República Dominicana derrota a Korea en Liga Naciones Voleibol

RIO DE JANEIRO.- República Dominicana no confrontó problema para derrotar tres sets por cero a Korea (25-13. 25-19 y 25-20) en la continuación este sábado del Grupo 2, correspondiente a la Liga de Naciones, evento que organiza la Federación Internacional de Voleibol.

Es el segundo triunfo que consiguen las Reinas del Caribe, auspiciada por GBC Farmacias, y ahora tienen marca de 2-1 en la Liga de Naciones. El partido duró 1:06 minutos y presenciaron el juego unas 1,240 personas.

El ataque ofensivo de las criollas fue guiado por la espigada Alondra Tapia, quien logró 11 puntos, seguida de Brayelin Martínez que aportó igualmente 11 tantos, Yonkaira Peña se fue con nueve y Cándida Arias marcó seis tantos.

En la causa perdida, J. Jiyun anotó 12 puntos, Sohwi aportó nueve tantos y Dahyean con seis.

El dirigente Marcos Kwiek estuvo moviendo a su banca y le dio buen resultado utilizar a Alondra Tapia, a Ariana Rodríguez y Geraldine González.

En el primer set, dominicana tomó la delantera 10-6 con fuertes remates de Brayelin Martínez y Alondra Tapia.

Luego con buenos bloqueos de Alondra Tapia y Geraldine González sobre la ofensiva de Korea, las criollas pusieron la pizarra 20-11.

En el segundo, las caribeñas mantuvieron su superioridad ante sus rivales en la parte técnica, tanto ofensiva como defensiva. Un remate de Yonkaira Peña puso el juego 20-16.

Brayelin Martínez cerró el mismo con un fuerte remate por terreno de nadie para poner así arriba a las dominicanas dos sets por cero.

En el tercero, las koreanas se sacudieron un poco y aprovecharon algunos errores de las triunfadoras, pero aún así no pudieron ganar el parcial.

of-am

Huerta y Mosyagina se destacan en Nacionales Juveniles Fedogolf

SANTO DOMINGO.- Los atletas Rodrigo Huerta y Stefania Mosyagina se coronaron campeones de los Torneos Nacionales Juveniles 2024, evento organizado por la Federación Dominicana de Golf (Fedogolf) y el Tour Nacional Juvenil, celebrados en los majestuosos campos Dientes de Perro y The Links, en Casa de Campo, con más de 80 niños entre 4 y 18 años y con participación de jugadores de otros países.

Huerta y Mosyagina se coronaron nuevamente en los Campeonatos Nacionales, hicieron lo propio el año pasado.

Huerta con rondas de 69+71 y 72, ganó con 212 golpes, segundo con 215 Daniel Vanososte, tercero Antonio Oliva, con 219.

Mosyagina con 232 golpes en tres rondas se coronó en la 15-18, seguido por la subcampeona Shanel Rodríguez, con 252.

Otros campeones 

En la 13-14 Waldo Aguasvivas fue el gran campeón, con rondas de 74+72, total 146, Marcos Betances subcampeón con 152.

Alejandro Balbuena con 84+80 totalizó 164 golpes para coronarse campeón, Bienvenido Guerrero, subcampeón con 200, en la categoría 11-12.

En la categoría Pipiolos, que se jugó en el Santo Domingo Country Club, Diego Columna fue el ganador en la 9-10, con 37, seguido del subcampeón Luis Peralta, con 46.

En la 7-8, el campeón fue Nicolas Ventura, con 39, con 48 llegó segundo Rodion Komnatnyi.

Gustavo Rojas se coronó en la 4-6, con score de 21, subcampeón con 25 golpes Rodrigo Columna.

Rama femenina

Shania Reyes tuvo buenas rondas de 87+83, para coronarse en la 13-14, Sara Sabillón, segunda con 201.

María José Ramírez es la campeona 11-12 tras coronarse con scores de 90+89, segunda Miranda Medero, con 98+104.

