Santo Domingo, 15 feb (EFE).- El ministro de Defensa, teniente general Carlos Fernández Onofre, realizó un recorrido de supervisión en Dajabón para constatar los avances de la construcción de la verja perimetral fronteriza, asegurando que han sido concluidos en total 32.5 kilómetros de esta obra de defensa y seguridad terrestre.
De acuerdo a un comunicado de su oficina enviado ese sábado, Fernández detalló que «lo primero que hacemos es visitar a la principal materia prima, que son nuestros soldados, quienes día por día dan lo mejor de sí para garantizar la integridad de nuestra frontera terrestre y que la población, también el sector ganadero, se sientan seguros y protegidos».
ESTA SEGURIDAD FAVORECE EL INTERCAMBIO COMERCIAL
Destacó que esta seguridad favorece el intercambio comercial y en especial, del sector ganadero. La verja o muro se construye a todo lo largo de la frontera con Haití, a excepción de lugares escarpados donde se empleará vigilancia «inteligente».
«A partir de abril venidero continuarán las construcciones en el sector La Sal, ubicado después de El Libertador y llegarán hasta el distrito municipal Capotillo, en un tramo de 10 a 11 kilómetros», adelantó el alto cargo.
EN DAJABÓN LA OBRA ESTÁ LISTA EN UN 99.5 %
El titular de Defensa dijo que «en Dajabón, los trabajos están listos en un 99.5 %, sólo faltan algunos retoques. Fueron construidos los primeros 24.5 kilómetros del muro y se construye un puente que unirá la zona industrial de Codevi con La Vigía.
«Ya en Pedernales están listos 8 kilómetros de verja, con los cuales suman 32.5 kilómetros y se concluye la primera etapa en Elías Piña y Jimaní», afirmó.
Fernández Onofre se hizo acompañar por el comandante general del Ejército, mayor general Jorge Iván Camino Pérez, entre otros altos mandos.EFE
La crisis de reputación que sacude a Participación Ciudadana (PC) no está relacionada con mal uso de fondos provenientes del extranjero, sino sobre el rol que ha desempeñado con millones de dólares asignados por la cuestionada Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), por lo que resulta insuficiente afirmar que se utilizaron “en la promoción de la democracia”.
Se incurre en un error distraer la atención pública con el bailoteo de acusaciones sin base probatoria contra periodistas porque lo que se sabe con certeza es que PC tuvo principalía en la nomina de USAID.
Ante los cuestionamientos por tan elevado financiamiento foráneo, directivos de esa organización remiten a sus detractores a su página web donde figuran informes contables, como si el tema fuera de dilapidación de fondos y no de posible ejecución de programas antinacionales.
Historia
Años antes de las elecciones de 2020 en República Dominicana se desarrollaron eventos políticos generados por contradicciones políticas e institucionales, en los que participaron mansos y cimarrones en papeles de como contendientes y árbitros.
Participación Ciudadana tuvo una actuación protagónica en un escenario enrarecido donde la falsa izquierda, la nueva derecha política y un entramado del empresariado cerraron fila en torno al propósito, como lo admitió uno de los coordinadores de Marcha Verde, de desalojar del Poder al partido gobernante.
No se sabe si lo de la Marcha Verde fue la expresión de la voluntad popular, del liderazgo de un grupo de comunicadores o si se trató de un improvisado coliseo montado por PC con fondos canalizados por Estados Unidos, cuyo secretario de Estado, Mike Pompeo, asesto la estocada final al bovino.
El financiamiento extranjero, aun con volúmenes tan altos como los entregados a PC, no se objetaría si va dirigido a entidades como Centro de Rehabilitación, Educa, o las dedicadas a la investigación agropecuaria, pero no cuando se dirigen a “la promoción de la democracia”, porque así fue que tumbaron a Juan Bosch.
Objeciones
Se objeta el uso excesivo de esos dineros en supuestos programas de “observación electoral”, en los cuales los “observadores” son despojados del sentido de objetividad, porque sus informes deben concordar con quienes aportan esos recursos. Tampoco resulta valido promover una agenda de defensa a LGTB+ o al aborto, porque para eso no se requiere de mandato ni dinero imperial.
En vez de reclamarle a la oposición política que rinda informes, Participación Ciudadana debería explicar cuál ha sido el grado de complicidad o sumisión con la agenda de Washington promovida a través de la USAID.
NUEVA YORK.- El presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara, sostuvo un encuentro con el comisionado del Departamento de Transporte de la ciudad de Nueva York, Ydanis Rodríguez, con quien conversó sobre cómo la tecnología ha transformado el tránsito en la Gran Manzana.
