La democracia se sustenta en el libre mercado que deriva de la institucionalidad política y seguridad jurídica que garantizan principios de justicia, igualdad y equidad, lo que también sustenta la relación entre el capital y la fuerza de trabajo y entre los diversos sectores sociales y económicos con el Estado.
El mercado es el gran escenario donde confluyen capital, mano de obra, tecnología, producción, comercialización y consumo, fuentes esenciales para la creación de riqueza material, crecimiento económico, desarrollo y consolidación de la gobernanza.
Queda claro que el capital y la fuerza de trabajo constituyen el sustento principal de la democracia, régimen político que no podría subsistir sin la prevalencia de las la burguesía y los trabajadores o colaboradores, como se les define hoy para incluir también manos diestras relacionadas con la tecnología.
Ya sabemos que la economía dominicana ha avanzado un gran trecho hacia el modelo de los servicios (turismo, banca, zonas francas, call centers), pero que también mantiene fuertes amarres con sus exportaciones tradicionales o “economía del postre”, café, cacao, tabaco y azúcar.
Para afianzar liderazgo económico, político y social, el capital y la fuerza de trabajo requieren del cobijo de una superestructura jurídico-político fuerte, sostenida en un Estado Social de Derecho con una Constitución Política garante de los principios de accesibilidad a los órganos jurisdiccionales en condición de igualdad.
En el Arajatabla anterior definimos oligarquía como “forma de gobierno en el cual el Poder Político es ejercido por un grupo minoritario”, y como “grupo reducido de personas que tiene poder e influencia en un determinado sector económico, social o político.
Grupos económicos
Influyentes grupos económicos, que operan en ámbitos de servicio, manufactura, agropecuaria, comercio, importación, exportación e inversión, parecen hoy desistir de participar en un mercado abierto, competitivo para adjudicarse privilegios a través de interacción directa con el Estado o el Poder. He ahí un gran peligro para la democracia y la gobernanza.
Esos sectores burgueses aspirantes a oligarcas han permeado a instituciones partidarias con la intención de sustituir al liderazgo político por CEO de sus empresas a los que pretenden postular a presidente, vicepresidente, diputados, senadores y alcaldes, en franca violación a principios básicos de la democracia.
Si esos grupos minoritarios de la burguesía llegan a controlar o influir en estructuras sensibles del gobierno y del Estado, la democracia que anhelamos se convertirá en una quimera, como ha ocurrido en gran parte de Latinoamérica, plagada de tiranías, inseguridad, corrupción, represión, miseria y desigualdades.
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
R. Dominicana afrontará otras dos semanas de calor extremo
RD avanza hacia mayor dependencia alimentaria externa (OPINION)
Zonas francas ofrecen gran oportunidad a RD, según WFZO
CHILE: Matan dominicano a balazos dentro de su domicilio
Abinader encabeza jornada de inauguraciones en Montecristi
¿Está en quiebra la economía de RD? (OPINION)
Llega vuelo humanitario con 50 dominicanos y 12 venezolanos
CHILE: Arrestan dominicano por asesinato pareja a puñaladas
El liderazgo político de RD y los valores democráticos
ETED instala subestación móvil Boca Chica, fortalecerá la red


Esa siempre ha sido una de las causas del atraso en América latina. Se necesita una clase gobernante competente y patriota que sepa, con diplomacia, manejar el toro y defender los intereses de la nación.