SANTO DOMINGO.- El Ministerio de Educación de República Dominicana (MINERD) conformó una Comisión Para la Reforma y Modernización del Sector Educativo Preuniversitario así como cuatro mesas de trabajo, integradas por representantes de distintos sectores de la sociedad.
Lo hizo en cumplimiento del decreto 365-23 del presidente Luis Abinader, el cual procura «fortalecer la institucionalidad, gobernabilidad y efectividad de las políticas públicas vinculadas al sector educativo».
Las mesas de trabajo están conformadas por una de Coordinación de Revisión y Actualización del Marco Normativo, otra de Coordinación del Plan Subsectorial (Plan Decenal), la tercera de Coordinación de Desarrollo Organizacional y Gestión Humano Normativo y la cuarta, de Coordinación de la Calidad Educativa y Aprendizaje.
PARTICIPACIÓN DE TODOS LOS SECTORES
El ministro de Educación, Ángel Hernández, en una reunión en la sede del MINERD, expuso la necesidad de que esa comisión sea ampliada a fin de que participen en ella todos los sectores de la sociedad, incluyendo los partidos políticos con representación en el Congreso Nacional.
“Lo importante es que todos los sectores y todos los que tienen algo que decir sobre el sector educación estén formando parte del equipo de las comisiones para garantizar la continuidad del proyecto”, manifestó.
Darío Castillo Lugo, ministro de Administración Pública, manifestó la relevancia del Plan de Reforma y Modernización de la Administración Pública (Reformap), impulsado por el ministerio que él encabeza, contempla la reforma sectorial, y que el sector Educación es uno de los priorizados por el proyecto.
Rolando Reyes, viceministro de Planificación y Desarrollo Educativo del MINERD, habló sobre los retos y desafíos de las reformas y de la formulación del plan de largo plazo del subsector educación, según mandato del decreto 365-23
SANTIAGO DE LOS CABALLEROS, República Dominicana .- Las autoridades desarticularon una estructura de narcotráfico durante varias intervenciones, donde confiscaron un cargamento de 2,227 libras de marihuana, así como vehículos, armas, joyas y dinero en efectivo, informó este domingo la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), que precisó que hay diez personas detenidas por este caso.
Las acciones se realizaron en los sectores de Tierra Alta-Las Colinas, los Prados y los Reyes, en Santiago, detalló un comunicado de la DNCD.
La estructura, denominada “Los Fira”, simulaban tener una compañía textil para movilizar grandes rollos de tela, en cuyo interior escondían los paquetes de la presunta droga, para luego distribuirlos en barrios de Santiago y otras provincias de la región del Cibao.
El Ministerio Público y la DNCD mantienen bajo arresto a 10 personas, mientras se persiguen a otros integrantes de esta red, que a través del microtráfico de drogas, movilizaba miles de gramos de sustancias controladas, agregó la nota.
Haití unifica a los dominicanos, de la misma manera que la República Dominicana unifica a los haitianos. Es simple: Los haitianos no quieren ser dominicanos, de la misma manera que los dominicanos no quieren serhaitianos. Ambos pueblos están separados por la geografía, la historia y la cultura.
La lengua, la religión y la idiosincrasia mismade cada uno los pueblos, los separa. La cultura es la que define a los pueblos, aunque haya elementos propios de un sincretismo natural como resultado de la cercanía y del rose inevitablede haitianos y dominicanos desde mucho antes de la independencia de Haití en 1804, de la ocupación haitiana de 1822, cuando no existíamos como nación, hasta 1844 cuando se proclamó la independencia de la República Dominicana.
Ambos pueblos han ido en paralelo creciendo y desarrollándose de manera desigual. Haití pasó de ser la colonia más rica y prospera de la región del caribe, a la más pobre y desigual, tras el triunfo de la revolución que le dio su liberación y el posterior abandono de Francia; la República Dominicana, en cambio, tomó su propio sendero tras alcanzar su independencia de los haitianos. El pueblo dominicano es multirracial. Conviven en su territorio negros, mulatos y blancos. Un arcoíris de humanos.
Para los dominicanos no ha sido fácil enderezar el rumbo. Hemos tenido a lo largo de nuestra breve historia, dictadores, demócratas y fascistas, anexionistas, independentistas,gobiernos honestos y capaces, déspotas ilustrados, ladrones y asesinos, pero hemos podido sobreponernos y encontrar el camino que conduce al éxito relativo. La República Dominicana es un país, contrario a Haití, que dejó de ser un país hace muchos años. Haití es un territorio desértico, sin agua, sin energía eléctrica, sin educación ni salud. Un pueblo fantasma que no supera el Macondo de García Marques.
