Licey rinde un homenaje al histórico jugador Ronnie Belliard

SANTO DOMINGO.- Los bicampeones nacionales, Tigres del Licey, realizaron una majestuosa ceremonia que dio apertura a la Serie Final 2024-25 de la Liga Profesional de Béisbol Dominicano frente a los Leones del Escogido en el Estadio Quisqueya Juan Marichal.

La misma inició con la presentación de la directiva de los 24 veces campeones: Ricardo Ravelo, presidente, Miguel Guerra, vicepresidente, Miguel Ángel Fernández, tesorero y los ejecutivos Jaime Alsina, Tancredo Aybar, Domingo Pichardo y Federico González. Además estuvo presente Vitelio Mejía, presidente de la Liga Dominicana de Béisbol.

Los azules presentaron un video recopilatorio de los mejores momentos del Licey en el Round Robin y se ofreció un show artístico de gran calidad por parte del grupo de baile DNI Dancer. Posteriormente se hizo la presentación de los dirigentes y cada uno de los jugadores de la alineación titular de ambos equipos.

Eventualmente, salió por el dogout de los bicampeones caminando sobre una alfombra azul, Ronnie Belliard, jugador histórico y otrora capitán de los azules, quien realizó el lanzamiento ceremonial de la primera bola junto a Manny Martínez, coach de tercera base y su excompañero, que fungió como su receptor de honor.

El Club Atlético Licey presentó un video de reconocimiento especial con algunos de los grandes momentos como jugador de Belliard con la franquicia. El ícono azul es conocido por su liderazgo y compañerismo dentro y fuera de los vestidores, siendo uno de los jugadores de mayor impacto en tiempos recientes para los 24 veces campeones nacionales.

Belliard fue exaltado al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano en el 2020, con lo cual fue reconocido su majestuoso paso por la historia del béisbol invernal, que lo llevó a convertirse en el Jugador Más Valioso en la Serie Final de la temporada 1998-99 y ser parte fundamental de cinco campeonatos con el glorioso equipo azul.

La ceremonia de inauguración fue concluida con la interpretación del himno nacional por parte del saxofonista Daniel Peña, miembro del grupo 440 de Juan Luis Guerra.

of-am

«Haití Erguido» será tema del carnaval en presente año 2025

Puerto Príncipe, 21 ene (Prensa Latina) El Ministerio de Cultura en Haití tiene previsto celebrar el carnaval, una fiesta popular que hoy es añorada por los ciudadanos y que tiene en la seguridad una limitante para su disfrute total.
Desde 2021 no se celebra ninguna edición del Carnaval Nacional, debido a la violencia desatada en el país desde ese entonces.
Teniendo en cuenta tal situación, que sigue sin cambios, con anterioridad fueron celebradas tímidas fiestas populares de poco alcance, distante de lo que significan estos jolgorios en el pueblo de la nación caribeña.
Patrick Delatour, ministro de Cultura, anunció que la edición 2025 del Carnaval Nacional será celebrada en Fort-Liberté, del 2 al 4 de marzo, bajo el lema Haití Erguido, puntualizó el diario digital Haití Libre.
Los elencos artísticos T-Vice, Kreyol La, RAM, Boukman Eksperyans y Tropicana de Haití ya confirmaron su presencia, pero condicionada a que se garantice la seguridad.
El pasado año, mientras unos bailaban con esa cadencia caribeña que los caracteriza, otros estaban protestando en las calles en contra de la inseguridad.
Estudiantes de la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas levantaron barricadas y quemaron neumáticos en los alrededores de dicho plantel y pedían al Gobierno abordar con premura el problema de la violencia que afectaba a todos los estratos sociales del país.
No hay carnaval para los mártires, los sobrevivientes de la inseguridad generalizada que prevalece en el país, dijeron los educandos.
«Quienes toman la decisión de organizar desfiles de carnaval en cualquier parte de la nación, así como los participantes en estas festividades, son cómplices de la situación actual que vive el país, y en connivencia con las bandas que secuestran, violan y asesinan a nuestros compatriotas», expresaron entonces los estudiantes citados por el diario Le Facteur Haiti.
npg/joe

PL-80

Senado confirma a Marco Rubio como secretario Estado EE.UU

WASHINGTON.- El Senado de Estados Unidos confirmó el lunes al senador republicano Marco Rubio, un duro partidario de China y acérrimo partidario de Israel, como secretario de Estado del presidente Donald Trump.

La mayoría de los 100 miembros del Senado respaldaron a Rubio mientras continúa la votación días después de que el miembro de larga data de los comités de relaciones exteriores e inteligencia del Senado superara sin problemas su amistosa audiencia de confirmación.

El Senado respaldó a Rubio por 99 votos a favor y ninguno en contra, días después de que superara con éxito su audiencia de confirmación.

Rubio se convirtió en el primero de los nominados al gabinete de Trump en ser confirmado por el Senado, pocas horas después de que el presidente juró su cargo para un segundo mandato en la Casa Blanca.

Se esperan votaciones adicionales sobre los nominados de Trump esta semana.

Rubio, de 53 años, es un duro crítico de China y un defensor de Israel. Hijo de inmigrantes de Cuba, también ha impulsado medidas duras contra la isla de gobierno comunista y sus aliados, especialmente el gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro.

Durante su audiencia de confirmación, advirtió que Estados Unidos debe cambiar de rumbo para evitar depender más de China, y prometió una política exterior sólida centrada en los intereses del país.

Rubio también dijo que debe el fin de la guerra en Ucrania debe ser una política de Estados Unidos.

Destacó que llegar a un acuerdo para detener los combates implicaría concesiones tanto por parte de Moscú como de Kiev, y sugirió que Ucrania tendría que renunciar a su objetivo de recuperar todo el territorio que Rusia le ha arrebatado en la última década.

Rubio es la primera persona de origen hispano que ocupa el cargo de máximo diplomático del país.

Israel lanza una operación militar a gran escala en Cisjordania

JERUSALEM.- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, informó este martes que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), bajo la dirección del Gabinete de Seguridad Política, lanzaron hoy una importante operación militar a gran escala para «erradicar el terrorismo» en la ciudad palestina de Jenin.

