Merca Jumbo abrirá una nueva sucursal en Bávaro, Punta Cana

SANTO DOMINGO.- Merca Jumbo continúa su expansión en el país con la próxima apertura de su sexta sucursal en un año, esta vez llevando sus precios bajos de todos los días a Bávaro, Punta Cana, uno de los polos turísticos y residenciales de mayor crecimiento en la región Este.

Este nuevo espacio llega bajo el concepto innovador que distingue a Merca Jumbo: un supermercado cercano, diseñado para ofrecer a los clientes una experiencia de compra única, con productos de alta calidad a los mejores precios. Su formato de autoservicio y su propuesta enfocada en la conveniencia lo convierten en la opción ideal para realizar las compras diarias.

La tienda contará con un surtido variado que incluye marcas propias, exclusivas y reconocidas del mercado, así como áreas amplias, cómodas y accesibles que garantizan frescura, practicidad y una experiencia agradable en cada visita.

Fiel a su compromiso con las comunidades donde opera, Merca Jumbo también se propone ser un buen vecino en Bávaro, contribuyendo al desarrollo y bienestar de la zona a través de iniciativas responsables y cercanas a la gente.

La apertura reafirma la apuesta de Centro Cuesta Nacional por seguir acercando una propuesta de valor diferenciada a cada vez más familias dominicanas.

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Trump: factor X de la política regional y mundial

POR PEDRO CABA

Con un 98.77 de los votos escrutados, Asfura -el candidato apoyado por Trump a la presidencia de Honduras y quien venía de un lejano tercer lugar- se ha alzado con la victoria al sumar 1.298 millones contra Nasralla con 1.253 millones.

En Argentina parecía que el peronismo y los socialistas de centro podían quitarle a Milei la mayoría congresual en las elecciones parciales celebradas recientemente. De nuevo Trump se la jugó apoyando a Milei, quien terminó reforzando aún más su control congresual, una aprobación de hecho de su política económica y social.

Se asegura que también Trump o su influjo en la región latinoamericana tuvo mucho que ver con desplazamiento del poder del socialismo de izquierda por el conservadurismo de centro derecha en Bolivia, donde se celebró elecciones hace unos días.

Donald Trump

El reacio Netanyahu es quien anuncia se inicia la segunda etapa del acuerdo de paz de Israel y Hamas, mediante el cual Israel retira sus tropas de los territorios palestinos ocupados y Hamas acepta su desarme, mientras Zelenski está cada vez más cercado por la ofensiva rusa y la presión de Estados Unidos para negociar un acuerdo de paz con Rusia.

Debemos aceptar se está produciendo un cambio substancial en el escenario mundial y regional.

Que Trump es el factor X en ese escenario, con la diferencia de que ese factor es aún más decisorio en su zona de influencia que es América Latina y el Caribe.

Abinader

Para ese momento se preparó el presidente Luis Abinader cuando decidió buscar activamente el respaldo de la nueva administración de USA en procura de reafirmar la nacionalidad y soberanía dominicanas y provocar una asociación estratégica económica y política que trascienda nuestras propias fronteras.

Eso va a tener expresiones concretas cuando entre con todo su potencial el multipuerto Manzanillo y cuando, ya evaluadas, USA-RD pasen a explotar las tierras raras de Pedernales.

Trump estará en el poder más allá de las elecciones locales de mayo del 2028 y de seguro el factor X estará presente aquí.

Aterrada la oposición también percibe esta asociación USA-RD pero no se atreve a denunciarla porque demasiado tiempo dependió del respaldo de las administraciones demócratas para mantenerse en el poder, y demasiado es el peso e influencia norteamericana en el país.

Esa parece ser la apuesta ganadora de Abinader y de su PRM.

jpm-am

¿Dónde estaban los organismos de control durante estos años?

A raíz de la instalación del nuevo gobierno en agosto de 2020, el Ministerio Público dominicano dio inicio a una ofensiva sin precedentes contra presuntos actos de corrupción administrativa. Con el fin de legitimar el alcance de estas acciones, el propio órgano se autodefinió como “independiente”, procurando transmitir que las investigaciones respondían estrictamente a violaciones de la ley y no a motivaciones políticas o intereses particulares.

