El Papa aparece en la Plaza de San Pedro al final de la misa

ROMA.- El Papa Francisco ha reaparecido en la Plaza de San Pedro al final de la misa del Domingo de Ramos, al igual que hizo hace una semana, y ha deseado a los fieles una «buena Semana Santa».

«Buen Domingo de Ramos y buena Semana Santa», han sido las palabras que ha pronunciado el Pontífice, con una voz un poco más clara que hace una semana y sin las cánulas nasales.

Mientras se retiraba, el Papa Francisco, en silla de ruedas, ha saludado y ha dado la mano a varias personas que se han congregado en este Domingo de Ramos en el Vaticano. Francisco no ha presidido la misa en la plaza, pero sí ha pedido en un texto «tender la mano a quienes ya no pueden más».

La Misa del Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro ha sido presidida por el cardenal Leonardo Sandri, quien leyó la homilía del Papa Francisco, ausente por motivos de salud. En su homilía, el Pontífice invitó a los fieles a vivir una Semana Santa llevando no solo su propia cruz, sino también la de quienes sufren alrededor.

«La pasión de Jesús se vuelve compasión cuando tendemos la mano al que ya no puede más», ha indicado el Pontífice, en el texto leído por Sandri.

En su homilía, el Pontífice ha invitado a los fieles a vivir una Semana Santa llevando no solo su propia cruz, sino también la de quienes sufren alrededor. El Papa ha destacado la figura de Simón de Cirene -un personaje que aparece de manera inesperada en el camino hacia el Calvario- que, a diferencia de Pedro, que prometió seguir a Jesús pero lo negó, Simón de Cirene toma la cruz de Cristo y la lleva.

Hijas Rubby Pérez demandarán propietarios discoteca Jet Set

SANTO DOMINGO.- Dos hijas del merenguero Rubby Pérez dijeron que demandarán a los dueños de la discoteca Jet Set, de esta capital, porque consideran que hubo negligencia en el caso del derrumbe del techo de este establecimiento el martes en la madrugada,

Zulinka Pérez y Ana Pérez hicieron el anuncio por separado al ser entrevistadas por periodistas. La primera era corista de la orquesta de Rubby y salvó milagrosamente su vida tras el derrumbe y la segunda es la hija menor del merenguero a la cual éste le celebró recientemente sus 15 años de edad.

Zulinka dijo que  que no se hará la demanda por dinero sino porque considera que los dueños de la discoteca deben ser responsables “ante un pueblo, ante tantas vidas, ante tantos niños que se quedaron sin su mamá y sin su papá”.

De su lado, Ana manifestó: “Hay que hacer justicia, porque eso que pasó no fue un accidente”.

UN DESASTRE

Entrevistada por el periodista Tony Dandrades, para el programa “Primer Impacto”, de los Estados Unidos, Zulinka declaró que para ella lo ocurrido es “un desastre, lo más impactante” que ha vivido pues entre las víctimas figuran “mi papá, mi esposo, mis compañeros, mis amigos”.

Explicó que al momento del desplome del techo la orquesta interpretaba “Color de rosas”, un tema que ella canta sola, pero ese día se abstuvo de hacerlo porque está recién operada y le pidió a su padre que lo hiciera por ella. Finalmente acordaron cantarlo a dúo, cada uno con un micrófono.

Agregó que mientras lo hacían vio que las personas se movían en forma inusual por lo que ella advirtió a su esposo, que también era miembro de la orquesta, que tuvieran cuidado pues aparentemente había algún problema. También trató de alertar a Rubvby, pero no pudo.

Dijo que ella trató de usar la salida de emergencia pero ésta se encontraba cerrada. “No sé cómo… yo saqué fuerzas para salir porque la puerta de atrás estaba cerrada, no sé quién la cerró porque no se suponía eso era la salida de emergencia y los músicos dando golpetazos y parece que alguien escuchó y le quitó el pestillo”.

Narró que vio cuando a su padre le cayó encima una viga del techo que le provocó la muerte.

sp-am

Más de 60 forenses culminaron autopsias de 226 víctimas en SD

Santo Domingo, 12 abr.- Un total de 62 médicos forenses y 107 técnicos, junto a personal de apoyo de distintas instituciones, participaron en las labores de patología forense, lo que permitió en 48-72 horas identificar y realizar las autopsias de las víctimas de la tragedia de la discoteca de Santo Domingo, que ascienden a 226, informó este sábado el ministro dominicano de Salud, Víctor Atallah.

