URUGUAY.- Empezó a edificarse antes de la pandemia del covid-19 el primer «barrio de los dominicanos» en Montevideo, capital de Uruguay. Y con la emergencia sanitaria el asentamiento creció y reúne a 70 familias de isleños.
Entre los dominicanos que residen el país ubicado en Suramérica, resaltan José Acosta, de 50 años, seis de ellos en Uruguay, un hombro roto por una caída en moto justo cuando la empresa de vigilancia en la que trabajaba lo tenía sin el registro en la seguridad social.
Acosta llegó a esta nación desde Brasil, dando pequeños pasos con sus zapatos de payaso que lucen los colores de la bandera de República Dominicana como quien recuerda su origen al caminar, y un cartel que rezaba: Colabore com o artista e tire sua foto, obrigado (colabore con el artista y sáquese una foto, gracias), de acuerdo a una publicación del portal uruguayo El Observador.
“Ya sabía que quería pisar la tierra uruguaya, porque algunos de sus paisanos, de esos que entraron entre 2013 y 2015 cuando todavía no se les exigía visa de ingreso a los isleños. Ingresó por la frontera seca, sin papeles y estuvo durmiendo en un refugio lo que dura un embarazo hasta que regularizó su situación”, indica el portal.
SANTO DOMINGO.- La Clínica Abreu desmintió este sábado que el exponente de música urbana Aderly Ramírez, mejor conocido como Rochy RD, haya sido ingresado en este centro de estado ingresado en ese centro de salud debido a una hemorragia en el estómago,.
La dirección de este centro de salud desmintió una información que en este sentido ofreció en la mañana el abogado del exponente, Okensy Contreras.
“Se le notifica a nuestra comunidad que el artista del género urbano Aderly Ramírez (Rochy RD) no ha sido ingresado a nuestras instalaciones vía emergencia hasta el día de hoy sábado 23 de julio, 2022, 8:00pm”, señala un mensaje de la clínica .
Ramírez guarda prisión preventiva en Najayo-Hombres acusado de haber agredido sexualmente a una adolescente de 16 años de edad en una finca de Los Frailes, en Santo Domingo Este.
Según su abogado, su interenamiento se produjo luego de sufrir una hemorragia en el estómago debido a que debe llevar un régimen de alimentación especial pero debido a su prisión preventiva no ls está cumpliendo.
Una librería peculiar que operó en los 60 y los 70 fue Herrera y Lora, ubicada en la acera norte de la calle Mercedes, entre Espaillat y Polvorín.
Alfombrada de libros tirados en el piso, las estanterías repletas a más no poder, con lomas y torres formando una suerte de topografía bibliográfica, se especializó en el texto universitario. Los estudiantes de medicina, ingeniería, arquitectura, agronomía, veterinaria, derecho, contabilidad, economía, administración y sociología, acudíamos allí a suplirnos de material de estudio.
«Si no lo encuentras en Herrera y Lora, difícil que aparezca en otra parte» era entonces una expresión común.
EL AUTOR es sociólogo y comunicador. Reside en Santo Domingo.
Su dueño, Francisco Herrera Cabral, siempre permanecía de pie y atendía con seguridad los pedidos de los clientes. En su prodigioso cerebro computarizado se mantenía el inventario completo de la librería, junto a la ubicación precisa de cada obra. La primera vez que procuré un libro en lo que algunos llamaban peyorativamente «el Reguero» pude confirmar la exactitud del método infalible de Francisco.
Buscaba los dos volúmenes de la obra monumental Economía y Sociedad, de Max Weber, editados en 1964 por Fondo de Cultura Económica de México en traducción del republicano español José Medina Echavarría, a quien conocería y trataría en Chile entre 1966/71 como funcionario de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), presentado por mi profesor de sociología, el querido weberiano Enzo Faletto.
El señor Herrera Cabral, con su peculiar cara de malo -un verdadero «pan de Dios» era este personaje, uno de los hermanos menores del clan banilejo de los Herrera Cabral- frunciendo el ceño me espetó: «Repíteme el título que yo soy medio sordo«.
Al obrar en consecuencia a su requerimiento, me dijo seguro: «Sí, lo tengo. Busca por ahí -señalándome con el índice derecho el lugar-, en esa lomita de la esquina. Debe de estar debajo de esos libros de medicina, en la segunda capa sobre el piso». Con precisión de relojero suizo, el certero librero dio en el clavo. Efectivamente allí estaban los dos volúmenes procurados, con su portada azul añil de fondo y la foto del barbado sabio alemán.