El Estado dominicano existe, funciona con algunas debilidades y defecto, pero funciona, existe. Tenemos un presidente de la República que representa el poder ejecutivo, un congreso dividido en diputados y senadores, unas Fuerzas Armadas, una Policía Nacional, un Sistema de justicia con su Ministerio Público, sus jueces; una Constitución, un Código Civil y un Código Penal. Un sistema carcelario. Los distintos ministerios. En fin, el Estado dominicano no ha desaparecido ni es fallido. Incluso tenemos una oposición que juega su rol dentro delesquema político electoral. En la República Dominicana hay interlocutores válidos, hasta en las “juntas de vecinos”, en los sindicatos, etc.
En Haití no existe nada de eso. En Haití no hay gobierno, no hay Estado, no hay instituciones, no hay Fuerzas Armadas, ni Policía Nacional. No hay presidente, no hay Congreso. En Haití no hay nada, penosamente. Lo que hay son bandas de criminales y ladrones controlando el territorio. La seguridad ciudadana desapareció. Los secuestros, las violaciones, los asesinatos más abominables se producen todos los días. En Haití no hay con quien sentarse a conversar, con quien hablar. En Haití, señores, no hay interlocutores que no sean los dirigentes de las bandas de asesinos y ladrones.
Siendo así, no sé cómo es que algunos políticos, obtusos y obsesionados políticamente, incluyendo uno que fue presidente tres veces del país, hablan de negociar con los haitianos ante la crisis creada por el canal ilegal que construye un grupo de forajidos y bandoleros criminales.¿Con quién va a negociar el gobierno dominicano enHaití? ¿Con el primer ministro de facto que no manda ni en su casa?¿Con las bandas armadas hasta los dientes que controlan el territorio haitiano? Por favor, seamos más serios. En Haití, lamentablemente, no hay interlocutores válidos, por lo tanto, no hay con quien sentarse en le “mesa del dialogo” para negociar. En Haití, no hay con quien negociar, ni con quién hablar.
Por otra parte, los presidentes dominicanos, desde Juan Bosch, en los años 60, a la fecha que gobierna Luís Abinader, han hablado en todos los organismos internacionales sin recibir respuesta.
El presidente Abinader habló en la desacreditada Organización de Estados Americanos (OEA), en las Naciones Unidas (ONU), en Europa, en Estados Unidos, en Canadá. En todas partes. nadie ha querido escuchar, nadie ha querido actuar. Abinader ha dicho en todos los foros internacionales que no hay solución a la crisis haitiana en territorio dominicano. Lo ha repetido hasta la saciedad. Oídos sordos en todas partes.
En la crisis actual provocada por la construcción del canal que desvía las aguas del río Masacre, Haití no es la víctima, la víctima es la República Dominicana. Los que deben sentirseirrespetados somos los dominicanos, no los haitianos. Quienes violan los tratados y los acuerdos de buena vecindad son los haitianos, no los dominicanos.(¡Punto!)
CIUDAD MEXICO.- El gobierno mexicano ha admitido estar desbordado por la cantidad de migrantes que cruzan su territorio, en su gran mayoría venezolanos, haitianos, cubanos y centroamericanos.
En agosto hubo un récord de casi 233.000 que cruzaron la frontera sur de Estados Unidos y la escalada continúa en septiembre.
Autoridades migratorias mexicanas han detenido durante septiembre a más de 189.000 migrantes.
HAY MILES VARADOS
Miles de migrantes que buscan llegar a la frontera con Estados Unidos se encontraban varados este sábado en el norte de México luego de que los trenes en los que viajaban detuvieran repentinamente su marcha.
Unas 1.800 personas , en su mayoría venezolanos y centroamericanos, tuvieron que soportar las inclemencias del desierto del estado de Chihuahua (norte) pues el tren de carga que abordaron estuvo parado por casi 24 horas, sin razón aparante, en el municipio de Ahumada.
«En la noche el frío no se aguanta, y en el día el sol (…) pero todos tenemos que resistir», dijo a la AFP el venezolano José Martín.
TRENES DE CARGA: MEDIO PREFERIDO
Las máquinas de carga nuevamente se han convertido en el medio de transporte para que los migrantes alcancen la frontera con Estados Unidos con la esperanza de solicitar refugio alegando que huyen de la pobreza o la violencia en sus países.
«Ni en bus ni en carro, nada, nadie nos lleva, por eso es que cogemos el tren, porque supuestamente nada ni nadie lo para, pero mira lo que nos hacen «, señaló María Fernanda Molina, también de Venezuela.
Sin embargo, los trenes de carga en México, donde las vías férreas fueron construidas hace más de un siglo, suelen tener un tránsito lento o algunas veces detienen su marcha para desalentar a los migrantes
Santo Domingo, 29 sep (EFE).- El Gobierno de la República Dominicana rechazó este viernes las acusaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) referentes a la sentencia del Tribunal Constitucional TC/0168/13, de la que se cumplen 10 años y que privó de la nacionalidad dominicana a miles de personas.
En un comunicado, la organización se refirió a la sentencia, «que resultó en la privación arbitraria de nacionalidad dominicana a un número considerable de personas y dejó apátridas a quienes no eran consideradas nacionales de ningún otro Estado».
