La Haya, 4 mar.- El Gobierno neerlandés extendió este jueves las prohibiciones de vuelos entre Países Bajos y República Dominicana, entre otros países hasta el 1 de abril, en un intento de evitar la propagación de las nuevas mutaciones del coronavirus.
En una carta enviada al Parlamento, el Ejecutivo explicó que prorroga otras cuatro semanas más la prohibición del tráfico aéreo con Reino Unido, Sudáfrica, Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, Surinam, Guayana Francesa y Guyana, además de Panamá, y República Dominicana.
La medida se toma por recomendación del equipo de gestión de la pandemia (OMT), que asesora al Ejecutivo en funciones desde hace un año para tomar las medidas pertinentes y frenar la propagación de contagios, en este caso, la posible importación de variantes del coronavirus más contagiosas que las que ya circulan en la Unión Europea (UE).
El Ejecutivo neerlandés también extendió hasta el 15 de marzo el confinamiento de Países Bajos y el toque de queda diario entre las 21.00 hora local (20.00 GMT) y las 4.30 (3.30 GMT) decretado con motivo de la covid-19.
No obstante, permitió desde ayer que las peluquerías y otras profesiones de contacto, como los centros de masajes o tatuajes, vuelvan a recibir clientes con medidas de higiene.EFE


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Boxeo profesional regresa este domingo a ciudad de Santiago
NUEVA YORK: Gómez Mazara presenta ‘Para que no se repita’
Nueva York dona 849 chalecos antibalas a la Rep. Dominicana
WASHINGTON: RD presenta zonas francas a más de 110 empresas
El grupo de Valentín: ¿va al PLD, al PRM o seguirá solo?
Entre La Trinitaria y el retiro de tropas de EEUU
VENEZUELA: Misión médica RD supera las 1,200 atenciones
Karate dominicano competirá en torneo internacional México
¿Cómo se gasta el dinero del Seguro Familiar de Salud?
La hipótesis de Miami: cuando la geopolítica habla en voz baja