En la 9-10 Amalia Polanco se alzó con los máximos honores con 70. Lo propio hizo Ana Marcano, con 67, en la categoría 7-8.

María Cohen fue la campeona nacional de la 4-6 al terminar con score de 32, le siguió su compañera y subcampeona, Isabella Hernández, con 35.

La Fedogolf agradeció a Casa de Campo y al Santo Domingo Country Club y a todo su personal por el excelente apoyo brindado al Tour Nacional Juvenil y al golf dominicano.

Los Campeonatos Nacionales Juveniles 2024 fueron patrocinados por el Banreservas, Hoyo 20, Arajet, ARS Abel González, Iqtek, Gatorade y Cervecería Vegana.

of-am

Haití registró 208 terremotos entre enero y abril de 2024

Puerto Príncipe, 19 may.- La Oficina de Minas y Energía de Haití reportó que entre enero y abril del año en curso fueron registrados en esta nación caribeña 208 terremotos.

De acuerdo con el boletín emitido por esa entidad, 183 tuvieron una magnitud menor o igual a tres en la escala de Richter, para un 87,9 por ciento.

En tanto, 86 movimientos telúricos, un 41,3 por ciento, ocurrieron a una profundidad menor o igual a 10 kilómetros.

Las dos magnitudes más altas registradas durante este período corresponden a eventos de ese tipo cuya localización fue en el mar en febrero.

«Uno registrado a 39 kilómetros al oeste de Pointe a Raquette de 4,4 en la ÃŽle de la Gonâve y el otro a 3,5 kilómetros al noreste de Petit Trou de Nippes de 4,2, precisó el boletín divulgado por el diario digital Haití Libre.

La Unidad Técnica de Sismología reportó que en este país se registraron 69 seísmos mensuales en 2023 para un total de 828, una cifra inferior a la de 2022 cuando fueron reportados mil 451 movimientos telúricos.

La actividad sísmica fue percibida en los 10 departamentos con magnitudes entre 0,6 y 5,5.

«El número de terremotos fue mayor en enero y febrero, y menor en julio y agosto», subraya la nota, que precisa que fueron muy menores a moderados.

Alerta el organismo que un sismo de gran magnitud podría afectar al país, posiblemente asociado a un Tsunami.

Debido a la ubicación de las costas haitianas, cercanas a Cuba, Jamaica y la costa norte de República Dominicana, los temblores provenientes de esas regiones pueden tener repercusiones en el territorio nacional.

Esos movimientos telúricos podrían generar pánico, pérdidas de vida humanas, daños materiales, dada la alta vulnerabilidad de la nación caribeña, puntualizó el comunicado de la entidad.

of-am

Alcaldesa Carolina Mejía recibe observadores internacionales

SANTO DOMINGO.- La alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, recibió hoy a 73 observadores extranjeros que actuarán en las elecciones presidenciales y congresuales de mañana.

Entre los invitados a la recepción ofrecida por Mejía estuvieron los exmandatarios Luis Guillermo Solís Rivera, Costa Rica, Marco Vinicio Cerezo, Guatemala, Jorge Carlos de Almeida Fonseca, Cabo Verde.

También la expresidenta Rosalía Arteaga, de Ecuador, el senador chileno por Valparaíso, Ricardo Andrés Lagos Weber, y representantes de Argentina y Colombia.

La alcaldesa, acompañada del viceministro de Política Exterior, José Julio Gómez, recibió a los visitantes en el Palacio Consistorial.

SON 73 LOS OBSERVADORES EXTRANJEROS

La lideresa, acompañada del viceministro de Política Exterior, José Julio Gómez, dialogó con los invitados a los comicios en el Palacio Consistorial.

Mejía agradeció la presencia foránea ¨en este proceso histórico, dijo, para la democracia de nuestro país¨.

Refirió sentirse horada y felices por recibirlos. ¨Su presencia refuerza, apuntó, nuestro compromiso con elecciones transparentes y justas, y fortalece la democracia¨ en la región.

