Este martes 19 de diciembre, mi esposa Zinayda y yo cumplimos 30 años de matrimonio. Han sido 30 años de amor y de bendición. Ha sido un recorrido largo, hermoso, difícil, pletórico de momentos lindos y alegres, pero también de momentos tristes y dolorosos.
Han sido tres décadas juntos, construyendo un proyecto de vida, lleno de amor, alegrías, penas y muchas realizaciones. Ambos venimos del comunismo y de la UASD, con Marx y el Che Iluminando nuestros cielos en un primer momento, tratando de cambiar el mundo e instalar el socialismo en nuestra patria y en todas las naciones del planeta.
En los primeros años de matrimonio la revolución y los sueños rojinegros nos mantuvieron unidos. En 1989 nos fuimos a Nicaragua a sembrar esperanzas de revolución, pero los sandinistas fueron derrotados en las elecciones de 1990 y retrornamos a la patria querida. De Nicaragua trajimos una bella hija nacida alla, Cheizi, que se sumó a otra bella hija que había nacido aquí, Amelia.
Seguimos caminando y amándonos entre altas y bajas. En 1995 nos fuimos a Miami y conocimos las entrañas del monstruo desde sus entrañas. Disney World nos mostró un rostro diferente de nuestros criterios ideológicos. Pasamos por momentos muy difíciles como matrimonio y en el 2001, retornamos a Santo Domingo. Brumas, sinsabores y errores nos envolvieron y en ese tiempo se tambaleó el matrimonio.
Justo en ese momento, cuando todo todo parecía perdido, llegó Jesús a nosotros, a nuestro matrimonio y a nuestra familia. Y todo cambió para bien. Entendimos, ya para siempre, que el cambio del mundo empieza con el cambio en nosotros mismos, asumiendo a Jesús en nuestros corazones y caminando con él. Y de ahí en adelante todo ha sido mucho mejor. Incluso, Dios y nuestras dos hijas nos han premiado con cinco hermosos nietos: Ianna, Juanfer, Isabella, Oscar y Pablo.
En estos 30 años, en esta Boda de Perlas, puedo afirmar que Zinayda es el mejor regalo que Dios me ha dado aqui en la tierra. Es la mas hermosa mariposa de mi cielo, el versículo más perfecto de mi biblia, la más fragante rosa de mi jardín, el verso más inspirador de mi poema de amor, el rascacielos más alto de mi corazón y el color más intenso de mi arcoiris. Ha sido y es, mi ayuda idónea y mi complemento perfecto.
Al cumplir estos primeros 30 años juntos, Zinayda y yo estamos absolutamente convencidos de que nuestro matrimonio ha podido llegar a esta etapa por la presencia de Dios en nuestros corazones, por haber asumido a Jesús como centro de nuestras vidas y de nuestra relación. Los matrimonios que funcionan y se preservan, son aquellos que se dejan dirigir por la Biblia y por Jesús. Nosotros somos una humilde muestra de eso.
En este 30 aniversario de matrimonio con Zinayda, mi mayor deseo es que seamos capaces, con la bendición de Dios y su gracia, de reinventar el amor que nos ha mantenido juntos. Gracias, Dios mío, por todo lo que nos has dado y por seguirnos bendiciendo…
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Nueva Jersey registra 25 fallecidos por la ola de calor
Ucrania pide reunión ONU tras ataques de Rusia contra Kiev
Inglaterra y Noruega eliminan a México y a Brasil en el Mundial
PRM elegirá autoridades el 9 agosto para período de 2 años
Cuba y el doble rasero de EE.UU.
Javier García condena muerte de joven y exige frenar abusos
RD debutará ante Puerto Rico beisbol de los Juegos SD2026
Las tragedias siempre parecen lejanas
Son ventarrones, no tornados
Senador Antonio Taveras exige transformación de la Policía