Durante la reunión, ambos funcionarios intercambiaron experiencias y socializaron acerca de los modelos exitosos de movilidad urbana, así como sobre el uso de datos en tiempo real para mejorar la circulación, digitalización de la infraestructura vial y estrategias para garantizar un transporte más eficiente.
Gómez Mazara expresó que es un orgullo compartir Rodríguez, un funcionario dominicano que desempeña un rol fundamental en la planificación y gestión del transporte en una de las ciudades más importantes del mundo.
“Es un honor ver a un compatriota liderando iniciativas innovadoras que han marcado la diferencia en la movilidad en la ciudad de Nueva York. Estas experiencias nos inspiran a explorar soluciones aplicables a la realidad dominicana”, destacó.
Por su parte, Rodríguez resaltó la importancia del uso de la tecnología en la transformación del tránsito y la necesidad de colaboración entre diferentes sectores para alcanzar una movilidad más eficiente. Asimismo, reafirmó su compromiso de seguir compartiendo conocimientos y buenas prácticas con su país de origen.
Este encuentro fortalece los lazos de cooperación internacional de Indotel y su compromiso con el interés en adoptar tecnologías que contribuyan al desarrollo sostenible y a la modernización de infraestructuras en República Dominicana.
Primo Levi (1919-1987), químico italiano y sobreviviente de Auschwitz, se convirtió en un faro moral del siglo XX. Sus obras, como Si esto es un hombre (1947), no solo relatan el horror del Holocausto, sino que diseccionan los mecanismos que permiten la deshumanización masiva.
A través de su testimonio, Levi dejó una advertencia clara: los crímenes de Estado no nacen de la noche a la mañana, sino de pequeños actos de indiferencia, discursos de odio y la erosión progresiva de la empatía colectiva. La memoria del Holocausto, según él, no era solo un ejercicio histórico, sino una herramienta para prevenir su repetición.
En Los hundidos y los salvados (1986), Levi analizó cómo la indiferencia y la obediencia ciega pueden transformar sociedades enteras en cómplices de la barbarie. Insistió en que el fascismo no comienza con cámaras de gas, sino con la aceptación de discursos que dividen y deshumanizan.
La pregunta que formuló sigue vigente: ¿cómo sociedades consideradas civilizadas pueden caer en la barbarie? En el siglo XXI, con el auge de nuevas formas de autoritarismo y exclusión, sus advertencias adquieren una relevancia renovada.
Su vida es un recordatorio de que el sufrimiento no solo debe ser documentado, sino también analizado para comprender cómo evitar que vuelva a repetirse. Si bien la Segunda Guerra Mundial terminó hace décadas, los discursos que permitieron la Shoá no han desaparecido; han adoptado nuevas formas y siguen influyendo en la política y la sociedad.
Retórica del odio
Las palabras tienen poder. Los discursos que etiquetan a grupos como “amenazas” o “inferiores” son el primer paso hacia la opresión. Líderes de diversas corrientes políticas han utilizado términos como “invasión” para referirse a migrantes, reproduciendo tácticas históricas de deshumanización.
En la Alemania nazi, los judíos fueron llamados “parásitos”; en el genocidio de Ruanda de 1994, los tutsis fueron descritos como “cucarachas” por la propaganda hutu. La repetición constante de estos discursos convierte la intolerancia en sentido común y prepara el terreno para la exclusión y la violencia.
Hoy, la retórica del odio se viraliza en redes sociales, donde la desinformación y la manipulación emocional disfrazan la intolerancia de “opinión legítima”. Plataformas como Facebook y Twitter han sido utilizadas para difundir mensajes xenófobos y teorías de conspiración, exacerbando la polarización social.
Levi habría advertido sobre este fenómeno: cuando las palabras se despojan de su responsabilidad ética y se convierten en armas, la violencia deja de ser una posibilidad remota y se transforma en una consecuencia previsible.
Los líderes autoritarios del presente han aprendido a disfrazar su retórica de odio bajo el lenguaje de la «corrección política invertida«, acusando a los defensores de derechos humanos de censura o victimismo.
Este fenómeno no es nuevo; en los años 30, el fascismo también se presentó como una respuesta a una supuesta crisis moral y social. Levi nos advirtió que el primer paso hacia el autoritarismo no es la represión directa, sino la distorsión del lenguaje para justificarla.
La creciente legitimación de estos discursos en medios de comunicación y en la política tradicional es alarmante. En países de Europa y América, políticos con agendas excluyentes han ganado popularidad al promover la idea de que ciertos grupos “amenazan” la identidad nacional.
La historia ha demostrado que estas estrategias de manipulación pueden conducir a episodios de violencia masiva si no se contrarrestan con educación y resistencia activa.