Lo del precio era otra cosa. Como norma nunca figuraba en el libro. Lo tenía Herrera en su cabeza, el cofre que guardaba todos los detalles en este singular negocio de raíz canaria en versión criolla banileja. Con fama de carero, Herrera te decía: «dame tanto por los dos». La regla, según me había recomendado quien sería mi cuñado, el entonces estudiante de medicina Luis Ulises “Lichy” Rojas Franco, era regatear, a la manera como se transaba en los comercios de los árabes de la avenida Mella. «Siempre regatea, Papaché, que Herrera siempre cede».
Fabio Herrera Cabral
Siguiendo este práctico consejo, me aventuré a contra ofertar con un ingrediente más que persuasivo, mordiendo el interés del aguzado mercader (de los banilejos se ha dicho que son los judíos criollos por su acertado estilo de hacer negocio). «Sólo tengo tanto», le dije seguro, «así que eso te ofrezco». Herrera -un hombre de buena estatura- me inspeccionó de arriba abajo con mirada escrutadora, antes de formular su respuesta. «Está bien, llévatelo, pero ten en cuenta que ese libro no aparece en otra parte. Así que te lo estás llevando a precio de ganga. Además, son dos tomos empastados».
Con Herrera hice buena liga posteriormente, ayudado en la tarea en los años 70 por mi colega universitario Walter Cordero, profesor del Departamento de Sociología de la UASD y compañero de investigaciones, también banilejo y mejor conocedor del perfil del librero. Descubrí que detrás de ese rostro adusto de hombre de trato seco se ocultaba un ser humano bondadoso que aportó un servicio inestimable a los universitarios, aún a aquellos desconocidos para él.
En múltiples ocasiones fui testigo de escenas que certificaban su talante, cuando acudía alguien buscando un libro y no disponía del dinero suficiente para adquirirlo. «Llévatelo y me lo pagas cuando puedas», era su manera especial de hacer negocio. Yo le observaba y le decía: «Pero Francisco, si tú no lo conoces, ¿cómo sabes que volverá a pagarte?». Su respuesta era de una lógica rotunda: «Si es un estudiante universitario como parece serlo, volverá, porque aquí, en materia de textos universitarios, si no está todo, está casi todo». Pensaría, pienso yo, que el ojo del librero engorda el bolsillo.
En la Bolivar
La librería de Francisco Herrera Cabral tuvo un segundo local, al mudarse en los 70 a la Bolívar por los frentes de la calle Doctor Báez. Allí se organizó mejor, a la manera convencional, en un espacio más amplio y confortable. Un hijo del librero, Fabio, le asistió en esta etapa. Dinámico e inquieto vendedor,
Fabio tenía una pequeña camioneta japonesa que le servía para expandir la distribución y venta de libros y materiales escolares hacia el interior del país. Si mal no recuerdo, también incursionó en un negocio de camisetas y dulces, entre otras líneas que operó este febril y nato vendedor de Peravia.
En Baní
Los Herrera Cabral tenían tradición librera. En Baní, en el establecimiento comercial del patriarca del clan, don Fabio Herrera Echavarría -coeditor junto a Joaquín Incháustegui de Ecos del Valle, padre de Fabio, César, Rafael y Luis, así como de otros vástagos de una segunda camada, descendientes todos de dos hermanas Cabral con quienes desposó sucesivamente al enviudar de la primera-, funcionó una librería que manejaba Rafael. Quien luego sería uno de los maestros del periodismo dominicano desde la poltrona editorial del Listín Diario -antes jefe de redacción y director de La Nación, El Caribe y El Imparcial de Puerto Rico. En La Nación, el diario de la Avenida Mella, se inició como traductor de cables procedentes de las agencias noticiosas extranjeras, llevado de la mano de su primo hermano Héctor Incháustegui Cabral, entonces jefe de redacción y editorialista
Esa librería de la bucólica Baní fue la primera universidad de este autodidacta genial y sabio, devorador de libros, ensimismado en la lectura, tal como lo describen su compueblano Héctor Pérez Reyes y el propio Incháustegui Cabral, este último su principal y frecuente contertulio.