«Este es otro paso hacia el logro del objetivo que nos propusimos: fortalecer la seguridad en Judea y Samaria. Estamos actuando sistemática y resueltamente contra el eje iraní dondequiera que extienda sus brazos, en Gaza, Líbano, Siria, Yemen, Judea y Samaria», escribió Netanyahu en una publicación de X.

De acuerdo con The Times of Israel, el ministro de Salud palestino reportó que seis personas han perdido la vida como consecuencia del ataque, mientras que el número de heridos ascendió a 35.

Se espera que la operación militar, denominada «muro de hierro», se extienda por varios días.

Por su parte, el ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, expresó también en X que el «muro de hierro será una campaña fuerte y continua contra los elementos del terrorismo y sus perpetradores», con el fin de proteger a los «colonos y asentamientos» israelíes, a los que describió como un «amortiguador de seguridad» para la nación hebrea.

COLOMBIA: Dominicano se defiende de acusaciones

VALLEDUPAR, Colombia.- Luis Mariano Rojas Santana, un empresario de eventos musicales oriundo de República Dominicana, permanece detenido en la URI de la Fiscalía en Valledupar tras su captura el pasado fin de semana, junto a Alba Cristina Peralta Mojica, en el barrio San Fernando. La Policía Metropolitana informó que ambos fueron arrestados por el delito de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, accesorios y municiones, al encontrar armas en su vehículo durante una requisa.

Sin embargo, la defensa de Rojas Santana, a través de su abogado Luis Freites, asegura que las acusaciones son falsas. El abogado argumentó que su cliente fue detenido sin portar armas y que las alegaciones sobre el hallazgo de armas en su camioneta son parte de un “falso positivo” por parte de las autoridades. Según el abogado, Rojas Santana manifestó que, si bien llevaba dinero en su vehículo, esto es coherente con su actividad como empresario en la industria musical.

Además, Freites explicó que Alba Cristina Peralta Mojica, quien también fue detenida, es una profesional oriunda de Villanueva y se encontraba con Rojas Santana de manera casual, ya que él la había ofrecido llevarla a su casa luego de un encuentro social con amigos.

Tras las audiencias, el juzgado de Valledupar definió que la decisión sobre la situación legal de Rojas Santana quedaría para el próximo 23 de enero, mientras que Peralta Mojica fue dejada en libertad. El caso sigue siendo objeto de atención mientras se esperan más detalles de la investigación.

Eran dirigentes del PLD las dos mujeres asesinadas en La Vega

LA VEGA.- El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) expresó indignación por el doble asesinato de Marisela Rodríguez Marte y su hija Ariany Meilyn Marte, de 51 y 26 años de edad, respectivamente, ambas dirigentes de esta organización política, cometido por un  un agente de la policía «reincidente en acciones violentas contra la mujer».

Bolívar Marte, presidente provincial del PLD en La Vega, exigió al Ministerio Público y la Dirección de la Policía Nacional aclarar lo más pronto posible estas muertes, cuyo autor fue el segundo teniente Juan Luis Jiménez Adames, compañero sentimental de esta última.  En el hecho en que ambas perecieron resultó herido Franklin Ruiz Inoa, de 41 años, quien se encontraba en el lugar.

«Nos preguntamos¿cómo un hombre que estuvo un año preso en la cárcel Najayo Hombres por golpear a su primera esposa, gozaba de plena libertad en la sociedad?»,  expresó Marte en nombre del PLD.

“Estos asesinatos no solo han destrozado el corazón de una gran familia, sino de toda la provincia de La Vega, y ha llenado de luto a los militantes del PLD”, agregó.

Ejército detuvo 1,936 haitianos indocumentados fin de semana

SANTO DOMINGO.- El Ejército de República Dominicana detuvo a mil 936 haitianos indocumentados el pasado fin de semana,  que fueron introducidos al país por dominicanos, ocho de lols cuales fueron detenidos.

En nota de prensa, indica que los operativos migratorios fueron realizados en Azua, Bahoruco, Barahona, Dajabón, Duarte, Elías Piña, Independencia, Montecristi, Pedernales, Puerto Plata, San José de Ocoa, San Juan de la Maguana, Santiago Rodríguez, Valverde y Santiago.

Informa que otros indocumentados fueron detenidos por patrullas motorizadas del Ejército mientras se desplazaban a pie por distintas comunidades de la zona fronteriza.

DOMINICANOS APRESADOS 

El Ejército indica que los extranjeros sin documentación eran transportados por dominicanos en motocicletas, automóviles, minibuses y una motoneta de las denominadas ‘margaritas’”.

Entre éstos figuran César Augusto Jiménez Meléndez, detenido en Tábara Arriba, Azua, con dos haitianos a bordo de una motocicleta; Yonervi Sánchez Rodríguez, en Guayubín, Montecristi con  con nueve indocumentados; Franyel Milanes Martínez, detenido con cuatro a bordo de un minibús y  Josué Díaz, en Loma de Cabrera, con dos haitianas.

En Neyba fueron puestos bajo custodia militar Juan Manuel Bocio Díaz y Miguel Fernando Pérez Duval, quienes en dos automóviles llevaban a diez indocumentados.

«Allí mismo, Fernelis Cuevas Cuevas y Máximo de la Cruz Medina fueron interceptados cuando transitaban en dos motocicletas con otros indocumentados», dice la nota.

Asimismo, en Puerto Plata, soldados del Ejército detuvieron a José Luis Peralta González en un minibús con tres extranjeros en condición irregular.

Los indocumentados detenidos en los operativos serán entregados bajo certificación a Migración, institución encargada del proceso de repatriación.

an/am/sp

Licey vence a los Leones en un maratónico partido de la final

SANTO DOMINGO.- Un elevado de Sergio Alcántara al jardín central permitió anotar desde la antesala al corredor emergente Michael De La Cruz para que los Tigres del Licey vencieran este lunes 4-3 a los Leones del Escogido en 14 entradas en el inicio de la final del Torneo de Béisbol Invernal, opción a la Copa Banreservas, dedicado a la memoria de don José León Asensio.

