ANJE pide medidas adicionales afrontar impacto crisis Oriente

SANTO DOMINGO.- El presidente de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), Boris de León, plantea que el gobierno debe acompañar las medidas que está adoptando para afrontar el impacto de la crisis en Medio Oriente con otras que generen incentivos para una mayor inversión, creación de empleos y productividad en el sector privado.

Entrevistado por el periodista Federico Méndez, en el programa Esferas de Poder, que se transmite los domingos de 8:00 a 9:00 de la mañana, por RNN Canal 27, manifestó también su confianza en que el gobierno trabajará en paralelo para avanzar las reformas estructurales pendientes que tiene el país.

De León entre estas el pacto fiscal y la aprobación de un Código de Trabajo moderno, que entiende son alianzas que tienen que ver con un fundamento muy práctico, como es la competitividad de la economía dominicana.

Precisa que la ANJE ha identificado algunos incentivos que pueden irse impulsando sin necesidad de hacer una reforma fiscal, como lo es el reconocimiento de la situación que existe en el ámbito de la regulación de las Mipymes.

El dirigente empresarial agregó que el país tiene una ley de fomento de Mipymes que establece una clasificación de cuáles son las micro, las pequeñas y las medianas empresas.

Sin embargo, asegura que el régimen simplificado de tributación, que es el que está dado precisamente para facilitar el acceso al sistema tributario de los pequeños empresarios, no es compatible con la clasificación oficial de las Mipymes.

“Lo cierto es que el gobierno está enfrentando retos importantes que son derivados de estos eventos externos que naturalmente requieren ejercicios como el que se ha planteado, ejercicios de consenso con el sector privado, porque una buena gobernanza no se puede lograr sin escuchar a los distintos sectores sociales, sobre todo en un contexto de incertidumbre”, adujo.

of-am

La economía de América Latina y el Caribe (OPINION)

El informe que presenta el Banco Mundial al mes de abril de 2026 sobre el Panorama económico de América Latina y el Caribe (ALC), resalta el comportamiento económico de los países que conforman la región.

El informe trae que América Latina y el Caribe entrarán al año 2026 con un crecimiento aún limitado por desafíos estructurales de larga data.

Se prevé que en el año 2026 el crecimiento del PIB regional será de un 2.1% ligeramente por debajo del 2,4% del año 2025, dejando a ALC nuevamente como una de las regiones del mundo con crecimiento más lento, con un PIB per cápita apenas creciendo.

La falta de mejora convive con revisiones a la baja en las proyecciones de algunos países y, refleja una combinación de la demanda que resulta familiar: el consumo privado sigue siendo el principal motor, mientras que la inversión se mantiene en niveles bajos en medio de una elevada incertidumbre mundial e interna y condiciones de financiamiento real (ajustadas por inflación) aun restrictivas.

Los avances contra la inflación continúan, aunque más lentamente de lo previsto. Los cambios en el entorno mundial plantean nuevos riesgos y oportunidades.

Si bien las reglas del orden comercial internacional son inciertas, los aranceles aplicados a la región han aumentado menos de lo previsto, aún existe la posibilidad de alineación con los centros de producción hemisféricos, y la transición energética amplía el rol potencial de la región en las cadenas de valor de tecnologías limpias, dada la combinación energética comparativamente limpia de ALC y sus grandes dotaciones de minerales críticos.

Para aprovechar estas oportunidades se requieren reformas internas complementarias que reduzcan la incertidumbre de política, cierren las brechas en infraestructura y capital humano, y fortalezcan las instituciones de modo que el capital privado pueda responder cuando la incertidumbre mundial se disipe.

Estas perspectivas al alza coexisten con riesgos a la baja, en particular por el resurgimiento de los conflictos en Medio Oriente, donde la volatilidad de los precios de la energía podría retrasar la desinflación y afectar el crecimiento.