La reacción inicial de buena parte de la ciudadanía fue de sorpresa. ¿Cómo era posible que, pese al sólido andamiaje jurídico creado en las últimas décadas para prevenir la corrupción —con organismos de control dotados de funciones claras y obligaciones definidas—, emergieran casos tan sistemáticos, graves y llamativos?

Hoy, varios de esos expedientes continúan abiertos en los tribunales. Algunas decisiones preliminares —condenas o absoluciones— están aún sujetas a revisión en las instancias superiores que garantiza el Código Procesal Penal. Incluso en los procesos en los que se ha aplicado la figura del “criterio de oportunidad”, no puede afirmarse que exista una sentencia definitiva que confirme de manera concluyente las acusaciones iniciales.

En ese contexto, muchos entendieron que las acciones del Ministerio Público constituían un mensaje inequívoco para los nuevos funcionarios: la corrupción tendría consecuencias. Se creyó que los procesos servirían de advertencia para quienes asumían cargos públicos a partir de agosto de 2020. Sin embargo, la realidad demuestra que aquel mensaje, aunque formulado, ha sido en gran medida ignorado.

Tres años después, continúan surgiendo escándalos, denuncias de irregularidades y nuevos sometimientos judiciales. El país vive en un estado de constante alerta mediática, sin agotar aún su capacidad de asombro.

Todo esto ocurre bajo un gobierno que ha enarbolado la transparencia y la rendición de cuentas como pilares fundamentales, y cuyo presidente, Luis Abinader, ha reiterado en múltiples ocasiones que no se tolerarán actos de corrupción «vengan de donde vengan».

No se puede negar que el mandatario ha mostrado determinación pública en algunos casos. No obstante, los hechos recientes revelan una realidad incómoda: sectores de la administración estatal, bajo su mandato, parecen haber incurrido en prácticas similares a las que se propusieron combatir. Peor aún, según las investigaciones, algunos de estos actos se remontan a los primeros meses de la gestión gubernamental.

Gravedad

El caso del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), bajo investigación en la denominada “Operación Cobra”, representa quizá el escándalo más impactante revelado hasta ahora. No solo por las cifras envueltas—el Ministerio Público habla de al menos 15 mil millones de pesos malversados—sino por la gravedad ética e institucional que implica: se trata de fondos públicos destinados a la atención de los sectores más vulnerables del país.

De acuerdo con las acusaciones, las irregularidades no solo impactaron los servicios esenciales que justifican la existencia de SeNaSa, sino que formaban parte de una estructura que habría desviado recursos mediante sobornos, desfalcos y violaciones flagrantes a las nprmasde Compras y Contrataciones. Si estos hechos se comprueban, no estaríamos ante una simple falta administrativa, sino frente a una traición profunda a los principios de servicio público.

Lo más inquietante es que, según la procuradora YeniBerenice Reynoso, la investigación aún no ha concluido. Se anticipa que surgirán más implicados, nuevos hallazgos y posiblemente una redefinición del alcance económico del daño al Estado.

Surge entonces un conjunto de preguntas inevitables: ¿Dónde estaban los organismos de control durante estos años? ¿Por qué no detectaron o detuvieron estas irregularidades? ¿Qué garantías tenemos de que situaciones semejantes no están ocurriendo en otras instituciones?

A esta altura, no sabemos si como sociedad hemos tocado el límite de nuestra capacidad de asombro o si, en cambio, estamos desarrollando una preocupante insensibilidad frente a la corrupción.

Lo cierto es que, más allá de las responsabilidades individuales, este caso obliga a revisar a fondo el modelo de supervisión estatal y a evaluar con seriedad el verdadero compromiso del país con la integridad en la gestión pública.

 

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Batalla contra el analfabetismo en RD

La educación se erige como la piedra angular del progreso y desarrollo sostenible de cualquier país, pueblo o provincia, en razón de que un sistema educativo robusto no sólo empodera a los individuos, sino que también funciona como un motor para la movilidad social, la reducción de la pobreza y la mitigación de las desigualdades.

Es a través de la formación de una fuerza laboral competente y ciudadanos conscientes que la educación tiende a impulsar la competitividad económica global y fomenta una participación cívica informada y responsable, por eso es que, la educación en cualquier parte del mundo, se considera en esencia, la inversión más segura y rentable que gobierno alguno podría hacer para garantizar un futuro próspero a sus pobladores.