Rafael Herrera Cabral
Los anaqueles de la bien surtida librería pueblerina fueron repasados con devoción intelectual por quien sería en su fecunda y longeva existencia un poliedro de saberes. Historia, literatura, política, economía, sociología, filosofía, biografías, relaciones internacionales, eran platillos sustanciosos que alimentaban el espíritu curioso de este portento intelectual a quien quise de veras. Un conversador reflexivo, animado y kilométrico, con quien iniciaba diálogos en recepciones, que se extendían hasta las madrugadas en su oficina de la dirección del Listín Diario, entre volutas de humo de aromáticos cigarros, con un párpado medio caído y esa hermosa cabellera blanca desplegada al descuido. Con el escritorio lleno de papeles y las credencias repletas de libros a manera de rascacielos ilustrados.
En la librería de los Herrera en Baní no sólo llegaban libros. También revistas especializadas en varias materias y prensa internacional que suplían el interés de los comarcanos y más aún de los miembros de la propia familia y sus allegados. Se trataba de una ventana erudita abierta al mundo exterior desde la progresista comunidad del valle de Peravia.
Tal como me relatara con cierto dejo de nostalgia Fabio Herrera Roa, hijo del historiador César Herrera Cabral -autor de Historia de las Finanzas Públicas, De Harmont a Trujillo, La Batalla de Las Carreras, La Universidad Santo Tomás de Aquino, Cuadros Históricos Dominicanos y compilador en el AGI de Sevilla de una formidable colección de documentos de la historia colonial de Santo Domingo. Aparte de su obra periodística y como director del AGN, la BNPHU, la ODC y el despacho de prensa de la Presidencia. Junto a su labor municipalista.
Otro Herrera Cabral que salió de ese rincón erudito banilejo fue Fabio, el mayor de los hermanos, quien alcanzó los 97 años de fructífera existencia. De profesión agrimensor, fue multifacético hombre público de dilatada carrera en misiones consulares y diplomáticas -jefe de misión en Argentina, Paraguay y España-, en la Presidencia y Relaciones Exteriores, donde ocupó con probidad y buen tino las funciones de más alto rango. Miembro de la Comisión Nacional de Fronteras, por décadas factor clave en el manejo de las relaciones domínico-haitianas.
Procurado como consejero por administraciones variopintas por su experimentada sabiduría, sirvió a los gobiernos del Consejo de Estado, Bosch, el Triunvirato, Balaguer, Guzmán, Jorge Blanco y así sucesivamente, hasta su retiro. En sus últimos años trabajó en unas memorias tituladas «El Presente de Mi Pasado», pendientes de publicación. Su hijo Fabio Herrera Miniño, ingeniero civil y columnista de opinión, mantiene presencia fresca e independiente en el diarismo nacional. Y la antorcha de los banilejos que celebran su feria anual en la capital.
Dice Miguel Franjul, otro hijo de Peravia que ha honrado el periodismo como carrera y que hoy dirige el Listín Diario, que, en editoriales con motivo de la celebración de la Feria del Libro o las Navidades, don Rafael Herrera solía aconsejar: «Regalen un litro, pero también un libro». Remedo de aquella pasión iniciada en sus años mozos, cuando se encerraba a devorar libros y evitaba el roce social típico de la juventud, llegando al extremo de pelarse a rape a la manera de monje de clausura para aplicar su tiempo a la lectura.
Así aprendió lenguas varias y llenó de conocimientos su prodigiosa alforja que le llevó a la Junta Monetaria, como entendido en las complejas materias que rigen las políticas macroeconómicas que allí se formulan. A asistir a las asambleas generales de la UNESCO en París como parte de nuestra delegación oficial. A acompañarnos en seminarios académicos internacionales dedicados a los estudios dominicanos, como el celebrado en Rutgers-Newark, en la State University of New Jersey, coronado con fiesta en Seton Hall animada por un promisorio 4-40.
¡Cuántos Herrera hacen falta, para regar libros prodigiosos!
Desde su emancipación, en 1804, Haití vive bajo un régimen económico de subsistencia derivado de la abolición de la esclavitud y porque sus regímenes no han logrado ni mínimamente mantener la antigua condición de territorio francés de ultramar más rico del mundo.
Toussaint Louverture, líder de la guerra emancipadora haitiana, fue un genio militar que supo lidiar con los ejércitos imperiales de Inglaterra, España y Francia quien, literalmente, humilló al general Napoleón Bonaparte, al frustrar su intención de instalar un imperio colonial en las Américas.
Louverture murió en una ergástula francesa a donde fue trasladado después de su apresamiento en su hacienda después de acordar con el ejército francés que su rango y vida serían respetados, lo que no fue cumplido por el gobierno de Francia.