Banco Mundial

El Banco Mundial analiza la evolución macroeconómica y social reciente de la región y los desafíos que enfrenta en el corto plazo a medida que la inflación se acerca a su última milla, el crecimiento sigue siendo moderado  el espacio fiscal sigue siendo limitado bajo elevadas cargas de intereses de la deuda.

Señala el Banco Mundial que con el surgimiento de políticas industriales con las que los países están experimentando para darle más dinamismo a sus economías y crear mejores empleos.

El crecimiento sigue siendo moderado pero las trayectorias de los países divergen. En el Caribe, la expansión impulsada por el petróleo en Guyana y próximamente, en Surinam y, en menor medida, en Trinidad y Tobago, está ampliando su divergencia con respecto a las economías que dependen en gran medida del turismo.

Jamaica se está recuperando de un devastador huracán, mientras que las perspectivas de Haití dependen fundamentalmente del éxito de las nuevas iniciativas de seguridad.

Los vientos adversos externos se estaban moderando, pero la incertidumbre está creciendo, las condiciones mundiales eran algo más favorables que a mediados de 2025, pero la incertidumbre mundial está aumentando nuevamente.

La Reserva Federal de Estados Unidos inició la relajación monetaria a fines de 2025 y luego hizo una pausa en el 3.50% y 3.75% en enero del año 2026, mientras que otros bancos centrales importantes se han movido con cautela manteniendo las tasas mundiales más altas durante más tiempo de lo previsto.

Además, el aumento de la volatilidad de los precios de la energía vinculado al conflicto en Medio Oriente podría retrasar la desinflación y afectar el crecimiento.

La inflación se ha moderado pero los bancos centrales permanecen cautelosos.

Los déficits fiscales siguen siendo persistentes en gran parte de la región, incluso donde los balances primarios han mejorado, porque los elevados pagos de intereses continúan afectando, reduciendo el espacio para los gastos prioritarios.

La dinámica del mercado laboral desempeña un papel central en la configuración de los resultados sociales en ALC. La informalidad es persistente, estrechamente asociada al bajo nivel de educación.

Acuerdos comerciales, acceso a los mercados y diversificación son lecciones para ALC.

El comercio internacional sigue siendo un canal clave a través del cual las economías de ALC pueden ampliar el acceso a los mercados, reducir los riesgos de concentración y apoyar la diversificación.

Las principales perspectivas de crecimiento para la región para los años 2026 y 2027 es encabezada por Paraguay con 4.4% y 4.2%, luego Surinam con 4.0% y 4.5%, República Dominicana con 3.6% y 4.4%, Argentina con 3.6% y 3.7%, Costa Rica con 3.6% 3.7%, Guatemala con 3.7% y 3.8%, Panamá con 3.9% y 4.1%, respectivamente y, las de menor crecimiento en el año 2026 serán Bolivia, Jamaica y Haití.

El informe concluye al señalar que el crecimiento y la creación de empleo de calidad en América Latina y el Caribe (ALC) siguen siendo moderados en un entorno global desafiante.

La inflación sigue disminuyendo pero la relajación de la política monetaria ha avanzado más lentamente de lo previsto, los precios de las materias primas no vinculadas a la energía se están moderando.

Los persistentes déficits fiscales siguen limitando la inversión necesaria.

La rápida evolución del régimen comercial global, junto con la mayor volatilidad en los mercados energéticos vinculada al reciente conflicto en Medio Oriente, genera altos niveles de incertidumbre en torno a la inversión, la inflación y la política monetaria, lo que debilita las perspectivas de crecimiento a mediano plazo.

La política industrial ha vuelto al centro del debate político en gran parte del mundo en desarrollo, por tanto la política industrial debe considerase como política de  agendas: desarrollar capacidades en todo el espectro del capital humano, facilitar la experimentación y la asunción de riesgos, explotar la apertura de forma productiva y para corregir las fallas de mercado asociadas a cada agenda, fortalecer al Estado.

El Banco Central de la República Dominicana, informó recientemente que las cifras preliminares del Indicador Mensual de las Actividades Económicas (IMAE) de la nación dominicana, correspondiente a marzo del año 2026, reflejó un incremento interanual de 5.1%, constituyendo el ritmo de expansión de la actividad económica más elevado de los últimos once meses.