Tecnología amplificadora del autoritarismo
Las plataformas digitales, impulsadas por algoritmos diseñados para maximizar la interacción, pueden amplificar la polarización y el discurso de odio. En Myanmar, Facebook permitió la difusión masiva de mensajes antimusulmanes que contribuyeron al genocidio rohinyá en 2017, según un informe de la ONU (2018).
Un estudio del Centro para la Lucha contra el Odio Digital (CCDH, 2023) reveló que, tras la compra de Twitter por Elon Musk, los insultos racistas y antisemitas aumentaron un 61%. La tecnología, lejos de ser neutral, puede convertirse en una herramienta de manipulación y desinformación si no se regula con ética y responsabilidad.
El problema no es solo la difusión del odio, sino la manera en que los algoritmos priorizan contenido que genera indignación y reacción. En plataformas como YouTube, los sistemas de recomendación pueden llevar a los usuarios desde contenido moderado hasta videos de extrema derecha o teorías conspirativas en cuestión de horas. Levi, que entendía el poder de la propaganda, advertiría que, en la era digital, el peligro no es solo la mentira deliberada, sino la capacidad de las plataformas para reforzar prejuicios preexistentes y radicalizar sociedades enteras.
El anonimato en internet también permite la proliferación de discursos extremistas sin consecuencias reales para quienes los propagan. Esto ha dado lugar a comunidades en línea que normalizan y celebran la violencia, como foros de extrema derecha donde se planifican ataques terroristas o se difunden teorías de conspiración antisemitas. Estos espacios funcionan como incubadoras ideológicas que facilitan la radicalización de individuos.
A medida que la inteligencia artificial avanza, el problema podría volverse aún más grave. La capacidad de generar contenido falso de manera convincente —como deepfakes y bots diseñados para manipular la opinión pública— hace que la frontera entre verdad y mentira sea cada vez más difusa. Levi nos advertiría que una sociedad incapaz de distinguir la realidad de la propaganda es una sociedad en peligro.
A principios del 2024 se dio a conocer el caso en que un grupo de personas dijeron ser estafadas por el Sr. Enmanuel Rivera y sus relacionados.
Esa noticia trajo como consecuencia un nerviosismo entre los interesados en comprar sus viviendas o invertir en Bienes Raíces y fueron muchos los que paralizaron sus deseos de llegar a tener un techo propio o ser parte del interesante y fructífero sector inmobiliario.
De hecho, todo el año 2024 se caracterizó por una baja significativa en las ventas.
Como por arte de magia, el 2025 se inicia con algo muy parecido.
En esta oportunidad se habla de una supuesta estafa inmobiliaria en la que una empresa llamada Novasco Real Estate habría timado a un grupo de personas en el proyecto Bávaro Victoriana Residences, ubicado en Verón, en la carretera vieja de Bávaro.
No debería haber una sola estafa en ningún tipo de negocio y, mucho menos, en lo relacionado al Sector Inmobiliario.
Nada justifica que una o varias personas se asocien para dañar a los demás y, una sola persona que sea engañada en algo tan importante como sus deseos de llegar a tener un techo propio, es una verdadera calamidad.
Sobre quien o quienes se dediquen a desarrollar operaciones ilícitas del tipo que nos ocupa, una vez que se compruebe su culpabilidad debe caerles todo el peso de la Ley, de manera que sirva de ejemplo a los demás y a nadie se le ocurra volver a hacerlo.
Observaciones
Dicho lo anterior, quiero hacer algunas observaciones que considero podrían ser del interés de muchísimas personas pero, como no es noticia, ni llama mucho la atención, lamentablemente no se la dará tanta promoción como a los dos casos arriba señalados.
Cito: “El Registro de Oferta de Edificaciones para su primera edición de este 2024, registró un total de 6,855 obras en la zona urbana de la Región Metropolitana…”
“El 86.5% (5,931) de las obras levantadas permanecen activas y seguirán actualizándose en la próxima edición del ROE. En contraste, las obras finalizadas, que representan el 11.4% (782), y las inactivas, el 2.1% (142), salen del proceso de actualización”.
“El porcentaje de obras exclusivamente para venta disminuyó ligeramente, pasando del 12.6% en el semestre 2023-2 al 11.6% en el 2024-1, lo que podría sugerir una reducción en la actividad del mercado inmobiliario dedicado exclusivamente a la venta”.
Este último párrafo del informe de la ONE nos da una idea de lo negativo que resultan las noticias sobre las supuestas estafas inmobiliarias ya que, el temor que generan entre los compradores hace disminuir la demanda y, lógicamente, al haber menos demanda, el sector se contrae y los constructores paralizan o disminuyen el inicio de nuevos proyectos.