En el documento, la entidad llamó al Estado dominicano a «adoptar medidas efectivas para restituirles el derecho a la nacionalidad a las personas» que siguen en esa condición y «a abstenerse de adoptar leyes, políticas públicas o medidas legislativas, administrativas o judiciales que generen riesgos de apatridia en el país».
El Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana emitió una nota de prensa rechazando «contundentemente las acusaciones de la CIDH en el sentido de que lo expuesto en dicho comunicado no presenta objetivamente la situación de la nacionalidad en el país».
Según la Cancillería, el comunicado de la CIDH «no contempla el contexto histórico y legal ni los esfuerzos realizados por el gobierno para cumplir con la Ley 169-14 (de Naturalización Especial), que busca armonizar la sentencia TC/0168/13 con las normas constitucionales y el derecho internacional de los derechos humanos».
Asimismo, destaca los «importantes esfuerzos» que ha realizado el Estado dominicano «para resolver los problemas relacionados con la nacionalidad, los cuales han incluido la promulgación de la Ley 169-14 sobre Naturalización, que ha sido ampliamente respaldada por la sociedad dominicana».
La Ley, según el comunicado de Exteriores, «ha restituido el estatus jurídico anterior a 60.773 personas afectadas por la sentencia» del Constitucional «y se ordenó expedir sus documentos como dominicanos», pero solo 26.123 acudieron a retirar sus documentos, «los restantes 34.110 no los han recogido».
El Gobierno dominicano, que dijo tomar nota de las observaciones y recomendaciones planteadas por la CIDH, «está comprometido con la promoción de políticas y programas que fomenten la inclusión, la igualdad y no discriminación y el respeto a la diversidad étnica y racial de la sociedad dominicana».
Tras señalar los esfuerzos realizados «por garantizar el acceso universal a la salud y a la educación de todos los habitantes» de su territorio, el Gobierno dominicano reiteró su compromiso con la promoción y protección de los derechos humanos de todos los ciudadanos, independientemente de su nacionalidad. EFE
SANTIAGO DE LOS CABALLEROS.- Cibao FC se coronó campeón del Torneo Nacional de Clubes Infantil 2023 tras vencer dos por cero en la gran final a Santa Fe FC, en partido celebrado en el Estadio Cibao FC de la ciudad de Santiago de los Caballeros ante una gran cantidad de público.
Esta competición que forma parte del plan de desarrollo de la Federación Dominicana de Fútbol y es coordinada por el Departamento de Competencias Nacionales contó con la participación de 37 clubes de todo el país.
El evento final estuvo encabezado por Rubén García Ciprián y Arturo Heinsen, presidente y secretario general respectivamente de la Fedofútbol.
El duelo fue muy disputado de principio a fin, sobre todo en la primera mitad en la que no pudieron sacar ventaja.
Al minuto 45’ Daniel Fernández abrió la pizarra en favor de los locales tras conectar de cabeza con gran técnica una pelota de tiro de esquina.
Santa Fe buscó la paridad de diversas maneras, pero no pudo romper la valla naranja y fue Luís López quien aprovechó una gran habilitación de Francisco Polanco para poner el tanto definitivo al 70’+1’.
En la ceremonia de premiación fueron galardonados Real Deportivo FC (equipo fair play), Lucas Vicioso (Santa Fe FC – mejor guardameta), Luís López (Cibao FC – líder goleador) con 18 dianas y Daniel Fernández (Cibao FC – jugador más valioso).
El grupo arbitral de la gran final estuvo conformado por: José Corporán (árbitro), George Santana (asistente 1), Junior Fajardo (asistente 2) y Jorge Zapata (cuarto árbitro).
A raíz del conflicto que se ha suscitado entre Haití y República Dominicana por la construcción de un canal sobre el río Masacre del lado haitiano, ha venido tomando relevancia en los medios de comunicación la institución del arbitraje Internacional como medio para solucionar la controversia.
Antecedentes
América Latina ha sido una región pionera en el desarrollo del Principio de la Solución pacífica de las Controversias Internacionales, así tenemos que en el Primer Congreso Panamericano reunido en Panamá en 1826, a instancia del libertador Simón Bolívar, se firmó el Tratado de Unión, Liga y Confederación Perpetua que establecía la solución pacífica de las controversias entre los Estados Americanos y en su artículo 16 disponía que: “Las partes contratantes se obligan y comprometen solemnemente, a transigir amigablemente entre si , todas las diferencias que en el día existen o puedan existir entre algunas de ellas….”
El arbitraje y la mediación fueron mencionados en el Tratado de Lima de 1848, como mecanismo de arreglo pacífico para prevenir y resolver las controversias, el artículo 9, establecía que: “Las Repúblicas Confederadas, con el fin de que se conserve entre ellas inalterable la paz, adoptando el principio que aconsejan el derecho natural y la civilización del siglo, establecen que cualesquiera cuestiones o diferencias que entre ellas se susciten, se arreglen siempre por vías pacíficas”.