El zurdo Andrew Pérez sacó un cero de película con las bases llenas sin out en la alta de la entrada 14 para acreditarse la victoria. Perdió Gabriel Ynoa (0-1).

Por los Tigres abrió el derecho Brooks Hall, quien lanzó cuatro y dos tercios de entradas de cuatro hits, dos carreras y seis ponches. Fue relevado por Reymín Guduán, quien permitió el cuadrangular de Sócrates Brito. También tiraron Ulises Joaquín en el sexto, Enyel De Los Santos (7), Wander Suero (8), Jairo Asencio (9), Adonis Medina (10), Anthony Vizcaya (11), Jonathan Aro (12), Zach Muckenhirn (13).

Por los Leones, Sócrates Brito bateó jonrón de dos vueltas y un sencillo; Erik González dos inatrapables, Yamaico Navarro un tubey y Zoilo Almonte un hit.

Víctor Mendoza dio triple y sencillo con una remolcada; Harold Ramírez tres sencillos y una empujada; Johan Rojas un doble, Cristhian Adames dos sencillos; Domingo Leyba y Francisco Mejía un imparable cada uno por los Tigres.

Los Leones tomaron el control del juego en la segunda entrada ante el abridor Brooks Hall por hit por la intermedia de Erick González que permitió anotar a Yamaico Navarro.

Los azules igualaron la pizarra en el cierre del cuarto inning frente al abridor Grant Gavin. Harold Ramírez abrió con hit por el prado derecho y fue out en la intermedia en intento de robo. Troy Johnston entregó el segundo out con elevado al left, Domingo Leyba negoció base por bolas y anotó por triple por el right de Víctor Mendoza.

Los melenudos volvieron a la carga en la alta del quinto por cuadrangular con uno a bordo de Sócrates Brito frente al relevista zurdo Reymín Guduán.

Los azules no se hicieron esperar y empataron el juego 3-3 en el cierre del quinto frente al relevista Spencer Patton. Gustavo Núñez negoció transferencia. Johan Rojas recibió pelotazo. Emilio Bonifacio se sacrificó por la vía 5-3 moviéndose los corredores a tercera y segunda. Finaliza el trabajo de Patton. R.J. Alaniz se hace cargo del box. Sergio Alcántara falla por la 4-3 anotando Núñez y llegando Rojas a la antesala desde donde anota por imparable al central de Harold Ramírez.

of-am

Trump indulta condenados por el asalto al Capitolio en el 2020

WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto mediante el cual  indulta a casi 1.270 personas condenadas, ordena al Departamento de Justicia que desestime unos 300 casos penales y pide la liberación de unos 14 acusados que fueron imputados en casos de sedición graves.

De esta forma, ha puesto fin a todos los casos vinculados con el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2020.

MÁS ALLÁ DE LO ESPERADO

Estas acciones van más allá de lo esperado, puesto que incluso su vicepresidente, JD Vance, y el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, dijeron que solo debería indultar a los acusados no violentos. Pero el decreto cubre a unas 600 personas condenadas por delitos graves por agredir a policías.

Además, ha conmutado las sentencias de extremistas de ultraderecha de los Oath Keepers y los Proud Bous, que fueron condenados o acusados de conspiración sediciosa. Esta medida allanará el camino para su inminente liberación de la prisión, según informa la cadena de televisión CNN.

SP-AM

Visión política y constitucional de Juan Pablo Duarte

POR FERNANDO PEREZ MEMEN 

Introducción

Duarte es «Vocación de Dominicanidad y caballero andante de la libertad”, como certeramente le conceptuó, Monseñor Roque Adames Rodríguez en un enjundioso ensayo sobre el Padre Fundador de la República Dominicana; su vida, sus ideas, su mentalidad, son manifestaciones de su profundo amor a la Patria.

Por lo cual hablar de Duarte es hablar de Patria, de pasión por la libertad, de una liturgia de los Derechos Humanos, de la soberanía y autodeterminación del Pueblo, de la vida como proyecto al servicio de ideales de libertad y de justicia, de alto humanitarismo, y en rigor, de redención Patria.(1)

Pero también es hablar de un pensador, coherente y sistemático, de “un genio filosófico y un  tanto concentrado”, como lo consideró su amigo y compañero de la Trinitaria Félix María Delmonte. de un filósofo (2) constitucional de ideas claras y distintas, como quería René Descartes, en su Discurso del Método, de nobles y novadoras ideas, de ideas liberadoras de ataduras y de prisiones estructurales sociales, políticas y mentales.

1. El proyecto de Constitución de Duarte

El Proyecto de Constitución de Duarte afloró en un contexto caracterizado por serias contradicciones ideológicas entre los conservadores y los liberales progresistas. Se ha de recordar que el Patricio regresó al país el 15 de marzo de 1844, dos semanas después de la proclamación de la Independencia, la cual era «un ente débil», muy débil, era como una criatura sin leche ni pañales, Teodoro S. Heneken, le decía a Lord Palmerston que la República había nacido «sin un chelín en sus arcas».(3)

Algunas personas influyentes pertenecientes a la clase dominante no creían en la viabilidad de la Independencia. Corría el riesgo de ser un natimuerto por los gestores del Plan Levasseur, los protectoralistas, con Tomás Bobadilla y Buenaventura Báez a la cabeza, y los anexionistas prohispanos como Antonio López de Villanueva, Pablo Paz del Castillo y los sacerdotes Gaspar Hernández y Pedro Pamiés, y los que trabajaban por el protectorado inglés como Heneken y Francisco Pimentel.

Muchos carentes de fe, además, recordaban el hecho emancipador de Núñez de Cáceres en 1821 y sus consecuencias políticas, y calificaban la proclamación de la Independencia del 27 de febrero de 1844 como una «aventura arriesgada».