En rueda de prensa, Atallah subrayó la «labor titánica» llevada a cabo por estos profesionales, unas tareas forenses que, afirmó, eran necesarias, saliendo así al paso de las quejas de algunos familiares de los fallecidos por el tiempo que tardaban en tener los cuerpos de sus allegados para velarlos y proceder a su entierro.

El proceso de autopsias era «necesario y obligatorio (…), teníamos que cumplir» para garantizar los derechos que corresponden a las familias, indicó el ministro.

Añadió que lo hizo «un equipo que buscaba concluir estos procesos cumpliendo con lo establecido, sumado a la situación de desesperación de los familiares que buscaban lo justo, la atención y la entrega pronta de los cuerpos de familiares y allegados».

Atallah, quien ya en ocasiones anteriores dijo que los fallecidos en la discoteca murieron de forma instantánea en su mayoría por traumatismos en la cabeza o el pecho, señaló que a más del 80 % de los cuerpos hubo que hacerle comparación de datos biométricos para tener certeza de la identidad.

Junto a las labores forenses, se dio también soporte a aquellas familias que necesitaban servicios funerarios, transporte, nichos o ambulancias para el traslado de los cuerpos.

Las víctimas mortales de la tragedia en Jet Set ascienden ya 225, de las que 221 fueron rescatadas sin vida en el local y 4 han fallecido entre el viernes y este sábado en centros sanitarios.

Además, más de 180 personas resultaron heridas a causa del desplome en la madrugada del martes pasado del techo de la discoteca, cuando estaba actuando el merenguero Rubby Pérez, quien también falleció en el siniestro.

of-am

El desarrollo nos hizo insensibles

Viví en un barrio de la capital donde la miseria era visible, pero no monstruosa. La gente dejaba las puertas abiertas, y si alguien sufría un accidente, los vecinos corrían a ayudar. El borracho del parque era parte del vecindario, y aunque no tuviera hogar, tenía nombre.

La pobreza no era motivo de vergüenza, y la dignidad no necesitaba disfraz. Había humanidad en medio de la escasez. Hoy, esa humanidad parece haberse extraviado.

El desarrollo llegó con promesas de orden, eficiencia y confort. Nos ofreció seguridad, velocidad, comodidad. Pero a cambio, nos pidió algo más sutil: nuestra sensibilidad. Y se la dimos. Sin darnos cuenta, comenzamos a mirar hacia otro lado. A medir el valor de una vida por su utilidad o por su imagen. La miseria, si es visible, ahora molesta.

Nos acostumbramos a ver cuerpos tirados en las aceras como si fueran parte del mobiliario urbano. A escuchar gritos en la noche sin asomarnos. A pasar frente a tragedias con la prisa como excusa.

El desarrollo nos hizo rápidos, pero no más atentos. Nos hizo ocupados, pero no más comprometidos. Perdimos la pausa sagrada que exige la compasión: esa capacidad de detenerse y sentir.

Esto no es solo una anécdota de ciudad. Es una advertencia civilizatoria. Alemania, cuna del pensamiento, del arte, de la filosofía, se convirtió en el epicentro del horror. El Holocausto no fue obra de ignorantes, sino de ilustrados sin alma. “La luz en las manos de las tinieblas solo alumbra el abismo.” El conocimiento sin conciencia perfecciona el crimen.

Lo primero: grabar

La tragedia del Jet-Set es el espejo más cruel de nuestra época. Un avión cae, y lo primero que algunos hacen no es llorar, ayudar o callar. Es grabar. Es robar. Es subir contenido para ganar likes. La sangre aún tibia se convierte en contenido. La muerte, en tendencia.

Nos volvimos consumidores de catástrofes, espectadores del sufrimiento, voyeristas de la desgracia ajena.

“Se alegraban de sus males, repartían sus vestidos, y sobre sus ropas echaron suertes” (Salmo 22:18).

Lo peor es que ya no nos escandaliza. Ni nos avergüenza. Hay algo roto en nosotros cuando la empatía necesita filtros para activarse.

El psiquiatra Boris Cyrulnik, testigo del nazismo, diría que hemos reprimido nuestro trauma colectivo y ahora lo repetimos de forma disfrazada. Nos anestesiamos para sobrevivir en un mundo cruel, pero esa anestesia ya no nos deja sentir ni amar.

