El recién proceso electoral de medio tiempo en el Senado, la Cámara de Representantes y gobernaciones de los EE.UU., en el que el Partido Republicano sufrió una apabullante derrota de manos de los demócratas, tiene varias enseñanzas para el mundo de la política internacional y una de las más importantes es que el pueblo no le otorga el poder para usted creerse un emperador que puede arremeter, sin consecuencias, contra todos, países o personas que disientan de su política y se la pase agrediendo impunemente a todo el mundo.
El caso de los EE.UU. tiene sus particularidades y vimos con asombro que un partido como el Republicano, se pusiera en manos de una persona sin escrúpulos, convicto, por demás, por condenas dictadas en su contra, y con un nivel de megalomanía que lo convierte en un ser repugnante capaz de iniciar guerras insensatas sin importar las consecuencias económicas para las grandes mayorías, solo para favorecer los intereses económicos de sus aliados y familiares.
Ante esta humillante derrota de Donald Trump, hay que esperar a enero para observar las reacciones de un león herido que amenazó con vetar todas las iniciativas de los demócratas, sin detenerse a pensar en las consecuencias que pudieran incluir un impeachment en su contra.
jpm-sp

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Guido Gómez Mazara descarta fracturas en el PRM en 2028
DGII recauda $83,680 millones y acumula $834,850 en el 2026
Presidente entrega títulos a 2,500 familias El Almirante II
Cuba denuncia sanciones de EEUU afectan empresas chinas
BRASIL: Diez muertos tras caer coche a lago en Río de Janeiro
ECUADOR: Miles protestan contra políticas del Gobierno
Petróleo registra fuerte caída semanal por debajo de US$100
Tigres del Licey celebran 119 años con homenaje a leyendas
Incendio afecta la azotea del Centro Otorrinolaringología
Trump considera «altamente improbable» ataques a Irán


No fue una Victoria Democrata…ese acontecimiento solo fue un escarmiento a los excesos de un Presidente, que al final no deja de tener sus razones…la izquierda es una myerda que no tiene nada que aportar..que todos sabemos la cascara de la que esta formada, y que en esta oportunidad sale favorecida…por los errores de otro…