POR WANDER CORCINO RAMÍREZ
El talento latente que desprende un joven lleno de sueños es la muestra colosal del deseo de servir como aporte social para toda la nación.
Sin embargo, vemos cómo existe un muro forjado con una coraza burocrática que le limita a ser un individuo insípido e inoperante.
Esa coraza es el eterno poseedor de una función social e institucional que no quiere ceder su puesto a la brisa cálida de la juventud, ni a la modernidad que acarrea el viento del presente con miras a un avance activo para el fortalecimiento de la sociedad.
El pensamiento arcaico de quien ocupa un puesto vital y que ya no posee la capacidad y agilidad de manejarlo debe abrir paso a la frescura innovadora de la juventud.
Con este planteamiento no le estoy restando méritos a la veteranía; de ninguna manera el enfoque busca demeritar la trayectoria.
La veteranía que conlleva un conocimiento empírico es vital para servir de guía a los jóvenes que pretenden ocupar puestos importantes con decoro y respeto.
Pero lamentablemente, hay ocupantes de posiciones que resultan ineficientes, intransigentes y que no aportan nada novedoso e importante a la sociedad. Su frescura mental y su espíritu de innovación se han marchado de su ser, o quizás nunca formaron parte de sus capacidades individuales.
Esos ocupantes se encuentran acaparando un espacio que tal vez obtuvieron por el amiguismo y la camaradería existente en los distintos sectores sociales e institucionales.
Cedamos la oportunidad a los jóvenes promisorios de poder compartir su innovación, creatividad y modernización en el conjunto social y laboral del país.
Derribemos ese muro burocrático de figuras inamovibles que no desempeñan sus funciones con solemne responsabilidad ni aportan al dinamismo de la nación.
Guiemos a la juventud; ellos aprenderán de la experiencia del veterano que fue funcional y servicial dentro del andamiaje social.
Si damos esta oportunidad a las nuevas generaciones, no nos arrepentiremos, el potencial joven, bien encaminado, se convertirá en la idoneidad que desarrollará la sociedad.
of-am-sp


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Sectores y gentes egoista y maliciosamente insisten ante la sociedad,a través de los medios que controlan, haciendo creer,que las experiencias y la edad en los cargos,especialmente públicos,son factors determinantes,algo que hace muchas décadas cambió.
Los Beatles,alrededor de 1964,cuatro muy jóvenes músicos británicos,muy talentosos,con su música,conquistaron al mundo,de ahí en adelante los jóvenes han demostrado que pueden.
Antes de los Beatles y su gran fama,calidad de sus composiciones y música,era muy común que los cantantes y grupos musicales,fueran personas adultas y con ciertas arrugas ya,los Beatles eran jóvenes de 21 a 24 años,que transformaron la música para siempre.
De ahí en adelante empezó a aceptarse el talento y capacidad de los jóvenes y se les dió oportunidad.
Naturalmente,aún hoy,se les ponen cortapisas,pero SE PUEDE,SE PUEDE,SE PUEDE.
Broth, excelente reflexión. Has dado en el clavo al distinguir entre la veteranía que guía y la burocracia que estanca. Es necesario que las instituciones entiendan que el relevo generacional no es una amenaza, sino el motor de la modernización. Gracias por alzar la voz con tanta lucidez sobre algo que nuestro sistema tanto necesita. ¡Totalmente de acuerdo contigo!