Realidad
Sin embargo, y de aquí en adelante les hablaré basado en mi experiencia de cerca de 40 años dedicado a la Asesoría Inmobiliaria, la realidad de lo que sucede en el mercado es extremadamente diferente a lo que se destaca cuando sucede UNA de las llamadas estafas inmobiliarias.
Si volvemos a lo señalado por la Oficina Nacional de Estadísticas para el primer semestre del 2024, donde vemos que, solamente en la Región Metropolitana hubo 6,855 ofertas de edificaciones, de las cuales un 11.6%, unas 822 son exclusivamente para las ventas y que para esas 822 propiedades puestas en venta hubo UNA supuesta estafa que salió a relucir, tendremos un porcentaje de 0.001 una suma ínfima que resulta de dividir 1 entre 822.
Si extrapolamos esos números a la realidad de toda la República Dominicana, tendremos que en decenas de miles de propiedades que se venden cada año, resulta sencillamente insignificante el hecho de que se produzcan una o dos supuestas estafas y que sea esto lo que más se destaque, en especial por algunos medios que realmente lo que persiguen es aumentar su audiencia sin importarles el mal que le hagan a todo un país.
Bajo ninguna circunstancia quiero justificar el hecho de que se estafe, engañe o time a nadie, definitivamente eso no debe suceder.
Lo que sí quiero dejar claro es, que nuestro mercado inmobiliario es uno de los más pujante de toda la región, que en el mismo existen miles y miles de empresas serias que desarrollan un trabajo que permite a las familias dominicanas llegar a tener un techo propio o realizar sus inversiones y tener excelentes ganancias y que no podemos permitir que una o dos supuestas estafas inmobiliarias afecten a todo el Sector Bienes Raíces de República Dominicana.
Termino solicitando a la prensa nacional que use sus medios para hacer un estudio serio y pormenorizado de lo que aquí dejo indicado, de manera que puedan investigar la realidad del mercado de los Bienes Raíces del país.
Les aseguro, sin el más mínimo temor a equivocarme que, si los periódicos, la televisión, la radio, las redes sociales, etc, hacen lo que les pido y resaltan sus resultados de la misma manera que algunos medios lo hacen con las llamadas estafas, tendremos a muchos miles de dominicanos y dominicanas decididos, con poquísimo o, sin ningún temor, a comprar sus viviendas o a invertir en el Sector Inmobiliario.
Estaré a la espera de sus informes y reportajes.
Mi gente, no permitan que nada ni nadie les mate el sueño de tener sus casas. Sigan adelante con la compra o su inversión en Bienes Raíces. Simplemente investiguen mejor a quien les compran. Pregúntenme. Será un placer servirles.
A partir de que, en un ambiente de grandes cambios sociales y políticos, fue creado en Alemania, en el 1918, el primer Ministerio de Trabajo del mundo, se establecieron otros ministerios y departamentos en diversos países, dentro de los cuales estuvo la Secretaría de Trabajo que fundó, en el año 1942, la dictadura de Trujillo en la República Dominicana.
La Secretaría de Trabajo de la República Dominicana fue la quinta de América Latina, por lo que tomando en consideración el importante papel que juegan estas instituciones en la regulación del trabajo y la protección de los derechos de los trabajadores, muchos se preguntan: ¿qué motivó al sanguinario dictador a crear esa institución?
Todo indica que lo que motivó la reforma laboral de Trujillo fue: 1) tener un mayor control social, 2) buscar legitimar el régimen dictatorial, 3) garantizar estabilidad económica, y 4) tener una mayor capacidad para reprimir a los opositores.
Aunque el código incluía derechos laborales, también contenía mecanismos que permitían al régimen reprimir cualquier forma de disidencia. Esto incluía la limitación de la organización sindical y la negociación colectiva, lo que aseguraba que los trabajadores no pudieran organizarse de manera efectiva contra el régimen.
No se puede negar el trascendente rol que, en muchos países, han jugado a favor de los trabajadores los ministerios o departamentos de trabajo, incluido el de la República Dominicana, que ha evolucionado a lo largo del tiempo a favor de la solución de las principales necesidades económicas, sociales y laborales del país.
Desde finales del siglo XIX y principios del XX se entendió necesario instituir un organismo regulador de los derechos laborales, motivado por el hecho de que, al margen de la agricultura, la economía comenzó a diversificarse, bajo el influjo de la industria azucarera y el crecimiento de las ciudades.