Esa revolución produjo también el degollamiento o expulsión de toda la población blanca y una cruenta represión contra los mulatos, por lo que ese conglomerado, originado en migraciones irregulares sobre la parte oeste de la Isla de Santo Domingo, quedó constituido por negros libertos.
Por 218 años la historia de Haití ha estado matizadas montoneras, dictaduras, invasiones y ocupaciones, sin que su economía se acerque siquiera a las condiciones de pre capitalista, lo que equivale a decir que la inmensa mayoría de ese pueblo ha vivido antes y después en condiciones de miseria y exclusión social y política.
Ese es el Haití que hoy padece del abandono de grandes metrópolis, incluido Francia, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) le debe mucho al sudor de millones de esclavos africanos en sus coloniales plantaciones de azúcar, o Estados Unidos que ocupó ese territorio insular durante muchos años, además de apadrinar, como lo hizo también en la parte este de la isla, turanias sin ejemplo.
Casi 12 millones de haitianos mal viven sobre un territorio desolado, huérfanos de mínimos estándares de salud, alimentación, educación, vivienda, transporte, seguridad, y en medio de una anarquía institucional, política y social, que expresa su deterioro a través de bandas armadas que controlan casi todo el territorio.
Por el drama descrito, pero en especial por el abandono a que es sometido, Haití representa hoy un grave peligro para la integridad territorial y para la soberanía plena de República Dominicana, porque millones de haitianos no tendrían otro lugar donde guarecerse.
No se trata de odio étnico ni de discriminación racial, económica o social, sino de una justa preocupación ante la evidente intención de grandes metrópolis de obligar a República Dominicana a ejercer el papel de reservorio de un previsible estallido migratorio haitiano.
La semana ha sido portadora de noticias que menguan el pesimismo:
El gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, informó que la inflación interanual fue inferior en mayo y junio que en abril, y que se espera que este comportamiento continúe lo que resta del año.
Después surgió la información que daba cuenta de un primer acuerdo entre Rusia y Ucrania, con la mediación de Turquía y de las Naciones Unidas, que facilitará la exportación de veintidós mil toneladas de trigo ucraniano y de fertilizantes rusos, lo que menguará la escasez de esos productos y reducirá sus precios en el mercado internacional.
Antes, el presidente Luis Abinader, percatado del efecto que tendría en las familias y en los negocios el tercer incremento de la tarifa energética, como parte de la programación escalonada de desmonte del subsidio eléctrico, anunció la suspensión de las futuras alzas e instruyó a desmontar el encarecimiento vigente para este mes, cosa que ya se oficializó con una resolución de la Superintendencia de Electricidad.
Por otra parte, el Seguro Nacional de Salud (SENASA) anunció el incremento de uno a dos millones de pesos en la cobertura a sus asegurados en 16 enfermedades catastróficas.
Y, dejando a un lado la inmadurez con la que se manejó en el Senado de la República la propuesta de Ley de Extinción de Dominio, la Cámara de Diputados logró un consenso que permitió la aprobación unánime de una pieza que salvó las inconstitucionalidades en las que habían incurrido los senadores, una de ellas, su aprobación con mayoría simple.
En contraste está la información de que mientras se apretaba la tuerca contra los clientes de las distribuidoras de electricidad elevándoles la factura energética, el superintendente de electricidad y los miembros del Consejo de la SIE, se despachaban un sustancioso aumento de sueldo pretextando que tenían que ponerse a tono con la inflación, convirtiéndose en los únicos dominicanos con tal privilegio.
El Banco Central Europeo anunció la mayor subida en cuarenta años de sus tasas de política monetaria, haciendo lo de otros emisores del mundo para tratar de contener la inflación,y eso puede tener un impacto desfavorable tanto en las inversiones europeas en República Dominicana como en los flujos turísticos.
También lamentar que el primer ministro italiano, Mariano Draghi, consumara la renuncia que había anunciado, porque no se conjugaron las condiciones que les hubiesen permitido variar su decisión.
Otro hecho que no se puede ignorar es la crisis en que está inmersa desde hace varias semanas, Panamá, el país con la mayor fortaleza económica en Centroamérica. Los reclamos principales parten del descontento con los niveles de inflación, de apenas, 5,2%, prácticamente la mitad de la que padece dominicana.
El ingreso per cápita de los panameños es tres veces superior al de los nicaragüenses, guatemaltecos, hondureños y salvadoreños. Su tasa de pobreza es de 12,3%; la de Costa Rica, 26,8%; El Salvador, 22,8%; Guatemala, 60%; y Honduras, 63%.
