New York.- El presidente del PLD y ex presidente de la República Dominicana, señor Leonel Fernández, se disparó diciendo que está “en la calle defendiendo la Constitución y la democracia dominicana”.
Y defender algo, en este caso dos valores político-jurídicos tan importantes como la Constitución y la Democracia, significa que hay un enemigo, un agresor que pone en peligro su existencia.
No hay que ser muy inteligente ni siguiera saber “conceptualizar” para comprender que al enemigo que alude el Sr. Fernández no es exógeno, sino criollo. Más aun. No está en la oposición política, sino en el propio oficialismo.
Debería decir que ese enemigo está en su propio partido, en su propio entorno político. El peligro lo encarna y representa el propio partido del cual él es presidente, no tan sólo su compañero de muchos años Danilo Medina.
Este tipo de dicotomía es lo que me lleva a decir que el nuestro es un país bizarro, raro, contradictorio. Un país donde no pasará mucho tiempo para empezar a llover hacia arriba y donde en el juego de beisbol el ponche será un “home run” y el “home run” será ponche.
En fin, el presidente del PLD ha admitido que quienes atentan contra la democracia y la Constitución son sus compañeros de partido. Que belleza amigo Sancho.


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