A pesar de su importancia crucial, históricamente muchos gobiernos han mostrado debilidades significativas en cuanto a la inversión educativa sostenida y enfocada, visto que a menudo, las políticas públicas han priorizado otros sectores o han utilizado la educación con fines ideológicos, descuidando la calidad y la cobertura universal. Esta debilidad tiene su desbalance en la falta de inversión adecuada, carencia de infraestructuras y la insuficiente participación de las familias, como factores recurrentes que limitan el impacto esperado en el desarrollo humano y social.

República Dominicana no es ajena a estos desafíos. Si nos remontamos al pasado y presente de los gobiernos, es preciso considerar que la inversión en educación ha fluctuado considerablemente a lo largo de su historia, reflejando prioridades cambiantes e inestabilidad política, pues la ausencia de voluntad real y consistente son los indicadores que han contribuido de forma sistémica al aumento del analfabetismo donde las brechas hacia el acceso educativo persisten como barreras significativas.

Desde tiempos remotos la educación en el país no ha permitido consolidar los cimientos necesarios para un desarrollo integral, y mucho menos la inversión se podría notar como un compromiso a corto, mediano y largo plazo, debido a que para los gobiernos invertir en el desarrollo y fortalecimiento de la educación es como una dádiva, y en el mejor de los casos, para ellos, se podría calificar como un medio de sustento político, lo que significa que las fallas en los gobiernos, el oportunismo, la corrupción, la falta de recursos y espacios educativos adecuados, siguen siendo cuellos de botella que el país ha tenido que enfrentar en su camino para garantizar una educación de calidad para todos.

Evolución histórica de la educación

Durante la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo Molina (1930-1961), el sistema educativo se caracterizó por un control estricto, orden y disciplina, dictatorialmente orientado al adoctrinamiento ideológico. A pesar de que la asistencia obligatoria era coercitiva y aunque se castigaba a los padres por la inasistencia, este sistema nunca contribuyó o se tradujo en una alfabetización masiva, ya que la tasa de analfabetismo se mantuvo extremadamente alta, con una estimación que rondaba alrededor del 70%.

Por otro lado, la breve presidencia de Juan Bosch (1963) no permitió la consolidación de reformas educativas sustanciales debido a su corta duración y la inestabilidad política que precedió al golpe de Estado. Visto este desenlace, los gobiernos de Joaquín Balaguer, Antonio Guzmán, Jacobo Majluta y Salvador Jorge Blanco (1966-1986, 1986-1996) mostraron una tendencia gradual a la baja en el analfabetismo, aunque el progreso fue lento y enfrentó constantes desafíos económicos y políticos.

En contraste, con la llegada de la Ley General de Educación 66-97 y los gobiernos de Leonel Fernández (1996-2004, 2008-2012) e Hipólito Mejía (2000-2004), se produjo un mayor enfoque en la universalización del acceso y la descentralización, visto que a finales del segundo período de Fernández, la tasa de analfabetismo se redujo significativamente a un 9.8%. Eso no significa que durante sus gobiernos hubo reducción alguna del analfabetismo, pero no del todo significativa.

Con el recurrir del tiempo y entre las gestiones anteriores y los períodos de gobiernos del expresidente Danilo Medina (2012-2020), existió un punto de inflexión importante, debido a que se puso en marcha el “Plan Nacional de Alfabetización Quisqueya Aprende Contigo”, el cual podría catalogarse como un esfuerzo notable de política pública, ya con este se logró reducir la tasa de analfabetismo de 9.8% a un 5.4% en 2019, marcando un hito en la historia educativa del país.

Bajo la actual administración de Luis Abinader (2020-2024- actual gestión), ciertamente, la educación enfrentó los desafíos de la pandemia del COVID-19, provocando un ligero repunte en la tasa de alfabetismo ascendente al 6.4% en 2022; sin embargo, los esfuerzos continuados y el Servicio Permanente de Alfabetización han logrado revertir esta tendencia, situando las cifras en niveles porcentuales que no se corresponden y con estimados recientes por debajo del 6%, lo que pone en tela de juicio la falsa inversión que supuestamente hace el gobierno en educación.