En ese sentido, el Ministerio de Trabajo ha sido objeto de varias reformas que, evidentemente, fueron el producto de los cambios en la economía y el mercado laboral, como la provocada por la Constitución del Dr. Balaguer de 1966, en la que se pudo observar una apertura coyuntural democrática a favor de las normas laborales.
Más adelante, durante los siguientes años, el mencionado organismo gubernamental se enfocó, principalmente, en regular los salarios, la negociación colectiva y la resolución de conflictos laborales.
Como es bien sabido, en 1992, después de cinco décadas, durante los últimos 10 años de los gobiernos de Joaquín Balaguer, se aprobó un nuevo Código de Trabajo que sustituyó el de Trujillo, en el cual se introdujeron modificaciones de gran trascendencia para la legislación laboral, incluyendo la ampliación de derechos para los trabajadores, la creación de nuevas instituciones como los tribunales laborales y la modernización de los mecanismos de inspección laboral.
Nueva reforma
Habiendo pasado 33 años, y en pleno siglo XXI, en base al viejo Código de Trabajo, mientras se espera una nueva reforma, el Ministerio de Trabajo asume como grandes retos la calidad y la formalización del empleo, así como tener un control efectivo del trabajo infantil, la igualdad de género y la implementación de políticas de seguridad y salud en el trabajo.
Finalmente, este tiempo de la revolución digital, la automatización, la tecnología y el teletrabajo requiere urgentemente un nuevo Código de Trabajo.
DUNEDIN, Fla. — Los Toronto Blue Jays esperan cerrar un contrato a largo plazo con el primera base estrella Vladimir Guerrero Jr. antes de que se presente al spring training y con la fecha límite para llegar a un acuerdo cerca.
Guerrero es elegible para la agencia libre después de la Serie Mundial de 2025 y ha dicho que no negociará después de que se presente, lo que se espera que sea el martes.
«Hemos trabajado muy duro para mantener a Vlad aquí durante mucho tiempo», dijo el jueves el gerente general de Toronto, Ross Atkins. «El deseo es fuerte y seguiremos haciéndolo. Nunca cerraremos la puerta».
Vladimir Guerrero Jr., quien bateó .323, con 30 jonrones y 103 carreras impulsadas para los Blue Jays en 2024, ha dicho que no continuará con las negociaciones para un contrato a largo plazo después de que se presente a los entrenamientos de primavera la próxima semana.
Guerrero tiene un salario de $28.5 millones y estaría entre los mejores agentes libres el próximo otoño. Juan Soto estableció un récord en la temporada baja tras firmar un contrato de 765 millones de dólares por 15 años con los New York Mets.
«Todo debe tenerse en cuenta, pero debe tenerse en cuenta históricamente y no de manera reactiva», dijo Atkins. «Ser disciplinados con nuestras valoraciones, ser disciplinados con la forma en que pensamos sobre cómo construir el mejor roster posible, hay muchas variables».
Guerrero, cuatro veces All-Star, bateó .323, con 30 jonrones y 103 carreras impulsadas la temporada pasada, terminando sexto en la votación al Jugador Más Valioso de la Liga Americana.
«Todos queremos que Vlad esté aquí», dijo el manager John Schneider. «Simplemente, hay que seguir trabajando para lograrlo y, con suerte, sucederá. Tiene una gran carrera por delante, donde sea que esté. Esperamos que sea aquí».
Atkins ha dicho que el equipo no tiene intención de canjear a Guerrero.
«No creo que vaya a pesar sobre el equipo», dijo el shortstop Bo Bichette. «Vladdy siempre se ha preocupado por el equipo primero y no va a hacer de eso algo importante».
Los movimientos de temporada baja de Toronto incluyeron la incorporación de Anthony Santander con un contrato de cinco años por $92.5 millones y el lanzador derecho Max Scherzer con un contrato de un año por $15.5 millones.
Scherzer, tres veces ganador del premio Cy Young, tuvo marca de 2-4, con efectividad de 3.95 el año pasado para los Texas Rangers. Comenzó la temporada en la lista de lesionados mientras se recuperaba de una cirugía en la espalda baja y estuvo en la lista de lesionados del 2 de agosto al 13 de septiembre debido a fatiga en el hombro. No lanzó después del 14 de septiembre a causa de una distensión en el tendón de la corva izquierda.
«Necesito estar saludable. Necesito hacer mis aperturas», dijo Scherzer. «Estoy mejorando hasta donde necesito estar. Con ciertas lesiones estás bien, pero no estoy bien con el año pasado. La mayor señal de alerta para mí es ese problema en la espalda, y eso simplemente no es un problema».
