Esto se puede afirmar, porque la figura y el discurso del Sr. Presidente, están caracterizados por una pose de campaña electoral no terminada el 5 de julio del 2020, cuando ganó la Presidencia de la República.
La emergencia sanitaria en que tomó las riendas del país, le permitió la dispensa de todos los sectores nacionales para buscar los recursos y divisas necesarios para combatir la pandemia del Covid-19, y tratar de reactivar una economía vapuleada y estancada.
Con excepción de los recursos empleados en las vacunas e insumos destinados a luchar contra la pandemia, nadie sabe dónde fueron a parar US $13,000 mil millones de dólares tomados prestados por este gobierno con la excusa de la emergencia nacional.
En un pomposo escenario, donde de seguro se gastó una enorme bicoca, para que el presidente Abinader hablara por tan solo media hora; se decantó con un nuevo programa de gobierno, de un contenido muy diferente al de la pasada campaña electoral.
Y es así, porque plantear tan sólo las diez reformas que enumeró, dejan de lado todo el planteamiento político en que estuvo basado su arquetipo electoral; los pactos socio-económicos que absorberán esas reformas, consumiría el resto del tiempo del período de Luis Abinader, y nadie puede asegurar que se concretarán las reformas planteadas.
Por otro lado, agotada la capacidad de inyección de divisas por vía de préstamos, ¿con cuales recursos, se construirán esos mega proyectos que acaba de enumerar el Presidente?
Hasta ahora, este gobierno había viajado cómodo, con la excusa de la emergencia nacional; pero a partir de este momento, ningún sector político dominicano puede decidir compartir la responsabilidad histórica de un endeudamiento irresponsable, que compromete el futuro de las generaciones por venir.
El descuido de las áreas productivas, especialmente las que tienen que ver con la alimentación del pueblo dominicano, ha sido uno de puntos más oscuros de este año de administración del PRM; no hay forma de justificar el embate de la fiebre porcina africana, que no sea por el descuido de las autoridades del campo.
Por solo mencionar uno, este es un rudo golpe a nuestros productores; justificando ahora una importación masiva de carne de pollo, para sustituir el componente porcino afectado por la fiebre porcina; eso es lo que se ve; lo que no se ve es el propósito de desmembrar nuestra industria avícola.
Con solo dos de las reformas anunciadas, el presidente Luis Abinader aprenderá como se le hacen rolos a la cabeza de uno de nuestros puentes; ellas son, la reforma fiscal y la reforma a la Constitución.
JPM


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Luis esta haciendo un excelente trabajo.los apoyamos. Danilo y el pld se robaron todos dejaron el pais en banca rota…solo le queda llorar y difamar al pld.