Eso verifica lo que dice Albert Camus, que “el espíritu de rebeldía se expresa difícilmente en las sociedades en que las desigualdades son muy grandes (régimen de castas hindúes) o, por el, contrario en aquellas en que la igualdad es absoluta (sociedades primitivas). En sociedad el espíritu de rebeldía sólo es posible en los grupos en que una igualdad teórica esconde grandes desigualdades de hecho…la rebeldía es propia del hombre informado, que posee la consciencia de sus derechos”.
Hay mayores protestas en sociedades de clase media.
NUEVA YORK.- Sin duda habrá gritos coreados de “¡Big Papi!” durante la ceremonia de incorporación de David Ortiz al Salón de la Fama este domingo en Cooperstown.
Ortiz bateó 541 cuadrangulares en 20 temporadas en las ligas mayores y ayudó a los Medias Rojas a ganar tres Series Mundiales.
Junto con el dominicano estarán en el escenario el triple campeón de bateo Tony Oliva y Jim Kaat, ganador de 283 juegos.
La lista de los jugadores a ser incorporados se completa con Gil Hodges, jugador de los Dodgers y mánager de los Mets de Nueva York que ganaron su primer campeonato en 1969; Minnie Miñoso, estrella de los Medias Blancas de Chicago en los años 50; Buck O’Neil, que jugó con los Monarcas de Kansas City de las Ligas Negras y fue un incansable promotor del juego; y Bud Fowler, un precursor negro del juego que creció en Cooperstown en la década de 1860 y jugó en una docena de ligas.
Uno de los encantos del béisbol es el hecho de algunos bateadores de poco nombre dominar a los lanzadores de mayor cartel, y lo inverso.
Por ejemplo, ¿cómo era posible que el utility dominicano Enrique Wilson le pegara con tanta facilidad (.364/.382/.485) a su compatriota Pedro Martínez, un Salón de la Fama?
En el caso de David Ortiz, el toletero quisqueyano tuvo dificultades contra serpentineros como el venezolano Rafael Betancourt, Brian Matusz y el colombiano José Quintana, lanzadores de respeto, pero no superestrellas. El que más dominó a Big Papi fue nada más y nada menos que su compatriota Bartolo Colón (de 36-4, para promedio de .111).
Lo inverso de Big Papi se produjo contra muchos pitchers, entre ellos algunos de los mejores de todos los tiempos. Estamos hablando de los Salón de la Fama Roy Halladay y el panameño Mariano Rivera, además del venezolano Félix Hernández—quien posiblemente tenga su placa en Cooperstown algún día—entre muchos otros.
Contra Halladay, Ortiz tuvo seis jonrones, cinco dobles y OPS de .867 en 96 turnos. Ante Rivera, incluyendo postemporada, se fue de 48-13 (.342) con un jonrón y tres dobles, además de un OPS de .838 en campaña regular. Y frente a Hernández, Big Papi registró .410/.490/.615 en 39 turnos, con de ocho bases por bolas para OPS de 1.105.
“Sé que me iba bien contra Marino, y me iba bien contra los ases”, dijo Ortiz al ponérsele el tema durante una llamada organizada por el Salón de la Fama la semana pasada. “Creo que era porque los ases no están con jueguitos. Te atacan. O tú le ganas o ellos te ganan”.
En la carrera de Ortiz, los números hablan por sí solos, por lo que el dominicano será exaltado al Salón de la Fama el domingo junto al cubano Tony Oliva y Jim Kaat, además de Gil Hodges, Bud Fowler, el cubano Orestes “Minnie” Miñoso y Bud Fowler de manera póstuma. En una carrera de 20 años en Grandes Ligas, Ortiz pegó 541 cuadrangulares, empujó 1,768 carreras y terminó con OPS de .931 y OPS+ de 141. Y en postemporada, se creció, dando batazo por batazo en el momento indicado, desde sus hits de oro en los playoffs del 2004 hasta sus jonrones clave en los del 2013, culminando aquella postemporada con una línea de .688/.760/1.188 (¡OPS de 1.948!) en la victoria de los Medias Rojas sobre los Cardenales en la Serie Mundial.
Tengo la fe de que aquí, en la República Dominicana, habrá de surgir una nueva generación de políticos y ciudadanos que le devuelvan a este país y su gente la confianza de que servir en la administración pública no es sinónimo de acumulación primaria y ascenso social.
Deberá surgir un nuevo colectivo de políticos y ciudadanos que entienda que el trabajar en el tren gubernamental no es un espacio para el tráfico de influencia y el reparto vulgar y desmedido.