El tratado de Lima de 1865 fue el primero en considerar la posibilidad del arbitraje obligatorio en caso de fracasar los otros medios de solución pacífica, posición que fue reiterada en el protocolo de Caracas de 1883.
En la Primera Conferencia Internacional Americana celebrada en Washington D.C, en 1890, se emitieron resoluciones que reconocían el arbitraje como Institución de Derecho Internacional Americano, el cual tenía un carácter obligatorio, y así el articulo primero del Tratado de Arbitraje que fue adoptado, expresaba: “ Las Repúblicas del Norte, Centro y Sudamérica adoptan el arbitraje como Principio de Derecho Internacional Americano para la solución de las diferencias, disputas o contiendas entre dos o más de ellas”.
En las sucesivas conferencias se fueron adoptando nuevos mecanismos para ir perfeccionando el arbitraje como medio pacifico de solución de controversias. En la novena Conferencia Internacional Americana de 1948 se adopta la Carta de la OEA o Carta de Bogotá que crea la Organización de los Estados Americanos, cuyo antecedente fue La Unión Panamericana, el Tratado Americano de Soluciones Pacíficas, conocido como Pacto de Bogotá.
Solución pacífica en el Sistema Interamericano
El Pacto de Bogotá inicia con la renuncia al recurso de la amenaza o el empleo de la fuerza como medio de solucionar los diferendos entre los Estados Americanos, y un compromiso de emplear siempre medios pacíficos para solucionar las controversias. Igualmente, los 21 Estados firmantes entre los cuales se encontraba la República Dominicana se comprometieron a emplear como procedimientos los previstos en el pacto, estos son: Los buenos oficios, la mediación, la investigación, la conciliación, el procedimiento judicial y el arbitraje.
El artículo 27 de la Carta de la Organización de Estados Americanos OEA, dispone que un tratado especial establecerá los medios adecuados para resolver las controversias y determinar los procedimientos a cada uno de los medios pacíficos en forma de no dejar que controversia alguna entre los Estados Americanos quede sin resolver. Este tratado es el Tratado Americano de Soluciones Pacíficas o (Pacto de Bogotá).
Actualmente,’ la Carta Democrática Interamericana brinda buenas fórmulas de solución complementaria con las del pacto de Bogotá, la Carta de la OEA, que vendrían a constituir el marco jurídico de la Organización de Estados Americanos para tratar la solución pacífica de las controversias.
En el tratado de Paz, Amistad Perpetua y Arbitraje suscrito entre Haití y la República Dominicana en 1929, contempla el arbitraje como medio de solucionar las diferencias que se susciten del tratado. De manera que, si por la vía diplomática no fuere posible solucionar esta controversia, quedaría abierta la vía de apoderar un Panel Arbitral para darle solución definitiva a esta diferencia mediante un Laudo Arbitral, que es de cumplimiento obligatorio para las partes y no es susceptible de ningún recurso.
El arbitraje en el ámbito del Derecho Internacional Privado
Cabe destacar, que con el paso del tiempo, el arbitraje como medio de solución de controversia se ha convertido en una institución del derecho internacional privado, fruto del desarrollo económico, el comercio y la inversión extranjera. Es así como en América se crea el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a las Inversiones (CIADI), institución líder a nivel mundial dedicada al arreglo de las diferencias, relativas a las inversiones extrajeras. Es una dependencia del Banco Mundial y tiene su sede en la ciudad de New York, Estados Unidos de América.
Es importante aclarar que aunque el CIADI se encuentre en América, no forma parte del sistema Interamericano que hemos tratado precedentemente en este mismo artículo.
Las crisis con ramificaciones migratorias, generan movimientos de ciudadanos dentro o fuera de las fronteras de su país. Esto, no es un fenómeno nuevo, la magnitud de la crisis migratoria no tiene precedentes. “Las crisis migratorias tienen varias caras, por lo que al usar la expresión se puede estar haciendo referencia bien a migrantes internacionales que una vez en su país de destino este se ve afectado por una crisis, o bien puede referirse a los flujos migratorios resultantes de la inestabilidad y conflictos prolongados en una región, entre otros posibles panoramas”. La corrupción es la madre de la inmigración.
El Papa Francisco, volvió a criticar lo que llamó el «fanatismo de la indiferencia» con relación a la crisis migratoria. La Iglesia católica celebra la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, mientras algunos países europeos refuerzan sus políticas antiinmigración. Dijo: «Los migrantes deben ser acogidos, acompañados, promovidos e integrados. Si no puedes integrarlos en tu país, acompáñalos e integrarlos en el suyo, pero no los dejes en manos de estos crueles traficantes de personas». Este discurso, a favor de la acogida de migrantes, va contra las políticas antiinmigración de la mayoría de los gobiernos europeos.