A lo que se agrega el inicio de las invasiones haitianas. La primera batalla de importancia tuvo lugar cuatro dias después del regreso de Duarte, es decir, el 19 de marzo, fecha en que los haitianos se presentaron ante Azua defendida por las improvisadas fuerzas dominicanas, dirigidas por el también improvisado general Pedro Santana. La batalla fue un éxito para los dominicanos, pero estratégicamente el resultado fue adverso, porque Santana en connivencia con los protectoralistas de la Junta Central Gubernativa abandonó esa ciudad y se retiró a Sabana Buey.

Este hecho agravó el ambiente de temor y desesperanza. José Gabriel García nos revela la difícil y compleja situación que se vivió en aquellos momentos estelares de la República: «El caso era grave y requería un remedio radical, porque la desconfianza se hizo extensiva a la masa común del pueblo; las familias pudientes se asilaban en las Antillas vecinas por temor a un fracaso; el capital se escondía haciéndose difícil conseguir recursos para sostener la situación, y las pasiones se encrespaban convirtiendo en ilusoria la reconciliación de la familia dominicana iniciada en la Puerta del Conde».

Duarte se mostró intransigente opositor al Plan Levasseur y a todo intento anexionista y de dominación imperialista. En el seno del aquel primer organismo gubernamental protestó con suma radicalidad contra los protectoralistas en la reunión del 26 de mayo de 1844, con lo cual alejó los peligros del desconocimiento de nuestra soberanía con la cesión de la península y bahía de Samaná a Francia, y salvó de su primer gran desliz a la naciente República.

Juan Isidro Pérez, su fiel compañero de la Trinitaria, recordó este hecho y valoró el vigoroso patriotismo del Padre de la Patria: «Y en fin, Juan Pablo, la historia dirá que fuiste el único vocal de la Junta Central Gubernativa, que, con una honradez a toda prueba, se opuso a la enajenación de la península de Samaná. La oposición a la enajenación de la península de Samaná es el servicio más importante que se ha prestado al país y a la revolución». 

Juan Pablo Duarte

2. Duarte, constitucionalista

Duarte fue un hombre de educación esmerada. Su primera biógrafa, su hermana Rosa en sus Apuntes para la Historia del General Dominicano Juan Pablo Duarte y Díez, nos refiere que fue un niño estudioso y aprovechado. Cuando contaba entre catorce o quince años estudió latín, inglés, francés, alemán, historia, filosofía, economía política, Derecho Romano y matemáticas. Félix María del Monte, trinitario, y uno de sus más distinguidos panegiristas en sus Reflexiones Históricas expresa que: «Duarte manifestó desde temprano las grandes dotes intelectuales que había merecido de la naturaleza; que ya por los años del 1827 o 28 concluía las asignaturas de filosofía y literatura y entraba a estudiar Derecho Romano».(4)

De la instrucción y del viaje del Patricio a Estados Unidos y a Europa a ampliar sus conocimientos y a fortalecer su formación nos habla Leónidas García Lluberes en su estudio titulado: Gráfica Descripción de la Vida del ilustre Juan Pablo Duarte, Fundador de la República Dominicana: «La educación que recibió este gran patriota fue esmerada, y para completar la instrucción que pudo adquirir en nuestras rudimentarias escuelas de la época, hizo un viaje al extranjero visitando los Estados Unidos, Inglaterra, Francia y España. Permaneció algún tiempo en Barcelona y se dice que allí fue donde planeó el glorioso pensamiento de liberar a su patria». (5) De su amplia cultura nos dan testimonio varios de sus compañeros de la Trinitaria. Uno de sus biógrafos correspondiente a la época contemporánea, Gustavo Adolfo Mejía Ricart, considera que Duarte «fue uno de los hombres de su tiempo más ilustrado, bien que sin ningún extremado talento o genialidad, a lo Martí, o siquiera a la manera violenta y menos pulida de Bolívar. Fue hombre de estudios y de letras, como el precursor don José Núñez de Cáceres, y la era de nuestra emancipación recibió el legado poético de las pasadas generaciones, en manos de Duarte, el Padre de la Patria».

El Patricio asumió la trascendental misión de despertar una nación dormida y sumida en el desaliento y la desesperanza, y a formar conciencia de la viabilidad de su independencia, realizada la gran epopeya nacional el 27 de febrero de 1844, dio inicio a la gran tarea histórica de asegurar el funcionamiento del naciente Estado, pues no bastaba sólo con el logro de su emancipación, sino que era necesario establecer los sillares teóricos y delinear los elementos ideológicos organizativos de la nueva entidad política.(6)

Su proyecto inconcluso de Constitución revela que tenía un sólido conocimiento en asuntos constitucionales, y que conocía el pensamiento de los principales teóricos del constitucionalismo y de algunas constituciones de carácter liberal y democrático. El manuscrito que ha llegado a nosotros es de apenas diez páginas. Lo conocemos por Rosa Duarte, que nos confiesa que cuando su hermano diseñaba la bandera al colocar la cruz blanca entre los cuarteles azules y rojos, símbolo de la unidad del cristianismo, se produjo una discusión entre él y varios de sus compañeros que no creían en su idea de la unidad de todas las razas y que en un rapto de incomodidad rompió la constitución que escribía, de la que pudo salvar y legar a la historia las referidas páginas. Ese proyecto debió ser escrito en el periodo de marzo y julio de 1844, pues se ha de recordar que en el señalado primer mes, regresó al país del exilio y en el segundo fue expatriado por Santana. Al parecer el Patricio lo había hecho para proponerlo a la asamblea constituyente que al fin se reunió en San Cristóbal sin la presencia del Fundador de la República, injusta y violentamente expulsado del país por el referido déspota.

3. La noción de la Ley

Llama la atención el concepto de la Ley que el Patricio tenía, la cual está encuadrada y sustentada en el pensamiento más progresista y avanzado de su tiempo, es decir, el liberalismo democrático. Para Duarte es en la Ley y no en las conveniencias de los gobernantes, «en donde hay que encontrar el hilo conductor, insustituible, que habrá de coordinar y armonizar el juego de los intereses individuales y de las aspiraciones comunitarias». De conformidad con Rousseau, Duarte consideró que la Ley ha de emanar de la sola autoridad legítima existente, a saber, el Poder soberano del pueblo, y que ella debe regir en un plano de igualdad así a los gobernados como los gobernantes, tanto a las clases avasalladas como a la clase dominante.(7) Ella es la que da al gobernante el derecho de mandar, pero es también la que impone al gobernado la obligación de  obedecer(8).