Un llamado a la conciencia

La evolución de las cifras de analfabetismo en la República Dominicana narra una historia de progreso innegable, especialmente en las últimas décadas democráticas bajo los elementos de un control educativo dictatorial, excluyente y sin vocación, lo que significa que cuando no existe voluntad política, los avances son imposibles. La reducción del analfabetismo después de la dictadura de Trujillo, quizás algunos sectores del espectro político la visualizan como un logro significativo que sienta las bases para un desarrollo nacional más equitativo e inclusivo, pero NO, lo importante sería que no existieran analfabetos y que también se inviertan recursos en la capacitación de quienes alfabetizan a los estudiantes.

Los desafíos persisten y el país enfrenta debilidades en la calidad de la educación y el rendimiento escolar. De acuerdo con evaluaciones internacionales del PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos), en 2022, República Dominicana ocupó un puesto sumamente bajo, lo que sugiere que no basta con lograr la alfabetización básica; es fundamental enfocarse en la calidad y la pertinencia de los aprendizajes para preparar a niños y jóvenes dominicanos de cara a los retos del siglo XXI.

El camino hacia una educación de excelencia requiere un llamado urgente a la conciencia de la sociedad y sus líderes. Se necesita mayor inversión en educación para asegurar que los recursos sean utilizados con eficiencia y transparencia, además de facilitar la mayor preparación y valoración a los educadores, a los fines de garantizar condiciones más dignas, formación continua y el respeto a la asistencia laboral.

Solo a través de un compromiso colectivo y sostenido se podrá asegurar que “aprender es la clave que abre todas las puertas” para cada dominicano y dominicana.

JPM

La indulgencia judicial: cuando pagar sustituye la condena

POR TEODORO DIAZ CUEVAS

Martin Lutero comenzó un movimiento llamado la Reforma Protestante. Él estaba en contra de una práctica de la Iglesia Católica llamada indulgencias. Las indulgencias eran una manera de obtener menos castigo por los pecados pagando dinero. Lutero no estaba de acuerdo con esa práctica y por ello publicó sus 95 tesis el 31 de octubre de 1517 en la puerta de la iglesia del Castillo de Wittenberg, Alemania.

De manera similar a lo ocurrido en Alemania durante la Reforma Protestante —cuando Lutero denunció que las indulgencias permitían “comprar” el perdón—, hoy en la República Dominicana muchos que depredan el erario pagan para evitar el apremio corporal. La historia se repite: dinero sustituye sanción, y la moral pública queda herida.

La corrupción es una manera para que algunas personas en el poder eviten el castigo o se salgan con la suya con malas conductas. Usan su dinero e influencia para hacer que parezca que no son culpables o merecen menos. Pueden controlar las cosas, evitar que la gente hable o pagar por abogados que hacen que los casos se demoren para siempre, de modo que puedan salirse con la suya haciendo cosas malas y no enfrentar consecuencias reales.

En la Republica Dominicana el que tiene mucho dinero, puede evitar ser responsable de sus acciones. La percepción colectiva de los dominicanos es que la justicia resulta más suave con quienes poseen dinero, poder o información negociable que con los hijos de “machepa”.

Esta sensación no surge de la nada; proviene de una práctica cada vez más común en los procesos penales de corrupción y criminalidad organizada: la sustitución de la condena por acuerdos económicos o colaboraciones mínimas con el Ministerio Público. Esta dinámica, ya instaurada, es bien conocida —y aprovechada— por los corruptos, quienes entienden que pueden negociar su salida del proceso sin enfrentar las consecuencias plenas de sus actos.

En muchos casos, funcionarios de distintos gobiernos pactan devolver solo una parte del dinero robado, mientras conservan el resto para luego llevar vidas bohemias y frecuentar clubes de alta alcurnia, como si la impunidad fuera un derecho adquirido.

El Ministerio Público ha estado tratando muchos casos graves en los últimos años, como sobornos, corrupción, extorsión y tráfico de drogas. Algunos de estos procesos han implicado acuerdos que permiten a los acusados recibir menos castigo si ofrecen información o devuelven parte del dinero o de los bienes obtenidos.