Francia aumentó las patrullas en su frontera sur con Italia, montó vigilancia con drones en los Alpes para evitar la entrada de migrantes y se negaron a recibir migrantes provenientes de Lampedusa. EUA, los deportaba como a ladrones encadenados de las manos y los cinturones; Brasil y Las Bahamas, prometen intensificar las repatriaciones a un Haití sumido en crisis. Y es que, la procedencia de ciudadanos de otros países les ha variado los usos y las costumbres. Han hecho una mezcolanza del idioma donde quiera que lleguen.
La inmigración irregular y descontrolada, les está creando problemas a los países de destino por los problemas de alojamientos temporales (centros de tránsito, albergues, centros de recepción, centros colectivos, campamentos formales e informales, etc.). La recolección, procesamiento y difusión de datos, es fundamental para una asistencia efectiva. Todo esto, tiene implicaciones sociales, económicas, políticas y sanitarias.
El Papa Francisco, preocupado, olvida que quienes son los que deben “acogerlos, acompañados, promovidos e integrados”, son las potencias que explotaron sus riquezas, que les variaron sus culturas; y en otros casos, sus idiomas originales.
¿Cuáles son los países que más están sufriendo por los inmigrantes? Francia, que acabó con África y Haití. Canadá hizo lo mismo. EUA, se apropió de la mayoría de los terrenos de México; sin embargo, no quieren mexicanos en sus fronteras.
El discurso del papa, colocándose a lado de las potencias económicas, parece que fue un meta mensaje al presidente Luis Abinader, por las acusaciones que hiciera la estudiante de la Universidad de Columbia, N.Y., en el Foro Mundial de Líderes, Lizzie George Griffin.
Alguien la mandó, a acusarnos de racismo contra ciudadanos haitianos, así como actos de homofobia, transfobia.
Parte de la respuesta de nuestro presidente: “no es un problema amplio en la República Dominicana, porque somos una raza mixta» en un 85 %.
¿Y es que, esa joven, desconocía que uno de los políticos de raza negra más brillante del mundo, después del afro estadounidense Martin Luther King, fue el mulato dominicano Dr. José Francisco Peña Gómez? ¿De racismo habla esta joven mal educada? Del mismo racismo y xenofobia que impera en los EUA.
Si la Unión Europea, ha venido acordando el establecimiento de controles temporales en sus fronteras, los mismo los Estados Unidos, sobre la base de la necesidad de garantizar la seguridad y de gestionar adecuadamente el flujo de inmigrantes en sus fronteras; ¿Por qué la República Dominicana, no puede hacerlo?
Creo que el mismo derecho que tienen: Brasil que ha deportado 32,796 haitianos, Las Bahamas 29,629, Francia 85,042 y los Estados Unidos, éste último ha deportado decenas de padres y madres haitianas, mexicanos con hijos nacido allí, justificando la irregularidad de sus proles. Sin embargo, ante todos estos hechos, el Papa Francisco, nunca se ha pronunciado directamente contra esos países.
Debemos rechazar el chantaje de los organismos internacionales y del catolicismo hipócrita, ejerciendo nuestro derecho como nación libre e independiente. ¡Manos dura presidente contra los ciudadanos irregulares, que se evacuan y se bañan en las calles, violan, roban y asaltan a nuestros compatriotas ¡Tenemos derecho de deportarlos a todos, como lo hacen las potencias!
El miércoles 28 de abril de 1965 el buque de guerra francés Medoc, que a la víspera había zarpado de Fort de France, Martinica, llegó al puerto de Santo Domingo, urgido por el estallido de una revolución, con la intención de proteger los intereses de Francia, que para entonces no eran muchos.
Su principal misión era evacuar a los ciudadanos franceses residentes en la ciudad. Al menos eso se desprende de la nota periodística de Charles Mohr fechada ese día en Washington y publicada al siguiente en la primera plana del periódico The New York Times: «Oficiales norteamericanos reportaron que el Gobierno francés ha desembarcado la tripulación del barco Medoc para rescatar a los ciudadanos franceses, pero aparentemente ninguna fuerza militar francesa ha estado envuelta» («President Sends Marines to Rescue Citizens of U.S. from Dominican Fighting»).
El autor es historiador. Reside en Santo Domingo
Ese desembarco nunca se produjo, a pesar de haber quedado constancia en la prensa, pues como señala Dean Rusk (As I Saw it: 373)
El salvamento de los ciudadanos franceses en lugar de efectuarse con milicia de ese país y transportados a Martinica fue realizado por marines norteamericanos adscritos al barco de guerra USS Raliegh y llevados a Puerto Rico (Hanks, A study of Selected Newspaper Coverage of the 1965 Dominican Revolt: 239).
