Santo Domingo. Rep. Dom. - 02 de Septiembre 2014
Opinión
28 Noviembre 2011
Presidente Trujillo cancela a Gregorio Urbano Gilbert
Por: Por BENJAMÍN SILVA MERCEDES*


Durante los últimos catorce años he estado leyendo los libros de Actas del ayuntamiento de San Pedro de Macorís.  Los mismos datan de 1886 a la fecha, y felizmente han sido restaurados y microfilmados por la Administración encabezada desde agosto del 2002 por el Alcalde Arquitecto Ramón Antonio Echavarría Peguero.Durante esos años he encontrado datos como estos: En una Sesión Ordinaria celebrada por la Sala Capitular el 1ro. de agosto de 1927, ésta aprobó “designar al señor Teódulo Pina Chevalier Inspector General de Espectáculos Públicos con sueldo mensual de $75.00 a cargo del Capítulo de Extraordinarios e Imprevistos” (P. 387, libro Actas número 16).  Más adelante, en la página 390,  aparece el señor Teódulo Pina Chevalier “dando las gracias por su nombramiento”.       El doctor Ramón Pina Acevedo me dijo, vía telefónica, que su padre había vivido durante varios años en Macorís del mar.Para el 20 de septiembre de 1930, a un mes y cuatro días de la asunción de Trujillo al poder, la Sala Capitular informa que el señor Pina Chevalier, como Secretario de Estado de Trabajo y Comunicaciones, anuncia “la instalación en esta ciudad de una estación radio-telegráfica y felicitando al pueblo de San Pedro de Macorís por tan valiosa adquisición” (P. 542, libro de Actas número 17).Más adelante, el 16 de febrero de 1932, Pina Chevalier le informa al Ayuntamiento que él “ha entrado a formar parte como condueño de “The National Soap Company”, fabricante del famoso jabón “León” y desea que el Ayuntamiento le compre todas las pastillas que necesite para su trabajo ordinario”. La Sala Capitular resolvió “que el Ayuntamiento se ocupará de que todas sus oficinas consuman ese producto”. (P. 80, libro Actas número 18.Finalmente, el 6 de octubre de 1933, Pina Chevalier, como Secretario de Estado, solicita por telegrama “la opinión sintética del Ayuntamiento respecto a la actitud antipatriótica de los dominicanos que en Cuba censuran al Gobierno Dominicano, inventando especies calumniosas contra altos funcionarios del Estado”. URBANO GILBERTEn cuanto al patriota Gregorio Urbano Gilbert, aunque he leído muchas cosas acerca de él, no sabía que la Sala Capitular del Ayuntamiento había creado, en Sesión del 1 de octubre de 1930, el cargo de Segundo Jefe de la Policía Municipal, nombrando al efecto a quien en enero de 1917 había enfrentado a las tropas yanquis que desembarcaban en el puerto de Macorís.Al décimo día de su nombramiento como Segundo Jefe de la Policía Municipal, Gregorio Urbano Gilbert ya le reclamaba al Ayuntamiento provisión de uniformes para los alistados (P. 556, libro número 17), decidiendo la Sala Capitular esperar hasta la entrega de un informe al respecto para dar solución a ese problema. Ese nombramiento de Gilbert  me sorprendió porque ya Trujillo estaba en el poder y conocía muy bien el historial de aquel. Tal parece que Trujillo no estaba al tanto de ese nombramiento.Sin embargo, de alguna forma supo la noticia, pues en una Sesión Ordinaria celebrada el 9 de enero de 1931 el Presidente de la Sala Capitular “expuso verbalmente que en reciente conversación que sostuviera con el Honorable señor Presidente de la República sobre el capítulo de la Policía, éste lo había autorizado a ordenarle al Primer Comisario a que hiciera las siguientes supresiones y descensos: suprimir a Gregorio Urbano Gilbert como Segundo Comisario;…” La lista sigue. (P. 628, libro Actas número 17). QUIEN FUE GREGORIO URBAN0 GILBERT?

Nació en Puerto Plata, el 25 de mayo de 1898. Fueron sus padres Benjamín Gilbert de las Islas Bahamas y Narcisa Suero de nacionalidad dominicana.

Desde muy joven, Gilbert fue a residir en San Pedro de Macorís, donde trabajó inicialmente como tipógrafo en una imprenta, y luego como dependiente de una pequeña tienda de provisiones. Su indignación contra las intervenciones militares de los Estados Unidos comenzó a aflorar cuando tropas de este país invadieron a Haití en 1915.

Cuando se produjo la intervención en nuestro país en 1916, Gilbert fue uno de los primeros residentes petromacorisanos que ofrecieron sus servicios a la Junta Nacionalista, que se fue creada en esta ciudad para protestar en contra de la ocupación extranjera.

Pero los norteamericanos llegaron a Macorís. El 10 de enero de 1917 arribaron a ese puerto las embarcaciones cargadas de soldados. Desde que recibió la noticia, Gilbert se puso en contacto con los jefes titulares de la resistencia patriótica, pero éstos le informaron que no había ningún plan de acción concreto para oponerse al desembarco.

Rotas sus ilusiones de participar en una resistencia colectiva y organizada contra los norteamericanos, el joven de 17 años tomó la histórica determinación de oponer resistencia individual al desembarco de tropas extranjeras.

En el negocio donde trabajaba se hizo de un pequeño revólver calibre32, diez cápsulas para el mismo y un cuchillo. De allí se dirigió al muelle, observó a los norteamericanos que desembarcaban  y escribió en un papel que luego introdujo en su bolsillo de su chaqueta: “ Muero, pero muero satisfecho porque es un acto de protesta contra la invasión de mi patria por fuerzas extranjeras” .

Minutos después al grito de  ¡Viva la República Dominicana! Gilbert descargó su revólver sobre un grupo de oficiales que desembarcaban. En la acción fue ultimado el oficial norteamericano C. H. Burton.

Gilbert salió ileso de esta balacera que le hubiera costado la muerte. Perseguido por las tropas norteamericanas, Gilbert se unió a las fuerzas guerrilleras comandadas por Vicente Evangelista, participando en varios combates en contra de las tropas extranjeras.

Después que este grupo fue desarticulado, se instaló en la ciudad de Monte Cristy, donde trabajó en una imprenta, hasta que fue delatado por Rafael Nolasco. Apresado por los norteamericanos, fue sometido a severos interrogatorios y encerrado en un hoyo de 25 pies de profundidad.

Luego se le condujo a Santo Domingo, donde fue condenado a ser colgado vivo hasta que muera. Las reiteradas demandas de que le fuera conmutada la pena, formulada por personalidades nacionales, lograron que el presidente Woodrow Wilson cambiara la sentencia de muerte por la de prisión perpetua.

El 2 de Octubre de 1922 fue puesto en libertad. Abandonó luego el país y visitó varios ápices latinoamericanos, hasta que en 1928, se integró a las guerrillas nicaragüenses que luchaban contra las tropas norteamericanas bajo la dirección de César Augusto Sandino. Allí ostentó el grado de capitán, y la designación como cuarto ayudante del Comando Supremo del Ejército Sandinista. Luego se le seleccionó como segundo ayudante que acompaño a Sandino en su viaje a México, en busca de ayuda para la causa que defendía.

Gilbert regresó a la Rep. Dom. Después de pasar un año en el ejército Sandinista.

En 1956 se doctoró en Filosofía en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Antes de su muerte le entregó sus memorias  a la UASD. Murió el 29 de Noviembre de 1970.
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