Aunque estos acuerdos sean oficiales, muchas personas se preocupan porque se repite el mismo patrón de siempre: los implicados admiten solo una parte de lo que hicieron, devuelven apenas una fracción de lo sustraído y, aun así, obtienen ventajas significativas en el proceso. En varios casos recientes, algunos acusados han quedado en libertad o han recibido sanciones mínimas, a pesar de que el dinero involucrado fue mucho mayor que lo recuperado.

Al mismo tiempo, la práctica sigue creciendo: cada nuevo expediente involucra a más colaboradores, más negociaciones económicas y menos castigos efectivos. Esto hace que muchos piensen que la justicia es demasiado indulgente y que los criminales siempre encuentran la manera de salirse con la suya.

Los dominicanos estamos esperando que, en el caso SENASA, el principal implicado no “se vaya por el lado de la indulgencia” solo por ser un “amigo palaciego”. Se espera que él y sus cómplices enfrenten la justicia y que, de ser hallados culpables, sean condenados conforme a la ley y obligados a devolver al fisco lo sustraído. La esperanza ciudadana es que la justicia actúe con independencia y rigor —sin privilegios ni atajos—, demostrando que nadie está por encima de la ley.

teodiaz777@hotmail.com

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Pobreza, voto y poder: el circulo que debemos romper

POR RAFAEL RAMIREZ MEDINA

En muchos países como el nuestro, la política ha estado marcada por una doble moral que trasciende gobiernos específicos y se repite generación tras generación. No se trata de señalar a una administración en particular, sino de reconocer un patrón histórico que ha frenado el desarrollo pleno de nuestra sociedad. La distancia entre el discurso político y la realidad ciudadana evidencia una estructura diseñada para preservar privilegios y limitar el avance colectivo.

La falta de inversión sostenida en educación y en formación ciudadana ha sido uno de los pilares de ese patrón político. Un pueblo con bajo nivel educativo es más vulnerable a la manipulación y menos capaz de exigir rendición de cuentas. Por eso, para muchos líderes políticos, mantener a la población en condiciones de dependencia resulta más conveniente que promover un sistema que impulse la autonomía y el pensamiento crítico.

En diferentes momentos de la historia, el analfabetismo y la pobreza han sido utilizados como herramientas de control. No por casualidad, en muchos lugares se repiten prácticas que condicionan el voto a necesidades básicas. Esta realidad evidencia que el problema no radica en un gobierno de turno, sino en una cultura política que conviene a quienes desean perpetuarse en el poder, sin importar la bandera partidaria.

El clientelismo es una muestra clara de esa doble moral política. Las ayudas improvisadas, los bonos temporales y las promesas de empleos se convierten en moneda de cambio durante los procesos electorales. Estas prácticas trascienden ideologías y se han normalizado en nuestro sistema democrático. Así, la necesidad del ciudadano se transforma en un activo político que algunos prefieren administrar antes que resolver.

La compra indirecta o directa de voluntades electorales es una expresión más de esta conducta repetida a lo largo de los años. A pesar de ser ilegal y moralmente cuestionable, continúa siendo una práctica frecuente que degrada la esencia del voto libre. La normalización de este fenómeno demuestra que el problema es estructural y que no se limita a una gestión específica, sino a múltiples generaciones de liderazgos políticos.

En este contexto, el ciudadano vulnerable queda atrapado en un ciclo de dependencia. Cuando los derechos básicos no se garantizan plenamente, la población acepta ayudas temporales como si fueran soluciones definitivas. Esta dinámica beneficia a los políticos de todos los colores que prefieren administrar la pobreza antes que impulsar un verdadero desarrollo social y económico.

Cada periodo electoral suele repetir un guion conocido, promesas de cambio, discursos emotivos, visitas a comunidades olvidadas y anuncios de soluciones rápidas. Este patrón, presente en distintas épocas y gobiernos, demuestra que muchos líderes continúan apostando por el corto plazo y no por una visión integral de país. La repetición sistemática de estas conductas evidencia una doble moral profundamente arraigada.

Riesgo

El mayor riesgo de este modelo político es que la ciudadanía termine aceptándolo como algo normal. Familias enteras han crecido dentro de una cultura de dependencia que limita su capacidad de exigir y transforma derechos en favores. Cuando esto sucede, los políticos encuentran el terreno perfecto para continuar con prácticas que les permiten conservar poder sin impulsar transformaciones reales.