Él insiste en que solo el amor repara. Pero el amor requiere presencia, requiere escucha, requiere humanidad. Y eso es justo lo que estamos perdiendo.

Hemos creado ciudades donde la estética es más importante que la ética. Donde lo que no se muestra no existe. Donde el éxito se mide por cuántos miran, no por cuánto conmueve.

La cultura del espectáculo nos robó la decencia. Ya no basta con vivir: hay que transmitirlo. Y en ese juego de apariencias, se nos muere el alma mientras la imagen se mantiene impecable.

Es cierto que no todo pasado fue mejor. Pero había una cercanía en lo humano que hoy extrañamos. Había comunidad, aunque fuera precaria. Hoy tenemos redes, pero no vínculos. Tenemos conexiones, pero no abrazos. Sabemos mucho, pero entendemos poco. Y esa desconexión es la raíz de nuestra insensibilidad.

El problema no es el desarrollo, sino su propósito. Desarrollarse sin corazón es crecer hacia el vacío. Es construir autopistas hacia el abismo. Es perfeccionar el método para esconder el dolor, en vez de sanarlo.

“Aunque hablen lenguas humanas y angélicas, si no tienen amor, son como metal que resuena o címbalo que retiñe” (1 Corintios 13:1).

Lo que debería hacernos mejores, nos está haciendo más fríos.

Debemos preguntarnos: ¿qué clase de sociedad estamos construyendo? ¿Una que avanza sin mirar atrás, sin mirar al lado, sin mirar al otro? ¿O una que aún se detiene ante el que cae, ante el que llora, ante el que sufre?

Necesitamos rebelarnos contra la frialdad.

Recuperar la capacidad de estremecernos. Volver a sentir como acto de resistencia.

Tal vez lo que más necesita el mundo no es más velocidad, ni más pantallas, ni más algoritmos. Sino más corazones abiertos. Más manos extendidas. Más ojos que se atrevan a llorar por otro. Más personas dispuestas a decir: “Esto duele, y no lo voy a ignorar”. Porque cuando la insensibilidad se normaliza, la barbarie encuentra terreno fértil.

El gran pecado de esta generación no será tanto la maldad de los perversos, sino el silencio de los insensibles.

“Por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará” (Mateo 24:12).

Ese enfriamiento es el peor síntoma del alma contemporánea. No grita, no hiere, pero mata. Mata en silencio, por omisión, por inercia. Y mata mucho.

Hay una urgencia por despertar del letargo. Por volver a ver al otro no como una molestia o una amenaza, sino como un reflejo de uno mismo. Por devolverle humanidad a la vida cotidiana. La ética no está en los discursos, sino en lo cotidiano: en cómo reaccionamos ante el dolor ajeno.

“Llorad con los que lloran” (Romanos 12:15). Y si ya no podemos llorar… entonces algo en nosotros necesita resucitar.

Que este llamado no quede solo en palabras. Que nos permita mirar hacia adentro, tocar nuestras fibras más humanas y redescubrir el valor de sentir.

Porque no hay civilización sin ternura, ni futuro sin compasión. Y porque, como advirtió una vez alguien el más sabio, “¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma?” (Marcos 8:36).

jpm-am

Muere el presidente del PUN, Pedro Corporán, a los 66 años

SANTO DOMINGO.- Falleció la madrugada de este sábado a los 66 años el presidente del Partido de Unidad Nacional (PUN) Pedro Corporán, quien desde hacía un tiempo enfrentaba problemas de salud.

Se encontraba interno en la Clínica Corazones Unidos, de la capital.

HONRAS FUNEBRES ESTE LUNES EN JARDIN MEMORIAL

El cuerpo de Corporán será expuesto este lunes 14 de abril en el Jardín Memorial, en la Avenida 27 de Febrero casi esquina Núñez de Cáceres, en Santo Domingo, desde las 8:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde.

Posteriormente será trasladado a la Casa Nacional del PUN donde se rendirá un homenaje político y partidario. Finalmente, sus restos serán sepultados en el Cementerio Municipal de Yaguate, en su natal provincia San Cristóbal.