El crecimiento promedio acumulado durante el primer trimestre del año 2026 se ubicó en 4.1% producto del valor agregado real del sector construcción con un crecimiento de un 8% y manufactura de Zonas Francas de un 7.8%, la minería registró una variación interanual de 4.3% por el oro y la plata.

La reducción de las tasas de interés activas ha contribuido a ampliar el acceso al crédito, dinamizando la actividad del sector construcción.

Mientras la situación económica global se encuentra en incertidumbre, la económica dominicana presenta un crecimiento positivo en los primeros tres meses del año 2026, mostrando una significativa resiliencia, eficiencia y efectividad.

De detenerse la lucha por el estrecho Ormuz entre Estados Unidos e Irán, se espera de manera halagüeña que la economía dominicana cierre al 31 de diciembre del año 2026, cónsono con el pronóstico del Banco Mundial, anteriormente señalado, pues no se duda de la competencia de las autoridades gubernamentales y la disciplina, efectividad y eficiencia de las políticas monetaria y fiscal que siempre han caracterizado al Banco Central y el Ministerio de Hacienda y Economía de la nación dominicana.

Felix.felixsantana.santanagarc@gmail.com

jpm-am

Mueren 3 en otro bombardeo de EEUU contra «narcolancha»

WASHINGTON, 27 Abr. (EUROPA PRESS) – Un nuevo bombardeo de Estados Unidos contra una embarcación en aguas del Pacífico oriental se ha saldado este domingo con al menos tres personas muertas, a las cuales el Ejército y la Inteligencia norteamericanos han calificado de «narcoterroristas».

«La Fuerza Operativa Conjunta Lanza del Sur ha llevado a cabo un ataque cinético letal contra una embarcación operada por Organizaciones Terroristas Designadas», según ha precisado el Comando Sur (SOUTHCOM) del Ejército estadounidense en un mensaje publicado en redes sociales.

A renglón seguido, la autoridad castrense ha señalado que la referida embarcación «transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico oriental» y que la misma «participaba en operaciones de narcotráfico».

«Tres narcoterroristas varones han resultado muertos durante esta acción», ha agregado el Comando Sur sin aludir a posibles supervivientes al ataque, si bien ha resaltado que «ningún miembro de las Fuerzas Armadas estadounidenses ha resultado herido».

Este operativo, que ha sido llevado a cabo «bajo la dirección del comandante del Comando Sur de Estados Unidos, el general Francis Donovan» se enmarca en una campaña militar norteamericana emprendida a ambas orillas de las Américas por parte de la Administración de Donald Trump a finales de 2025 contra supuestas narcolanchas, la cual ya se ha cobrado la vida de más de 180 personas.

 

SP-AM

OPINION: Los del exterior somos algo más que remesas

Cada vez que se habla de la diáspora dominicana, aparece la misma cifra: US$10,200 millones en remesas en 2025. El número es grande, rinde titulares y sirve para recordar que el 8.7% del PIB lo envían dominicanos desde Nueva York, Madrid, Boston, Lawrence o San Juan. Pero reducir a la diáspora a una cuenta de envíos es no entender quiénes somos ni lo que aportamos.

No somos un Western Union con cédula. Somos 2.8 millones de dominicanos viviendo fuera. Somos el 25% de la matrícula universitaria dominicana en EE.UU. Somos 45 mil negocios registrados en el Bronx, Paterson y Providence que pagan impuestos, generan empleos y compran productos hechos en República Dominicana. Somos médicos en Massachusetts General, maestros en Queens, policías en Newark, congresistas en Washington y dueños de bodegas que abren a las 5:00 de la mañana.

Cuando un gobierno, un partido o un medio nos mide solo por las remesas, nos convierte en cajero automático. Y los cajeros no votan, no opinan, no exigen.