Y la autoridad que no está constituida de conformidad con la Ley es ilegítima, lo cual tiene como consecuencia, que no tiene derecho a gobernar ni el pueblo está obligado a obedecerla. El gobernante que asume el poder de conformidad con la ley puede caer en la ilegitimidad cuando la desconozca o la viole, y en este caso no puede ser obedecido. Así Duarte encuadra su pensamiento en Roberto Belarmino, filósofo y teólogo del siglo XVII, quien consideró que un gobernante puede ser legítimo en sus orígenes, pero ilegítimo en sus ejecutorias.

A consecuencia de lo anterior, percibimos también en Duarte la idea de que el Poder ha de estar limitado por la Ley, y ésta por la justicia, la cual consiste en darle a cada uno lo que en derecho le pertenezca. De esta manera el Padre de la Patria restaura el principio del suum cuimqunque tribure «a cada cual lo suyo», que Aristóteles ha definido como la base de la justicia distributiva, como un factor de estabilización social, y que más adelante Ulpiano lo recoge como un principio básico del derecho positivo. El Patricio, como bien ha observado, Joaquín Salazar, con impresionante acierto, convirtió la referida noción del filósofo de Estagira del «a cada cual lo suyo» en «una norma de aplicación coercitiva que deja sin sentido las implicaciones negativas que se desprenden del concepto de la explotación del hombre por el hombre», y este principio «lo convierte en la base de una muy bien fundamentada concepción de la justicia social».(9)

4. Idea de la igualdad

El principio roussoniano de la igualdad y la definición de ésta dentro de la legalidad y en contra de los privilegios aristocráticos es una de las principales ideas del pensamiento liberal democrático. La cual se expresa en el principio de la generalidad de la Ley y en el desconocimiento del fuero personal del clero y el ejército, aunque en nuestro país y en muchos Estados hispanoamericanos, los militares mantuvieron sus privilegios corporativos. Esta idea roussoniana, y la noción de la Ley elaborada por Montesquieu, se caracteriza por ser general y universal: «La Ley es igual para todos sin distinción de personas y sexos» Estas ideas son muy perceptibles en Duarte, forman parte del instrumental teórico que utilizó en el diseño de su proyecto de Carta Magna.

En el Art. 1º de su Ley Fundamental preceptuó: «La Ley es la regla a la cual deben acomodar sus actos, así los gobernados como los gobernantes». Y en el Inciso 3º del Art, 13 bis, declaró que: «la causa eficiente y radical de la Ley es el pueblo», y en ese mismo artículo desconoció los privilegios corporativos al establecer que nadie puede ser juzgado en causas civiles y criminales por ninguna comisión sino por el tribunal competente.

En esa misma línea de pensamiento se expresan los textos constitucionales de la Primera República. El de 1844, en su Art. 24, preceptúa: «Unas mismas leyes regirán en toda la República en ellas no se establecerá más que un solo fuero para todos los dominicanos en los juicios comunes, civiles y criminales». Principio que repite la revisión de 1854, en su Art. 17; la reforma de 1854, en su Art. 9, al garantizar la seguridad, la establece: «no pudiendo ser presos, ni distraídos de sus jueces naturales, ni juzgados en causas civiles ni criminales por comisión alguna, ni sentenciados sino por juez o tribunal competente determinado con anterioridad por la ley». Este artículo casi lo expresa literalmente en la constitución de Moca, en el Art 14, pero es en el 20, donde reitera textualmente el referido precepto de las constituciones anteriores a las de 1854. Esto se debe a que el liberalismo elimina la desigualdad basada en el honor y el privilegio, derivados del nacimiento y del espíritu de cuerpo, propios de la sociedad estamental y corporativa del antiguo régimen. Y como ve en el individuo y en su esfuerzo el soporte para el progreso y el desarrollo de la sociedad, promueve un nuevo tipo de aristocracia, que es la del talento y de la virtud. De conformidad con esta idea, Duarte y sus seguidores, al fundar La Trinitaria según el testimonio de la hermana del Patricio, Rosa, declararon: «que la Ley no reconocía más vileza que la del vicio, ni más nobleza que la de la virtud, ni más aristocracia que la del talento, quedando para siempre abolida la aristocracia de la sangre».

La idea de la igualdad tiene en el Fundador de la República un rasgo interesante, nos referimos a su idea de la igualdad de las razas, que preconiza, precisamente en una época en que muchos liberales de Europa y de América creían en la superioridad racial. Y en algunos Estados hispanoamericanos se podía aplicar lo que Guillermo Prieto, un destacado político mexicano, liberal demócrata, de aquel tiempo, decía de su país, de que con la Independencia los criollos se habían convertido en gachupines de los indios, porque a pesar del cambio en la estructura política, éstos continuaban atrapados en la estructura social colonial que los mantenía en la base de la pirámide social, cuyo vértice ocupaban los hijos de los peninsulares.

Duarte en unos versos que escribió, expresó esta interesante idea que le hace superar a muchos liberales de su tiempo como también de la actualidad, tanto de Europa como de América: «Los blancos, morenos, cobrizos, cruzados, marchando serenos unidos y osados, la patria salvemos de viles tiranos y al mundo mostremos que somos hermanos». 

Antes de escribir estos versos, el Patricio expresó la idea de la unidad de las razas en el diseño de la bandera. Le puso a ese lábaro patrio el lema volteriano: «Dios, Patria y Libertad» Y la bandera y el escudo, en cuyo centro colocó una Biblia abierta en el Evangelio de San Juan «…y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres», se armonizan y unifican dentro del mismo contexto. En la bandera puso una cruz blanca para diferenciarla de la haitiana, que había conservado de la francesa las franjas azul y roja y excluido el color blanco, por aversión a la raza blanca, esclavizadora de la negra, con lo que expresó que bajo el cristianismo se unían las razas. Como bien expresa Carlos Federico Pérez en su libro: El pensamiento y la acción en la vida de Juan Pablo Duarte, que el Fundador de la República, con esto reflejaba los valores intrínsecos de la comunidad dominicana y contribuyendo a su individualización, según los patrones trazados por sus antecedentes. Estos se refieren al periodo colonial donde el indio, el blanco y el negro se entroncaron. Desaparecido el primero, el proceso de mezcla o de mestizaje se aceleró, produciendo un tipo racial predominante en aquel tiempo y en el presente, es decir, el mulato.

