Ya no es que devuelvan con mentas porque no hay menudo ni que ni digan “le voy a deber”. Ahora es que los vendedores o prestadores de servicios ni siquiera toman la molestia de explicar que no devolverán.
Poco a poco, la población ve menguar sus derechos callada, avergonzada de exigir un monto “insignificante” que le pertenece y peor, cuando lo hace otros clientes tienden a criticar su “tacañería”.
Sin importar la cantidad, es deber del que recibe un pago entregar el vuelto a su dueño y en caso de que no cuente con menudo intentar buscarlo en otras áreas. Al menos allantar y que sea el propietario quien decide si desiste.
Sin enterarnos, de forma sutil, nos despojan de derechos con el argumento de que eso no es nada y aunque nos moleste, a veces usamos esa misma excusa para convencernos de no reclamar, cuando en realidad lo que tenemos es miedo.
Entonces nos debatimos entre la intención de evitar el despojo y la reacción que tendremos de vuelta.
Si calculamos, por ejemplo, cuantas veces al día un centro comercial grande le dice a un comprador que no tiene menudo, obtendríamos una alta suma de dinero a favor, claro está, del establecimiento.
Es como si poco a poco perdemos espacio y voz para reclamarlo, porque nos inculcan que son pequeñeces y así acumulamos atropellos, vejaciones pequeñas que aglomeradas mejor ni pensar lo que crecen.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Gonzalo promete priorizar la producción alimentos de calidad
RD avanza hacia mayor dependencia alimentaria externa (OPINION)
Zonas francas ofrecen gran oportunidad a RD, según WFZO
PLD condena «represión» a los agrónomos, respalda reclamos
Dominicana cae por la mínima ante EEUU en Clasificatorio FIBA
¿Contribución ambiental o abuso financiero?
CHILE: Matan dominicano a balazos dentro de su domicilio
Entierro de la independencia del Ministerio Público
CHILE: Arrestan dominicano por asesinato pareja a puñaladas
RD se acostumbró a vivir de los que se fueron (OPINION)