LO QUE APORTAMOS Y NO SE CUENTA

Adriano Espaillat no llegó al Congreso por remesas. Llegó porque la comunidad se organizó, registró votantes y tocó puertas. Ese poder político hoy defiende el TPS, pelea por vuelos más baratos y empuja acuerdos de comercio.

El enfermero que se formó en Nueva York y vuelve a Santiago a entrenar personal, la ingeniera que monta un call center en Santo Domingo, el chef que abre un restaurante en la Zona Colonial después de 20 años en Manhattan. Eso no entra en la estadística del Banco Central, pero cambia el país.

Los dominicanos en el exterior consumen café de Jarabacoa, ron, plátanos, habichuelas y cemento. Somos el principal mercado de las zonas francas y de las pymes agroindustriales. Sin nosotros, muchas no existirían.

Cuando pasó Fiona, cuando se cayó el puente de La Zurza, cuando un barrio se inunda, las primeras transferencias, los primeros contenedores de ayuda y los primeros médicos voluntarios salen de la diáspora. Antes que el Estado llegue, ya llegamos nosotros.

LO QUE PEDIMOS A CAMBIO

No pedimos estatua. Pedimos respeto institucional. Pedimos que el consulado no cancele citas sin avisar. Que el diputado de ultramar rinda cuentas. Que la JCE no nos trate como votantes de segunda. Que se apruebe la ley de retorno sin burocracia. Que haya vuelos dignos y no un impuesto de US$20 por “tarjeta de turista” para entrar a nuestro propio país.

Pedimos dejar de ser “los ausentes” en el discurso y ser “los presentes” en las políticas públicas, porque ausente es el que no aporta. Y nosotros aportamos todos los días.

DE REMESADORES A SOCIOS

República Dominicana tiene que decidir si quiere seguir viendo a la diáspora como una remesa con patas o como un socio estratégico. Las remesas pueden bajar si hay recesión en EE.UU. o si Europa cierra fronteras. Lo que no baja es el talento, la organización y el vínculo.

El día que República Dominicana entienda que un dominicano en Hazleton vale lo mismo que uno en Gazcue, ese día vamos a tener circunscripciones que funcionen, inversión que regrese y una nación que se piense completa, no partida en dos.

Sí, mandamos dinero, pero también mandamos ideas, mandamos votos, mandamos presión política y mandamos amor por un país que, aunque nos queda lejos, nunca dejamos.

Somos más que remesas. Somos República Dominicana fuera de la isla. Y es hora de que nos traten como tal.

Ormuz, petróleo, deuda y el Estado dominicano

Por LUIS M. GUZMAN

La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha dejado de ser un episodio distante para economías pequeñas y abiertas como la dominicana. La amenaza sobre el estrecho de Ormuz, corredor clave del petróleo mundial proyecta efectos sobre combustibles, inflación, subsidios y cuentas públicas. En un país importador neto de energía, cada sobresalto geopolítico puede traducirse en presión directa sobre el presupuesto nacional.

El riesgo no reside solo en una eventual alza del crudo, sino en su efecto en cadena. Aumentan costos de transporte, generación eléctrica e importaciones básicas, y el Estado suele intervenir para amortiguar impactos sociales. Pero cuando esos subsidios crecen sin respaldo suficiente en ingresos, el déficit fiscal se expande. Entonces reaparece la salida conocida, más financiamiento, más bonos y, finalmente, más deuda pública.

Esa dinámica encuentra al país con márgenes fiscales estrechos. El presupuesto viene condicionado por intereses, amortizaciones, subsidios eléctricos y gasto corriente elevado. Bajo esa estructura, un shock externo no golpea terreno neutral; golpea un sistema previamente tensionado. Por eso la crisis de Ormuz no es solo energética, es también una advertencia sobre la fragilidad de un modelo fiscal vulnerable a perturbaciones externas.

