SANTO DOMINGO.- El Centro Sopeña celebró su acostumbrado desayuno anual pro recaudación de fondos integrando a líderes empresariales, colaboradores, voluntarios y donantes.
La invitada especial este año fue la señora Melba Segura de Grullón, quien tuvo a su cargo las palabras centrales de este encuentro correspondiente a este año 2017.
“Este es un desayuno benéfico que hacemos cada años para el centro educativo Sopeña, que está en Buenos Aires de Herrera en Santo Domingo Oeste, es dedicado al mundo empresarial para que se involucren en esta labor de ayudarnos y también posicionar nuestro centro para tener algo más que decir y hacer por nuestros jóvenes que acuden a él porque son de escasos recursos», expresó el padre Jorge Luis Rojas, director del Centro Sopeña.
Agregó que con este encuentro se ha logrado un espacio único, de carácter práctico, celebrándose desde hace ya varios años, donde se intercambian la visión del empresariado, sus responsabilidades sociales y de desarrollo bajo una perspectiva de fortalecimiento efectivo en el incremento de la riqueza real del país.
Precisó que más de 1,000 jóvenes pasan cada año por el centro educativo Sopeña “y ahora abrimos los sábados con pintura, ballet, informática y también ayudamos a ese proceso humano espiritual de los niños que se acercan que son alrededor de 150”.

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Propuesta para una Corte Penal Latinoamericana
Un proyecto de ley inconstitucional
UDC: “inaceptable y chantaje” restricciones Haití comercio RD
FP: petróleo llegaría a US$140 por conflictos en Medio Oriente
La política industrial debe comenzar por la política educativa
Marileidy Paulino extiende su reinado mundial en 400 metros
¿Cuánto vale realmente su propiedad? (OPINION)
Junior Caminero repite como jugador mas valioso de los Rays
Mauricio Báez vence El Millón y mantiene invicto TBS Distrito
Por qué volar a casa nos cuesta un riñón (OPINION)