Tengo la esperanza de que en esta media isla caribeña, más temprano que tarde, sus ciudadanos y políticos no seguirán pensando que ascender al gobierno y ocupar una posición es licencia para depredar sin piedad el presupuesto nacional.
Abrigo el deseo de que en esta época posmoderna los servidores públicos que vayan a ejercer alguna función en cualquiera de las instituciones estatales saquen de sus cabezas de que allí se van a enriquecer de forma acelerada y descarada.
Sueño con un nuevo ciudadano que ejerza la función pública desprovista de toda macula y habilidad maliciosa que lo conduzca a reproducir los terribles esquemas mafiosos que tradicionalmente se han enquistado en las distintas instancias del Estado.
Anhelo con delirio con que surja una nueva legión de colaboradores y políticos que modelen como conducta una verdadera vocación de servicio, una profunda y marcada convicción ética y ciudadana.
Quiero el nacimiento de un hombre nuevo que cuide con celos y desvelos cada centavo que se produzca en esta tierra y que en su mente no habite el fantasma tenebroso del dolo y el derroche imperdonable.
Me agradaría sobremanera que en los días por venir surgiera una nueva camada de políticos y ciudadanos dominicanos que abracen sin reservas la práctica política cargada de sinceridad y entrega como indicó el prócer de la Independencia Nacional, Juan Pablo Duarte, cuando proclamó:Trabajemos por y para la Patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos.
La palabra iglesia viene del griego, que significa una asamblea reunida con un propósito definido, que generalmente era de carácter político. Sin embargo, se considera que una iglesia, es una comunidad de creyentes en Cristo Jesús, quienes viven y comparten una misma creencia.
Como su origen lo determina, en cada lugar que haya cristianos, debe considerarse como una iglesia. Mas, se considera iglesia a un emporio compuesto por muchas iglesias.
Jesucristo, conocedor del griego koiné, se vio precisado a buscar una palabra que envolviera la idea y propósito que él tenía con sus seguidores. La palabra iglesia, era y es la más correcta. Así que, cuando sus seguidores llegaron a entender que él era el Cristo, entonces, dio a conocer el siguiente paso, crear una comunidad que aceptara y siguiera su proyecto, al cual llamó iglesia. El dijo: «y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia»…Mt. 1618a.
La iglesia queda conformada con sus discípulos, especialmente con aquellos doce a quienes designó apóstoles. A éstos encargó la misión de llevar el evangelio a todas las naciones y de enseñar todas sus doctrinas. Así continuó la iglesia, después de su ascensión al cielo, pero sólo él es quien añade a alguien a la iglesia, cuando él le salva. Lucas escribió: «alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos» Hc. 2: 47.
La primera iglesia, o comunidad cristiana, surgió visiblemente en Jerusalén, unos cincuenta días después de la muerte de Cristo, diez días posterior a su ida al cielo. Ese día de Pentecostés, se dieron dos milagros contundentes, la venida del Espíritu Santo, y la presencia visible de la iglesia, Hc. 2: 1- 42. Lucas escribió: «Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas» Hc. 2: 41.
El surgimiento de las iglesias en Judea, Samaria, y otros lugares traería muchos creyentes, pero a la vez, muchos desafíos que terminarían en conflictos. La lucha de los cristianos de origen judíos, confrontaban a los fieles creyentes de origen gentil, debido a que los primeros querían obligar a judaizar o guardar las leyes del Antiguo Pacto, a los otros. Esto causó grandes dificultades en las iglesias en Antioquía, en Galacia, Efeso, entre otras.
Las iglesias entre los gentiles, tenían dificultades con el paganismo y la falta de valores morales. Las iglesias eran confrontadas, para evitar su crecimiento y permanencia, lo cual preocupaba a los apóstoles, como a Pablo, quien enviaba a sus colaboradores para enterarse de la situación de ellas. Pablo escribió: «Por lo cual también yo, no pudiendo soportar más, envié para informarme de vuestra fe, no sea que os hubiese tentado el tentador, y que nuestro trabajo resultase en vano» I Tes. 3:5.
En los primeros siglos, las iglesias funcionaban separadas entre ellas, pero había una colaboración voluntaria entre sí. Los ministerios tenían la supremacía en ellas, tales como: El Cristo, Jesús, cabeza de las iglesias; los apóstoles (los doce), los profetas, los ancianos, evangelistas, diáconos y maestros. Estos últimos, ayudados por el Espíritu Santo. No había superioridad entre ellos, exceptos los otorgados por los ministerios.
