Mientras que en Ecuador el gobierno de Lenin Moreno marca distancia del anterior régimen presidido por el bravucón deslenguado de Rafael Correa, y proclama que para “sembrar el odio no cuenten con él”, luego de las criticas de este último a su forma conciliadora de gobernar, en Venezuela se sigue promoviendo el odio y la violencia en contra de los opositores y el pueblo en general, desde la sede del ejecutivo encabezado por el dictador Nicolás Maduro.
Mientras que en Ecuador el gobierno le tiende un ramo de olivo a la oposición buscando conciliación y distención, lo que no cuadra con la política de confrontación permanente llevada a cabo en los 10 años de régimen autoritario y hegemónico de Correa, en la Venezuela chavista se producen actos deleznables como el ocurrido el 5 de julio, día de la independencia, cuando una turba de facinerosos invadió la sede del parlamento atacando e hiriendo a varios diputados de oposición.
Cientos de pandilleros paramilitares de los denominados colectivos que sirven de fuerza de choque de la dictadura para enmascarar las represión violenta, organizaron un “plantón” frente a la Asamblea Nacional, para luego penetrar violentamente, en medio de estallidos de explosivos, armados de porras y objetos cortantes y por supuesto armas de fuego, y arremetieron salvajemente contra los diputados que allí se encontraban en celebración de las fiestas patrias.
El balance de tal acción vandálica dejó como saldo varios diputados opositores apaleados y tendidos en el suelo sin sentido sangrando profusamente con heridas en la cabeza y otras partes del cuerpo, fruto de la salvaje agresión de los malandros fanatizados y llenos de odio fomentado por la intolerancia mostrada desde siempre por el violento castro chavismo que hace 18 año oprime la patria de Simón Bolívar.
La acción violenta atizada por la dictadura cívico militar comandada por Maduro, de inmediato fue condenada por una gran cantidad de países preocupados por la alarmante situación de violencia en el país sudamericano, entre ellos, Brasil, Colombia, Panamá, España, Guatemala, Chile y Perú entre otros.
Es una desgracia lo que sigue pasando en Venezuela, a lo que uno no le ve una salida en el corto plazo, debido a la tozudez del oprobioso régimen dictatorial, por construir en el país caribeño un estado comunal, donde reine para siempre una dictadura unipartidista y el Estado sea omnipresente y dueño absoluto de la vida de los ciudadanos. Donde no exista libertad política, de expresión y mucho menos libertad de prensa. Y eso es lo que sucederá si logran aprobar la Constituyente.
Sin embargo es una muy buena noticia para la democracia lo que está ocurriendo hasta ahora en la república de Ecuador, donde hay un gobierno que está demostrando ser muy diferente al anterior, en el que predominaba la intolerancia oficial hacia todo lo que oliera a oposición política. La marcada diferencia entre Lenin Moreno y Rafael Correa, que ya ha traído animosidad entre ambos, le hará muy bien al futuro de esa nación… en hora buena, ojalá que prevalezca la moderación.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
La cultura del aparentar: una sociedad que sonríe para esconderse
Capacitan técnicos de voleibol internacionales para los JCC
EE.UU. lanza ataques contra el sur de Irán «en defensa propia»
Comienza juicio en El Salvador contra 90 pandilleros de MS-13
Rusia recomienda a extranjeros dejen Kiev lo antes mposible
Fiscalía apelará perdón judicial al pelotero Wander Franco
EU: Rubio asegura Trump «no hará un mal acuerdo» con Irán
Hallan muerta una adolescente haitiana en un centro Conani SD
Trump plantea destrucción del uranio iraní o su entrega a EEUU
Deportan 2826 indocumentados y detienen 2696 en operativos
