Ayer Brasil, mañana Israel y el 3 de noviembre EU (OPINION)

imagen
EL AUTOR es activista político-social. Reside en Nueva York

Escuchar artículo

Por Luis Mayobanex Rodríguez

La atención política mundial estuvo centrada ayer, 25 de octubre, en Brasil. Allí se celebró la segunda vuelta entre el candidato de la izquierda y el progresismo, Luiz Inácio Lula da Silva, y Fabio Bolsonaro, candidato de la extrema derecha y aliado incondicional de Donald Trump. Con una diferencia de más de cuatro millones de votos, Lula logró validar un nuevo mandato.

Hoy, el radar político mundial tiene como centro a Israel. Mañana, martes 27 de octubre, los israelíes definirán en las urnas la permanencia o no de Benjamín Netanyahu al frente del gobierno y, de hecho, cuál será el rumbo del país. Como en anteriores ocasiones en que ha estado en juego su continuidad como primer ministro, estas elecciones serán un referéndum sobre él y, a la vez, sobre la guerra y la paz.

EL PESO DEL 7 DE OCTUBRE Y DE LAS GUERRAS

Los ciudadanos acudirán a votar marcados por el mortal y extraño atentado del 7 de octubre de 2023. Extraño por el «fallo» que se registró en el proceder de uno de los servicios de seguridad e inteligencia más efectivos del mundo.

Asimismo, los 7,3 millones de votantes irán a las urnas teniendo presentes las guerras desarrolladas por el actual gobierno contra Gaza, Líbano e Irán, y la condición de «país paria» a la que ha sometido a Israel a nivel internacional el proceder guerrerista de sus autoridades.

En este contexto serán electos 120 legisladores, por un período de cuatro años, para integrar la Knesset. Como órgano legislativo supremo, esta instancia valida al primer ministro y conforma el nuevo gobierno. Para ello se requiere la mitad más uno del conjunto de legisladores, es decir, 61 escaños. Por sí solo, ningún partido logra esta mayoría. En dicha circunstancia, las coaliciones resultan determinantes. De ahí que, en los resultados electorales de la noche de mañana, 27 de octubre, más que una salida a la crisis que arrastra por años, Israel podría conocer una nueva crisis de magnitud impredecible.

TRUMP Y EL FACTOR INTERNACIONAL EN LAS MIDTERMS

Donald Trump, quien en una abierta política intervencionista respaldó a Bolsonaro en Brasil y quien, en el caso de Israel, se la juega toda con Netanyahu, su aliado incondicional, sabe que el factor internacional —que ha sido parte de estos procesos electorales— también tendrá impacto en las elecciones de medio término de noviembre en Estados Unidos.

De hecho, estudios recientes sobre la intención de voto para el proceso electoral, programado para concluir el 3 de noviembre, recogen que la aspiración mayoritaria de los votantes es que el próximo Congreso tenga como prioridad bajar el costo de la vida, con un 80 por ciento, y poner fin a la guerra contra Irán, con un 70 por ciento, iniciada por Estados Unidos e Israel.

Estos clavos incrustados en los zapatos de Trump explican, de manera parcial, la tendencia consolidada que evidencia una intención de voto mayoritaria a favor del Partido Demócrata y en perjuicio del Republicano. La diferencia a favor del primero fluctúa entre el 5% y el 12%. Esta inclinación hacia los candidatos demócratas queda registrada en los diez sondeos más recientes de distintas firmas recopilados por The New York Times.

EL PESO DE LA HISTORIA ELECTORAL

Debe considerarse, además, la historia electoral. Desde 1946, según Gallup, las elecciones de medio término las pierde, con raras excepciones, el partido del presidente. En promedio, este pierde 25 curules en la Cámara de Representantes. Esa pérdida sube a 37 escaños si el nivel de aprobación del mandatario es inferior al 50% y, como se sabe, el porcentaje de aprobación de Trump ha caído a un 31 por ciento.

Si estas predicciones se cumplen y también se expresan a nivel senatorial, no hay duda de que asistiremos a una catástrofe política, no exenta de peligro, para Trump, MAGA y el Partido Republicano.

Compártelo en tus redes: