ALMERIA, España (EFE).- La dominicana Ana Julia Quezada pidió perdón este martes «en general a toda España» y también espera que Dios la perdone por la muerte del niño español Gabriel Cruz, de ocho años, ocurrida el 27 de febrero de 2018.
«En primer lugar, pedirle perdón a los familiares de Gabriel, a todos los familiares y a toda persona a la que haya podido hacer daño con mi acción», dijo entre llantos ante el jurado popular que la juzga desde el 9 de septiembre pasado.
La acusada, autora confesa de la muerte, ejerció así el derecho a la última palabra durante la sesión final de la vista oral.
«Quiero pedirle perdón también a mi hija y a toda mi familia, a todo el mundo al que haya podido sentirse mal por lo que yo hice. En general a toda España y espero que Dios me perdone», concluyó.
La defensa de Quezada mostró hoy una carta que la acusada envió al padre del niño desde la cárcel, en la que pedía perdón, negaba que su acción fuera premeditada y aseguraba que no quería hacer tanto daño.
Quezada, que mantenía una relación sentimental con el padre cuando ocurrieron los hechos, fingió participar activamente en la búsqueda del menor cuando se dio por desaparecido.
El cadáver fue encontrado en su automóvil tras doce días de búsqueda, lo que causó una gran conmoción en toda España.


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