Santo Domingo, 16 feb.- El ministro dominicano de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, visitó el Parque Máximo Gómez en Baní, provincia Peravia, donde conoció la historia del emblemático lugar y detalles de la construcción de la réplica del bohío natal del Generalísimo.
Yván Peña, presidente de la Fundación Máximo Gómez, indicó a Prensa Latina que Salcedo escuchó atentamente la explicación sobre los orígenes del Parque, situado en pleno centro de la ciudad de Baní, y de la realización del busto en homenaje a uno de los héroes de la lucha por la independencia de Cuba.
Peña precisó que el titular recorrió la sede de la Fundación, donde apreció la galería de fotos de las diversas actividades realizadas por la misma durante los últimos 10 años y firmó el libro de visitantes.
En el propio parque se encuentra una réplica de la casa donde nació Máximo Gómez, construida en madera y con techo de guano, un sitio que invita a descubrir la vida y obra del Mayor General del Ejército Libertador de Cuba, mediante documentos y fotografías.
Refirió que el titular prometió apoyar el proyecto de los murales del Parque, y expresó su interés de que la figura del Generalísimo sea más conocida a nivel nacional.
Máximo Gómez (1836-1905), ejemplo de internacionalismo, entereza, audacia, honradez e incansable luchador por la soberanía, demostró en Cuba su destreza como estratega militar en la Guerra de los Diez Años (1868-1878) y en la llamada Guerra Necesaria de 1895.
En una ceremonia efectuada el miércoles 13 de agosto de 1980 en la hacienda “El Yunque”, en la sección La Amarga de San Francisco de Macorís, el presidente Silvestre Antonio Guzmán Fernández formalizó la expropiación de ese inmueble para asentar allí a 198 familias campesinas que se unieron a otras tantas que ese mismo día recibieron títulos provisionales de propiedad en 20 mil 668 tareas del vecino proyecto «Santa Ana”, de las cuales 7 mil 114 serían dedicadas al cultivo de arroz y las restantes 13 mil 554 a frutos menores, bajo la orientación del Instituto Agrario Dominicano (IAD).
El evento puso de manifiesto la disposición del mandatario en ejecutar el programa de reforma agraria ofertado durante la campaña electoral de 1978 por su Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y dio un mentís convincente a la calumniosa invención de sus adversarios de que pretendía apropiarse de esa espaciosa estancia y del frecuentado hotel Lina, en la ciudad capital.
La expropiación de esta finca de 13 mil tareas se efectuó siete años después que el IAD recomendara incorporarla a la reforma agraria pese a la reacia postura de la familia Aguayo (propietaria), que desde 1973 reclamaba al Estado un precio justo como indemnización o resarcimiento económico por la vulneración de su derecho a detentar bienes lícitamente adquiridos.
La disposición gubernamental fue acatada durante breve tiempo por el señor Alfonso Aguayo, quien declaró a la prensa que su familia estaba en ánimo de negociar su situación con el gobierno de Guzmán, en base a la normativa jurídica prevaleciente en el país, aunque era doloroso prescindir de las tierras trabajadas con mucho esfuerzo y alta inversión por su finado progenitor Rafael Aguayo.
Esa declaración fue respaldada por el presidente de la Asociación Dominicana de Hacendados y Agricultores, Silvestre Alba de Moya, quien condenó su repartición en parcelas sin que interviniera un tribunal de Justicia que fijara por sentencia un precio justo de compra.
Antonio Guzmán
A juicio del exsecretario de Estado de Agricultura en el gobierno provisional del doctor Héctor Rafael García-Godoy, se había incurrido en “una flagrante violación a las disposiciones constitucionales” con la abrupta adquisición de una finca que había sido la mejor empresa productora de carne de la región del Cibao por su extensión, fertilidad, costosa infraestructura y su ganado de calidad y excelente rendimiento unitario, integrado por centenares de ejemplares de la raza Brahman.
La opinión de Alba de Moya difería, sin embargo, de la externada durante el gobierno del presidente Joaquín Balaguer por técnicos del IAD que recomendaron declarar de utilidad pública e interés social una porción de esas tierras (8 mil 341.24 tareas), originando el decreto No. 4154, del 10 de septiembre de 1973, emitido por el mandatario con la finalidad de impulsar la reforma agraria requerida por cientos de agricultores agrupados en el Movimiento Agrario Reformista (MAR) y en grupos independientes.
El artículo 2 de ese decreto establecía que “en caso de no llegarse a un acuerdo amigable con la propietaria del inmueble (María Rosa León de Aguayo), para su compra de grado a grado por parte del Estado dominicano, el administrador de Bienes Nacionales realizará todos los actos, procedimientos y recursos, tanto ordinarios como extraordinarios, para obtener la expropiación de los terrenos”.
