SANTO DOMINGO.- El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, habría declarado a CNN que el gobierno dominicano aceptó su petición de frenar todo tipo de repatriación de haitianos ilegales, según el diputado Vinicio Castillo Semán.
El legislador por la Fuerza Nacional Progresista (FNP) calificó la supuesta promesa del Gobierno al referido organismo como «un grave atentado a la soberanía de la República Dominicana».
«El país se está enterando hoy por unas declaraciones del secretario general de la OEA a CNN que el gobierno ha cedido a las presiones de la OEA y de Haití para no iniciar las repatriaciones de ilegales haitianos y frenar la intervención del gobierno de ayudar a las repatriaciones voluntarias», afirmó en una nota enviada a ALMOMENTO.NET.
Agregó que «el presidente Danilo Medina está obligado por la Constitución a aplicar la Ley de Migración y su propio Decreto 327-13, cuyo plazo para la prohibición de repatriaciones de ilegales venció hace casi dos meses».
«Ceder a la presión de la OEA y de Haití es humillar a la República», indicó.
Aseguró que «ahora se entiende porqué la misión (OEA) que nos acaba de visitar no tiene ninguna prisa para emitir su informe técnico. El gobierno dominicano les otorgó lo que querían: que no hubiera ningún tipo de repatriación».
jt/am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Inauguran festival dedicado a cultura región Este dominicana
FP exige aplicar nuevo Código Penal contra fraude aduanero
EEUU adquiere control mayoría reservas petróleo de Venezuela
Capital moderna e intercomunicada
Federales confiscarán US$49 mm de narcos en Puerto Rico
Critican en Haití las «exigencias burocráticas» a los partidos
Haitianos desplazados vuelven; otros lamentan la destrucción
La reforma policial seria se juega en tres planos sucesivos
¿Por qué insistimos en llamar «pantalones» a una sola prenda?
Docentes de Grand’Anse, Haití, tienen problemas para laborar

