Si a usted le preguntan si conoce el Grupo Empresarial ABICOR, lo más probable que su respuesta sea no. Igual sucederá si le preguntan si conoce al director de este grupo, pues también responderá que no. Pero cuando le digan que es el licenciado Luis Abinader, le dirán que a él sí lo conocen.
El grupo empresarial ABICOR, el cual tiene inversiones en turismo, con empresas como Breezes y Light House Spa, desconocidas por la inmensa mayoría de los dominicanos, en construcción a Cementos Santo Domingo, conocida por la población por el conflicto con el Ministerio de Medio Ambiente, por querer explotar calizas en áreas protegidas de un parque nacional en Azua, no por ser un producto posicionado en el gusto de los consumidores, y en el rubro de la educación posee a la Universidad O&M, la cual en los años 80 alcanzó notoriedad por graduar buenos profesionales de las ramas económicas y sociales, como lo eran los administradores de empresa y contadores egresados de esa institución de estudios superiores, prestigio perdido que han llevado a esa universidad a estar en una categoría de tercera en la educación universitaria dominicana.
Si nos trasladamos a Estados Unidos de Norteamérica, podemos hacer un paralelismo con el fenecido Steve Jobs, creador de Apple, la empresa de mayor cotización en Wall Street, en la bolsa de valores de Nueva York, o si citamos a Bill Gates, presidente de Microsoft, nos obliga a rendirle reverencia a dos grandes emprendedores.
¿Cómo podemos creer en alguien que no ha sido capaz de llevar sus empresas y los productos de éstas a niveles de estelaridad que los lleven al gusto y prestigio de primer orden en el plano empresarial? Nos preguntamos: ¿son sus empleados bien remunerados, en términos salariales, para copiar ese modelo de sus empresas e implementarlas en el Estado? ¿Son los agentes de seguridad del grupo ABICOR beneficiarios de un salario de 25,000 pesos mensuales, como promete el licenciado Abinader a todos los rasos de la Policía Nacional, en caso de alcanzar la presidencia de la República? ¿Podemos creer en lo que no ha puesto en práctica en sus empresas? ¿Podrá un candidato de segunda con empresas de tercera llevar a la República Dominicana al nivel de desarrollo de naciones como Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong…, que eran naciones pobres y hoy son modelos de desarrollo en el mundo?.
La respuesta también será NO. Esto sin usar la mezquindad y sin dejar de reconocer la integridad moral del joven Abinader y su distinguida familia, como también destacando la sólida formación profesional que tiene el candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno, quien políticamente se hace acompañar de dirigentes que han pasado por la administración pública y han decepcionado a la nación, por no haber resuelto en tres períodos de Gobierno ni un solo de los problemas esenciales de la República Dominicana.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Prodesa llega a RD dirigida al desarrollo urbano sostenible
Los anfitriones se despiden de la Copa Mundial de Fútbol 2026
El espejo del país, síntoma y advertencia
Intrant descarta alza pasaje, no ha autorizado ningún aumento
Gobierno enfoca presupuesto en inversión, educación y salud
Trump confirma que pidió a la FIFA «revisar» la roja a Balogun
PLD cree el PRM no clasificará para la segunda vuelta en 2028
INABIE benefició unos 14 mil estudiantes asistencia de salud
Retos de RD frente a los terremotos
Trapiche, azúcar y raspadura