El envío de un barco (o varios) de guerra francés a Santo Domingo, más que facilitar la salida de los ciudadanos de ese país, tenía la finalidad de mostrar la independencia que quería mantener (o quería aparentar) Francia en ese conflicto con respecto a los Estados Unidos. Tanto Francia como Gran Bretaña sabían que no había razón para enviar navíos de guerra de esas dos naciones para fines de evacuación, a menos que los barcos estadounidenses disponibles no sean capaces de sobrellevar la situación, y esto lo sabían improbable (Fisher, The Events of 1965: 95).
Charles de Gaulle
Charles de Gaulle
Detrás de las gestiones francesas en Santo Domingo estaba Charles de Gaulle. Este era el presidente de Francia al momento de la Revolución de Abril y la posición que asumió el Quai d’Orsay [Ministerio francés de Asuntos Exteriores] con respecto a la intervención norteamericana en Santo Domingo estuvo alineada a la posición antinorteamericana que venía manifestando De Gaulle desde hacía unos años, quien no dejaba pasar oportunidad para contrariar a los Estados Unidos.
Dice Schoenbrun (The Three Lives of Charles de Gaulle: 329) que “muchos países amigos de Estados Unidos desaprobaban las políticas y prácticas estadounidenses en Vietnam y Santo Domingo, pero la mayoría le decían lo que pensaban en privado y se esforzaban por no avergonzarlo y empeorar sus problemas con la crítica pública.
Solo De Gaulle tiraba constantemente de la barba al Tío Sam en público. De Gaulle no siempre se equivocó en sus críticas, pero la forma deliberadamente desagradable e incluso dañina en que rompió con su aliado en cuestiones importantes parece no solo imperdonable sino de escaso beneficio para Francia”.
Según el Congreso norteamericano la postura que asumía De Gaulle sobre Santo Domingo era consecuencia «del patrón que seguía en su crítica a los Estados Unidos tanto sobre Vietnam como en sus atrevidas predicciones acerca del futuro de la OTAN» («France and de Gaulle in Proper Focus», en Congressional Record (89th. Congress, Vol. 111, Part 9, May 27, 1965: 11880).
De Gaulle nunca hizo declaración pública sobre la ocupación militar norteamericana a Santo Domingo, contrario a la ocupación norteamericana en Vietnam, la que denunció ardorosamente desde el 1964 (véase Keenan, «Flattering the Little Sleeping Rooster: The French Left, de Gaulle, and the Vietnam War in 1965»).
Las declaraciones sobre el caso dominicano las hacía a través de portavoces, de forma confusa, y más bien asumiendo una postura bastante hipócrita, como lo veremos más adelante. Peor aún, De Gaulle no estaba bien enterado de lo que pasaba en Santo Domingo, pues no se apoyó en Paul Fouchet, su embajador, para conocer las interioridades que ocurrían dentro de la revolución, sino que la información le llegó vía el embajador chileno en Francia, Enrique Berstein Carabanates, quien gozaba de informaciones privilegiadas a través de Alejandro Magnet, embajador chileno ante la OEA, y quien fuera abordado por la Cancillería francesa según sus propias declaraciones: “los funcionarios del Quai d’Orsay me solicitaron detalladas informaciones sobre el funcionamiento del Sistema Interamericano. Al término de la reunión fui consultado sobre la posición que debiera adoptar Francia en su calidad de miembro permanente del Consejo de Seguridad en el caso, muy probable, de que el asunto fuese llevado a Naciones Unidas. Recomendé una acción muy decidida en favor de los principios de no intervención y de libre determinación de los pueblos (Enrique Berstein Carabanates, Recuerdos de un diplomático. Embajador ante de Gaulle 1965-1970: III: 18).
La diplomacia francesa se enreda en sus palabras
Cuando el representante francés ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Roger Seydoux, leyó su discurso en la reunión del 4 de mayo de 1965 convocada por la URSS para conocer la intervención norteamericana en la República Dominicana, dijo que esta acción parecía ejercerse contra aquellos que defienden la legalidad constitucional. Dijo además que, a pesar de entender la preocupación de los Estados Unidos por la suerte de sus nacionales, Francia no apoyaba esta presencia militar basándose en sus principios de no intervención y llamó por un inmediato retiro de esas tropas, permitiendo a la República Dominicana ejercer su derecho a la libre elección de sus gobernantes.
En círculos diplomáticos se decía que este discurso fue escrito por Charles de Gaulle (Background Information Relating to the Dominican Republic: 22), pero de esto no hay confirmación alguna, aunque sí de que el representante francés en la ONU seguía instrucciones de su presidente.
Estas declaraciones formuladas en Nueva York fueron respaldadas inmediatamente en París, como una especie de confirmación de lo que se había dicho antes en las Naciones Unidas. Esto llamó la atención al representante del periódico The New York Times, quien el mismo 6 de mayo, cuando ocurrieron las dos declaraciones antes mencionadas, firmó en París un despacho, que apareció al otro día en primera plana bajo el título: “De Gaulle Condemns US on Dominican Intervention”.