El IAD sostenía que la extensión de dicha finca excedía el límite de cuatro mil tareas establecido por la Ley No. 314 sobre latifundio, promulgada por el propio Balaguer el 12 de abril de 1972, y basó su recomendación en un informe preparado por el doctor Peters Arens, por encargo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que hacía referencia a la conveniencia de incorporar esas tierras a la reforma agraria luego de que se construyera y comenzara a operar el canal Cañabón, que distribuiría las aguas de la presa de Rincón en toda la zona y daría solución definitiva a las dificultades de desagüe.
Todo eso habría de influir en la determinación del gobierno de Guzmán de incorporar la hacienda “El Yunque” a la reforma agraria y en que se lo comunicara personalmente a la familia Aguayo, que a principios de 1980 le solicitó que formara una comisión oficial con su participación, para que «estableciera los linderos del terreno que adquiriría el Estado, mediante “una mensura catastral contradictoria”.
Por eso, la Dirección Nacional del Catastro Nacional procedió a realizar el peritaje en cuestión y concluyó con un informe de su directora, doctora Altagracia Español de Nanita, que indicaba que la finca comprada el 28 de enero de 1954 por el extinto hacendado Rafael Aguayo tenía un valor de un millón 42 mil 655 pesos (cada tarea costaba 125 pesos), y poseía -además del ganado- una siembra de 8 mil 200 tareas de pangola, cien matas de palma, trescientas de roble, trece de naranja dulce, doce de coco, veinte de naranja agria y una gran cerca.
Esa evaluación fue calificada de arbitraria por los afectados, en un comunicado publicado el 11 de agosto de 1980 en los periódicos Listín Diario y El Caribe, con las rúbricas de la señora María Rosa León, Rafael Aguayo León y Alfonso Aguayo León, quienes restaron validez a la expropiación, debido a la disparidad de criterios sobre el avalúo efectuado y por no estar acompañada de una justa indemnización fijada por un tribunal.
Los firmantes advirtieron al presidente que no estaban dispuestos a renunciar a su derecho de posesión, por lo cual se prepararían para exigir en los tribunales una rectificación gubernamental. También, le hicieron llegar las evaluaciones técnicas privadas realizadas sobre el valor la finca, que -según trascendió- podía sobrepasar los cuatro millones de dólares.
IAD implementa colectivización
Para administrar dicho asentamiento se designó -en su primera etapa- al ingeniero francomacorisano Pedro Jaime Tió, egresado del Instituto Superior de Agricultura (ISA) de Santiago, con estudios realizados en Israel sobre sistemas de riego y diez años de experiencia en labores agrarias, resaltada en los últimos meses por su destreza como gerente del IAD en la provincia de Dajabón.
Su primer cometido fue gestionar financiamiento del Banco Agrícola para construir caminos internos, solucionar problemas de drenaje y preparar los terrenos para la siembra de plátanos, habichuelas, sorgo y maíz, teniendo de refuerzo un equipo de profesionales de la planificación, la ingeniería civil y la sociología con la misión de orientar a los parceleros sobre el modelo de gestión que convenía establecer en ese proyecto y en las parcelas confiscadas a los hacendados Joaquín Ortega y Carlos Ramos Domínguez.
Así se fomentó una cultura de autogestión y la instauración de la denominada “empresa campesina” manejada por los propios agricultores, y se impuso un buen nivel organizativo para la conquista de beneficios comunes y la superación del viejo modelo de reforma agraria que fomentaba el individualismo y el minifundio.
La organización de parceleros, en unidades asociativas de producción, tuvo la juiciosa tutela del ingeniero civil Francisco Tomás Rodríguez (Frank), director del IAD y el significativo respaldo del partido blanco, por encajar en su plataforma programática y ser un paliativo para reducir la marginalidad urbana, disminuir la migración campesina hacia las ciudades y solucionar en parte el problema de la desocupación de manos de obra en San Francisco de Macorís y la región nordeste.
El secretario general del PRD, doctor José Francisco Peña Gómez, señaló que esa entidad defendía la reforma agraria que desarrollaba el presidente Guzmán porque coincidía -por su carácter liberal democrático- con la filosofía social de esa agrupación política, inspirada en los exitosos modelos de Japón, Italia, Taiwán, Israel y otros países con notables avances en la protección y control de la propiedad privada en el área rural.
Igualmente consideró que el asentamiento Aguayo aceleraría la industrialización de la región, la creación de pequeños negocios, la transformación de los trabajadores del campo en consumidores y el aumento de su capacidad económica para redimirse del desamparo a que estaban expuestos por la economía informal.
