Casi todos los presidentes de los países de América Latina en sus visitas a Uruguay acuden al humilde hogar de Pepe Mujica para tomarse fotos con el paradigma de liderazgo humilde, sencillo, pulcro y austero del siglo XXI.
El expresidente uruguayo camina al sepulcro y a la inmortalidad, igual como sucedió con Joaquín Balaguer.
Los presidentes que visitan a Pepe Mujica lo hacen sólo en busca de imágenes con impacto noticioso, pero en nada comparten la filosofía y forma de vida de un ser humano que ejerció la presidencia y moldeó el poder a sus convicciones, diferente a la conducta de doble moral que caracteriza a los políticos latinoamericanos.

Van hacia dónde Pepe Mujica no para aprender de él, sino con el único propósito de hacer marketing presentándose al lado de un personaje egregio, especie en extinción.
La gran verdad es que todos los presidentes de América Latina, incluyendo a Luís Abinader, admiran, valoran y respetan a donde Pepe Mujica, pero ninguno quiere parecerse a él, ni seguir sus pasos.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Abinader pide en ONU pasar de decisiones a acciones por Haití
Abinader recorre a pie calles de Nueva York; saluda dominicanos
Presidente Irán muestra en ONU fotos niños víctimas ataques EU
Irán califica de «calumnias» acusaciones de Trump en ONU
Se entrega uno de supuestos asesinos esposa Julián Oro Duro
Dólar subió a RD$59.65; el euro se mantiene en 70.04 pesos
EU, Dinamarca y Groenlandia firman acuerdo de seguridad
Ve justicia haitiana fue relegada en caso asesinato Juvenel Moise
Identifican presunto implicado en muerte de esposa de artista
MP denuncia procedimientos no realizados y cobrados al SeNaSa