Llama también la atención, que Duarte se opuso a la ideología de la desigualdad racial, precisamente en una época en que esta se refortalecía entre los grupos conservadores como reacción al avance de los ideales de la democracia liberal, y sirvió de justificación a la política imperialista de las grandes potencias de la época, que en el caso de los europeos procuraron retornar su dominación a América, como se verá en nuestro país con la Anexión, y en México con la intervención francesa y el establecimiento del imperio de Maximiliano, estos aprestos imperialistas se extendieron por África y Asia, y los Estados Unidos, por su parte, que abolieron la esclavitud en 1865 miraron hacia el sur del río Bravo en interés de impedir la vuelta de Europa y lograr la hegemonía bajo la justificación de la Doctrina Monroe (1824) y el Destino Manifiesto (1848).

5. La idea de la soberanía

En su proyecto de Constitución el padre de la patria nos ofrece su idea de la soberanía del pueblo, acorde con el liberalismo democrático y sustanciado con el más puro nacionalismo. En este tenor escribió: «Art. 6. : «La ley Suprema del pueblo dominicano, es y será siempre su existencia política como nación libre e independiente de toda dominación, protectorado, intervención e influencia extranjera, cual la concibieron los fundadores de nuestra asociación política al decir (el 16 de julio de 1838) «Dios, Patria y Libertad, República Dominicana», y «fue proclamada el 27 de febrero de 1844, siendo desde luego así entendido por todos los pueblos cuyos pronunciamientos confirmamos y ratificamos hoy; declarando además que todo gobernante o gobernado que la contraríe, de cualquier modo que sea, se coloca ipso facto, y por sí mismo fuera de la ley»(10), esa misma idea la reitera en el Art. 17 con algunas variantes, que niegan no solo el dominio extranjero sobre el país, sino también, el nacional de índole personalista, dictatorial y oligárquico: «La Nación Dominicana, como se ha dicho, es libre e independiente, no es ni podrá ser jamás parte integrante de ninguna nación, ni patrimonio de familia ni persona alguna propia y mucho menos extraña».(11)

Es la más radical defensa de la independencia y soberanía frente a la política expansionista de las grandes potencias, que desde los congresos de Viena y de Verona procuraron restaurar sus imperios coloniales resistiendo a la oposición de los Estados Unidos, formulada en la Doctrina Monroe. Pero también frente a las clases privilegiadas (hateros dueños de cortes de madera), que atentos a la conservación de sus intereses, condicionaban la separación de Haití al protectorado francés, o la reincorporación a España. El país no es ni puede ser jamás patrimonio de una persona extranjera ni de familia ni persona alguna con la cual se arremete contra el gobierno dictatorial, sea este oligárquico o personalista.

Se opone, además, al concepto patrimonialista del Estado, uno de los tipos de dominación tradicional de las sociedades atrasadas, conforme a la Sociología Política de Max Weber.(12)

Se percibe en Duarte una fuerte influencia de la Constitución Liberal de Cádiz, cuyo Art. 2 del título I, reza así: «La nación Española es libre e independiente y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona».(13)

En el Art. 19 de su proyecto de Constitución considera que: «La soberanía dicha inmanente y la transeúnte, reside esencialmente en la Nación» y «es inadmisible y también inalienable aun para la misma Nación, que usando de ella no acuerda a sus delegados (que son el gobierno legítimo) sino el derecho de su ejercicio para gobernar en bien con arreglo a las leyes y en bien general de los asociados de la nación misma».(14)

Los conceptos inmanente y transeúnte los toma de la filosofía tomista y muestra las dos fases de la soberanía. Estos conceptos, al parecer, estaban en boga en aquel tiempo. Alejandro Angulo Guridi, inquieto político los presenta en su libro: Temas Políticos y al hablar de ellos se apoya en la obra: Derecho internacional teórico y práctico de Europa y América, de Carlos Calvo, editado en 1868.(15)

Llama la atención además, los conceptos inadmisible e inajenable. El primero se refiere a que la soberanía no puede perderse y el segundo a que no puede pasar a otro, en rigor, ella es «inamovible», como muy bien observa Angulo Guridi. Duarte también invoca un principio que en nuestro tiempo se ha incorporado al Derecho Público Internacional, a saber, que la enajenación de una nación no se legitima ni aun con el acuerdo de la nación enajenada. Sostuvo también, adelantándose a su época, que la delegación de la soberanía en los gobernantes era solo para gobernar en bien del pueblo y nunca para disponer de la soberanía misma en favor de otra nación.(16)

Duarte cree que la «soberanía reside esencialmente en la nación», como se revela en el artículo en análisis, este muestra una poderosa influencia de Rousseau, y el texto es tomado en su forma literal de la Declaración de los Derechos del Hombre y del ciudadano, en su artículo III: «… toda soberanía reside esencialmente en la nación», y en el Art 3, Cap. 1, titulo 1, de la Constitución de Cádiz, que dice: «La soberanía reside esencialmente en la Nación y por lo mismo pertenece a esta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales».(17)

Esa idea aparece, contradictoriamente, en la reforma del 26 de diciembre de 1854 de la Constitución Dominicana, en el Art. 1, Cap. 1, titulo 1: «…la soberanía reside esencialmente en la nación». Digo contradictoriamente, porque Santana había desconocido la revisión constitucional de febrero de ese año, que era más liberal que la del 1844, e impuso la referida reforma para legitimar su conducta dictatorial.(18)

La misma idea se percibe en las constituciones de algunos países hispanoamericanos. En el Art. 2 de la de Chile; en el Art. 4 de la de Uruguay; en el Art. 2 de la de Costa Rica y en el Art. 39 de la de México.