Actualmente era diputado ante el Parlamento Centroamericano. Ocupó varias funciones públicas, entre ellas director del Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo.

an/am

Administradora Jet Set se salvó gracias heroísmo de su esposo

SANTO DOMINGO. – Conmovida y aún entre lágrimas, Maribel Espaillat, administradora del reconocido centro de entretenimiento Jet Set, relató el momento en que sobrevivió a la reciente tragedia gracias a la rápida y heroica acción de su esposo, Danel Vera Pichardo, quien se encuentra ingresado en un centro de salud en estado delicado.

“Todo se produjo muy rápido, fue un estruendo… en lo que pregunté ‘¿qué fue?’, ya yo estaba debajo de los escombros protegida por el cuerpo de mi esposo”, expresó Espaillat, con la voz entrecortada por el llanto.

Danel Vera Pichardo no dudó en lanzarse sobre su esposa para cubrirla cuando colapsó el techo del establecimiento. “Si él no lo hace, yo estuviera muerta”, dijo.

El valiente gesto le causó múltiples lesiones, incluyendo una fractura en el fémur por la cual fue operado. Además, tuvo que recibir nueve pintas de sangre y su cuadro de salud es delicado-estable, aunque continúa bajo observación médica debido a una fuerte inflamación y fiebre persistente.

Espaillat también resultó herida. Recibió 12 puntos de sutura por una herida en la cabeza y tuvo que someterse a la reconstrucción de una oreja que se desprendió por el impacto. “En el caso de mi esposo, lo suturaron a sangre fría porque había perdido demasiada sangre. No daba tiempo”, explicó.

Afectada emocionalmente, Maribel lamentó profundamente la pérdida de sus colaboradores y amigos cercanos, fallecidos durante el trágico suceso.

“Ellos eran mi familia, eran los que me cuidaban. El sábado yo estaba sentada hablando con Gregory y le decía: ‘Gregory, ¡qué equipo tan bueno tenemos de muchachos!’, porque estábamos muy afines”, recordó entre sollozos.

Espaillat pidió a la población unirse en oración por la recuperación de su esposo y de todas las personas afectadas, mientras continúa enfrentando el dolor por las irreparables pérdidas humanas causadas por la tragedia.

of-am

El camino de las lágrimas: duelo y esperanza de una nación

POR LUIS M. GUZMAN

La madrugada del 8 de abril de 2025, República Dominicana vivió una de las tragedias más devastadoras de su historia reciente. El colapso del techo de la discoteca Jet Set en Santo Domingo, durante una presentación del merenguero Rubby Pérez, dejó 221 muertos y más de 200 heridos. La magnitud del desastre ha sumido al país en un luto colectivo, donde el dolor trasciende lo individual y se convierte en una experiencia compartida.

En su obra El camino de las lágrimas, Jorge Bucay reflexiona: «La muerte de un ser querido, cualquiera sea el vínculo, es la experiencia más dolorosa por la que puede pasar una persona. […] Duele el pasado, duele el presente y especialmente duele el futuro.» Esta cita resuena profundamente en el contexto actual, donde familias enteras enfrentan la pérdida de seres queridos y la incertidumbre de un futuro sin ellos.

Entre las víctimas se encontraba el reconocido cantante Rubby Pérez, cuya voz emblemática del merengue se apagó trágicamente esa noche. Su hija, Zulinka Pérez, sobreviviente del colapso, relató el angustiante momento del desastre. La pérdida de figuras públicas como Pérez ha intensificado el duelo nacional, uniendo a la población en el dolor y la memoria.

La tragedia del Jet Set nos confronta con la fragilidad de la vida y la necesidad de cuidar a los demás. Es un llamado a la reflexión sobre nuestras prioridades y vínculos. Los testimonios de los sobrevivientes y familiares reflejan la profundidad del dolor, la pérdida de líderes como Nelsy Cruz, quien dedicó su vida al servicio público, resalta la importancia de valorar y proteger a quienes trabajan por el bien común.

El exbeisbolista Octavio Dotel también perdió la vida en la tragedia. Su esposa, Massiel Dotel, expresó: «Siento que Dios me lo prestó por 51 años y ahora se lo llevó de regreso». Estas palabras reflejan una aceptación serena del dolor, una etapa que Bucay describe como esencial en el proceso de duelo.

