Por MARCELINO LARA
Las Mipymes son una parte esencial del motor de la economía dominicana, ya que representan el 98% del tejido empresarial, aportan el 32% del PIB, y generan más de 3 millones de empleos. De manera que, más del 60% de las personas ocupadas en nuestro país laboran en alguna mipyme.
El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes es el organismo rector de las mipymes y quien se encarga de su regulación y promoción. También tiene la potestad legal de clasificar a este tipo de empresas, según la Ley No. 187-17, usando los criterios de cantidad de empleados, y el monto de ventas brutas anuales, las cuales son indexadas cada año.
Actualmente, las categorías son las siguientes:
-Microempresas de subsistencia
Aquellas que sólo tienen 2 empleados y ventas brutas anuales hasta RD$856,460 pesos.
-Microempresas
Las que tienen entre 3 y 10 empleados y ventas brutas anuales hasta RD$11,419,855 millones de pesos.
-Pequeñas empresas
De 11 a 50 empleados y ventas brutas anuales hasta RD$77,084,019 millones de pesos.
-Medianas empresas
De 51 a 150 empleados y ventas brutas anuales hasta RD$288,351,330 millones de pesos.
En la actualidad, existen alrededor de 1.5 millones de empresas mipymes en República Dominicana. Sin embargo, la situación económica y financiera de dichas empresas se ha vuelto cada vez más compleja y difícil, afectando negativamente su desempeño operacional y financiero.
Impacto negtivo
La economía ha impactado de forma negativa la operatividad de las mipymes a través de:
-Lento crecimiento del PIB
-Inflación en precios de materias primas
-Devaluación del peso dominicano
-Aumento en el transporte
-Aumento en precio de combustible
-Aumento factura energía eléctrica
-Aumento de importaciones
Por otra parte, existen muchos otros aspectos que también afectan directamente el comportamiento financiero de las mipymes, como son:
-Elevados tipos de interés
-Pago del ITBIS
-Pagar 0.15% por transacciones bancarias
-Pago de ISR
-Pago del IPI
-Ley de residuos sólidos
-Pago de anticipo
-Reclasificación de categoría por la TSS
-Factura electrónica
-Costo laboral
-Avances tecnológicos
Todas estas situaciones expuestas anteriormente han venido deteriorando el estado financiero de las mipymes y muchas de ellas ya han empezado a cerrar, porque el gobierno dominicano las ha abandonado a su suerte, sin ningún tipo de apoyo fiscal ni tributario, como sucede con las grandes empresas.
El llamado gasto fiscal, que incluye los subsidios y las transferencias, sólo favorece a las grandes empresas, actuando como un poderoso escudo fiscal que las protege ante la presión de la administración tributaria. Mientras eso sucede, las mipymes son perseguidas sin tregua, y sin ningún tipo de perdón ni subterfugio fiscal que le permita aminorar su carga impositiva.
Esa realidad las está conduciendo a la quiebra de forma irremediable, ante la mirada indiferente de nuestras autoridades. Todas las semanas están quebrando tres y cuatro mipymes, impactando negativamente en la producción de bienes y servicios, pero también aumentando el desempleo en la economía dominicana.
Si queremos que las mipymes continúen siendo una fuerza importante del tejido empresarial dominicano, deberíamos ocuparnos con urgencia, de crear una nueva arquitectura fiscal y tributaria que contribuya a mejorar su desempeño financiero y operacional.
Así estaríamos contribuyendo a aumentar la producción de bienes y servicios, el empleo formal, y su participación en el PIB.
Y no debemos olvidar, que si aspiramos a reindustrializar la economía dominicana, sería inteligente empezar por fortalecer las mipymes e incentivar su desarrollo en todos los sectores económicos, ya sean de producción de bienes o de servicios.