La educación, en este escenario, representa una amenaza para quienes desean mantener el status quo. Un ciudadano educado comprende sus derechos, evalúa propuestas, exige resultados y rechaza prácticas clientelares. Por eso, el fortalecimiento educativo debe ser una prioridad nacional que trascienda partidos, gobiernos o ideologías. La verdadera independencia política comienza en las aulas.

El desarrollo integral de un país requiere instituciones fuertes, liderazgos éticos y ciudadanía consciente. Ningún gobierno, sin importar su signo político, puede transformar la realidad sin romper con la tradición de utilizar la necesidad como herramienta electoral. Por eso, el cambio debe ser colectivo, reconociendo que el problema no es coyuntural, sino estructural y acumulado durante décadas.

El futuro del país depende de que la sociedad rompa con este ciclo de doble moral política. Exigir transparencia, promover la educación y rechazar la manipulación son pasos fundamentales para un país más justo y sostenible. La transformación comienza cuando reconocemos que este patrón no pertenece a un solo gobierno, sino a muchos, y que solo una ciudadanía informada podrá construir un verdadero cambio.

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La ingeniería civil en un punto de inflexión

POR MARIBEL SANTOS

Vivimos un momento de transformación acelerada: tecnológica, ambiental, social y normativa. En este contexto, la ingeniería civil se enfrenta a una oportunidad crucial para redefinir su papel y reivindicar su valor social. La pregunta ya no es técnica: ¿se está comprendiendo realmente lo que aportamos como profesión?

España y Europa están invirtiendo cifras históricas en infraestructuras sostenibles. Según la Comisión Europea, solo en transición energética y movilidad se movilizarán más de 650.000 millones de euros en los próximos años. Pero la oferta de profesionales cualificados no acompaña ese ritmo.

Una encuesta reciente señala que el 60 % de los estudiantes de ingeniería civil no tiene claro qué atribuciones profesionales tiene su título de grado. En paralelo, muchas empresas enfrentan dificultades para cubrir vacantes, aunque sus criterios han evolucionado. Como apunta el director de una consultora de ingeniería: “El título es el punto de partida. Lo que más buscamos es capacidad de gestión, visión global y adaptabilidad.”

¿Máster habilitante o barrera innecesaria?

La introducción de los másteres habilitantes, dentro del marco del EEES ((Bolonia), debía armonizar la formación con las atribuciones profesionales. Pero en la práctica, ha generado confusión:
* Muchos estudiantes creen que, si no cursan el máster, no podrán ejercer.
* El mercado laboral, sin embargo, valora otras competencias: experiencia, solvencia técnica, capacidad de análisis, digitalización.
* Empresas y organismos públicos ya están contratando por talento, no solo por títulos.
Una estudiante de último curso lo expresa con claridad: “No sé si necesito el máster, si lo exige la empresa o es solo una recomendación académica.”

Esta brecha entre lo que exige el mercado y lo que comunica el sistema educativo se ha convertido en un problema estructural.

Una propuesta concreta: crear un observatorio profesional

Frente a esta desconexión, necesitamos pasar del diagnóstico a la acción. Propongo la creación de un Observatorio de la Ingeniería Civil, integrado por representantes de universidades, empresas, administraciones públicas y profesionales colegiados.
Este espacio de trabajo estable cumpliría funciones clave:
1. Monitorizar la evolución del mercado laboral y detectar nuevas demandas.
2. Proponer ajustes anuales a los planes de grado, máster y doctorado basados en evidencias reales.
3. Alinear formación y ejercicio profesional, anticipando los cambios en tecnología, regulación y perfiles de empleo.

No se trata de añadir burocracia, sino de actuar con inteligencia institucional. Si no anticipamos el cambio, simplemente lo padeceremos.

El rol de los colegios profesionales también debe evolucionar

Desde mi responsabilidad en el Colegio, defiendo una visión más activa, transparente y actualizada de nuestra profesión. Hoy más que nunca debemos:
* Comunicar claramente qué puede ejercer un graduado en ingeniería civil.
* Explicar sus vías de especialización sin convertirlas en un laberinto normativo.
* Impulsar formación continua real, útil y conectada con el sector: BIM, sostenibilidad, IA, digitalización, gestión del agua…
* Reivindicar ante las administraciones el papel esencial de nuestros profesionales.
* Fomentar el trabajo conjunto entre ramas de la ingeniería, más allá de los corporativismos.

