ahí conjuga el alcohol la diversión de los que en sana convivencia disfrutan, aligeran la carga, con los que o siempre la tienen ligera o aprovechan y descargan en excesos.
Así de un lado, la repartidera de abrazos y de regalos relega los malos momentos, acerca, sensibiliza y vuelve a la gente más humana. Sí, aunque solo sea por esta época.
Lástima, lástima que del otro lado haya un panorama distinto, el de los que en un derroche de disfrute provocan su desgracia y la ajena con acciones desproporcionadas.
Los accidentes de tránsito, esa pandemia perpetrada, suben, elevados de forma lamentable, empañan la Navidad y el Año Nuevo y dejan la estela de luto que cada año llega en forma de recuerdo.
Sí, que el espíritu navideño con todo y Santicló, sustituto del niño Jesús, prime en nuestros corazones y que reine la paz. Sí, queremos eso. Mas, es muy obvio que debemos trabajarlo.
No basta con desear de forma hasta mecánica, hay que construirlo, edificado chin a chin con los materiales esenciales: la cordura, la tolerancia, el perdón, la sensatez.
Empecemos pero ya.
jpm-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Irán asegura que responderá de manera «decisiva» ataques EEUU
EU niega Guardia de Irán haya alcanzado 2 de sus destructores
Rusia dice usará fuerza militar para eliminar amenaza OTAN
30 años de democracia…¿De verdad hace falta un Trujillo?
Reino Unidos concede a Haití exportaciones sin aranceles
Revelan «artimañas» filiación partidista por comicios en Haití
Proponen novela escritor Haití para 12 premios internacionales
Trump califica de estupenda su conversación con Vladimir Putin
Pide Abinader demuestre con hechos que primero está el país
Nicaragua cierra su embajada en Dominicana en medio tensiones