En ese contexto debe leerse la reunión del presidente con los principales líderes políticos del país. La convocatoria reconoció que el conflicto podía afectar estabilidad económica y social. Más que un gesto protocolar, fue una señal de preocupación sobre inflación importada, abastecimiento, presión presupuestaria y eventuales decisiones difíciles. También mostró que el riesgo geopolítico comienza a entrar en el centro del debate interno.

Pero la discusión volvió a mostrar un silencio recurrente. Se habló de subsidios, de coordinación política y de enfrentar la incertidumbre, pero casi no apareció una revisión seria del gasto estructural del Estado. Particularmente de la nómina pública, una de las variables más sensibles del presupuesto y, a la vez, una de las menos tocadas. Allí está quizá una de las mayores omisiones del debate económico dominicano.

En casi todas las crisis se propone racionalizar el aparato estatal, revisar duplicidades, reducir botellas o contener el crecimiento de la burocracia. Sin embargo, históricamente esas propuestas rara vez pasan del discurso. Se posponen por costos políticos y terminan sustituidas por más deuda o por nuevas presiones tributarias. Esa práctica ha consolidado la percepción de que el Estado exige ajustes, pero raras veces se ajusta a sí mismo.

Punto crucial

Ese punto es crucial, porque no es lo mismo endeudarse para obras productivas que para sostener gasto corriente. Cuando la deuda financia infraestructura que eleva productividad futura, puede defenderse como inversión. Pero si termina respaldando estructuras improductivas o permanentes, se erosiona la sostenibilidad fiscal. Entonces el problema deja de ser solo cuánto se debe; pasa a ser para qué se toma prestado.

Ahí emerge una contradicción que el país evita discutir con franqueza. Se pide sacrificio social cuando suben precios, se contemplan futuros ajustes fiscales y se admite más endeudamiento para absorber choques externos, pero no se corrige una parte importante del gasto estructural. Esa asimetría debilita legitimidad y plantea dudas sobre la equidad del esfuerzo exigido para enfrentar crisis económicas recurrentes.

Si el petróleo se mantiene alto, el gobierno enfrenta opciones difíciles, trasladar costos al consumidor, ampliar subsidios o aumentar deuda. Ninguna es políticamente sencilla. Pero todas se vuelven más costosas cuando el gasto corriente permanece rígido. Allí aparece la paradoja central, mientras se busca contener la deuda, las respuestas tradicionales frente a la crisis empujan precisamente hacia una expansión del endeudamiento.

El debate de fondo no es solo coyuntural. Tiene que ver con vulnerabilidad estructural. ¿Puede una economía dependiente de energía importada y endeudamiento recurrente sostener shocks externos sin revisar su arquitectura fiscal? Esa pregunta remite no solo a subsidios y petróleo, sino a política energética, eficiencia estatal, calidad del gasto y capacidad de anticipar crisis sin que cada una termine pagándose con nueva deuda.

Por eso la lección de esta coyuntura va más allá de Medio Oriente. La República Dominicana no controla guerras lejanas, pero sí puede reducir su exposición a ellas. Eso exige diversificar fuentes energéticas, mejorar disciplina fiscal, transparentar prioridades presupuestarias y abrir por fin una discusión seria sobre el tamaño y eficiencia del Estado. Sin ese debate, cada crisis externa seguirá encontrando las mismas fragilidades.

La conclusión es incómoda pero necesaria. El problema no es únicamente Ormuz ni el precio del petróleo; es un modelo que recurre con frecuencia a subsidios, préstamos y postergaciones sin tocar sus rigideces internas. Mientras la nómina pública permanezca fuera de toda reforma seria, la deuda seguirá funcionando como válvula de escape. Y una válvula usada permanentemente termina, tarde o temprano, perdiendo presión.

jpm-am

LF ve necesaria una revolución del conocimiento en Rep. Dom.

Santo Domingo.– El presidente del partido Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández, considero necesaria  una transformación de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), basada en la expansión global del conocimiento.

El expresidente de la República habló al encabezar un encuentro con universitarios de la FP,  realizado en el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte. Participaron docentes, estudiantes y personal administrativo de la UASD y universidades privadas.

