Respondiendo a Fernando Álvarez Bogaert

En la edición correspondiente al 20 de noviembre del año en curso se publicó en el diario El Caribe una amplia entrevista que ofreció el licenciado Fernando Álvarez Bogaert, a la periodista Evelyn Irizarri, en la que el entrevistado se refiere a diversos hechos de nuestra historia política reciente.

No deseamos director, polemizar con el licenciado Álvarez Bogaert, dado los vínculos de amistad y consideración que nos unen, desarrollados en las actividades proselitistas del Partido Reformista Social Cristiano, pero nos resulta imposible pasar por alto las opiniones vertidas por él.En esta oportunidad, sin embargo, sólo vamos a referirnos a sus afirmaciones reseñadas con el epígrafe “El Vice de Pena Gómez”, en la que asevera, y cito: “Nos fuimos a la campaña y nos robaron las elecciones”. Esta alusión se refiere a los comicios generales celebrados en 1994.

El entonces candidato vicepresidencial del PRD sabe muy bien que esas fueron las elecciones más “supervisadas y observadas” de toda nuestra historia. Sólo la Agencia Internacional para el Desarrollo, AID, envió como “asistencia técnica” a 18 asesores.

Debe recordar también el entrevistado que el candidato presidencial tenía meses hablando de que él poseía “un colchón de 200,000 votos”, presumimos que contando con lo que su candidato vicepresidencial de seguro le aportaría en el proceso.

Asimismo debe tener aún fresco en su memoria nuestro amigo Álvarez Bogaert que en la mañana de las elecciones, cuando él se presentó a la sede de la Junta Central Electoral, hablando de un supuesto “dislocamiento” de votantes perredeístas, la Junta procedió de inmediato a comunicarse con los secretarios de numerosas Juntas Electorales, inquiriendo informaciones acerca de alguna situación anómala perceptible, recibiendo por respuesta que en sus respectivas demarcaciones no se habían presentado inconvenientes.

Resulta, igualmente, oportuno recordar que la Junta Central Electoral, compuesta por representantes de las tres principales fuerzas políticas, PRSC, PRD y PLD, al continuar las reclamaciones, llegando las mismas al extremo de no permitir que las Juntas Municipales pudiesen fallar, como manda la ley, los recursos presentados, designó una Comisión para examinar la situación, compuesta por Gonzalo Brenes, principal figura de los Asesores de la AID en función de “supervisores y observadores” de nuestras elecciones, por el vicerrector de la PUCAMAIMA, el rector de INTEC, y completaban dicha comisión el consultor jurídico y el Director de elecciones de la Junta Central Electoral.

Dicha Comisión orientó sus acciones en dos vertientes principales: la primera consistía en indagar si hubo anomalías verificables en el Centro de Cómputos, detectándose errores menores que afectaban a todos los partidos participantes.
La segunda se centró en examinar si se habían producido cambios en la lista de votantes, comprobándose que la misma lista de votantes entregada a los partidos políticos fue la que se envió a las mesas electorales, y se llegó, incluso, a confrontar la lista con la que la Junta Central Electoral guardaba en una bóveda del Banco Central, como un mecanismo de seguridad adicional para las elecciones, pudiéndose establecer que ambas listas eran iguales.Lo cierto es que el famoso “colchón electoral” del entonces candidato presidencial del PRD, nunca se pudo hacer realidad, como no lo fue el aporte de votos del entonces candidato vicepresidencial. Se hizo famosa la grabación puesta a circular en ese entonces, en la que un alto empresario preguntaba “dónde estaban los votos de Fernando”.

Esas elecciones tenían como principal objetivo sacar del poder al presidente Balaguer, en un vulgar ajuste de cuentas ante la actitud tomada por el estadista en 1991, cuando se negó rotundamente a permitir campamentos de refugiados haitianos en territorio dominicano. El doctor Balaguer constituía un obstáculo insalvable para las fuerzas imperiales en su manifiesta intención de endosarle a la República “el problema haitiano”, con el fin de lograr un estado binacional. Al triunfar el doctor Balaguer, no tuvieron escrúpulos y presionaron hasta lograr el adefesio del acomodamiento constitucional de 1994. Con el paso del tiempo, el país se ha dado cuenta, querámoslo admitir o no, que al doctor Balaguer le asistía la razón en ése, y en muchos otros aspectos de la vida nacional, a pesar de las continuas distorsiones que de esos episodios realizan los antibalagueristas de profesión.

Hay otras afirmaciones del licenciado Álvarez Bogaert que no se ajustan a la realidad de lo acontecido, como la de “el secuestro” y la de “no toques esa tecla”, pero para esta ocasión, y sólo por ésta, es más que suficiente la presente aclaración, ya que al formularla hemos honrado el sabio contenido de la frase de Francois Marie Arouet, mejor conocido como Voltaire, cuando expresó: “A los vivos se les debe respeto, a los muertos nada más que la verdad”

jpm
Fernando Alvarez Bogaert
Fernando Alvarez Bogaert

Juan TH en el ajedrez político entre Luis Abinader e Hipólito Mejía

El periodista Juan TH, vocero de Hipólito Mejía, ha publicado un artículo con el encabezado: «Un consejo de buena fe», encabezado éste que ha quedado trunco, pues para que esté en correspondencia con el contenido del mismo, ese texto debió titularse: «Un consejo de buena fe para Luis Abinader», que dicho sea de paso, de buena fe, no tiene nada.

Ahora bien, aunque respetamos la libertad que tiene todo escritor para titular sus textos, llámese éste, Mengano o Zutano.  Debe colegirse que un escritor es una figura pública, y por ende, se expone a las críticas por parte del público que lo lee. Por igual, los políticos como figuras públicas, en este caso Luis Abinader e Hipólito Mejía, también están expuestos al juicio público.

En este tenor, me permito la crítica hacia el desafortunado artículo de Juan TH, reseñando mi sorpresa, de que un periodista a quien le supongo una recia formación política, cometa el desatino, de querer lograr la nominación presidencial de su líder, en base a argumentaciones insulsas y a una manipulación emocional de poca monta.

Apunta Juan TH en su artículo lo siguiente:

¿Por qué un hombre (Luis Abinader), de apenas 47 años, que hasta hace poco era un desconocido y ya es una figura nacional tiene que apresurarse? ¿Por qué no puede esperar cuatro años y convertirse en la principal figura política del país? ¿Por qué no desprenderse transitoriamente de sus aspiraciones presidenciales, y en un acto de solidaridad, de agradecimiento y de inteligencia política no cederle el paso a su mentor y guía?

¿Cuál es la prisa? -continúa sosteniendo TH- ¿Por qué correr riesgos cuando se ha recorrido un trecho exitoso? ¿Acaso no se da cuenta (Luis), que se está jugando el todo por el todo sin necesidad?

Este patético, desconcertante y retorcido análisis que de la realidad actual, nos hace Juan TH, al presentar a su candidato como a un «pobre y sufrido viejo» que está en las ultimas, con un pie en la tumba, al cual, el contrincante joven, tiene que cederle el paso para evitar que ese «pobre viejo» se muera de depresión, soledad y angustias, tanto por el peso de las ingratitudes, como por un vacío existencial terrible.

Por paradojas de la vida, el personaje que TH nos quiere presentar como «pobre viejo», e inducirnos a apoyarlo por lastima, pena o agradecimiento, y a la vez para evitar lo trágico que sería el final de su vida si no lo hacemos de nuevo presidente, es, nada más y nada menos, que un millonario y por demás, expresidente de la República, al cual le hemos dado la oportunidad en tres ocasiones para que obtenga ese «carguito», que con tanta vehemencia ambiciona otra vez.

Pero sucede, que la necesidad nacional no es la salud emocional ni el futuro de una persona en particular, y muchos menos, si esta persona tiene su futuro asegurado con bienes en abundancia, hasta para realizar la vida de sus nietos.

Es bien sabido, que Hipólito, Luis, y hasta Juan TH, pueden esperar, no cuatro años más, sino, hasta el fin de sus días, debido a la fortaleza de sus posiciones económicas y sociales, lo que no puede esperar más, es la realidad de un pueblo que se está cayendo a pedazos, el cual tiene sus esperanzas cifradas, en que Luis Abinader, apoyado por el PRM y la Convergencia  llegue al poder, para remediar o acabar con las penurias e injusticias en que los dominicanos desenvuelven sus vidas.

En este contexto material, el PRM con Luis de candidato, está abocado a llegar al poder para producir un cambio político que permita resolver las necesidades más urgentes de nuestro pueblo, no las de una persona en particular, o de un grupo.

Una nominación presidencial, está demostrado, no es cuestión de vejez o juventud; la misma es cuestión de la capacidad del candidato y otros factores, unidos a las circunstancias históricas del momento, por lo cual, resulta desfasado, que TH argumente que su líder debe ser el candidato, por su experiencia de Estado, cuando sabemos, que esa «experiencia de Estado», poco le ha redituado al pueblo dominicano, y al mismo partido que lo ha endosado.

Además, le recordamos a Juan TH para fines de reflexión, que Leonel Fernández no tenía ninguna experiencia de esa índole, cuando en el 1996 asumió la presidencia de la República, sin embargo, pese a que sus gobiernos tienen como saldo la casi destrucción de la República, ello no fue óbice para que se haya metido en un bolsillo, a todos nuestros hombres de Estado, incluyendo al mismo exjefe de Estado, que ahora TH nos quiere presentar como la esperanza nacional.

En uno de los párrafos del artículo en cuestión, TH apunta:

«Enfrentar al “viejo” amigo y entrenador político, como lo hacen muchos de los advenedizos compañeros del joven, es un error grave.  El líder ya decidió buscar la nominación presidencial. Nadie tiene dudas. No apoyará a nadie, se apoyará a sí mismo. Saldrá a las calles a reclamar su espacio en la sociedad reagrupando a sus seguidores en todo el territorio nacional e internacional. Saldrá como una trompa marina. Nadie lo detendrá. Arrollará a todos los que se le crucen en el camino».

El párrafo anterior, contiene declaraciones desafortunadas.   Establecer, que enfrentar a su líder es un grave error; que no apoyará a nadie, deshonrando así la palabra empeñada y pactada de apoyar a Luis Abinader; hacer de su candidato una tromba marina, que arrollará a todos los que se le crucen en el camino, es una declaración que encierra una torpeza imperdonable, porque esos no son los caminos de la democracia.

Según Juan TH, dejar que Luis le cuenten los votos en una convención, no le dejará a éste, buenos dividendos.  Es un peligro. Es casi imposible que Hipólito pierda voto a voto un certamen en el PRM, apunta el “nuevo e ingenioso Hidalgo Don Quijote”, defensor lanza en ristre de la candidatura del compañero Hipólito.

Finalizando su artículo, TH sugiere a Luis, apoyar a Hipólito, para catapultarse y para lograr la unidad monolítica y de acero del PRM.  Anteriormente ya hemos leído, que TH vaticina, que de Luis no hacerlo así, se quedará sin pito y sin flauta.

La posición de Juan TH, en cuanto a que Hipólito tiene que ser el candidato a rajatablas, contra vientos y mareas, contra todo y como sea, nos da a entender, que él no ha comprendido, que en este tiempo, donde suponemos que hemos superado el trujillismo y el  balaguerismo, la nominación presidencial se trata de un asunto de alta política para la conquista del poder por la vía democrática; por lo que en la actualidad, esta nominación, no puede ser el resultado de imposiciones sectoriales, o providencias autoritarias.  Las argumentaciones basadas en consideraciones como las que TH trae a colación a lo largo su artículo, para justificar por qué Hipólito, y no Luis, no tienen asidero en el campo de la política en estos tiempos, que son otros.  Además, no se puede llevar como candidato, a alguien con casa de paredes y techo de cristal, que él mismo se encarga de apedrear.

Después de leer este artículo de Juan TH, me parece, que él nunca se benefició, del desarrollo cognitivo y de las habilidades que generan la práctica del ajedrez. Este juego ciencia, desarrolla el intelecto, y nos habilita con la capacidad, para armar tácticas y estrategias, que nos permitan ganar las más difíciles batallas.

El apoyo “fundamentalista”  que Juan TH le brinda al compañero Hipólito, revela  deficiencias cognitivas, que de no haberlas tenido, hubiese desarrollado la intuición  y el sexto sentido, lo que le hubiese permitido intuir, que el tiempo presidencial del compañero Hipólito ya pasó, y que ahora, para el bien de la patria y de todos, es el tiempo de Luis Abinader.

Se dice, que la sabiduría del rey está, en la variedad de sabios consejeros.  El compañero Hipólito Mejía, desde hace mucho tiempo y hasta ahora, ha venido dando pasos errados, aconsejado por malos consejeros, que por lo visto, poco saben de la alta política, y que por demás, no tienen un proyecto de nación para su pueblo, sino, un proyecto personal.

Juan TH, en su artículo vaticina, que de Luis no apoyar a Hipólito, se va a quedar sin pito y sin flauta. Nosotros creemos, que es todo lo contrario, que si Hipólito no apoya a Luis, es Hipólito, quien se va a quedar no solo sin pito y sin flauta, sino también, como perico en la estaca; al despreciar un liderazgo, que lo llenaría de gloria y reivindicaría de sus errores pasados.

El mismo Juan TH ha sentado en sus artículos, que la ambición rompe el saco.  Ante los hechos, nos preguntamos, ¿quién es el ambicioso, Hipólito o Luis?

Al pueblo dejo la palabra, y al porvenir, quien tendrá la razón.

 

Siempre los inocentes  

En todos los hechos históricos sangrientos, regularmente   son las personas inocentes las que,  en la mayoría de los casos, son sacrificadas, sin que tengan que ver ni directa ni indirectamente con el asunto en cuestión. La vida está llena de ejemplos que realmente demuestran que la gente común,  que nada tiene que ver con las consignas enarboladas,   es la que aporta la sangre  de la mayoría de los procesos en curso.

Durante los aciagos  doce años  del régimen del ex presidente Joaquín Balaguer se desarrolló una izquierda terrorista, que so pretexto de la brutal represión de ese gobierno, cometía actos vandálicos, que regularmente contaban entre sus  víctimas  simples personas, las cuales en la mayoría de los casos eran ajenas al estado de  violencia que practicaba la administración balaguerista.

En esa aberrada visión de la política de una parte de esos grupúsculos  de la izquierda irracional, fueron cayeron asesinados  muchos cambiadores de cheques, billeteros, quinieleros, humildes policías, que en nada se le podía  vincular  con la gestión sangrienta de los reformistas.

Los lamentables hechos ocurridos el 11 de septiembre del año 2001 en varias ciudades norteamericanas también reafirman la inocencia de las víctimas en los acontecimientos sangrientos que se suceden alrededor del mundo. El 9/11  perpetrados por fanáticos religiosos,   la gran mayoría de las personas  caídas  resultaron ser indefensos ciudadanos y ciudadanas, que con su sangre  ofrendaron sus vidas fruto de la  absurda irracionalidad  con que conciben la vida  el fundamentalismo  creyente.

El día de los atentados en contra de las torres gemelas en New York, varios hermanos dominicanos  que tenían como oficio la camarería,  oriundos de Puñal, Santiago, se levantaron de madrugada, como acostumbraban   hacerlo  todos los días, y se dirigieron  a uno de los otrora edificios emblemáticos  de Manhattan,   pues su norte era el trabajo consuetudinario con el que mantenían familias en República Dominicana,   y    esa infausta mañana del 11 de septiembre encontraron la muerte sin saber porqué.

Muy lastimoso resulta saber que cientos de personas desaparecidas durante el 11 de septiembre ni siquiera figuran  sus nombres en los actos  oficiales, como tampoco  en los homenajes póstumos que se hacen, debido a  su condición de inmigrantes ilegales sin identificación.

Igual o peor resultó ser el llamado  11 M en España, el cual  fue el atentado perpetrado en el metro el 11 de marzo del 2004, y en el cual murieron 192 personas, todas  inocentes y lejanas de lo que postulaban los terroristas. Y qué decir del acto criminal llevado a cabo el  jueves 7 de julio del año 2005  en el metro londinense, en donde   murieron 56 personas, siendo la gran mayoría de ellas obreros y obreras inmigrantes  que se levantaron de madrugada para acudir a sus respectivos trabajos.

Recientemente ha consternado a la opinión pública latinoamericana el caso del policía caribeño (dominicanos y boricuas se disputan su nacionalidad) Rafael  (Ralph) Ramos, acribillado junto a su compañero de origen asiático, por un fanático de la lucha racista en  Estados Unidos. Ramos es un mártir de la desalmada guerra  racista que libran ONGs  y vehementes defensores de la tolerancia racial, todo eso a pesar  de que con la sangre de Ramos se demuestra la intolerancia que esconde esa lucha.

Los miles de muertos que cuenta la historia de la insensatez y el fanatismo que indiscutiblemente hay que aceptar que siempre son los inocentes los que abonan con su sangre el terreno de  ardientes reivindicaciones políticas, religiosas  y sociales.

           

De Buck Canel a Rafael Rubí

Dos narradores de béisbol fueron glorias deportivas indiscutibles. A uno lo escuchábamos   generalmente en transmisiones desde Estados Unidos y al otro, primero desde Cuba y luego como narrador estrella en nuestro país. Ambos fueron estelares. Buck Canel fue estelarísimo representante de la Cabalgata Deportiva de los productos Guillete, en consecutivas y largas realizaciones desde varias ciudades norteamericanas.

Transmitió a generaciones que escuchábamos, años atrás, la pelota de la más alta calidad en el mundo. Conocedores de ese deporte rey para los dominicanos, contaban con el favor de miles de oyentes a través de las ondas de radio. Profesionalidad, conocimientos, servicios, entusiasmo y respetuoso trato durante sus transmisiones con todo aquello que sucedía en cada encuentro y que deseaban saber los radioescuchas.

Fernandito González Tirado y yo nos iniciamos en la distracción como oyentes de ese deporte en emisiones desde Estados Unidos en el año 1940. Mi hermano estaba en sus diez años; yo lo seguía con nueve. Si mal no recuerdo, fue un campeonato que enfrentó a los Tigres del Detroit (Liga Americana) con los Rojos del Cincinnati (Liga Nacional).

Escuchamos todos los juegos de la serie final de siete partidos a través de un radio RCA Víctor que nuestro padre colocó en su taller de mecánica de la avenida España, de Santa Bárbara, que sospecho que lo hizo, no sólo para deleite de nosotros, sus dos primeros hijos, sino de los tres: hijos y padre, que siempre anduvimos apegados a él.

La expresión–leyenda de Buck Canel fue: “No se vayan que esto se pone bueno”, que repetía hacia la parte interesante de un partido, sobre todo entre octavo y noveno “innings”.

Rafael Rubí fue un auténtico picotero, simpático; para todo tenía una ocurrencia, un mote o una salida jocosa, que tanto disfrutábamos.

Llegó al país para los años cincuenta. Aquí van unas de sus tantas salidas:

– “Línea enana”, para esos batazos estilo el formidable Ricardo Carty, que reactivó con el madero la frase tan pintoresca;

– “Poco pelo Mármol” era un “infielder” refuerzo de las Estrellas Orientales, completamente calvo (dentro del juego y fuera de él), cabeza muy llamativa cuando se deslizaba en robo de la segunda base o para evitar una doble jugada o una jugada forzada, de espaldas al “grand stand”.

– “El carro de la carne” era Harry Chiti, receptor del Escogido, por grande, fuerte y de peso aventajado.

– Esta expresión de Rubí: “Sonó la galleta”, cuando se iniciaba un reperpero entre fanáticos por diferencias de simpatías o algún mal entendido en apuestas. Sucedía muy a menudo por los “bleachers” de tercera base.

– Hubo un inicialista refuerzo del Licey, pero eso no me permito afirmarlo rotundamente, a quien se le puso el apodo de “Popeye”, personaje principal de una tira cómica, con unos bíceps enormes, y de gran musculatura en general.  Su nombre: Steve Garvey; primero fue de los Dodgers. No recuerdo con cuál equipo culminó su carrera en LMB. Recientemente, en la “Revista 110”, Julito Hazim hablaba de problemas políticos y/o económicos, y culminó un párrafo con la expresión: “No se vayan que esto se pone bueno”.

Y atribuyó la frase a Rafael Rubí. Su colega y amigo Machi Constant intervino para decirle a Julito que esa frase era de Buck Canel, argentino. El director y propietario de Revistas 110, reafirmó su atribución al cubano Rubí. Constant, con su forma de baja voz y con menos “contendencia” (actualmente), lo dejó así.

Finalmente, para que “Constant”, perdón, para que “conste” en el expediente: “No se vayan que esto se pone bueno” es creación o empleo del argentino Buck Canel. Nada de Rafael Rubí. Que ya se dijo bastante.

La dictadura cubana, el embargo y la doble moral de algunos demócratas

Aunque el régimen comunista dirigido por los hermanos Castro realmente se merece no solo un embargo, sino hasta su derrocamiento por la fuerza, –por la imposibilidad de éste ser legalmente remplazado con elecciones libres–, tenemos que estar consientes que esa ley de castigo de tantos años fue utilizada por la dictadura, como chivo expiatorio, para justificar sus rotundos fracasos.

La ley Helms Burton, –Ley de la Libertad Cubana y Solidaridad Democrática–, firmada y promulgada el 12 de Marzo de 1996 por Bill Clinton, con la que fue endurecido el embargo; tuvo su justificación en el derribo de dos aeronaves de matricula estadounidense, guiadas por pilotos de los Hermanos al Rescate, organización compuesta por exiliados cubanos dedicados a rescatar balseros escapados de la isla cautiva, que pudiesen estar perdidos a la deriva en el mar.

En la operación ejecutada por 2 caza bombarderos MIG–29 UB 900 y un MIG 23, murieron los cuatro tripulantes de los dos aparatos destruidos.

En una grabación de audio que circula en YouTube se escuchan las voces de los pilotos cubanos agresores cuando vociferan eufóricos al impactar las avionetas: “le dimos cojones, le dimos…”

El embargo, estuvo originalmente basado en las confiscaciones ilegales, arbitrarias y sin compensación anunciadas el 6 de agosto de 1960, por el en aquel entonces primer ministro Fidel Castro, contra empresas estadounidenses como la Coca-Cola, Colgate Palmolive, instituciones bancarias, entre otras tantas establecidas en la isla, y además en las generalizadas expropiaciones  –siempre sin compensación alguna– que mas tarde en 1968 fueron ejecutadas contra todo el empresariado cubano.

Hay que notar aquí, que los empresarios cubanos aprobaron entusiasmados las primeras confiscaciones de las empresas norteamericanas, ya que era una acción contra empresas extranjeras, las que ellos consideraban injusta competencia, sin advertir ingenuamente, que todo era un plan ha ser ejecutado paso a paso que luego los iba a arropar a ellos.

Como en Cuba quien tiene el monopolio de la información es el Estado, éste solo informa por los medios de información oficiales como el “Granma” o Juventud Rebelde, –órganos del comité central del Partido Comunista Cubano y de la Juventud Comunista, respectivamente– lo que le conviene a sus propósitos políticos y doctrinales.

Por lo que la continua y controlada propaganda mediática tiene convencida a gran parte de la población desinformada, que la culpa de todas las calamidades a las que el comunismo ha sumido a Cuba, la tiene precisamente el embargo. Aunque fuera de Cuba la izquierda a nivel mundial piensa lo mismo, a pesar de que tiene la libertad de informarse, por lo que aparte de la desinformación sistemática también actúa a su favor, la fanática creencia en los postulados de ese sistema totalitario.

He visto políticos que hasta han sido presidentes elegidos repetidamente en certámenes democráticos, y que en sus mandatos ciertamente respetaron la libertad de expresión y otras libertades, alabar en artículos recientes, escritos en la prensa dominicana, de manera contradictoria y mostrando un doble estándar y una dicotomía ideológica, la supuesta “resistencia heroica” de lo que realmente ha sido una dictadura totalitaria altamente represiva y parasitaria, la cual por sus masivos desafueros, no tiene nada que alabársele.

Eso, sin ni siquiera estos políticos equilibristas que lo que hacen es confundir, hacer mención de los masivos subsidios soviéticos a su satélite caribeño, que realmente fungió como una cabeza de playa al servicio de la agresión y la expansión soviética en América Latina. Y ni al actualmente aun mas cuantioso financiamiento a la “resistencia” cubana, de parte del abusivo gobierno chavista de Venezuela.

El hecho de que se apruebe el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre EEUU y Cuba, y el eventual levantamiento del embargo, –por desfasado–, no justifica que estos políticos de doble moral, que se dicen democráticos, quieran santificar al demonio socialista, enemigo jurado de las democracias que ellos representan. Que ha conculcado por mas de 55 largos años, los derechos humanos, y todas las libertades de un pueblo sometido a un régimen de oprobio que puede ser considerado junto al de Trujillo, el fascismo y otras dictaduras congéneres, como los mas opresores del globo.

joseflandez@hotmail.com

Relaciones entre doctrinas e instituciones históricas

En toda sociedad humana que ha alcanzado cierto grado de cultura, se distinguen dos órdenes de fuerzas que aseguran la cohesión: unas intelectuales o morales, otras materiales.

En las primeras se manifiesta el hecho que existe una identidad o una semejanza en un número de ideas principales y de sentimientos profesados por los individuos que forman parte del mismo grupo político. Así, por ejemplo, la comunidad  religiosa, la conciencia de pertenecer a un pueblo diferente de los otros, la fidelidad tradicional a una dinastía, etc.

En cuanto al segundo grupo, eso es, las fuerzas materiales, ellas actúan por  medio de la administración y de la jerarquía que, disponiendo de las formas de coerción necesarias, saben y pueden guiar la acción de masas hacia los fines deseados a veces por esta masa misma, o en cualquier caso de acuerdo con los puntos de vista de las clases dominantes.

El conjunto de las jerarquías que, desde el punto de vista material, dirigen una sociedad forma lo que hoy, al menos en Italia, se designa habitualmente bajo el nombre de “clases dirigentes políticas”. En cuanto al conjunto de doctrinas y de creencias que da un fundamento moral al poder de los dirigentes, constituye lo que muchos hoy llaman también en Italia, “formula política”. Es evidente que la fórmula política debe, en cada caso, corresponder al grado de madurez intelectual, a los sentimientos y a las creencias que prevalecen en una época dada y en un pueblo determinado. Ella debe igualmente estar en armonía con la manera de reclutamiento y de organización de la clase dirigente en el mismo momento y al mismo pueblo.

Por ejemplo, una clase dirigente política que justifica el poder que ella ejerce considerándola como una emanación de la voluntad divina debe ser necesariamente formada y organizada según las vistas que serán diferentes de las que adoptara una clases dirigente que funda su poder sobre el consentimiento presumido o real de la voluntad popular.

Es por eso que, cuando se modifican la formación y la organización de la clase dirigente política, la fórmula política debe también cambiar, e inversamente, la modificación de la fórmula política dará como resultado la de la clase dirigente.

Resulta de esta acción reciproca del pensamiento sobre los hechos políticos y de aquellos sobre el pensamiento que es imposible de estudiar la historia de las doctrinas sin estudiar al mismo tiempo la de las instituciones políticas.

No podemos en efecto, conocer una doctrina sin tener cuenta del tipo de organización política al cual ella se refiere sea para defenderla, sea para combatirla; en otros términos, es bastante difícil de adquirir una noción exacta de las doctrinas que han sido elaboradas en cierto momento y en una cierta sociedad, sin tener una noción exacta de la organización política que existía en ese medio en la misma época.  Es posible para nosotros conocer bien el pensamiento que las instituciones de las épocas más o menos lejanas estudiando el pasado de todos los pueblos que han poseído o que poseen lo que se llama comúnmente una civilización, y que por lo tanto han adquirido un lugar en la historia de la humanidad.

La creencia es aun bastante extendida que la historia no puede suministrarnos sino datos poco convincentes y  enseñanzas inciertas; en efecto, en tanto que la historia simplemente nos dice acerca de la actuación de los individuos que tenían la dirección de los pueblos desde el punto de vista político y militar, no se puede sostener sino que esta critica haya estado vacía de fundamento. Pues es bastante difícil, mismo entre sus propios contemporáneos, evaluar con cierta precisión ual ha sido la acción de los hombres representativos de una época, cuales son las razones verdaderas que los han animado y cuál es la importancia real de los obstáculos que ellos han superado.

Dada también la variedad infinita y la complejidad de los acontecimientos históricos, es raro que se puedan discernir dos situaciones perfectamente idénticas al punto de que la que es la más antigua pueda iluminar la mas reciente y dar la manera de resolverla. Pero, por el contrario, existe toda una parte de la historia que suministra los datos casi seguros, y es esta parte que justamente nos interesa desde el punto de vista del estudio de las ciencias políticas.

Porque podemos, gracias a los documentos nos ha legado cada civilización, gracias a los libros, a los códigos, a las inscripciones, a los monumentos de las civilizaciones pretéritas, llegar a reconstituir casi con una exactitud absoluta el pensamiento de los hombres que vivieron dos o tres mil años antes que nosotros. Podemos también de la misma manera conocer el funcionamiento de las instituciones que los regían.

Y, por igual, gracias al conocimiento de las mentalidades, de las leyes y de las costumbres, de los pueblos que han creado las civilizaciones anteriores a la nuestra, podemos encontrar las causas por las cuales esas naciones y esas instituciones políticas, que fueron en un momento dado florecientes, conocieron la decadencia, se transformaron y desaparecieron.

El nacimiento de Jesús

La  mayoría de personas en el planeta (no todos) celebran la navidad de manera errónea,  y lejos del verdadero significado,  ya que se piensa que la navidad es una época que evoca,   diversión, bailes,  drogas, alcohol y  libertinajes que se practique entre jóvenes y adultos, en fiestas privadas o en carnavales, como lo hacían los antiguos Romanos con su famoso “Festival de Verano”

Sin embargo las primeras celebraciones de la Navidad fueron en reacción a la Saturnalia romana, un festival de cosecha que marcaba el solsticio de invierno  el regreso del sol y honraba a Saturno, el dios de la agricultura. La Saturnalia era un tiempo de alboroto y orgias. Por ello había una oposición de estas prácticas de la iglesia cristiana del tercer siglo.

Dichas costumbre  tenía sus origines  en la  fiesta pagana que celebraban los Babilónicos 2600 años antes de Jesus,  La historia relata que en aquel entonces existía una reina llamada Semiramis en cuyo vientre crecía su hijo Tamuz, que según la religión caldea, habría concebido virginalmente y su  esposo era Ninrod uno de los monarcas fundadores de la civilización Mesopotámica,  y se creía que era la encarnación del dios sol,  tal como lo explica el historiador  Tito Flavio Josefo.

Según las creencias babilónicas  en una ocasión Semiramis vio en una noche que  un árbol verde se desarrollaba en  un tronco muerto  y dedujo que era su marido muerto que encarnaba   en ese árbol. De ahí la tradición de adornar el árbol  con frutas y bolas brillantes en representación al brillo del dios sol, y se celebraba  haciendo todo  tipo de orgias.

Eran estas costumbres  las que precisamente   les dijo Jehová Dios  a los israelitas que no imitaran: Oíd la palabra que Jehová ha hablado sobre vosotros, oh casa de Israel. Así dijo Jehová: No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman.   Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril.   

Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva.  Derechos están como palmera, y no hablan; son llevados, porque no pueden andar. No tengáis temor de ellos, porque ni pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder.  No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande tu nombre en poderío (Jeremías 10:1-6).

Debemos de recordar que la navidad no es  una época,  de diversión con bailes eróticos, y consumo de drogas y alcohol o para  gastar el dinero  que no se tiene en objetos que  de nada sirven, como un árbol de navidad y luces, que   además de consumir energía eléctrica, no sé qué otro valor podría tener.  Está  claro  que algunas personas están  lejos de buscar el auténtico significado de la navidad.

