Escuchar artículo
Las instituciones defensoras de los derechos humanos cumplen con un trabajo de gran importancia y de palpable sensibilidad. Hay varias organizaciones que defienden los derechos humanos en el país, y casi a todas se les puede hacer un reconocimiento público. Sin embargo, tienen que ampliar su metodología de trabajo.
Las organizaciones de los derechos humanos en ocasiones no cuentan con las simpatías del gran público. Hacen un trabajo de proteger al que los necesita, sobre todo de aquellos que son acusados de la comisión de actos reñidos con la ley. Una parte de la comunidad señala que estas instituciones se dedican solo a proteger a delincuentes.
No creo que sea así. Los derechos humanos tratan de preservar las vidas de las personas que son implicadas en la comisión de un delito, y garantizar que puedan ser llevadas a un tribunal, para que en juicio oral, público y contradictorio se determine su grado de culpabilidad o inocencia.
Pero al día de hoy, hay que reconocer que las instituciones de los derechos humanos sólo ven un lado de la moneda. Hay que ampliar la metodología de trabajo. Se debe dar protección a los acusados de cometer un delito, pero también a las víctimas del crimen y la violencia. Los derechos humanos tienen que comenzar a estar junto a las víctimas de los asaltos y del crimen organizado.
Las organizaciones defensoras de los derechos humanos tienen que estar junto al policía que resulta herido en el cumplimiento de su deber; ir donde la viuda de ese agente caído en combate. Tienen que visitar a guardianes que son heridos por atracadores. Los derechos humanos tienen que dar protección a todos.
La metodología de acción de esas organizaciones de los derechos humanos viene desde la era de los 12 años del doctor Joaquín Balaguer cuando había persecución política, y la mayor parte de los crímenes provenían de los organismos de seguridad del Estado. Hoy, el crimen organizado responde a la delincuencia y no a la política. Los derechos humanos tienen que comprender que todos merecen recibir el consuelo de una mano amiga.
Naufragarán totalmente y perderán el respeto de la comunidad las organizaciones de los derechos humanos si no comprenden que los policías heridos o muertos también son víctimas que necesitan auxilio; que las viudas de los asesinados por atracados también quieren consuelo y que los heridos por delincuentes merecen una visita a los hospitales.
Las organizaciones de los derechos humanos están hoy en una disyuntiva que es vital para que persistan con credibilidad de opinión pública: deben adicionar ayudar a víctimas de los atracos y auxiliar a policías heridos o viudas de muertos en combate. Deben seguir prestando atención a los acusados de cometer crímenes. Pero auxilian a todos, o desaparecerán. Donde se violen los derechos humanos allí deben estar, sin prejuzgar y sin favoritismos.
jpm


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Danilo Medina pide investigar causas de mortalidad neonatal
Difunden nuevas imágenes de Maduro detenido prisión de NY
Al menos 2 muertos en ataque de EEUU en estrecho de Ormuz
Ucrania y Rusia intensifican sus ataques en la última semana
Apagón masivo afecta a cinco estados occidente de Venezuela
Presidentes de RD y Honduras firman instrumentos bilaterales
Estudio reporta un 74 % menos mortalidad pacientes VIH en RD
COLOMBIA: Gobierno termina diálogos con grupos armados
Lápiz Conciente busca cerrar diferencias con Alofoke en NY
Alcaldesa fortalece seguridad con iluminación 36 calles del DN

