Hace un par de años, fuimos a hacer una diligencia al edificio principal de CODETEL en la Avenida John F. Kennedy en Santo Domingo y allí nos encontramos con un médico amigo nuestro que ejerce en la ciudad de New York.
Mientras esperábamos nuestro turno en la fila, conversábamos de distintos tópicos, pero casi todos referentes a la comunidad dominicana en la gran manzana donde ambos vivimos. La conversación se terminó cuando llamaron el número de mi amigo.
Segundos después, siento que alguien me toca en el hombro, al girar la cabeza veo a un joven de unos 40 años y este me dice: señor, ¿Puedo hacerle una pregunta? Si, si claro, le respondí.
Veo que usted y su amigo viven en los Estados Unidos, Ucrania, ¿Queda lejos de Nueva York?
¿Ucrania? ¡Claro que sí! Lejísimo de Nueva York.
Ucrania es un país de la antigua Unión Soviética y está al lado de Rusia en Europa oriental. Le contesté.
Entonces, ¿Ucrania no es un Estado de los Estados Unidos?
¡No por Dios!
En eso, llegó mi turno y tuve que suspender la conversación.
Cuando terminé mi diligencia, miré a todos lados a ver si encontraba al muchacho de la pregunta, pero no lo vi por ningún lado.
Hoy, veo en los periódicos que han arrestado a una persona por estafar incautos a los cuales vendía supuestas visas para Ucrania por RD$200,000 y de inmediato lo relacioné con aquella pregunta de aquel joven en la fila de CODETEL.
Lo primero que me acometió fue un sentimiento de congoja, de pesadumbre y hasta de frustración, al verme cara a cara con la escasa formación de nuestro pueblo
Cuando nosotros estudiábamos, desde la primaria, nos impartían clases de Geografía Universal.
No creo que deba llegarse a esos extremos, pero uno tenía que aprenderse hasta los límites territoriales de los principales países del mundo.
Nos hacían preguntas como: Dígame cinco países de Europa. De Asia. De América del Sur, etc. En consecuencia, los estudiantes teníamos una noción general de cualquier lugar en nuestro planeta.
Hoy, nos resistimos a pensar que la educación nuestra haya involucionado y quisiéramos ver ese caso, como uno muy aislado.
Pues, desgraciadamente, en nuestro país, existen muchos Balbuenas y Elvin Vinicios, cuya obsesión es viajar a “Nueva Yol” aunque tengan que llegar por otro estado.
No importa que sea a través de “estados” tan lejanos como Ucrania.

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Pastor de Moya encabeza delegación RD Colombia
Putin da luz verde a nuevos ataques masivos contra Ucrania
Trump considera que Zelenski «no es un buen tipo» para tratar
Zelenski agradece respaldo de los líderes de la Unión Europea
20 dominicanos fueron a Rusia tras firmar contratos voluntarios
Alerta riesgo para dominicanos por falsas ofertas empleo rusias
¿Se producirá un “tapón procesal”?
Abinader llama a preservar el PRM; dice es garante de unidad
Trump dice usaría ‘la madre de todas las bombas’ contra Irán
Gobierno defenderá con firmeza producción de arroz ante EE.UU.