Pero la verdadera razón de estas celebraciones es el nacimiento de Jesús, el Príncipe de Paz, el todo poderoso,  y aunque no se tenga  la fecha exacta de su nacimiento, el gesto  de recordar su natalicio  es noble, porque nos hace reflexionar acerca de aquellos malos comportamientos que se han tenido durante el  año.

Es un momento  para que saquemos la bondad del corazón y que imitemos el amor de Jesus, ayudando   a los más  vulnerables y necesitados,  como las madres solteras que están en un semáforo  pidiendo  para sus hijos, los mendigos  que no tienen un techo, abrigo ni sustento.

Dijo Jesús en una ocasión; Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; Estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.  Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis   (Mateo 25,31-46).

Es hora de extender una  mano amiga a cada persona que esté pasando momentos difíciles ya sea con sus finanzas,  la familia, o falta de empleo. Puedes iniciar con tus parientes y luego con tus vecinos, hoy lo haces por un amigo, posiblemente mañana  seas tú el que estés pasando una tragedia y no recibas ayuda, porque no has sembrado  con buenas obras en ninguna persona.

 

 

 

Perspectiva electoral 2015 en RD

A tan solo días para terminar el ejercicio político 2014, ya se pueden avisar ciertas situaciones respecto al año venidero, que vendrá lleno de actividades y acontecimientos políticos que incluso, podrían determinar quiénes serán los próximos inquilinos del Palacio de Nacional, del Congreso y los Ayuntamientos con sus respectivas salas capitulares.

Sin dudas, el 2015 será el año en que todos los partidos tendrán de forma impositiva que elegir sus candidatos o candidatas presidenciales a más tardar en el primer semestre y proceder a su proclamación oficial, como muy tarde en agosto.

Para este fecha del próximo año los agraciados estarían agotando la primera etapa de la campaña en las primeras elecciones generales desde 1994, tras la Reforma Constitucional  patrocinada por el “Pacto por la Democracia” a consecuencia del tranque electoral entre Joaquín Balaguer y José Francisco Peña Gómez.

Durante el 2015 los partidos políticos del sistema tendrán que elegir  4.212 candidatos a puestos electivos, de los 4,213 que ordena la Constitución a través de la Ley electoral 275/97, pues el candidato a la Vicepresidencia de la República, puede elegir tres meses antes de las elecciones.

Dicho lo anterior, en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el esquema estará condicionado a la voluntad de dos personas, que contrario a lo que piensan o ignoran algunos, comparten el liderazgo desde 1999, solo que ahora se han intercalado en la Jefatura del Estado y el control de partido. Los protagonistas son Danilo Medina y Leonel Fernández y en ellos estará el total de la oferta electoral que llevará el PLD, ya que ninguno de los actuales pre candidatos interno, tiene la fuerza para desplazarlos.

Según las últimas encuestas, el presidente de la República es el mejor activo electoral o mayor carta de presentación del PLD para el 2016, a pesar de tener impedimento constitucional, muy seguido del ex presidente Leonel Fernández, tres veces presidente de la República.

La reelección presidencial es aclamada por amplios sectores de la sociedad civil, sin embargo su res postulación dependerá de un acuerdo con Leonel, quien controla gran parte de la matrícula de Congreso Nacional y del Frente Progresista como coalición de gobierno.

De igual manera, el retorno de Leonel al poder estaría estrechamente condicionado a un apoyo del presidente Medina desde el gobierno. Un dato relevante de la actual situación política electoral dentro del PLD, es que si ambos líderes acordasen apoyar  a una tercera figura, sea cual sea su nombre, quedaría en total funcionamiento la llamada “Fabrica de Presidentes” anunciada por el mismo Leonel.

En la oposición política las perspectivas electorales lucen menos halagüeñas, dado que la principal fuerza política se fragmentó, dando como resultado una alternativa de poder más débil de cara a impedir una sexta victoria consecutiva del reinante PLD.

El Partido Revolucionario Dominicano (PRD), con su presidente Miguel Vargas Maldonado como candidato presidencial a un año y ocho meses de las elecciones, se encuentra empantanado y aferrado a las siglas inmortales e históricas de su organización. Es Importante destacar que para el 2016, será la primera vez desde que Juan Bosch lideró el PRD en 1970 que este partido acude a unas elecciones con la misma persona ejerciendo de presidente y candidato presidencial a vez. Ni Peña Gómez pudo conseguirlo. Fue candidato y líder máximo, pero jamás ambos figuras a la vez.

El emblemático partido del “Jacho Encendio” de seguir como va, podría recibir el peor resultado electoral en toda su historia, sin embargo en un hipotético escenario de segunda vuelta, podría condicionar el nombre del próximo presidente o presidenta de la República, apoyando a uno u otra fuerza.

En ese mismo tenor el anuncio hecho por Hipólito Mejía, ex presidente de la República de que volverá por tercera vez a buscar la “Silla de Alfileres” como popularmente se le dice al Solio presidencial, trae un elemento nuevo aunque sin sorpresa al escenario político.

Terminada la crisis dentro del PRD por el control de sus organismos y tras la salida de sus principales cuadros dirigenciales con  Hipólito Mejía y Luis Abinader, nació durante el año 2014 la llamada  “Convergencia para un Mejor País”, un frente opositor compuesto por un abanico de partidos emergentes y el recién formado Partido Revolucionario Moderno (PRM), como cabeza de la misma.

Ese proyecto que busca desplazar al PLD del poder, acaba de entrar en un proceso duro y difícil de escogencia de su candidato presidencial, dado que uno de los partidos emergentes que conforman dicha la coalición, ha proclamado a Luis Abinader como su candidato presidencial.