«De corazón, nuestro mensaje es de agradecimiento a cada uno de ustedes, por asegurarse, expresó, de que las democracias en nuestra región sean cada vez más fuertes.

agl/of-am

Sufragar por lo que dicte su conciencia: construir nación libre, soberana y próspera

En los comicios del 16 de mayo de 1974, ejercería mi primer voto, pero la oposición se abstuvo de participar bajo el alegado de fraude y represión política, por lo que dejó expedito el camino al tercer mandato del presidente Joaquín Balaguer, razón por la cual no emití el sufragio.

La Policía de ese tiempo apresaba a jóvenes, en cuya cedula de identidad no figurara el “sellito” con la inscripción de “votó en las elecciones de 1974”, un serio problema que resolvimos con la instalación de “mesas electorales clandestinas” en traspatios y callejones.

En esos lugares acudían muy discretamente decenas de  estudiantes, obreros, profesionales, comerciantes y amas de casa a “ejercer su derecho al voto”, sin necesidad de marcar ninguna boleta, pero se requería entintar el dedo índice del sufragante.

Confieso que  tuve mi propio colegio electoral instalado en el callejón lateral de la farmacia de mi padre, un hombre muy conservador que prefirió depositar su voto en una mesa convencional, aunque no creo que supiera que en su propio feudo instalamos otra muy concurrida y funcional.

Esta anécdota se cuenta 50 años después, justo el día  cuando acudo  a una de las mesas electorales del Colegio De La Salle a ejercer mi voto libremente, un derecho conquistado por el pueblo dominicano a base de mucho sacrificio, sudor, lágrimas y sangre.

En las elecciones de 1978, que ganó el presidente Antonio Guzmán, me toco fungir de delegado político ante una mesa electoral ubicada en el barrio Capotillo, donde todo transcurrió en relativo orden, hasta el momento cuando procedimos a contar los votos emitidos.

Cerca de las 7:00 de la noche llegó al recinto un camión repleto de civiles y militares que irrumpieron tras desvencijar la puerta de madera, y de inmediato un oficial ordenó reanudar las votaciones con nuevos votantes. Lo demás es historia que otro día se contará.

Hoy tenemos el privilegio de formar parte de los ocho millones 145 mil 558 dominicanos convocados  para escoger con nuestros votos  a las autoridades que regirán los destinos de la nación desde los poderes Ejecutivo y Legislativo. Esa ha sido una valiosa heredad  de generaciones anteriores.

La democracia se nutre de la voluntad popular expresada en las urnas, fuente esencial del derecho, por lo que  el buen ciudadano debe acudir hoy al colegio electoral y sufragar por lo que dicte su conciencia, en el entendido de que así se construye una nación libre, soberana y próspera.

jpm-am

Campaña aviesa contra el presidente

En el último tramo de la recta final se ha desatado una deplorable y sucia treta desinformativa que busca suplir electoralmente lo que no se ha obtenido por otros medios: la preferencia popular.

Nos referimos concretamente a la utilización política y tergiversada del sentimiento cristiano para volcarlo contra Luis Abinader, por la vía de una manipulación que cruza todas las líneas rojas de la ética cristiana, todo con la intención de que el voto creyente tome otra dirección que favorezca a los propulsores de esta campaña.

Este es el caso  de la torcedura que se ha hecho del voto del Gobierno dominicano en la ONU a favor de Palestina, posición que hace justicia y compensa el apoyo inicial de Abinader a la respuesta de Israel a la agresión de Hamás. Respuesta que por lo desproporcionada ya no se trataba del derecho a la defensa, sino del comienzo de un genocidio en toda regla.

De modo que, con su respaldo a la justa causa de la instauración de un Estado palestino, Abinader se unió al concierto de 143 naciones que votaron al igual que nuestro presidente en la ONU por el reconocimiento e instauración del Estado de Palestina, como un modo de acelerar el alto al fuego  que frene una matanza de palestinos que compite en crueldad con el Holocausto que sufrieron los judíos de manos de Hitler.