Todavía estamos a tiempo. Empecemos a tomar decisiones favorables a las mipymes, antes que sea demasiado tarde, y tengamos que lamentar nuestra irresponsable indiferencia.
jpm-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
ESPAÑA: Sánchez niega apoyo ilegal PSOE; Junts pide renuncia
Abinader llama a la juventud a convertirse guardiana de ética
Soto “día a día” tras abandonar juego por molestias en espalda
Otros 5 mil desplazados por las bandas criminales en Haití
Canadá anuncia ayuda a Haití por unos 26 millones de dólares
Urgen abordar caso sobre niños de Haití desaparecidos en Chile
HAITÍ: Desplazados por bandas criminales Otros 5 mil haitianos
Baja natalidad y envejecimiento transformarán la población RD
Alertan crecimiento de la RD enfrenta desafíos estructurales
PERU: Declaran «improcedente» recurso anular voto extranjero


Son muchas las variables y para desarrollarlas se tomaría más de un artículo y tendríamos que ir a una mesa de trabajo para desarrollar un plan de acción inmediata para buscar una solución real a la situación actual que están viviendo los propietarios de las empresas que pertenecen a este importante sector de las Mipymes.
Felicidades para todas las madres en la República Dominicana!
Por estas razones, resulta indispensable revisar las políticas fiscales y de seguridad social que afectan a las mipymes, procurando mecanismos más flexibles y acordes con la realidad económica del sector. Fortalecer a las mipymes no debe verse como una concesión, sino como una inversión estratégica para preservar el empleo formal, estimular la producción nacional y garantizar una mayor sostenibilidad económica y fiscal para el país.
La consecuencia más preocupante es que, cuando un empleado necesita atención médica, puede encontrarse con limitaciones o inconvenientes en su cobertura debido a que la empresa no ha podido realizar los pagos correspondientes dentro de los plazos establecidos. Al final, el problema no solo impacta al empleador, sino también al trabajador y a su familia.
preocupa el esquema de contribuciones a la seguridad social. Independientemente de las dificultades económicas que enfrente una empresa o de las limitaciones de flujo de efectivo que pueda tener, las obligaciones con la TSS representan una carga significativa para muchos empleadores. Esto provoca que numerosas mipymes no puedan cumplir oportunamente con sus compromisos, generando atrasos que terminan afectando directamente a los trabajadores
Esta situación afecta especialmente a las Mipymes, cuyos márgenes de ganancia suelen ser reducidos y están sometidos a constantes presiones derivadas de la inflación, el aumento de los costos operativos y las elevadas tasas de financiamiento. Como consecuencia, muchas empresas deben destinar recursos que podrían utilizarse para capital de trabajo, inversión o generación de empleos al cumplimiento de obligaciones tributarias anticipadas.
En la práctica, al momento de realizar la declaración jurada anual, la determinación del impuesto no siempre se corresponde exclusivamente con los beneficios netos obtenidos por la empresa. Cuando el Impuesto Sobre la Renta (ISR) calculado resulta inferior al 1.5% de las ventas brutas anuales, el anticipo se determina sobre el monto que resulte mayor, generando una carga tributaria que muchas veces no refleja la verdadera rentabilidad del negocio
En otro orden, deseo expresar una preocupación sobre algunos de los aspectos que más afectan al sector de las mipymes. La solicitud de eliminar o reformar el sistema de anticipos no responde a un capricho empresarial, sino a una realidad financiera que limita seriamente la capacidad operativa de miles de negocios.
Sin un sector mipyme fuerte y sostenible, será difícil ampliar la base de contribuyentes, aumentar la recaudación fiscal y crear las condiciones necesarias para que futuras reformas tributarias sean efectivas. Fortalecer las mipymes no solo es una cuestión de apoyo empresarial, sino también una estrategia fundamental para impulsar el crecimiento económico, el empleo formal y la sostenibilidad financiera del Estado.
Si las autoridades no buscan soluciones inmediatas para los desafíos que enfrentan las mipymes, muchas podrían verse obligadas a reducir operaciones, cerrar o trasladarse a la informalidad. En un país donde la economía informal ronda entre el 55% y el 60% de la fuerza laboral, este fenómeno podría agravarse aún más.
Este es un artículo sin desperdicio, ya que aborda temas muy sensibles para uno de los sectores más importantes de la economía dominicana. Las mipymes son grandes generadoras de empleo, dinamizan la actividad económica y aportan de manera directa e indirecta más del 30% del Producto Interno Bruto (PIB).