Una herida que es de todos

La tragedia no discriminó entre clases sociales. Desde trabajadores hasta miembros de la élite política y artística fueron víctimas del colapso. Esta diversidad en las pérdidas ha generado una solidaridad inédita en el país, donde las diferencias se han desdibujado ante la magnitud del dolor compartido. Los testimonios de los sobrevivientes son estremecedores. Estas experiencias personales humanizan la tragedia y permiten a la sociedad empatizar y procesar el dolor de manera más profunda.

La comunidad dominicana en Nueva York también ha expresado su dolor. En Washington Heights, se erigió un memorial en honor a las víctimas, y se celebró una misa en la iglesia St. Elizabeth, donde se enfatizó la unidad más allá de las diferencias políticas o regionales. Este duelo transnacional evidencia la profunda conexión de la diáspora con su país de origen.

¿Cómo enfrentamos semejante pérdida como sociedad? 

Para abordar estas preguntas, el libro «El camino de las lágrimas» del terapeuta y escritor Jorge Bucay ofrece una brújula compasiva. En esta obra, Bucay describe el duelo no como una patología, sino como una parte inevitable del proceso de amar y perder. Nos enseña que el dolor es proporcional al vínculo, y que solo a través del reconocimiento del sufrimiento se puede caminar hacia la sanación.

Bucay afirma que “el dolor no se supera: se atraviesa”. Esta frase cobra un sentido especial en una tragedia como la vivida en Jet Set. El duelo colectivo —a diferencia del individual— no solo es íntimo, sino también público. Las imágenes de los familiares llorando, los homenajes improvisados en las calles, los minutos de silencio en las escuelas: todo esto forma parte de un ritual de comunidad doliente. El autor insiste en que “negar el dolor es perpetuar el sufrimiento”. Entonces propone detenerse, llorar, recordar, y sólo entonces volver a caminar.

En momentos de dolor colectivo, los rituales y homenajes adquieren un significado especial. Las honras fúnebres de Rubby Pérez en el Teatro Nacional Eduardo Brito y el Parque Cementerio Puerta del Cielo son ejemplos de cómo la cultura y la comunidad se unen para rendir tributo y encontrar consuelo. Los funerales colectivos, las misas, las veladas frente a la discoteca colapsada, son expresiones de esta necesidad humana de comprender lo incomprensible. Encender una vela, abrazarse, compartir anécdotas de las víctimas, son actos que dan forma al vacío.

El duelo no es un proceso lineal ni uniforme, individuo y comunidad lo vive de manera única. «Perder es dejar algo ‘que era’, para entrar en otro lugar donde hay otra cosa ‘que es’.» Esta transición, aunque dolorosa, es inherente de la experiencia humana.

El duelo vivido en comunidad es un motor de transformación, si se acompaña con verdad, compasión y compromiso, deja como legado una sociedad más consciente y solidaria. Bucay lo expresa así: “La tristeza compartida es la mitad del dolor; la alegría compartida es el doble de alegría.”

jpm-am

Depresión y pesimismo es combinación letal

Antes de la tragedia se reclamó al gobierno proveer a la población servicios de salud mental como forma de prevenir o disminuir altos niveles de intolerancia y violencia, pero ahora urge dispensar esa atención para poder superar la situación de depresión colectiva que causa ese infausto suceso.

No hay que ser un profesional de la conducta para comprobar que el dominicano no es el mismo desde la catástrofe acaecida el 8 de abril en la discoteca Jet Set, que causó la muerte de al menos 221 personas provenientes de familias de diferentes estratos sociales.

No es fácil recuperarse de golpes tan fuertes que, como dijo el poeta, “abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte” como  las muertes de 25 personas de una misma comunidad, de artistas, deportistas, banqueros, familias enteras, al punto que cada quien identifica a algún fallecido como amigo o pariente.

Se requiere de programas de salud mental para evitar que el sentimiento colectivo pase del profundo pesar a irreparable estado de pesimismo, al creer la población que aquí la vida no tiene remedio, que lo acaecido volverá a suceder,  como ocurrió en San Cristóbal, en el túnel de la 27 o en cualquier día lluvioso.

Puente Francisco del Rosario Sánchez

Otras edificaciones

Sin concluir el operativo de rescate y salvamente en la discoteca Jet Set ya se advierte que el puente Francisco del Rosario Sánchez puede caerse, lo mismo que la sede judicial del Centro de los Héroes y de otros muchos edificios públicos y privados  que nunca han sido fiscalizados por las autoridades.