CAMBIO DE PARADIGMA 

Fernández expuso su visión sobre el futuro de la educación superior en el país, señalando que el siglo XXI exige un cambio de paradigma en la formación de los futuros profesionales, basado la enseñanza-aprendizaje.

“La revolución de la universidad en este siglo es la revolución del conocimiento, y a eso aspiramos: a que la UASD, junto a otras entidades de educación superior, lidere esa transformación”, indicó.

Sostuvo que a partir de 2028 él impulsaría  un nuevo ciclo histórico orientado a convertir a la República Dominicana en una sociedad y economía del conocimiento, apoyada en centros académicos y de investigación sólidos.

“Quisiera ver una UASD con un campus virtual que abarque toda América Latina, que se conecte con Europa y el mundo asiático, con presencia universal a través de la tecnología”, dijo.

REITERA OPOSICIÓN A FUSIÓN DE MINISTERIOS

A nosotros en la Fuerza del Pueblo, jamás se nos ocurriría, ni siquiera pensar que se pueda fusionar el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología con el Ministerio de Educación”, expresó Fernández, provocando la ovación de los presentes.

El exmandatario advirtió que una decisión de esa naturaleza refleja un desconocimiento del sistema educativo y podría agravar las debilidades existentes.

Cuestionó la gestión del actual gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y señaló que “si  hemos tenido un fracaso total, absoluto, radical con el Ministerio de Educación, ¿cómo vamos a contagiar ahora la educación superior?”.

IMPORTANCIA DE FORTALECER SECTOR ACADÉMICO

El encuentro fue organizado por la Secretaría de Educación Superior de la Fuerza del Pueblo, cuya titular, la maestra Ligia Amada Melo, destacó la importancia de estructurar y fortalecer el sector académico como base para el desarrollo del país.

Participaron candidatos a puestos electivos de la UASD.

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NY: Juramentan directiva Círculo Locutores Dominicanos Colegiados

NUEVA YORK.- La locutora Lourdes M. Medina fue elegida presidenta de la directiva del nuevo Círculo de Locutores Dominicanos Colegiados USA durante una asamblea extraordinaria y realizada en Nueva York.

La formación de la nueva entidad ocurrió tras denuncias de violaciones a los estatutos y de no haberse cumplido el escrutinio acordado en la asamblea del pasado 9 de enero.

Ante los intentos fallidos de unidad, el grupo gestor procedió al registro legal de la organización en Estados Unidos.

El 18 de abril de 2026, Día del Locutor Dominicano, la institución fue presentada oficialmente y su directiva quedó juramentada, iniciando funciones como gremio independiente y legalmente constituido.

Además de Medina, integran la directiva Félix Bernard, vicepresidente; Eddy Santana, director general; Zamira Espinosa, directora de finanzas; Fresa Torres, directora de comunicación; Carlos Hilario, director de tecnología; Luis José Rossó, director de formación profesional; Juan C. Facenda, director de asuntos internacionales; Amado López, director de deportes y recreación; Andrés Fermín Aracena, director de programas estudiantiles; Román Polanco, director de asuntos de la diáspora; Matilde Arnaud, directora de organización; Jairo T. Guerra, director de asuntos legales, y Rafael Lora en el Comité Disciplinario.

“Hoy es un día histórico de unión, de perseverar en sostener una buena organización, de defenderla en favor de los locutores. A partir de esta fecha histórica, operamos de forma autónoma con el compromiso de representar, capacitar y dignificar la labor de los locutores dominicanos en territorio estadounidense”, expresó Medina tras ser juramentada por el jurídico Carlos Ventura.

Absurda costumbre: criminalizar la propiedad y no la conducta

Habitualmente se utiliza la palabra “Ley” para referirnos a las normas jurídicas que pretenden organizar la convivencia humana. Sin embargo, como químico, mi formación me obliga a establecer diferencias entre las leyes o normas jurídicas y las leyes naturales, esas que describen el comportamiento de la materia y la energía.

