Durante la alcaldía de Rafael Corporán de los Santos tuve la oportunidad de acompañarlo en varios congresos internacionales de alcaldes en países de América y Europa. Esto me llevó a adquirir valiosos conocimientos fruto de las experiencias que compartían en esos eventos los más exitosos alcaldes del mundo.
En España observé que los alcaldes que llegaban eran tratados con la misma seriedad que un jefe de Estado. Recuerdo en esa visita a Madrid en la que Corporán fue recibido con seguridad, protocolos y una estructura de apoyo que semejaba la de un presidente.
Al preguntarle a un asistente del alcalde de Madrid sobre esas diferencias, me respondió que «en Madrid un alcalde es como un pequeño presidente: responsable de la policía, del transporte y de una variedad de áreas municipales».
Esa afirmación llamó mi atención porque en la República Dominicana, nuestros ayuntamientos poco a poco han sido despojados de funciones claves. Ejemplos concretos: muchas alcaldías ya no tienen plena competencia sobre el tránsito urbano (ahora gestionado por INTRANT).
La autoridad municipal sobre los residuos sólidos está muy disminuida, con entidades centrales interviniendo en la recolección. También la aprobación y supervisión del uso del suelo, autorizaciones de construcciones, ornato y desarrollos urbanos se han centralizado, obstaculizando la capacidad local de gobernar.

Ante esa realidad, es urgente que las alcaldías dominicanas recuperen funciones vitales que las conviertan en verdaderas instancias de gobierno local.
Mayor poder
Un alcalde con mayor poder local puede cambiar la vida de su gente. No necesitamos únicamente grandes autopistas o rascacielos, sino gobiernos municipales fuertes que atiendan lo cotidiano: calles iluminadas, movilidad fluida, residuos controlados, zonas verdes, desarrollo ordenado.
Un alcalde que gobierna como “pequeño presidente” entiende que su mandato no termina en el salón de un ayuntamiento: va hasta el barrio más olvidado, hasta la esquina que necesita semáforo, hasta el ciudadano que exige respuesta.
La descentralización no es un capricho técnico: es un mecanismo para acercar el poder al pueblo. Y si queremos ciudades más humanas, más funcionales, debemos permitir que el alcalde recupere su rango, su responsabilidad y su visión.
Porque cuando un alcalde actúa como un líder local con poder real, su ciudad se convierte en el mejor reflejo del país que queremos construir.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Dólar y euro subieron; eran vendidos a $58.72 y $68.74
Gobierno anuncia inversión de mil millones en hospital Gautier
MIDE inaugura el XII Simposio Internacional UNADE 2026
BANÍ: Inician obras turísticas con inversión de $136 millones
Vicepresidenta entrega obras e inicia proyecto agua La Romana
Aplazan para 5 agosto revisión de coerción a Santiago Hazim
Representante de La Vega gana Miss Universo Rep. Dominicana
Gobierno entrega ambulancias para emergencias en S. Ramírez
Cap Cana y MIVHED buscan modernizar permisología en RD
RD comienza a cerrar una deuda legislativa histórica