Depresión y pesimismo es combinación letal que inhabilitaría por mucho tiempo el optimismo ciudadano, que se alimenta de  esperanza y confianza, por lo que  el gobierno debe desbrozar malezas de incertidumbre para que la población rebase este valle de lágrimas sin el temor de que, por inobservancia, caerá en otra pendiente trágica.

Contra los estragos de la naturaleza no hay forma de pelear, sino de prevenir, pero con el infortunio que involucra al hombre, es necesario esclarecer los hechos y contar la historia de tragedia con debida claridad, sin estridencias, pero con objetividad, para que no se repita.

Lo aconsejable sería que el Ministerio de Salud y agencias relacionadas  desplieguen un vasto programa de promoción de salud mental para lo cual debería asistirse de juntas de vecinos, asociaciones, sindicatos, gremios profesionales y empresariales, clubes sociales, juntos de regantes y asociaciones de productores, porque esta ha sido una tragedia que ha dañado la medula social.

JPM

Ponen a circular libro «El Cuerpo Consular y su presencia en RD»

SANTO DOMINGO. – El Cuerpo Consular acreditado en la República Dominicana (CCARD) presentó el libro “El Cuerpo Consular y su presencia en República Dominicana”, de la autoría del historiador Miguel Reyes Sánchez.

El acto fue celebrado en el Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular del Ministerio de Relaciones Exteriores, al que asistieron representantes del cuerpo diplomático y del gobierno, así como invitados especiales.

El decano del cuerpo conular, Fernando González Nicolás,  explicó que la obra que, ha sido el producto de dos años de una ardua investigación del académico Miguel Reyes Sánchez, es un libro que, por su contenido, riqueza e ilustraciones trasciende más allá de nuestras fronteras insulares, para perpetuarse como un texto de consulta obligada de los investigadores que posteriormente aspiren a analizar la institución.

“Esta es una promesa cumplida de nuestra gestión. Siempre apostamos a que sería una realidad. Enhorabuena queridos cónsules y amigos La belleza, enjundia y elegancia de esta obra es el resultado del esfuerzo de todos”, dijo.

González Nicolás afirmó que para la realización de este libro se escogió a Reyes Sánchez, quien en vez de limitarse solo al ámbito nacional concibió propicio relatar con su exquisito estilo, la historia consular desde el origen de la entidad, cómo fue desarrollándose en el tiempo hasta llegar a nuestros días.

LA PRESENTACION

La presentación de la obra estuvo a cargo del historiador Edwin Espinal, miembro de número de la Academia Dominicana de la Historia, quien valoró la importancia de la obra y los aportes que realiza a la historia diplomática  consular dominicana.

Uno de los aportes más importantes de esta obra es que por primera vez se publican en un libro los principales tratados de reconocimiento de la República Dominicana a partir de 1844, cuando alcanzamos la independencia nacional.

Definió esta investigación como un preciado tesoro en la que también se encuentran reflejados los aportes del Cuerpo Consular acreditado en la República Dominicana, sus instituciones, la sociedad y a todos los dominicanos.

El libro se puede adquirir en el Decanato del Cuerpo Consular. www.cuerpoconsularrd.org.do.

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NUEVA YORK: Avioneta con 6 pasajeros se estrella en Copake

NUEVA YORK 13 Abr.- Una avioneta con seis pasajeros a bordo se ha estrellado este sábado por la tarde en el estado estadounidense de Nueva York, en el noreste del país, ha informado la Administración Federal de Aviación (FAA), sin que hayan trascendido por el momento más detalles sobre las causas o el número de víctimas mortales del accidente.

La aeronave en accidentada, un avión un bimotor Mitsubishi modelo ‘MU-2B’, se ha estrellado en torno a las 12.15 horas (hora local) cerca de la localidad de Copake, cuando se dirigía al Aeropuerto del Condado de Columbia en Hudson, según un comunicado de la FAA recogido por la cadena estadounidense ABC News.

Por el momento, la oficina del Sheriff del condado no se ha pronunciando respecto al incidente, por lo que se desconoce el número de víctimas mortales o la identidad de los pasajeros.

No obstante, en declaraciones recogidas por el mismo medio, la subsheriff Jacqueline Salvatore ha señalado que la condición embarrada del lugar del accidente ha dificultado el acceso a la zona.

Copake se encuentra a unas 50 millas al sur de Albany, cerca de la frontera con Massachusetts.

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