Decir otra cosa, sería negar la realidad; y ya se sabe: quien la niega, se estrella con ella. Al PLD, para ser directo, de cara a su IX Congreso José Joaquín Bidó Medina, solo le queda renovarse en su cúpula -que no puede quedar inamovible-, rediseñar su esquema organizacional -bases y liderazgos medios-; y procurar, mediante la autocritica colectiva, reconectar con la sociedad y lo que podría ser el nuevo PLD. Otra cosa sería un Harakiri imperdonable; o ruta autodestructiva que otros partidos ya transitaron.
Y es curioso, o tal vez dialéctico, que el arquetipo de partido que fundara el Prof. Juan Bosch (1973-74), se haya agotado, precisamente, cuando acaba de hacer, en cinco administraciones o gobiernos cuasi ininterrumpidos, las transformaciones materiales e implementación de políticas públicas que les han cambiado el rostro -infraestructura humana-física- al país y disminuido la pobreza extrema. Y, sobre todo en los dos cuatrienios que van de 2012-2020, donde se hizo mayor énfasis en saldar la deuda histórica-social acumulada. Es un fenómeno digno estudio que tiene múltiples lecturas, aristas y hasta cuestiones de lógica común: ¡las derrotas no tienen dueños…!
Sin embargo, no voy aquí a llover sobre mojado -lo ya expuesto tantas veces: ¿cómo llegamos de un partido de cuadros a otro de masas para perder la conexión orgánica-fáctica jerarquía-base-sociedad? Cómo no escuchamos o no hicimos caso a aquel sabio consejo, desde Chile: “si toda la jerarquía está en el gobierno, pronto no tendrán partido, pues, ¿quién lo cuida?”, creo venido del expresidente Ricardo Lagos. O cómo fue que amigos, arribistas, parte de la sociedad civil y empresarios, desplazaron al todo orgánico -el partido-, menos al Comité Político que, de paso, hizo Convidado de piedra al CC y al secretariado.
Y cómo es eso que estamos a la puerta de un Congreso y no intentemos hacerlo diferente: abriendo la participación de sus miembros -antes, durante y en las plenarias-, ¡todos!, para que juntos propongamos y elaboremos: agenda temática, ruta-crítica y el partido qué queremos…. ¿O es que acaso, nos bajarán, como siempre, documentos doctrinarios, reglas, propuestas, etcétera, sin ni siquiera inquirir sobre ideas desde abajo hacia arriba o, el estado actual del partido? ¿Pura liturgia protocolar? ¡No!
Porque no podemos obviar dos déficits impostergables: democracia interna y renovación de todo el entramado dirigencial de arriba abajo y viceversa. O es que, acaso, la idea o pretensión es: ampliar, hasta el infinito, el CC y dejar inamovible al actual CP con el agregado de algunos más. Si terminara así, sería un congreso-bostezo y antesala del inicio de viejas rutas autodestructivas ya recorridas. ¡Piénselo! ¡Estamos a tiempo!
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
PLD llama fortalecer estructuras de cara a consultas internas
Petróleo registra nueva caída; WTI se cotiza hoy a US$67.50
Teherán aclara Ormuz no es un «patio de juegos» para EEUU
Trump afirma que no permitirá China controle Canal de Panamá
El dólar bajó 60 cts. y euro 17; eran vendidos $59.34 y $69.76
El BID anuncia una ayuda de 870.000 euros para Venezuela
Venezuela registra al menos 2,295 muertos tras terremotos
FRANCIA: Al menos 90 muertos por ahogamiento ola de calor
Trump critica desequilibrio de gasto militar aliados de la OTAN
Ucrania solicita a países aliados transferirle sus misiles Patriot

