POR ALEJANDRO SANTOS
Circulan versiones de que en el seno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se cocina la idea de un acuerdo electoral con el Partido Revolucionario Moderno (PRM), cuyo supuesto propósito sería impedir el retorno de Leonel Fernández al poder.
Se habla incluso de una fórmula sobre la mesa: diez senadores, treinta diputados y cuarenta alcaldes a cambio de un pacto completo. Según esas versiones, en una primera conversación exploratoria el PLD habría planteado una alianza solo a nivel municipal, pero el PRM habría rechazado ese acuerdo parcial y exigido un pacto total. Lo único coincidente, se dice, es la determinación de frenar el ascenso de Leonel.
No obstante, estas filtraciones reflejan un acercamiento entre el PLD y el PRM, y la definición de un objetivo común. Como todo acuerdo entre partidos, no significa que esté libre de chocar con las realidades internas de ambas organizaciones.
Seguramente la propia dinámica interna llevará a enfrentar obstáculos difíciles de superar. En parte, porque la base peledeísta posiblemente no aceptaría aliarse con quienes compraron alcaldes y diputados opositores y han perseguido judicialmente a figuras del partido.
Además, existe el temor de que una alianza con el PRM provoque una nueva migración masiva de dirigentes hacia Fuerza del Pueblo y deje al partido morado reducido a bisagra. Esa incertidumbre sobre el impacto interno es uno de los principales límites de cualquier negociación.

El telón de fondo de esta situación tiene su origen en la ruptura de 2019, cuando el doctor Fernández abandonó el PLD tras impugnar las primarias abiertas en que resultó nominado Gonzalo Castillo. Desde entonces, el distanciamiento con Danilo Medina ha ido más allá de una circunstancia coyuntural.
Esa distancia alimenta la idea de que las antiguas alianzas de convivencia estratégica son irrepetibles. Aun así, hablar de una rivalidad en “punto de no retorno” simplifica una relación compleja: en enero de 2024 ambos expresidentes intercambiaron saludos cordiales, y el propio Leonel reconoció que las cicatrices van cerrando las heridas. La política dominicana ha demostrado, una y otra vez, que los acuerdos se forjan y se disuelven según los intereses del momento.
Sin embargo, ha quedado en evidencia que la relación personal y política entre Leonel y Danilo permanece irreconciliable y, según pasa el tiempo, se deteriora aún más.
Bajo cualquier escenario, el PLD transita por un estrecho pasadizo, como quien camina sobre un filo con precipicios a ambos lados. Sumarse a Fuerza del Pueblo podría facilitar el retorno de Leonel y, en consecuencia, absorber lo que queda de la organización peledeísta. Aliarse con el PRM podría convertirlo en un partido bisagra con una cuota de poder pero sin proyecto propio, expuesto además a la atomización de grupos que buscarían sus propias porciones de poder.
La historia reciente dominicana ofrece ejemplos referentes de Partidos que fueron grandes y fuertes, y que luego se convirtieron en pequeñas organizaciones partidarias . El Partido Revolucionario Dominicano (PRD), fundado en 1939, gobernó durante doce años y siete meses, pero apenas alcanzó el 0.45 % del voto en las últimas elecciones y actúa hoy más bien como soporte de otras fuerzas mayoritarias.
El Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), que bajo la tutela de Balaguer ejerció una hegemonía de 22 años, quedó relegado al 1.78 % de los votos en 2024 y se limita a pactar con quien se perfila como ganador. Ambos casos ilustran cómo la pérdida de liderazgo y las alianzas coyunturales terminan por disolver a los partidos otrora dominantes.
El PLD enfrenta un contexto de extrema complejidad y deberá definir con cuidado cada paso. Cualquier rumbo luce como terreno minado: aliarse con Leonel puede llevar a su absorción; pactar con el gobierno arriesga fragmentarlo aún más.
Los ejemplos del PRSC y del PRD —grandes y poderosos durante décadas, hoy reducidos a actores secundarios— deberían servir de advertencia a quienes diseñan la estrategia electoral del partido morado.
jpm-am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Otorgan Premio de Literatura Infantil a César Sánchez Beras
Dominicana mantiene liderazgo mundial en cigarros premium
Feria del Libro del Cibao destaca talento regional en Dominicana
Daniel Martínez presentará nueva obra sobre Sainaguá
Switch Havas presenta un libro de la Industria Creativa en la RD
PLD denuncia que el Gobierno despilfarra fondos públicos
¿Qué hacer frente a esta cultura de confrontación?
Plantea blindar sistema político y evitar dinero ilícito campaña
Trump y el riesgo real de perder el Congreso en 2026
Huracán mató cónsul RD en Cuba


Tantos y tontos disparates. El PLD no será aliado de nadie. El partido que mejor a gobernado en Rep. Dom. Solamente es aliado del pueblo.
Ojalá se dé esa alianza, ese sería el final del PLD, la base del PLD no quiere saber del PRM.
En el caso que se diese esa alianza,sólo saldrían beneficiados los dos tres alcalde que saque el PLD y la base seguirá pasando hambre.
Al PRM no le conviene esa unión, pues la mayoría de ellos se irían con La Fuerza del Pueblo, que ganaría con más de un 60%.
El FuPu ya hizo una alianza en el 2020 con el PRM, para desplazar al Danilato y quitarle la mamadera de tetas a una pandilla de facinerosos y tigueres. En realidad al FuPu se le hará dificil volver, estando tan embarrado y con un candidato tan funesto, simular y sinvervuenga como Leoneol, un viejo greñudo que no es leal a nadie, mas que a la caceria de fortuna
Esa es una trampa de la Fupo para quitarse el monstruo del PRM de la espalda y ponérselo al PLD pero el pueblo sabe que son cómplice juntos al PRM de la estafa que le isieron engañaron al pueblo como un niño chiquitico
Al chopo de Villa Juana le van a devolver con la misma moneda que en el 2020. No vas para parte Leonelito. Los peledeistas no son pendejos, tú ayudaste para que perdieran sus trabajos y fueran a pasar trabajo, así que te jodiste.
UNA GRAN NOTICIA… SIN DUDA… TODO POR LA PATRIA…
ahi cabe el dicho que el mal comio no piensa decir esa barabasada