La posición del presidente Abinader fue la correcta y el hecho de que Israel apoye o haya colaborado con la República Dominicana no significa que tengamos que apoyar su política terrorista de exclusión y exterminio genocida contra los palestinos, convirtiéndose en el mayor asesino de niños y mujeres inocentes de la historia reciente, y por eso está siendo sometido al Tribunal de Justicia Internacional de la ONU.

Soy partidario del juego limpio y decente que enriquezcan, le den sentido y eleven la calidad de nuestra democracia, como el recientemente establecido precedente del debate presidencial, donde los candidatos presidenciales se midan y hagan gala de sus propuestas y contrapropuestas. Pero critico que se usen métodos burdos de manipulación para conseguir objetivos electorales.

Por eso, los pastores que como Ezequiel Molina, se valgan de un voto en la ONU en favor de Palestina (no del terrorismo ni de los terroristas), para contraponer al mandatario del país frente a la comunidad cristiana, es un golpe bajo que más bien parece una acción del reino de las tinieblas que de alguien que se confiese evangélico.

Con ese tipo de pronunciamientos, los pastores en vez de tales, se convierten en descarriladores de ovejas que pierden el respeto, su credibilidad y autoridad religiosa ante los creyentes. Y lo que es peor,  al fomentar su parcialidad desinformativa,  estimulan a que se sigan cometiendo más matanzas y más robo de territorio palestino, como lo viene haciendo el Estado apartheid de Israel.

Para terminar, la acción presidencial que un grupo de malintencionados dirigentes evangélicos quieren presentar como excepcional para satanizar a Luis Abinader, no es una postura de ahora, sino una posición tradicional del país ante el conflicto israelí-palestino, como en su momento rubricó el expresidente Leonel Fernandez, sin que levantara ninguna roncha evangélica.

jpm-am

Cuando el poder del discernimiento no es suficiente

El discernimiento es esa capacidad esencialmente humana que nos permite analizar, evaluar y comprender profundamente las encrucijadas que la vida nos presenta. Reflexionamos críticamente, balanceando aspectos racionales y emocionales, buscando esa chispa de claridad en cada decisión.

Pero, ¿qué sucede cuando el discernimiento parece fallar ante decisiones cruciales cuyas opciones parecen, todas, llevar a consecuencias negativas?

En esos momentos de incertidumbre, cuando el corazón pesa y el camino hacia adelante se nubla, es fundamental mantenernos fieles a nuestros principios. No podemos permitirnos el lujo de engañar a nuestra conciencia o justificar pequeñas traiciones por conveniencia o desesperación.

Actualmente, nuestra nación se encuentra inmersa en la recta final de una campaña electoral insulsa. Nos enfrentamos a una alarmante escasez de candidatos que realmente encarnen los valores y principios que nuestros padres de la patria instauraron. ¿Dónde están esos líderes capaces de trazar un camino claro hacia el futuro que deseamos? Las elecciones se acercan, y la oferta política parece más desalentadora que nunca.

Esta crisis de liderazgo es un claro desafío al poder del discernimiento individual. Nos vemos obligados a elegir en un panorama desolador donde predominan las promesas vacías y las estrategias populistas, más enfocadas en el engaño y la manipulación que en ofrecer soluciones reales. Las mismas caras, desgastadas por escándalos y fracasos, siguen ocupando el escenario político, insistiendo en que merecen otra oportunidad.

El discernimiento, sin embargo, debe ir más allá de la simple elección entre las opciones presentadas. Debe implicar una búsqueda activa de alternativas, un impulso hacia la creación de nuevas posibilidades que reflejen nuestros ideales más elevados. En estos momentos de crisis, es donde más se prueba la resiliencia de nuestra democracia y la integridad de nuestro compromiso con los valores fundacionales.

