La tarde del viernes se quiso ir, y yo quise dormir. No más de una hora pasó y oraciones y cánticos cristianos me despertaron.
En la penumbra de mi habitación y en lo indeciso que se tornó el momento, me concentro y trato de entender lo que pasaba fuera, del lado de la calle.
Me paro a una ventana y comienzan a moverse en fila decenas de feligreses y autoridades y directores de diferentes parroquias de Gazcue, Zona Colonial y Ciudad Nueva, quienes marchaban en procesión, de larga cola, con velas encendidas en manos, tratando de impregnar en sus entornos un mensaje de Paz.
Dios está en todas partes, es otra conclusión. También puedo decir que el mensaje cristiano es preventivo cuando toca y penetra en el corazón del antisocial más cercano, que anida en las calles e inactiva su accionar por una oración.
Lamento que este mensaje transformador no sea parte de las portadas y titulares de muchos medios informativos del país.
Ahora hago lo que está a mi alcance. Digo que al parecer vivimos a espaldas de Dios. Encontrarnos con Dios no está en la agenda del día.
Mientras Dios sea el ente regulador de la vida de los seres humanos habrá esperanza de un mundo tranquilo y mejor colaboración.
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Honduras solicita asesoría a RD para Juegos Centroamericanos
Presidente Honduras ve a RD referente seguridad fronteriza
Difunden nuevas imágenes de Maduro detenido en prisión NY
Presidentes de RD y Honduras firman instrumentos bilaterales
Danilo Medina pide investigar causas de mortalidad neonatal
Al menos 2 muertos en ataque de EEUU en estrecho de Ormuz
Apagón masivo afecta a cinco estados occidente de Venezuela
Ucrania y Rusia intensifican sus ataques en la última semana
Estudio reporta un 74 % menos mortalidad pacientes VIH en RD
COLOMBIA: Gobierno termina diálogos con grupos armados