El encabezado de la noticia decía: “El presidente de Gaulle criticó hoy la intervención de los Estados Unidos en la República Dominicana, llamó por la salida de las tropas y anunció que Francia estaba considerando reconocer el Gobierno rebelde del coronel Francisco Caamaño Deñó”.
Lo anterior no era cierto, ya que De Gaulle no dijo eso. Lo que sí fue cierto fue la repercusión de esa noticia. Además del despliegue dado por The New York Times, la agencia UPI se hizo eco de esa información sirviéndola a miles de medios periodísticos en el mundo que la destacaron de manera relevante.
Hay que recalcar que De Gaulle se mantuvo alejado de todo este barrunte y nunca dio la cara a esas declaraciones. Los dos pronunciamientos que se produjeron el 6 de mayo, aunque se suponía eran de su cosecha, fueron ofrecidos por subalternos suyos. En el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas habló el embajador francés Roger Seydoux y en París Pierre Dumas, secretario de Estado de la oficina del premier Georges Pompidou, citando como fuente al ministro francés de Relaciones Exteriores, Courve de Murville, quien se suponía era vocero de la política exterior del presidente De Gaulle. A este enredo contribuyó la elaboración de la noticia por periódicos y agencias de prensa.
Repercusión en Santo Domingo
En Santo Domingo estas declaraciones hicieron oír cantos de sirenas. Sin perder tiempo el canciller del Gobierno rebelde, Jottin Cury, envió un telegrama a De Gaulle solicitando que usara todo su prestigio y poder para protestar por la intervención norteamericana en el país (véase CIA-RDP79T). El presidente Caamaño no se quedó atrás y entusiasmado con la idea del reconocimiento, hizo pública su petición a De Gaulle: «Espero que la Francia inmortal, representada por vuestra excelencia, ofrecerá su apoyo moral y material a un país que por tradición ha sido su amigo y está ahora luchando en las barricadas de la histórica ciudad de Santo Domingo contra un poderoso enemigo, que pisotea su territorio con el propósito premeditado de mantener los vestigios de las fuerzas más oscuras y primitivas de nuestra historia» («Una semana más de heroica resistencia dominicana»,Bohemia, La Habana, año 57, n.º 20, 14 de mayo de 1965: 66).
Lo del reconocimiento de Francia al Gobierno de Caamaño fue un poco embarazoso para la diplomacia francesa en el país. El 6 de mayo, el mismo día en que se conoció la noticia, Paul Fouchet, el embajador francés en Santo Domingo, llamó, bastante contrariado, a la embajada británica pidiendo consulta sobre la noticia que había recibido desde París de que su Gobierno estaba considerando reconocer al Gobierno de Caamaño. Tanto el provisional embajador británico, como el embajador italiano, así como el chargé de affaires alemán, coincidieron con el embajador francés de que esa decisión no procedía, pues el Gobierno de Caamaño no estaba legitimado por las masas (Fisher, The Events of 1965: 12 y 108).
Todo vuelve a la normalidad
En realidad, De Gaulle no tenía intención de reconocer a las fuerzas rebeldes de Caamaño en Santo Domingo, ya que tal reconocimiento diplomático formal es contrario a la tradición francesa de no establecer relaciones diplomáticas con Gobiernos de facto (David, Schoenbrun, The Three Lives of Charles de Gaulle: 329). Lo que sí quería De Gaulle era incordiar a los Estados Unidos provocando un golpe de efecto con esa declaración.
Después del revuelo internacional provocado por la diplomacia francesa con el caso de Santo Domingo, el Gobierno de Charles de Gaulle tomó una posición más conciliatoria con la Casa Blanca. El 8 de mayo la CIA informó (CIA-RDP79T) que según declaración de un corresponsal a la embajada americana en París la posición del ministro francés sobre el reconocimiento del Gobierno de Caamaño había sido erróneamente reportada.
Días después el periódico The New York Times anunció que “el Gobierno francés tomó hoy una posición conciliatoria… A pesar de la presión, Francia se abstuvo de dar un respaldo total al régimen del coronel Francisco Caamaño en la República Dominicana. En su lugar, los franceses adoptaron una actitud de esperar y ver, evitando así un choque diplomático con Washington… sobre la cuestión del reconocimiento a los rebeldes dominicanos [Gobierno de Caamaño], el señor Peyrefitte [ministro de Información del Gobierno francés] hizo referencia [y reafirmó] a la política tradicional francesa de reconocer solamente a Estados, no Gobiernos” (“Paris Conciliatory in Split with U.S”, The New York Times, 13 de mayo de 1965: 2). A través del Quai d’Orsay se instruyó al embajador francés en Santo Domingo para que se trasladara a la zona rebelde y le comunicara a Caamaño que la noticia de que Francia reconocería su Gobierno fue mal interpretada.