¿Cómo podemos confiar en aquellos que han sido parte del sistema corrupto que tanto ha dañado a nuestro país? La falta de visión política, la ausencia de transparencia y la escasez de propuestas innovadoras solo refuerzan la percepción de que la mayoría de los candidatos carecen del compromiso genuino necesario para liderar verdaderos cambios.

Es imperativo recordar que somos herederos de una nación forjada con principios y valores trascendentales. Frente a esta encrucijada crítica, debemos recordar nuestra responsabilidad como ciudadanos informados y conscientes. Cada voto que emitimos refleja nuestra dignidad y respeto por nosotros mismos. Vender o traicionar nuestros principios más íntimos equivale a despojarnos de nuestra propia humanidad.

Sucumbir a la tentación del egoísmo y la falta de integridad nos aleja de nuestra verdadera esencia y nos sumerge en un camino oscuro, impulsados por intereses mezquinos en lugar de valores profundos y duraderos. En este contexto, el discernimiento por sí solo no basta.

En el Frente Cívico y Social, entendemos que solo unidos podemos superar este desafío crucial y abrir paso a una nueva era política fundada en valores auténticos y proyectos transformadores. El tiempo es esencial y nuestra nación merece lo mejor.

No permitamos que la falta de visión y principios nos condene al estancamiento perpetuo. Juntos, podemos redescubrir el significado de la política como servicio verdadero al pueblo, redefiniendo así el futuro de nuestra nación.

El cambio está en nuestras manos. Es hora de reclamar nuestro futuro, de construirlo sobre los cimientos de nuestra integridad. ¡Despierta, RD!

jpm-am

Votar, un compromiso cívico

Para la República Dominicana como Estado Social y Democrático de Derecho es apremiante entender y continuar valorando que votar es un deber cívico puntual, un compromiso ciudadano generador de esperanza y la esencia de un ejercicio democrático angular y sagrado que favorece a la construcción de una mejor visión de futuro colectivo más allá de los desafíos.

En ese orden, nuestra Carta Magna en su artículo 208, consagra de manera categórica que ¨es un derecho y un deber de ciudadanas y ciudadanos el ejercicio del sufragio para elegir a las autoridades de gobierno y para participar en referendos¨. Establece, además el referido artículo que ¨el voto es personal, libre, directo y secreto. Nadie puede ser obligado o coaccionado, bajo ningún pretexto, en el ejercicio de su derecho al sufragio ni a revelar su voto¨.

Por lo que, sin ánimos de pretender adentrarnos en un análisis profundo en términos constitucionales del mencionado texto, lo que queremos más bien, es sumarnos a las tantas voces dirigidas a fomentar y fortalecer la necesidad de participar activamente en la consecución del voto como cultura sólida de compromiso y responsabilidad cívica, tan ineludible y fundamental para el desarrollo y afianzamiento de nuestra democracia.

En ese sentido toda satisfacción o insatisfacción con el sistema debe manifestarse en las urnas; renegar o rehuir a ese derecho sería abdicar del compromiso que la historia nos coloca; sería renunciar a promover y defender propósitos o sueños de calidad, como por ejemplo: a la seguridad, el bien común, el orden público, la paz, la libertad, el respeto, la dignidad humana, un ambiente sano, a la salud, a nuestra identidad nacional, a la justicia, la solidaridad, al fortalecimiento de los valores familiares, entre otras realidades de vida.

Es necesario entender que, dimitir a ejercer el voto, significa estar ajenos a la responsabilidad que entrañamos, de contribuir de manera efectiva a la construcción de una mejor sociedad basada en el bienestar de todos tus semejantes. Cada voto es importante, ya que configura de manera colectiva ese mañana que queremos edificar; coadyuva a salvaguardar nuestros derechos y libertades individuales; y tiende a garantizar que nuestros valores democráticos sobrevivan a las barreras del tiempo y a las malas intenciones.