Las leyes naturales son inmutables, esto quiere decir que no cambian, que no pueden ser alteradas o violadas. Son leyes que no necesitan de policías ni de ningún sistema judicial para que se cumplan. Ya que la naturaleza se encarga de hacer que se cumplan aunque no seamos conscientes de ellas. Cada vez que llueve la naturaleza nos recuerda cual es el camino por donde pasa el agua.

Olvidar o intentar alterar esta realidad es lo que provoca inundaciones y lleva luto a las familias del mundo. Acercar un fósforo encendido a un combustible provocará un incendio independientemente de que la persona que lo haga sea un niño, adulto, viejo, “loca” o “cuerda”.

Las leyes diseñadas por el ser humano, para regular la conducta social, pueden ser violadas. Esto quiere decir que, no siempre se cumplen. Debido a que dependen de la voluntad de cada persona para cumplirlas. Y sobre todo, de la capacidad represiva del Estado; lo cual se manifiesta con la voluntad, responsabilidad, y valores éticos con que cuente todo el sistema judicial para hacer cumplir esas leyes.

El reciente homicidio, o quizás posible asesinato, de Deivy Carlos Abreu Quezada, chofer de un camión de basura, ha impactado la conciencia de muchos dominicanos. Ojalá hubiese existido una ley natural que mediante una reacción química hubiera impedido instantáneamente la violencia salvaje ejercida por aquel grupo de motoconchistas. La realidad es que una ley natural como esa no existe.

En consecuencia, todos dependemos de un sistema judicial que es institucionalmente débil, y que en muchos casos, utiliza leyes anacrónicas (que no se corresponden con esta época), y por tanto, son ineficaces.

Resulta intolerable, aborrecible y provoca impotencia que en nuestro marco jurídico persista la absurda costumbre de criminalizar la propiedad y no la conducta. La sociedad dominicana no puede seguir aceptando que una persona sea castigada jurídicamente sólo porque la matrícula de un vehículo está a su nombre.

Proteger un motorista irresponsable que choca con un vehículo detenido, o bien, que ese vehículo esté en cumplimiento de las normas de tránsito, es en la práctica, una forma de complicidad institucional con el desorden que se observa en las calles de Santiago y Santo Domingo.

Hay que parar las constantes violaciones de las leyes de tránsito de los motoristas y su permanente manejo temerario. Si un motorista colisiona (choca) debido a su propia imprudencia e irresponsabilidad, la ley debe proteger primero a la persona y el vehículo que ha sido chocado, sin importar su tamaño.

Hay que aprovechar la muerte trágica de Deivy Abreu para que este problema quede definitivamente resuelto a nivel institucional. Que la familia del mismo alcance conformidad y que ninguna otra familia tenga que vivir nuevamente un hecho como ese.

Al final, el resultado de estos hechos, es el mismo: matar con un arma de fuego, con una motocicleta o con un automóvil, es en esencia, terminar con la vida de una persona. La intención siempre será discutible en un tribunal. No obstante, un muerto seguirá muerto sin importar si hubo intención o no.

Se reitera que ha llegado el momento de que las autoridades competentes apliquen con rigor las leyes actuales, y también, que se atrevan a aprobar nuevas leyes más estrictas.

No podemos esperar que el sistema judicial actúe como la naturaleza de forma instantánea, pero sí podemos exigir que sea, al menos, tan constante como ella.

 huco71@gmail.com

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P. RICO: Ponce acoge exposición «Costumbrismo dominicano»

PONCE, Puerto Rico.- La Casa Alcaldía de Ponce fue escenario de la exposición cultural “Costumbrismo dominicano”, iniciativa que reunió a la comunidad quisqueyana en Puerto Rico en torno a sus raíces, tradiciones e identidad.

Organizada por el movimiento Invasión Cultural por una Cultura de Paz, fundado por el artista Carlos Abad en 2015, la muestra buscó preservar y promover la cultura dominicana en el exterior, reforzando los vínculos entre República Dominicana y Puerto Rico.