No obstante, en los siglos posteriores al siglo tercero, comenzó una confrontación interna, que hacía que unos se consideraban superiores a otros, arrojando así múltiples conflictos y divisiones. Surgieron otros ministerios, no autorizados por la palabra. El sentirse y creerse superior a otros de ministerios similares, hizo y sigue haciendo más daños que cualesquier otros aspectos en las iglesias. De ahí que, surgieron consorcios religiosos en detrimento de la iglesia del Señor.
La presencia de múltiples iglesias, cada una dividida en relación a las demás, es la mayor confrontación que tienen las iglesias. Como solución han surgidos federaciones de iglesias, y el ecumenismo religioso. Pero, los daños ocasionados por el cisma del siglo XI, con el surgimiento de la iglesia del Este y la del Oeste, más la Reforma y contra Reforma del siglo XVI, impiden en gran medida la resolución de las confrontaciones. El movimiento de Restauración del siglo XVIII, no ha logrado su objetivo.
El movimiento citado, busca restaurar las iglesias a su origen bíblico, planteando tres aspectos importantes: En cuanto a doctrina, unidad; en opinión, libertad y; en todo, caridad (amor). Pero, el asunto no es de teorías ni de buenos deseos, ni de historias, pues, es más grave, las iglesias dan poder y dinero.
La unidad es posible si se renuncia a los ministerios no bíblicos, al enfoque económico, y al poder social, entonces así, Cristo reinarás en más iglesias.
SANTO DOMINGO (Licey.com).- Willy Adames y Ramón Laureano se fueron sobre la verja en las Grandes Ligas, mientras que Carlos Franco llegó a 27 en la Liga Independiente en el béisbol de los Estados Unidos.
En Milwaukee, Adames (.219) pegó de 6-1 que fue su vuelacercas (20) con dos anotadas y una vuelta remolcada (52) para los Cerveceros que vencieron 6-5 a los Rockies de Colorado en 13 entradas.
Laureano (.235) bateó de 5-1 con su jonrón (10), anotada e impulsada (22) con los Atléticos de Oakland que superaron en casa con pizarra de 5-4 a los Rangers de Texas.
En Kansas City, Francisco Mejía (.247) tuvo de 4-2 con un doble (12), anotó dos y empujó dos (23) por los Rays de Tampa Bay en una victoria con anotación de 7-3 sobre los Reales.
Enyel De Los Santos (3.00) lanzó una entrada con un ponche para los Guardianes de Cleveland en un triunfo con marcador de 8-2 sobre los Medias Blancas en Chicago.
En Los Angeles, Yermín Mercedes (.243) dio de 4-1 con una remolcada (5) con los Gigantes de San Francisco que perdieron 5-1 ante los locales Dodgers.
Franco (.305) se fue de 3-2 con su cuadrangular (27), dos anotadas, una remolcada (85) y una base por bolas con los Revolution de York en una victoria con pizarra de 6-1 sobre Lancaster.
Dunand de 3-3, Reyes conecta cuadrangular y doblete en Triple A
En Triple A, Joe Dunand (.253) bateó de 3-3 con anotada, remolcada (19) y base por bolas con los Stripers de Gwinnett (Bravos) que derrotaron 7-6 a Memphis (Cardenales).
Pablo Reyes (. 268) dio de 5-3 con cuadrangular (9), doblete (16), anotó tres e impulsó tres (35) con una base por bolas para los Sounds de Nashville (Cerveceros) que se impusieron 12-6 a Louisville (Rojos).
Andrew Pérez (5.66) lanzó una entrada de un hit, un jonrón, una carrera limpia con un boleto y dos ponches con los Knights de Charlotte (Medias Blancas) que fueron blanqueados 9-0 por Jacksonville (Marlins).
Jorge Bonifacio (.245) conectó de 4-2 por los IronPigs de Lehigh Valley (Filis) en un revés con pizarra de 5-1 frente a Scranton/Wilkes-Barre (Yanquis).
Ronny Henríquez (6.08) abrió el partido con labor de 4 innings, 4 hits, 2 carreras limpias, una base por bolas y cinco ponches para los Saints de St. Paul (Mellizos) que triunfaron en 10 episodios 9-8 ante Indianapolis (Piratas).
Oliver Ortega (0.00) trabajó en una entrada cedió un imparable con dos ponchados con los Bees de Salt Lake (Angelinos) en una derrota 6-0 ante Tacoma (Marineros).
