La iglesia y la historia

imagen
EL AUTOR es ministro cristiano. Reside en La Vega.

Escuchar artículo

La iglesia es considerada como el cuerpo de Cristo, el reino de Dios, la familia de la fe, la familia de Dios y sobre todo como el pueblo de Dios. Estas frases determinan la comunión que existe entre los que son partes de ella y Dios, lo cual indica la estrecha relación que existe entre ambas partes; esta intercesión es más íntima que una simple relación, ya que la iglesia no existe sin él; ella es la consecuencia, de el amor por a la humanidad. La iglesia es su propiedad en la tierra.

La iglesia es edificada, o planeada y comenzada por Jesucristo, quien debió buscar una manera de como unir a los que él salvara. Esto fue producto de que el pueblo de Israel rechazó a Jesucristo, a pesar de que Juan el Bautista, vino a preparar el camino del Señor.

Ellos no respondieron al plan de Dios como debía ser, por causa de incredulidad. En tal sentido, dejaron de ser el pueblo de Dios, ya que junto a ellos y con los gentiles Dios planeaba hacer su reino, lo cual hizo con la iglesia.

En el año de la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo, entre el veintinueve y treinta y tres de la era cristiana, se edifica la iglesia con los apóstoles y los discípulos que se habían llegado a Jesucristo. Esa iglesia iniciada en Jerusalén ha transitado por la historia, bajo el único fundamento de Jesucristo y el Nuevo Testamento  o Pacto. A pesar de esta realidad, la iglesia no se determina su veracidad por la historia, sino por Jesucristo y sus doctrinas.

La historia es contar los acontecimientos más relevantes de un hecho histórico, aunque la historia es importante, en el caso de la iglesia no es determinante . Una iglesia no es verdadera por su historia, sino por la comunión que existe con Jesucristo y su palabra.

Está escrito: «Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» Jn. 8:31, 32.

Jesucristo edificó una sola iglesia en el mundo, que fue la iglesia con sus discípulos, pero que esta se iba a multiplicar en diferentes lugares, por eso la Biblia nos dice de iglesias, en plural, porque no serían filiares ni sucursales de la Jerusalén; se iban a fundar muchas iglesias, es decir comenzaron a surgir  como dice Hc. 9:31: «Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo».

Ahora bien, muchos han tratado de reproducir la iglesia, pero dándole enfoques diferentes. Hay que tener cuidado con lo que se enseña, ya que es fácil querer hacer una iglesia a su manera, lo cual la convertiría en no iglesia de Cristo. Una iglesia falsa acarrea condenación. Está escrito: «Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren».

Todas las iglesias tienen un trasfondo histórico común, la iglesia en Jerusalén. Unas plantean una reforma; otras, un avivamiento espiritual; otras, una restauración, y; otras, otros motivos. Pero, la verdad es que todas quieren agradar a Dios y hacen un papel social aceptable. Sin embargo, para el objetivo de Jesucristo, que era y es la salvación de las personas que las componen, ponen en peligro ese objetivo, porque se desvían de la verdad.

No se aferre a la historia de la iglesia, sino a las doctrinas que imparte. No importa si la iglesia tiene muchos miembros, o pocos, lo importante es que los que son partes de ella, sean salvos.

Debe ser una iglesia verdadera, observe: «que prediques la palabra; que inste a tiempo y fuera de tiempo, redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas» 2Ti. 4:2- 4.

jpm-am

Compártelo en tus redes:
ALMOMENTO.NET publica los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reserva el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortográficas.
0 0 votos
Article Rating
guest
5 Comments
Nuevos
Viejos Mas votados
Comentarios en linea
Ver todos los comentarios