Lo recordé porque la Suprema Corte de Justicia ratificó una condena al programero que difamó a la diputada Lucía Medina, hermana del presidente Medina, atribuyéndole con ruin avilantez relaciones sentimentales indecorosas.
Luce poquita la condena civil a resarcir con cinco millones de pesos el “perjuicio personal, directo, cierto y actual” causado a su víctima, pues es ponerle precio a la honra ajena.
La Constitución establece que el derecho al honor y buen nombre es un bien jurídico merecedor de tutela judicial. Difamar es un ilícito penal. Merece cárcel.
No sólo es ilegal porque lo dispone la ley 6132 sobre Expresión y Difusión del Pensamiento, sino también por los artículos 367 y siguientes del Código Penal.
Los ataques infundados al honor ajeno por chantajistas inveterados, comunicadores con ínfulas de fallidos Zolá, adictos al aplauso de claques o lagartijas con resentimientos atávicos, constituyen intentos de asesinato a honras y reputaciones. ¡Bien condenado!


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Awilda estrena discos «Verano en Candela» y «Sin Miedo»
Polanco presenta “De la crisis a un sistema de oportunidades”
Secuestran jefe de gabinete del Ministerio Educación de Haití
Condenan empresario Florida por financiar crimen de Moise
Anuncian un plan maestro para la reconstrucción de Venezuela
Francisco Javier suma nuevos respaldos a su proyecto en PLD
Gran incendio afecta Madrid; amenaza Escorial y base NASA
VENEZUELA: Un mes después siguen buscando desaparecidos
Se quedan iguales precios de 6 combustibles; suben los de 4
El dólar bajó 11 cts. y euro 18; eran vendidos $58.52 y $69.19