A quienes están empezando

Estudiar ingeniería civil es mucho más que buscar una habilitación. Es asumir el reto de resolver problemas que afectan directamente la calidad de vida de las personas. Como me dijo una joven ingeniera en prácticas: “El título me abrió la puerta, pero fueron mis habilidades las que me permitieron quedarme.”

Hoy se requiere algo más que conocimientos técnicos:

* Pensamiento crítico
* Ética profesional
* Curiosidad constante
* Capacidad de adaptación
* Trabajo en equipo
* Formación continua

El futuro que queremos construir

Necesitamos una ingeniería civil más clara, más visible y más inspiradora. Una profesión donde:
* Cada ingeniero o ingeniera conozca su marco de actuación y lo ejerza con seguridad.
* Se trabaje por la excelencia, no por la competencia entre titulaciones.
* Las infraestructuras reflejen el compromiso ético, técnico y humano de quienes las diseñan y construyen.

Ese futuro no se decreta. Se diseña. Se comunica. Y se construye, desde hoy.

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ASDE, INEFI y BANRESERVAS acaparan honores en ajedrez

SANTO DOMINGO. – El Ayuntamiento de Santo Domingo Este (ASDE), Banco de Reservas (BANRESERVAS) y el Instituto Nacional de Educación Física (inefi) acapararon los máximos honores en el Torneo Gubernamanrtal de Ajedrez, celebrado en el salón Aída Cartagena Portalatín de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña (BNPHU).

Participarone 16 instituciones estatales y estuvo dedicado a Modesto Guzmán director de la Dirección General de Desarrollo de la Comunidad (DGDC).

El equipo del ASDE ganó medalla de oro. Estuvo integrado por Josué Araujo, Richardo Lugo, Patricia Castillo, Julio Ventura y Benjamín Henríquez.

En tanto, el BANRESERVAS obtuvo la plata con los jugadores Feliz Deward Dotel, Eliezer de Jesús, Braulio Ramírez, Robert Aquino, Ambiorix Peña y Ramon Camarena.

En tanto el del INEFI  la medalla de bronce, integrado por lejandro Muñoz, Ángel Sebastián Lara, Fraimy Morel Reye, Jean Franco Regalado y Esther Ramírez.

El campeonato contó con el apoyo del director de la BNPHU, Rafael Peralta Romero.

Fueron reconocidos como mas destacados el Instituto de Formación Docente Salomé Ureña, Recinto Félix Evaristo Mejía, la Tesorería de la Seguridad Social TSS, la Dirección General de Impuestos Internos DGII y la Policía Nacional.

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Dice caso SENASA ha sido el más ‘siniestro’ ha tocado al MP

SANTO DOMINGO.- El director general de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho, calificó el caso del Seguro Nacional de Salud (Senasa) como “siniestro, cruel y uno de los más grandes que ha tenido el Ministerio Público».

“Este es uno de los casos más grandes que hemos tenido en el Ministerio Público, y de hecho es el caso más siniestro y cruel, sobre todo porque afecta algo tan esencial como la salud, pero en este caso la salud de un seguro que tiene incluido a más de a ocho millones de dominicanos”, indicó a través de una publicación en la red social de X que replicó el Listín Diario.

Dijo que “una estructura que es capaz de arrebatarle la medicina a los enfermos, sobre todo a los más pobres, es siniestra y es cruel”.

Informó que hasta el momento se habla de un desfalco de 15 mil millones de pesos, pero esta cifra puede cambiar, al igual que la cantidad de personas imputadas, debido a que el caso está todavía en fase de investigación.

Por el caso han sido apresado Santiago Hazim, exdirector del Senasa; Rafael Luis Martínez Hazim, fundador del centro de telemedicina Mycare; Gustavo Enrique Messina Cruz, Germán Rafael Robles Quiñones, Francisco Iván Minaya Pérez, Eduardo Read Estrella, Cinty Acosta Sención, Ramón Alan Speakler Mateo, Ada Ledesma Ubiera y Heidi Mariela Pineda Perdomo.