La Constitución primera de la República Dominicana estatuyó en el Art. 39, Cap. 1, título IV, que: «La soberanía reside en la universalidad de los ciudadanos». Asimismo la revisión de febrero de 1854, y asombra que la Constitución de Moca, la más liberal del siglo XIX, y la del 1865, también liberal, sigan fielmente este principio.

El pensamiento de Duarte en este aspecto es mucho más progresista que el de los liberales dominicanos de su tiempo y de muchos de los latinoamericanos, porque no todos los que habitaban el territorio de la República y de la América Latina eran ciudadanos. En nuestro caso, la revisión del 1854 no consideró ciudadanos a los que no tenían «empleo, profesión, oficio conocido», y, a los que sufrían interdicción y condenación judicial.(19)

En algunos países latinoamericanos se restringió con mucha radicalidad la condición de ciudadano. La Constitución de Nicaragua, en su Art. 8, solo consideró ciudadanos a los mayores de veintiún años, o de dieciocho si tenían algún «grado científico», buena conducta, padre de familia, propietario o profesional. La del El Salvador en su Art. 51, a los mayores de diez y ocho años, los casados y los que tuvieran algún título literario, aunque no tuvieran esa edad. La de Guatemala, en su Art. 8, los mayores de veintiún años o diez y ocho si fueran casados o tuvieren «propiedad y oficio honesto». La de Honduras en su Art. 32, los mayores de veintiún años que tengan una profesión, oficio, renta o propiedad, y los de dieciocho años que sepan leer y escribir, o sean casados.

En nuestro país, como en los referidos países hispanoamericanos, las condiciones para ser ciudadano hicieron que «la universalidad» de los ciudadanos fuera muy restringida. En la República Dominicana la población era pequeña y la mayor parte estaba dispersa en los campos. John Hagan, el primer enviado a nuestro país de los Estados Unidos, en 1845, informó a su Gobierno, que la población dominicana era de 250 mil personas; David Dixon Porter, Teniente de Marina de ese país, más científico que Hogan, pues investigó en los archivos parroquiales, comunicó a su Estado en 1846 que los dominicanos eran 175 mil individuos. Mariano Torrente, visitante español, en 1852 la calculó en 150 mil habitantes, de los cuales menos del 15% habitaban en las ciudades. El Cónsul español en Santo Domingo, Mariano Leal, en 1860, consideró que la población era de 186,700. En 1865, Dante Fortunat, creía que era de 224,800.(20)

La mayor parte vegetaba en los campos sin propiedad, profesión, ni oficio alguno, asimismo era analfabeta, pues ni el Gobierno español, ni el haitiano, se ocuparon en extender la educación a las clases humildes, incluso Boyer, en su Código Agrario, prohibió la educación en los campos, e hizo de ella una obligación de los padres para con sus hijos, no del Estado. De suerte que un 85 a 90% no podría estimarse como ciudadano y por lo tanto, el 15 ó el 10% de los habitantes era el que reunía las condiciones de ser ciudadanos y en quienes residía la soberanía. Y ese porcentaje se distribuía entre las clases privilegiadas (hateros y cortadores de madera) y la pequeña burguesía emergente (comerciantes, artesanos, cosecheros de tabaco y profesionales). Y ellos eran los que podían elegir y ser elegidos. Así el ejercicio de la soberanía se reducía a esas clases sociales, y la administración y el poder, en los primeros años de la República, quedó en manos de los hateros y cortadores de madera, que procuraron mantener el establishment, el statu quo, antítesis y radical negación del pensamiento liberal democrático de Duarte; cuya idea de la soberanía, al decir que ella, reside esencialmente en la nación, es que todos los dominicanos de todas las clases sociales, comulgan o participan en ella. Esto así, porque en su pensamiento la Nación Dominicana es «la reunión de todos los dominicanos», como se observa en los artículos 16 y 17, de su proyecto de Ley Fundamental Aquí percibo otra influencia del pensamiento liberal español en Duarte. La Constitución de Cádiz, en el Art. 10, Cap. I. Tit. I, dice: «La Nación española es la reunión de los españoles…» El mismo principio aparece en el Art. 1, del Título Primero, de la Constitución de Venezuela del 1830: «La nación venezolana es la reunión de todos los venezolanos».(21)

La idea de Duarte de que la soberanía reside esencialmente en la nación, remite a la idea de esencia de Aristóteles, es decir, del ser necesario y substancial, de lo que funda y sostiene una cosa y no puede dejar de ser lo que es. De esta manera, la soberanía es la base y sostén de la nación, es su ser y es la que hace que esta siempre sea. Este aspecto del pensamiento aristotélico se integra a la filosofía tomista y al pensamiento liberal democrático de corte rousseauniano tanto en Europa como en América Latina.(22)

Desde luego, no todos los liberales de el tiempo de Duarte, tanto en nuestro país como en Europa y América, creían en esa idea de la soberanía. Guido Ruggiero distingue dos liberalismos: el inglés y el francés, magistralmente estudiando en su influencia en México por Charles Hale, en su obra: El Liberalismo Mexicano en la época de Mora, y Jesús Reyes Heroles, en su Liberalismo Mexicano, habla de un liberalismo ilustrado y otro democrático, y mi maestro Moisés González Navarro en su libro: La Pobreza en México; percibe un liberalismo individualista y otro social. En rigor, el primero basado en la tradición inglesa, en Locke y la revolución de 1868, en Montesquieu y Edmundo Burke, es moderado. Rechaza la idea de la soberanía unificada e ilimitada, no concede capacidad a todo el pueblo para elegir y ser elegido y para un amplio disfrute de las libertades individuales. El segundo se funda principalmente en Rousseau, para quien lo importante no era la personalidad individual de cada parte contratante, sino más bien un cuerpo moral y colectivo creado por ese acto de asociación. Este cuerpo es el soberano ante quien los asociados toman colectivamente el nombre del pueblo, y se llaman, en particular, ciudadanos.(23)