En Doble A, Fernery Ozuna (5-0, 2.87) se acreditó la victoria con labor de dos innings un hit y cuatro ponches por los RoughRiders de Frisco (Rangers) que les ganaron 3-1 a Arkansas (Marineros) en 11 episodios.
Félix Valerio (.245) se fue de 4-1 con una empujada (44) y una base robada (23) para los Shuckers de Biloxi (Cerveceros) en una victoria 5-1 sobre Pensacola (Marlins).
En Clase A Avanzada, Yasel Antuna (.225) conectó de 3-2 con doble (10), anotada, boleto y base robada (22) y Jordy Barley (.202) tuvo de 4-1 con dos bases robadas (30) con los Blue Rocks de Wilmington (Nacionales) que superaron 6-5 en 10 innings a Hudson Valley (Yanquis).
Nasim Núñez (.252) dio de 5-2 con anotada, boleto y base robada (42) en el triunfo de los Sky Carp de Beloit (Marlins) 10-9 frente a Wisconsin (Cerveceros).
En Clase A, Maikol Escotto (.286) bateó de 3-1 que fue un doblete (4), anotó, impulsó (10) con un boleto para los Marauders de Bradenton (Piratas) que perdieron en 7 episodios 7-6 ante Clearwater (Filis).
SAN FRANCISCO DE MACORÍS.- Adonis Henríquez anotó 19 puntos para guiar a los Indios de San Francisco de Macorís a un triunfo 79-69 sobre los Soles de Santo Domingo Este en el Mario Ortega, tomando así los del Jaya ventaja de 2-1 en la Semifinal A de la Liga Nacional de Baloncesto (LNB).
Henríquez lanzó de 12-6 de campo, de 6-3 en triples, aportó 8 rebotes, 4 asistencias y 2 robos para los Indios, que se impusieron por segundo juego seguido sobre los Soles.
Kavell Bigby-Williams agregó 15 tantos y 8 rebotes, Juan Miguel Suero finalizó con 14 unidades y 8 asistencias, mientras que Nehemías Morillo finalizó con 12 en anotación por los ganadores.
Por los Soles, Waverly Austin concluyó con 15 puntos y 16 rebotes, Gerardo Suero encestó 15 y Tony Mitchell 10 con 7 tableros.
Apoyándose en 10 unidades de Juan Miguel Suero, los Indios dominaron por 5 (27-22) el primer cuarto. Gerardo Suero y Austin encestaron 7 cada uno en los primeros 10 minutos por los Soles.
La ventaja de los locales aumentó a 33-24 con 5:05 del segundo cuarto, luego de una canasta de Yeikson Montero cerca del aro. Danilo Núñez anotó de tres restando 19 segundos y la primera mitad finalizó 39-30.
Henríquez encestó 11 puntos, Suero 10 y Bigby-Williams 6 por los Indios a la pausa del medio tiempo, mientras que Austin anotó 11 tantos, Suero 7 y Castillo 6 por los Soles.
Los Soles hicieron un rally de 8-0 para acercarse 46-47 faltando 3:53 del tercer período. Luego una bandeja de Gerardo Suero adelantó a los verdes 52-49 con 1:57. Dos tiros libres de Henríquez con 0.3 en el reloj dejaron a los Indios arriba 56-55 tras tres parciales.
Una bandeja en el cielo de Juan Miguel Suero dio a los Indios diferencia de 70-62 a falta de 3:31 para concluir el último cuarto. Restando 1:38, Henríquez le lanzó un pase a Bigby-Williams en alley oop, completando una espectacular jugada que colocó la pizarra 77-64. Los Soles jamás se recuperaron.
Los Indios tiraron para un 40 por ciento de campo y limitaron a los Soles a un 36 por ciento. Dominaron 26-17 la anotación en contraataque, 21-13 los puntos sobre la banca y 17-14 las asistencias, aunque perdieron 47-49 los rebotes y 28-44 los tantos en la pintura.
Los parciales concluyeron 27-22, 12-8, 17-25 y 23-13 para los Indios.
El encuentro número cuatro entre los Indios y los Soles se celebrará el próximo martes a las 8:00 de la noche en el polideportivo Simón Orozco de Invivienda.
Juego de este lunes
A las 8:00 de la noche en el Club Mauricio Báez, los Leones de Santo Domingo (1-1) recibirán a los Titanes del Distrito Nacional (1-1) en el que será el tercer enfrentamiento de la Semifinal B.