Están acusados de prevaricación, asociación de malhechores, cobro de soborno, estafa contra el Estado, desfalco, falsificación, uso de documentos falsos y lavado de activos.

jt/am

Clausura del Año Jubilar de la Esperanza

Todo converge. El Adviento que termina, el Jubileo que se cierra y la Navidad que se acerca.
En realidad, una sola y única espera: la del Emmanuel, el «Dios-con-nosotros».

El Año Jubilar nos ha repetido durante doce meses que la esperanza no es un sentimiento bonito, sino una Persona que camina hacia nosotros y con nosotros.

Y el 25 de diciembre se acerca, cuando celebraremos el gran acontecimiento que transformó el curso de la historia: antes de Cristo y después de Cristo.

Hoy también podemos y debemos celebrar su llegada en nuestros corazones, cuando decidimos abrirle nuestro corazón.

Durante 2025, millones de peregrinos cruzaron la Puerta Santa de Roma, de Santiago, de las catedrales y santuarios jubilares en todo el mundo, incluyendo en nuestra nación, la República Dominicana.

Muchos lo hicieron con lágrimas, otros con alegria e ilusión, otros tal vez enfermos, o con el peso de un pecado que ya no querían seguir cargando y decidieron entregarle a Jesús a través del sacramento de la Reconciliación antes de pasar por la Puerta Santa. La promesa de este salmo se hizo o aun se puede realidad en ti: «Esta es la puerta del Señor: los vencedores entrarán por ella» (Sal 118, 20).

El 28 de diciembre esa puerta física se cerrará en las iglesias ordinarias y el 6 de enero culminará en el Vaticano.El Jubileo se trasladará. Pasará de las puertas santas al portal de Belén, del umbral de las basílicas al umbral de nuestras casas, de los grandes templos a la pequeña puerta del corazón de cada uno.

San Bernardo, en uno de sus sermones de Adviento, preguntaba angustiado a la Virgen: «¿Por qué tardas tanto, Señora?». Y María respondía: «Espera un poco más; estoy esperando que tú me des posada». Esa es la última tarea del Jubileo: que la esperanza nazca verdaderamente en nosotros.

La esperanza ha de vivir en nosotros y fortalecerse frente al Sagrario. Y cuando la Puerta Santa se cierre, recordemos que la puerta del sagrario seguirá abierta las veinticuatro horas del día, porque la misericordia ya no tiene horario de jubileo: tiene horario de Eucaristía.

Una idea práctica de celebrar con sentido la Navidad es hacer una peregrinación interior y dar las gracias al Señor como Isabel a María: «¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿De dónde a mí que venga a visitarme la madre de mi Señor?». Ofrezcámosle a Jesús nuestra vida. Digámosle: Haz de mí lo que quieras.

Oración para el atardecer del 24 de diciembre de 2025


Señor Jesús,
que esta noche vas a nacer de nuevo en Belén y en mi alma:
gracias por el Año Jubilar que casi termina.
Gracias por cada indulgencia, cada peregrinación, cada lágrima convertida en esperanza.

Cierra en nosotros lo que debe cerrarse:
el rencor, el miedo, la mediocridad.
Abre en nosotros lo que debe abrirse:
el corazón, nuestras manos:
Ven, Señor Jesús.
No tardes más.
El Adviento termina,
el Jubileo se clausura,
pero nuestra espera no:
esperamos que nazcas,
que crezcas,
que reines.

María, Madre de la Expectación,
tú que esta tarde ya sentías las primeras contracciones del Parto santo,
enséñanos a esperar activamente,
a preparar la cuna,
a encender la luz,
a abrir la puerta.

Y cuando la Puerta Santa de nuestros templos jubilares y de Roma se cierren,
que se abra para siempre en nosotros
la puerta del Emmanuel,
Dios con nosotros,
hoy y todos los días del año que comienza.

Amén.

Que esta Navidad de 2025, en los días finales del gran Jubileo de la Esperanza, sea la más humilde y la más verdadera de nuestras vidas. Porque la esperanza ya no es una promesa lejana: es un Niño que duerme en nuestros brazos.

¡Feliz Navidad para todos y que el Divino Niño Jesús nos colme de bendiciones!

jpm-am