En nuestro país esa idea propia del liberalismo democrático de Duarte se percibe en la revisión del 1872, en su Art. 1, del título I. Un año antes de la muerte del Patricio, en 1875, la reforma constitucional, en su Art. 30, Tít. V, estatuye: «Solo el pueblo es soberano». Lo mismo establece las constituciones dominicanas del 1877, 1878, 1879, 1880, 1881, 1887 y 1896. En rigor, la soberanía como realidad esencial del pueblo, que es precisamente el concepto duartiano de la soberanía, por lo que se observa en esos textos la poderosa impronta de su pensamiento liberal democrático.(24)

Al expresar Duarte en el Art. VI de su proyecto que: «Siendo la independencia Nacional la fuente y garantía de las libertades patrias, la Ley Suprema del pueblo Dominicano es y será siempre su existencia política como nación libre e independiente de toda dominación, protectorado, intervención o influencia extranjera,…». Hace sinónimo de nación a la independencia o la nación existe como realidad hecha cuando es independiente y soberana. Mi maestro, Pedro Troncoso Sánchez, ha observado, también, certeramente, en ese texto, una exaltación del principio conforme al cual el expreso y realizado querer de un pueblo de convertirse en una nación libre, es un hecho que automáticamente da lugar a la existencia jurídica de un Estado con todas sus consecuencias.(25)

Llama la atención, finalmente, la idea manifestada en la última parte del Art. VI «…declarando además que todo gobernante o gobernado que la contrarie, de cualquier modo que sea, se coloca ipso facto y por sí mismo fuera de la ley». Es decir que las autoridades y los gobernados se colocan al margen de la ley cuando, usando de la soberanía abusan y conspiran en contra de la misma, al procurar ponerla en manos de las potencias extranjeras.

Notas

  1. Adames Rodriguez, Monseñor Roque… En el Obispo Roque Adames. Mons. Dr Rafael Bello Peguero. Santo Domingo, Editorial Amigo del Hogar (sin fecha de edición) Pág 79.
  2. Ibid.

 

  1. De T. S. Heineken a Freud Palmentar Santo Domingo. 10 de Julio de 1857. Emilio Rodriguez Demorizi. Documentos para historia. Vol. III. Pág. 116.

 

  1. MeJía Ricart, Gustavo Adolfo. “ Duarte El Apostol”, en Duarte en la Historiografía Dominicana. Colección y Notas Dr Jorge Tena Reyes. Santo Domingo. R.D. Editorial Taller. C por A. 1994. Pág. 420.

 

  1. Ibidem.

 

  1. Discurso del Licdo. Joaquín Salazar en la inauguración de la estatua de Juan Pablo Duarte en el Campus II de la UNPHU, 23 de agosto de 1978. Aula Revista General de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña. Santo Domingo. R.D. Julio-Agosto Septiembre 1978. Año 6. Núm 26. Págs. 18 y 10.

 

  1. Proyecto de Ley Fundamental de Juan Pablo Duarte, en Juan Jorge García, Derecho Constitucional Domnicano. R.D. Editorial Corripio. 2000. pág. 346. Salazar. “discurso”, Pág. 21.

 

  1. Ibid.

 

  1. “Proyecto de ley fundamental de Duarte” inciso 2, Art. 13 Bis. en Jorge García Ob. Cit, Pág 551.

 

  1. “Proyecto de ley fundamental” Juan Pablo Duarte. En la Constitución y Reformas Constitucionales. Manuel Arturo Peña Batlle. Santo Domingo, R. D. Edición ONAP 1981. Apéndice II, Volumen II. Pág. 629.

 

  1. Ibidem, II, pág. 630. (Duarte repitió el mismo artículo en el 18)

 

  1. Véase Freud Julien. Sociología de Max Weber.  Barcelona, España, tercera edición, 1973. Pág 213 y 214.

 

  1. Constitución de Cádiz, en la Constitución y Reformas Constitucionales… II, Apéndice I, 557.

 

  1. Proyecto de ley Fundamental Lug. Cit. II, 631.

 

  1. Troncoso Sánchez, Pedro. Vida de Juan Pablo Duarte. Santo Domingo. R.D. Instituto Duartiano, 1980. Pág. 303.

 

  1. Ibídem, pág 19. Nota 1.

 

  1. Hale, Charles. El Liberalismo Mexicano en la Época de Mora. México, D.F. Siglo XXI, 1972. Pág 55. Constitución de Cádiz. Lug. Cit. 558.

 

  1. Reforma del 16 de Diciembre del 1854, en, Constitución y Reformas Constitucionales. I, 125-126.

 

  1. Revisión del 27 de Noviembre del 1854, en Constitución y Reformas Constitucionales.

 

  1. Domínguez, Jaime. La economía Dominicana durante la Primera República. En la Sociedad Dominicana durante la Primera República 1844-1861. Pág. 85 y 87.

 

  1. Álvarez, Mariano “Memorias” en Emilio Rodríguez Demorizi. Antecedentes de la Anexión a España CTRD Editorial Montaño, 1955. Pág 87. Fortunat Dantes Albergue de la géographie de l’ isle de Haití pág 128, 143. CFE Marte, Roberto Estadística y Documentos Históricos Sobre Santo Domingo (1805-1890) Santo Domingo, R.D. Ediciones Museo Nacional de Historia y Geografía 1984. pág 63 Pérez Memén, Fernando. La iglesia y el estado en Santo Domingo. Santo Domingo, R.D. UASD, 1984. Págs 494,495 y 496. Mariñas Otero Luis. Las Constituciones de Venezuela. Madrid, Ediciones Cultura Hispánica, 1965. Pág 223.

 

  1. Proyecto de Ley Fundamental en Lug. Cit. II, 630

 

  1. Constitución de Cádiz. Lug. Cit. II. 557.

 

  1. Reformas de 1865 y 1866 en Lug. Cit. I, 236, 237, 254. Hay que consignar en la Constituyente de 1865, intervino Pedro A. Pino gran amigo de Duarte, conocedores del pensamiento de Duarte.

 

  1. Troncoso Sánchez, Pedro. Vida de Juan Pablo Duarte. Santo Domingo. R.D. Instituto Duartiano. Pág. 301.

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