En política, la aritmética no perdona. Y en Paterson, la suma de los egos fue mayor que la suma de los votos. Alex Méndez no perdió porque le faltaran simpatías. Perdió porque le sobraron divisiones.
Paterson es una ciudad donde el poder se cuenta casa por casa, bodega por bodega, iglesia por iglesia. Ahí no gana el que tiene más anuncios. Gana el que logra que su gente salga, se mantenga alineada y vote en bloque. Y esta vez, el bloque nunca existió.
EL ENEMIGO EN CASA
Alex Méndez tenía a su favor una base natural: el voto dominicano y latino, mayoritario en Paterson. Tenía también el relato del “hijo de la comunidad” que regresa a servir. Tenía estructura y tenía calle. Lo que no tuvo fue unidad.
Mientras su campaña intentaba consolidar un frente, otros liderazgos dominicanos jugaban su propio juego. Algunos por cálculo, otros por resentimiento, otros porque creyeron que “después de mí, el diluvio”. El resultado: tres o cuatro candidaturas satélite que no ganaban, pero sí dividían. Cada una rascó 800, 1,200, 2,000 votos. Votos que, sumados, habrían cambiado el resultado.

En Paterson, como en buena parte de Nueva Jersey, el voto dominicano todavía no vota por agenda. Vota por lealtades personales, por favores, por apellidos. Y cuando esos apellidos se pelean, la comunidad se parte. Méndez no perdió contra el adversario. Perdió contra la factura que pasa la desunión.
EL ERROR DE CREER QUE «LO MIO BASTA»
Toda campaña que se mira al espejo y se enamora, pierde. A Méndez le faltó sumar fuera de su círculo. Le faltó tejer con los afroamericanos, con los árabes, con los líderes sindicales que en Paterson todavía mueven gente. Apostó a que el voto dominicano alcanzaba si salía completo. Pero el voto nunca sale completo cuando hay cinco dominicanos en la boleta.
El adversario, en cambio, hizo lo básico: juntó a los suyos y luego fue a buscar a los que no lo querían tanto, pero lo detestaban menos que a un dominicano dividido. Política de manual. En una ciudad de coaliciones, el que juega solo termina viendo los números desde afuera.
LA AUSENCIA DE PACTO
Paterson no se gana con buenas intenciones. Se gana con operación. Y la operación requiere que, al menos 6 meses antes, los aspirantes del mismo sector se sienten, midan fuerzas y acuerden. Quién encabeza, quién se baja, quién va al concejo, quién queda para la próxima. Eso no pasó.
Hubo reuniones, sí. Pero nadie quiso ser segundo. Todos querían ser cabeza. Y cuando todos son cabeza, el cuerpo se queda sin dirección. El día E, cada equipo defendió su capillita. Nadie defendió el proyecto común porque no había proyecto común. Había proyectos individuales con el mismo apellido.
CUATRO AÑOS MAS SIN SILLA PROPIA
El saldo de la división no es solo que Méndez no llegó. Es que la comunidad dominicana, siendo la más numerosa, vuelve a quedarse sin el control de la alcaldía. Otros toman decisiones sobre policía, escuelas, contratos, empleos. Y los que dividieron celebran “haber quedado bien posicionados”. ¿Posicionados para qué? Para repetir el ciclo en cuatro años.
La política no premia al que saca 25% y divide el voto. Premia al que construye 50% + 1. Y ese 1 no se consigue peleando con tu vecino. Se consigue pactando con él.
¿Y AHORA QUE?
Si el liderazgo dominicano en Paterson no aprende de esta derrota, la próxima será idéntica. Toca hacer tres cosas incómodas:
-Antes de inscribirse para unas primarias, midan quién tiene más posibilidad. Y el que no, que se baje con dignidad y con un acuerdo.
-No todo el mundo puede ser alcalde. Pero sí puede haber vicealcaldes, directores, concejales. Gobernar es un equipo, no un monólogo.
-El adversario está afuera. Si el fuego amigo es más fuerte que el fuego enemigo, ya perdiste.
Alex Méndez es joven y tiene capital político. Puede volver. Pero solo si la comunidad entiende que en Paterson no gana el mejor. Gana el que llega menos dividido.
La desunión no es una opinión. Es un resultado electoral. Y el martes 12 de mayo se volvió a contar. Voto a voto.


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ES QUE ALEZ MENDEZ ERA UN NARCO TRFICANTE Y LO SIGUE SIENDO. EL LE VENDIA A MANUEL RUIZ ANTES DE QUE MANUEL LE DIERA UN INFARTO Y TAMBIEN ERA SOCIO DE YOMARE POALANCO. ALEX MENDEZ SE METE AHORA ESTEROIDES Y ES OTRO DOMINICANO FRACASADO
Es..tan sencillo..como que ya estan trayendo las malas costumbres de la RD a EU. Por eso..es que nunca echaran pa lante. Tienen a NY podrio, de basura, drogas y crimen