Por lo tanto, la abstención al voto es negar con cierto barniz de egocentrismo, nuestra capacidad de influir en el futuro que queremos dejar para las próximas generaciones; Comprender que con la no participación o indiferencia no se construye absolutamente nada.  El voto es una oportunidad terapéutica que tenemos como ciudadanos de reparar el tejido social dañado; así como procurar nuevas formas de convivencia que permitan alcanzar la anhelada paz comunitaria.

Por lo que, hay que ir a votar con entusiasmo, esto constituirá un ejercicio de la caridad hacia el bien común. El respeto a la dignidad de la persona debe ser el impulso sine qua non que nos lleve sin titubeos a ejecutar dicha participación democrática, haciendo un uso ético responsable de este maravilloso mecanismo para que nos permita avanzar decididamente hacia la consolidación del Estado de derecho.

Este derecho debe realizarse con lucidez y ponderando con sentido y pensamiento crítico las diferentes propuestas y programas. Es decir, se debe votar dando espacio al discernimiento a la luz de tus convicciones y de los principios que sustentan la democracia. La prudencia debe ser ante tal decisión, la que guíe el juicio de tu conciencia. Este ejercicio debe ser libre sin presiones de ningún tipo que tiendan a obstaculizar la elección transparente de tus gobernantes o representantes.

En definitiva, dejar de votar es permitir que otros decidan por ti. Mientras más votemos, mayor será la legitimidad y representatividad. Quedarse en la casa y no recurrir al voto, es autocensurar tu voz para que no sea escuchada, perdiendo así la oportunidad de ser agente de cambio. Tu opinión cuenta y tu voto tiene el poder de incidir en el curso de la historia.

Votar es un acto de gratitud hacia los forjadores de nuestra Independencia Nacional, quienes lucharon y se sacrificaron para que hoy podamos ejercer libremente nuestro derecho al voto; para que hoy tengamos una democracia que transita con empuje hacia una vigorosa madurez; para que hoy disfrutemos y mantengamos con sentido de pertenencia una nación libre y soberana, bajo el lema de Dios, Patria y Libertad, República Dominicana.

angelgomera@gmail.com

jpm-am

Democracia y poder del voto

POR MANUEL VALDEZ

Demo: (Pueblo) Cracia: (Gobierno) Democracia: Gobierno del pueblo o cuando el pueblo gobierna. Poder: Facultad de ser, tener, o  adquirir la  libertad de hacer las cosas en una dirección u otra.

El voto. Es la expresión de la voluntad propia con relación a lo individual o a lo colectivo. El voto electoral es el ejercicio de la democracia de las ideas y de los derechos civiles inalienables que permiten a una persona elegir y ser elegible para un cargo público de representación popular.

Los Poderes Públicos.  Son aquellos instrumentos sociales que permiten la gobernanza, el ordenamiento social y jurídico para propiciar  la convivencia colectiva bajo ciertas normas comúnmente aceptadas que se  amparan  en un régimen de derechos.

Elección: Es una fiesta de las ideas, también llamada una fiesta de la democracia. Dígase, que, unas elecciones son la oportunidad que tienen los pueblos para elegir personas que encarnan destinos que exponen los intereses de la colectividad, o  que se constituyen en canales por medio de los cuales la colectividad se expresa.

Al ir a las urnas y ejercer el voto de forma crítica y responsable, el ciudadano está expresándose socialmente. De modo que el voto, es un instrumento de expresión social, de presión social, de participación y de transformación social y busca por medio de la representación, las garantías de sus derechos y el acceso al bienestar  que debe proporcionar el estado a través de los poderes públicos reflejados en las instituciones.

Cada elección es una cita de destinos. Una oportunidad única para mirar al pasado, impulsar el presente o mirar con esperanzas hacia el futuro. Por medio del voto, evitamos tragedias a los pueblos, construimos el mapa de nuestros derechos y trazamos destinos.