La exposición presentó obras de los artistas dominicanos Severo Soriano, Jimmy Medina, Carlos Abad, José Sánchez, Nelson Ferreras y Emely Rodríguez, junto a la puertorriqueña Maritza González.

Las piezas, unificadas bajo el concepto del costumbrismo, abordaron paisajes, música, baile, deporte y tradiciones populares.

La jornada fue amenizada por el Vandalismo Musical Dominicana: Los Hermanos del Merengue, bajo la dirección del músico Daniel Pérez.

Al acto asistieron representantes consulares, autoridades municipales y figuras del ámbito cultural.

Concebida como itinerante, la muestra ha sido presentada previamente en San Juan y Ponce.

Los organizadores anunciaron que continuarán promoviendo la cultura dominicana a nivel internacional con proyectos como la Gran Feria Cultural Dominicana y nuevas presentaciones en otras ciudades y países.

“El propósito es claro: mantener vivas nuestras tradiciones y llevar al mundo un mensaje de unidad y cultura de paz”, señalaron los organizadores.

Devastar el suroeste

El proyecto minero de Gold Quest en Romero, San Juan de la Maguana, es solo un señuelo envuelto en almíbar dorado para abrirle cauce a la depredación del Valle de San Juan y del Suroeste agrícola del país.

Tan ominoso “globo de ensayo” de la Cámara Minera, del presidente Medina y de Luis Abinader, ha contado con los inconsistentes argumentos de los funcionarios de ambos gobiernos; situación agravada por la reciente negativa del PRM-Abinader a valorar su desastroso impacto estratégico en gran parte de la región Sur, desde Azua a Barahona.

La concesión en Romero al Gold Quest no es caso puntual, sino que por su impacto en los Ríos San Juan y Yaque del Sur, y por ser una de las tantas concesiones de exploración de oro con características y demandas similares, abre un proceso en serie llamado a afectar todo el suroeste de la Cordillera Central y muy especialmente todas sus fuentes de agua.

Romero es un regalito envenenado, portador de varias trampitas dentro de una trampa mayor. Un regalito envuelto en túneles, agua lluvia y exclusión de cianuro.

Un modelo a replicar para introducir minería metálica donde es improcedente, en procura de convertir una región agropecuaria en una región minera, a beneficio de voraces corporaciones transnacionales y a costa del agua y la vida de sus agricultores pobladores.

Las trampas son de diversos calibres. Las primeras son trampitas que ocultan el daño de los túneles y operaciones conexas pegaditas al río San Juan y al Guama, afectando los flujos de las aguas sub-superficiales que los nutren; mentiritas como el uso exclusivo del agua lluvia en una región donde se evapora más agua de la que recibe; y discursos que silencian, que además de extraer el oro nativo subterráneo, la explotación habrá de expandirse a “cielo abierto” hacia yacimientos de óxidos y sulfuros, con daños mayores, tipo Barrick Gold.

Sí, esas son trampitas del tamaño de Romero, que es apenas una pizca de lo que pretende explotar la Quest, tanto en el Valle de San Juan como en el país, haciendo provecho de una violación edulcorada que le permita penetrar primero y luego expandirse, vía otras concesiones disfrazadas o en testaferrato.

La trampa mayor es la manera como se manipula Romero, sin mencionar que es solo una de las once concesiones de exploración a cargo de Goldquest en la región del Valle de SJM, perteneciente al conjunto de La Escandalosa, que incluye otras en Los Tomates, Romero Sur, Imperial, Cachimbo, Jengibre…

En todo el país son veintiuna las concesiones de Gold Quest y vale destacar que, en Cordillera Central, incluyendo las de otras corporaciones, suman más de 200. Por tanto, abrir la puerta de Romero por el Sur, es como abrirla en Miranda por el Norte, lo que equivale a permitir destruir y contaminar las principales fuentes de agua de la isla.

¡A las calles, pues, y a defender a San Juan, al granero del Sur y a todas las fuentes de agua del Suroeste y del país!              

jpm-am