Charles de Gaulle recibe apoyo de los marines
El 30 de abril de 1965, dos días después del desembarco militar norteamericano en Santo Domingo y apenas horas antes de la llegada de su comandante Bruce Palmer, se estableció una zona internacional de seguridad (ZIS) que abarcó desde el hotel El Embajador hasta la Embajada norteamericana, con un corredor que la conectaba con la base militar de San Isidro. Esta demarcación se hizo manu militari sin consultar a la ONU, la OEA o las partes en pugna incluyendo sus mediadores.
Ya consumada esta acción militar, fue reconocida por el Gobierno rebelde a través del Acta de Santo Domingo del 6 de mayo y al hacerlo, la zona rebelde quedó confinada en un rincón de la ciudad que tenía el río Ozama y el mar Caribe como delimitación. La calle Leopoldo Navarro, la colindancia este de la Embajada norteamericana, con su continuación hacia el Malecón en la Socorro Sánchez, servían de frontera entre la ZIS y la zona constitucionalista, por lo que la embajada de Francia, localizada una cuadra más al este, quedó bajo el imperio de los rebeldes.
Cuenta Dean Rusk (As I Saw it: 270 y 373), Secretario de Estado norteamericano en 1965, que, en privado, De Gaulle, apenas días después de su diatriba contra la intervención, pidió a las autoridades norteamericanas, a través de su embajador en Santo Domingo, que movieran a los marines cuatro cuadras [hacia el este] para que también protegieran la embajada de Francia.
Esta petición coincidió con la caída, el 9 de mayo, de un disparo de mortero cerca del cuartel del general Palmer, por lo que el embajador norteamericano William Tapley Bennet solicitó permiso para mover la frontera del corredor internacional varios bloques más al este hasta coincidir con la calle Rosa Duarte y Pasteur y así proteger a la embajada de Francia (Office of the Joint Chiefs of Staff, Chronology of the Crisis: 46). De Gaulle fue complacido, pero este nunca lo agradeció, pues siguió regañando públicamente a los norteamericanos.
Este conflicto dominico-haitiano ha incrementado el sentimiento nacionalista. Haití es un estado imperialista y estamos ante imperios, por un lado, el de Haití y por el otro, Europa y Estados Unidos: entre la hostilidad y la indiferencia.
La lucha contra el terrorismo internacional en estos dos países, al parecer, no existe. Es solo reservado a unos cuantos países con poder en el Consejo de Seguridad. A esto hay que sumar a los académicos e internacionalistas de este país, al parecer, ante este conflicto están «bajo las rocas».
Existe complicidad vergonzosa, ya que no están defendiendo a la primera civilización de América, mientras esta lucha por preservar su identidad.
Los enemigos de afuera y los de dentro de la República, deben saber que debemos evitar crímenes atroces en masas a la población dominicana. Estamos ante verdaderos criminales internacionales que se han especializado en destruir Haití y trasladar forzosamente los haitianos a la parte oriental de la isla. Las manos de muchos, de aquí y de allá, están embarradas de sangre.
Esos son delitos graves de lesa humanidad cometidos contra la población civil haitiana y ya se ha internacionalizado con el asesinato de dominicanos, así como, con la violación, la tortura, la esclavitud y la deportación forzada de haitianos a la Patria de Duarte, Santana, y Luperón.
La Resolución 51/210 es clara con condenar el terrorismo internacional. Los organismos internacionales, su principal rol es evitar la escalada de los conflictos; incluso, no deberían los Estados recurrir a ellos, deberían ellos recurrir a los Estados y así reducir la escalada del conflicto, y ser tan eficientes, como lo son con la «Agenda 20-30″ o con sus acciones en favor de “protección” de derechos humanos.
Los Estados de manera pragmática deben proteger su población. Los mismos organismos internacionales no prohíben del todo recurrir a ataque en defensa de la población. Esto incluye la posibilidad de una acción militar contra el estado o grupos responsables de desestabilizar el país.
República Dominicana tuvo un precedente cuando el Prof. Juan Bosch iba a atacar Haití mediante la «Operación Mangú». Bosch alegó proteger la Embajada Dominicana en Haití. Además, el gobierno haitiano permitía que grupos ataquen a soldados dominicanos en la frontera.
El “Estado” que apoya terrorista, deja de ser Estado y pasa a formar parte de aquellos dirigidos por terroristas, como el caso del Irak, de Sadam Hussein, o el Afganistán, de Bin Laden. Lo que les ocurrió a esos terroristas, ya todos lo sabemos.
Los terroristas haitianos han implementado el terror de manera sistémica. El terror, como arma política y de desestabilización. Debemos averiguar si intencionalmente están en calidad de mercenarios o de terroristas; debemos evitar genocidios como el de Ruanda, es un pasado negro, un mal referente, donde la comunidad internacional no intervino, y las consecuencias fueron atroces.
Ese genocidio fue provocado y los organismos internacionales en uno de sus informes dijeron que por «la falta de recursos y la falta de voluntad para asumir la responsabilidad de impedir o detener el genocidio». Esa experiencia nos debe llevar a pensar en no permitir suceda esto en estas tierras del Caribe…
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