Litigio y tropiezos
Desde su llegada al poder en 1978 el presidente Guzmán se esforzó en aplicar las leyes sobre tenencia tierras y convertir los asentamientos rurales en empresas campesinas productivas; pero ese esfuerzo fue sensiblemente frenado por una sentencia de un tribunal de Montecristi que acogió la impugnación hecha por la familia Aguayo a la expropiación de su hacienda y ordenó al registrador de títulos abstenerse de realizar ningún tipo de transferencia en favor del Estado o en beneficio de terceros, ya que esas tierras estaban registradas con el certificado de título número 73-334, expedido en la oficina de San Francisco de Macorís.
Esa decisión judicial era inaplicable en las condiciones que vivía el país, pero fue un duro golpe a las aspiraciones de los campesinos de conseguir los títulos de propiedad de las parcelas adjudicadas, porque no obstante ser apelada en el Tribunal Superior de Tierras, integrado por los magistrados Felipe Rodríguez, José Lora Castro y Humberto de Lima, algunos abogados como el doctor Eurípides Roques Román, exconsultor jurídico del secretariado Técnico de la Presidencia y experto en derecho agrario, ofrecieron declaraciones a la prensa asegurando que los documentos que el IAD les había proporcionado eran «totalmente inválidos e ilegales”, es decir, carecían de valor legal alguno por no estar asentados en el registro inmobiliario, de acuerdo con la ley 1542, promulgada el 11 de octubre de 1947.
Esas opiniones desanimaron a los campesinos asentados y desde entonces nada sería igual dentro del proyecto Aguayo, en razón de que comenzaron a tener pérdidas en las cosechas de plátanos, habichuelas y batatas en alrededor de 5 mil 700 tareas, debido a que descuidaron las labores habituales y abandonaron los planes de sembrar sorgo.
Ese cuadro desolador fue descrito de manera contundente por los periodistas Ricardo Rojas y Ramón Velázquez, en un reportaje del diario vespertino Última Hora, publicado en vida del presidente Guzmán, el jueves 11 de febrero de 1982, que daba cuenta de que “miles de tareas, aproximadamente la mitad del proyecto agrario Aguayo, que fuera sede de la hacienda ganadera Aguayo, expropiada a sus dueños por el gobierno y entregada a campesinos con bombos y platillos en agosto de 1980, permanecen ociosas llenas de hierbas y abrojos”.
Puerto Príncipe, 16 feb.- Los cuestionamientos de la ciudadanía sobre la eficacia de las operaciones de la Policía Nacional de Haití (PNH) contra las pandillas que hoy controlan el 85 por ciento de Puerto Príncipe, marcan la semana noticiosa.
Las acciones de los agentes del orden de conjunto con el Ejército, y los efectivos de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad no se detienen, pero la población se pregunta cómo es posible que reciban respaldo internacional y en especial de Estados Unidos, y la capital viva en perpetuo pánico.
Entregas de vehículos y fusiles
Esta semana, Estados Unidos entregó una nueva flota de vehículos marcas Ford y Toyota a la Policía Nacional de Haití además de camiones, dos cargadores blindados y otros equipos pesados.
Washington también envió un lote de 600 fusiles de asalto, así como varios tipos de municiones.
La situación de seguridad en Haití sigue siendo preocupante. Grandes zonas del país, especialmente en el área metropolitana, siguen bajo el control de los grupos armados, precisó el sitio digital Noticias Kominotek.
Las operaciones de la PNH dirigidas a desalojar a las bandas criminales, no tienen el éxito esperado y estas siguen dominando la capital y zonas aledañas.
En la semana, murió un policía y tres resultados heridos, el número de desplazados se incrementó, y los pandilleros le prendieron fuego al Hospital General de Haití, entre otras fechorías. Es vital -puntualiza la fuente- una mejor estrategia de coordinación, una reorganización interna de la PNH y una firme voluntad política para recuperar el control de las zonas controladas por los criminales.
El gobierno de Estados Unidos, que aparenta estar fuera de los asuntos internos de Haití, amenazó en 2024 a la coalición de bandas criminales que hoy mantiene en jaque a la policía nacional.
«Los pandilleros tendrán que elegir entre la cárcel y el cementerio”, expresó el embajador de la nación norteña en el país caribeño, Dennis Hankins, recordó el diario digital Haití Libre.
Culpable de la crisis económica
Washington -reiteraron algunos medios- es considerado aquí el culpable del caos económico, político y social que vive el país caribeño, al cual intervino militarmente en 1915 y supuestamente lo abandonó en 1934.
La mayoría de las armas y municiones que utilizan los pandilleros, que martirizan a la población, provienen de Estados Unidos.