La posición de Mejía de enfrentar a Luis Abinader por la candidatura presidencial de la Convergencia y del PRM acaba de abrir la primera crisis importante entre ellos, aunque en apariencia sea un ejercicio democrático.

El Partido del “Gallo Cororao” o Reformista Social Cristiano (PRSC) dice que irá solo a las elecciones de mayo 2016, pero todos sabemos que no lo hará, dado que su afición o estricto apego al poder no le permitiría vivir en oposición, razón que le abrigará a seguir como aliado estratégico del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Otra causa por la cual creemos el PRSC no acudiría solo a cita, es que de hacerlo, indudablemente podría perder su reconocimiento actual como partido mayoritario ante la Junta Central Electoral (JCE) a juzgar por la poca influencia que actualmente despierta en un electorado cada día más joven. No obstante,  el esfuerzo de renovación y cambios que han experimentado meses atrás.

El gran problema que impide crecer a esta organización que gobernó el país por veintidós (22) largos años, es que tras la muerte de Joaquín Balaguer, Leonel Fernández se convirtió en el heredero natural del “Balaguerismo histórico” que representaba el 90% de sus seguidores. Este hecho, ha convertido al reformismo en un partido de cúpula carente de arraigo en las entrañas del pueblo.

Estando así las cosas a lo interno de cada partido  político, en República Dominicana durante el 2015 se esperan grandes acontecimientos políticos que podrían confirmar la hegemonía del PLD en el poder más allá del 2016, o el surgimiento de un nuevo ciclo en la Jefatura del Estado con la llegada de otra fuerza política al Palacio Nacional.

Un revés  electoral e esa característica para el PLD, sería contradictorio con la amplia popularidad actual que tiene el presidente Medina y su gobierno con  rostro humano y seria sin dudas, la primera derrota de Leonel Fernández como candidato presidencial o como presidente del PLD.

 

 

 

San Cristóbal, entre una cosa y la otra

Corren los días, finaliza un año y otro comienza, y como protagonistas de nuestras  vidas, hemos actuado en diversos escenarios, unos  gratos y placenteros, otros desagradables y dolorosos, que como es natural dejan surcos  y estigmas que  solo  con   el paso del tiempo aprendemos a convivir y compartir espacios con ellos.

Pero corren los días, porque de eso se trata la vida,  de  una simple  sumatoria de los días vividos, de triunfos y fracasos, de errores y aciertos, de risas y llantos, de penas  y alegrías, entre esperanzas perdidas e ilusiones que nacen, así  corren los días.

Entre la nobleza y la mediocridad,  entre la lealtad y la traición, entre la bondad y la maldad, entre el que desiste y el que continúa, entre la abundancia y la escasez,   entre lo bueno y lo malo, entre la verdad y la mentira, así corren los días.

En medio del desamparo de muchos  que  a duras penas mal viven  y la opulencia y el despilfarro de tantos que sólo para sí   perciben el mundo, porque sólo  en su entorno  la existencia es posible, así corren los días.

En medio de políticos irresponsables y mentirosos y otros  muy pocos que a veces solo a medias cumplen con su palabra y el  compromiso asumido ante su pueblo, y en San Cristóbal, lamentablemente, tenemos los mejores y más elocuentes ejemplos.

Y así corren los días, y llega el año 2015 y después el 2016, y con él, la gran oportunidad, la hora del desquite, la gran revancha  para toda una población,  que con su voto consciente y fríamente calculado habrá de enmendar los errores cometidos y con la ayuda de Dios, escogerá sabiamente a sus autoridades para salir del lastre en que esta sumida una ciudad digna y merecedora de mejor suerte  la benemérita San Cristóbal.

Así corren los días, entre una cosa y  la otra

Esmil Rogers abrirá segundo partido por Estrellas en RR

SAN PEDRO DE MACORIS.- El derecho Esmil Rogers será el lanzador abridor del segundo partido del Round Robin de las Estrellas Orientales, el domingo, frente a los Gigantes del Cibao, en el Estadio Julián Javier, informó el gerente general de las Estrellas, José Serra.

Rogers fue la primera selección de las Estrellas en el sorteo de jugadores nativos de equipos eliminados, llevado a cabo el martes pasado.

El estelar lanzador, con experiencia de Grandes Ligas, tuvo tres aperturas con los eliminados Tigres del Licey, en la Serie Regular.

Rogers (0-0, 4.63) ponchó 10 contrarios en su última salida. En total ponchó 18 en 11.2 entradas, en las cuales enfrentó 50 bateadores. Le dieron cinco hits y concedió cuatro bases por bolas.

En el Round Robin de la temporada pasada, Rogers tuvo record de 3-0, con 0.00 de efectividad. Fue el líder en victorias, promedio de ganados y perdidos, y efectividad de ese Round Robin.

A Rogers lo antecederá en la rotación de las Estrellas esta vez Evan MacLean (3-1, 3.35), el único miembro de la rotación de lanzadores abridores original de las Estrellas en el campeonato, quien enfrentará a los Toros del Este, el sábado (7:30 p.m.), en el Estadio Tetelo Vargas, de San Pedro de Macorís.

Ramón Ortiz (2-4, 3.76), quien como Rogers fue reclutado en el sorteo ya citado procedente del Licey, sería el abridor del tercer partido del Round Robin de los Orientales, frente a las Aguilas Cibaeñas, el lunes, en el Estadio Tetelo Vargas, de San Pedro de Macorís.