Cada voto cuenta, de modo que si no votamos no contamos. Es, por tanto, un deber ciudadano salir a votar. Y lo ideal fuera salir a elegir. Tristemente sabemos que, en muchos de los casos, el pueblo vota, pero no elige porque se les tuerce el sentido de su voto redireccionando a favor de intereses de nichos o intereses especiales.

Pero, muy a pesar de esto. Mi llamado es a votar de forma crítica y masiva para mantener el frágil equilibrio democrático y la continuidad de los poderes públicos a fin de que existan como guardianes del orden y de los bienes colectivos.

Votar engrandece al ciudadano, a la patria, a la nación y fortalece la vida institucional de la República para la continuidad del estado. Votar es un deber, debería ser un placer, y por demás, un logro de la humanidad para facilitar la sana convivencia.

Votemos por valores y no por colores, aunque en nuestra política hay pocos valores y una profunda crisis ética. Votemos, porque el voto nos libera y el poder se alcanza por las urnas o por las armas, y en algunos casos por herencia o linaje.

En nuestro caso, el voto es nuestra arma más poderosa después de la oración y la fe. Salgamos a votar por aquellos con los que tengamos afinidad ideológica o programática. ¡Si no votamos no contamos!…

jpm-am

Sobre las aguas.. . sólo Dios

El poder por lo regular resulta embriagador y quien lo ejerce suele encariñarse con él, a tal grado,que a veces pierde la sensibilidad y abandona toda humildad….

Asumiendo ciertos matices de altivez que le transforma en un hombre o mujer, de características muy distintas a las que tenía antes de asumir el cargo de que se trate…

Es decir, cuando era de carne y hueso.

Pero como toda regla tiene su excepción, no siempre quien ostenta el poder, se deja arropar por completo del acostumbrado cortejo que le acompaña…

A veces tan adulador y lisonjero que le hace creer y pensar, que sus decisiones son inequívocas, situándose por encima del bien y del mal…

Tal si caminaran sobre las aguas; una especie de «horus vivo» moderno.

Por cuanto, quien ejerce el poder, debe estar revestido de la sabiduría, la cordura, la ecuanimidad y la prudencia necesarias….

Para cumplir  con las funciones atinentes a su investidura, sean estas políticas, religiosas, empresariales, militares, gremiales o de otra índole,…

Puesto que sus decisiones repercutirán de un lado u otro de la balanza sobre el conglomerado que dirige.

De hecho, no todos los mortales tienen el privilegio de llegar al poder, cuyo ejercicio precisa de una vocación intrínseca…

Que le configura de ese aura especial,  don de mando y el carácter de líder necesarios para provocar en los demás un delirio reverencial…

Que los convierte en súbditos, llegando en ocasiones al fanatismo y hasta cierta idolatría…

No obstante, quien ostenta el poder, se debe a todos sus gobernados…

No sólo a quienes mediante acuerdos o estratagemas convenidas le llevaron a él….

Nunca debe ignorar ni obviar la disidencia, oposición o ideas contrarias a sus decisiones y ejecutorias…

Porque un poder sin equilibrio ni contrapeso es proclive al totalitarismo con rasgos muy pronunciados de absolutismo y eso huele a peligro…

A sabiendas de que muchos solo buscan el poder, el poder y,  de paso, alimentar  su ego y sus bolsillos…

y que otros, los menos por cierto, van tras el poder, no solo por el poder, sino, tratando de alcanzar la gloria, con su trabajo y siendo útiles  a la sociedad…

Tocará entonces, a los  gobernados elegir con sabiduría a quien  dirigirá su destino…

Para luego no tener que darse golpes de pecho  y arrepentidos  llorar como lo hizo  el profeta  Jeremías, por el desatino de su pueblo Judá…

Y es que  eso de caminar sobre las aguas, es cosa de Dios, solo de Dios, no de hombres; jamás de hombres. Así de sencillo…

A elegir pues

Con Dios siempre, a sus pies

jpm-am