El gobierno del presidente Barack Obama prohibió el viernes nuevas exploraciones de gas y petróleo en aguas del Ártico, en una medida que se considera un triunfo para los grupos ambientalistas que han luchado contra el desarrollo de la ecológicamente frágil región.
El Departamento del Interior publicó un plan sobre derechos de exploración de 2017 a 2022 que bloquea las perforaciones en los Mares de Chukchi y Beaufort, frente al norte de Alaska.
También limita el desarrollo petrolero en la ensenada Cook frente a la costa sur-central de Alaska.
Activistas ambientales han luchado contra la exploración petrolera en Alaska para proteger a ballenas, morsas y focas, y como parte de un movimiento más amplio para impedir la extracción de combustibles fósiles.
El Departamento del Interior dice que el plan es «equilibrado» y deja un 70 por ciento de los recursos económicamente recuperables de gas y petróleo abiertos a la exploración, mayormente en el Golfo de México.
El plan se enfoca en las mejores áreas «con el más alto potencial de recursos, menor conflicto e infraestructura establecida, y retira las regiones donde simplemente no es correcto otorgar derechos de exploración», dijo la secretaria del Interior Sally Jewel.
El presidente Barack Obama, quien el año pasado se convirtió en el primer presidente en funciones en cruzar el Círculo Ártico, ha hecho de la lucha contra el cambio climático y la protección del Ártico, prioridades de su gobierno.
Pero, el presidente electo Donald Trump, un republicano que asumirá el poder el 20 de enero de 2017, ha prometido abrir los recursos al desarrollo petrolero y podría revertir la decisión.
La industria petrolera ha presionado a Obama para explorar el Ártico en busca de recursos energéticos. Jack Girard, director del grupo American Petroleum Institute, dijo que la decisión «pone a Estados Unidos en una seria desventaja competitiva».
Los tres legisladores republicanos de Alaska en el Congreso también criticaron la decisión. La senadora Lisa Murkowski, dijo que está «furiosa» porque el presidente Obama «nuevamente ha desoído nuestras voces para alinearse con las facciones que se oponen» a la perforación frente a las costas de Alaska.
«El desarrollo del Ártico, es una de las mejores maneras de crear empleos, generar ingresos y reusar el Oleoducto Trans-Alaska», dijo la Murkowski, quien preside la Comisión de Energía y Recursos Naturales del Senado.
El presidente Obama ha trabajado para dejar un legado ambiental que incluye un acuerdo global para detener el cambio climático, y un ambicioso plan para reducir la contaminación de carbono producida por las plantas de energía que trabajan con carbón.
También ha impuesto límites más restrictivos a la contaminación del aire vinculada con el asma y rechazó la construcción del oleoducto Keystone XL que comienza en Canadá.
of-am


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