Puerto Príncipe, 29 dic.- Pandilleros en Haití huyeron asustados dejando atrás sus armas, cuando vieron dos helicópteros de Estados Unidos sobrevolar la zona donde ellos imponen hoy su control basado en el terror.
Las naves fueron al aeropuerto para recoger a los soldados enfermos de la embajada del país norteño en esta capital, pero los bandidos de la banda Chen Mecan pensaron que se trataba de un ataque dirigido a su feudo.
Sin pensarlo dos veces huyeron de la zona y dejaron atrás parte de su armamento, comentó el sitio digital Kominotek Noticias.
La agrupación criminal pertenece a la coalición de pandillas denominada Viv Ansanm y controla zonas en las afueras de la capital haitiana.
«Después de ver pasar la aeronave sobre sus posiciones, creyeron que se estaba llevando a cabo una operación militar para desmantelar su organización. Presas del pánico, se dispersaron, abandonando armas y vehículos en una huida frenética», narró la fuente.
Emisoras radiales se adelantaron a comentar que la reacción ante el sobrevuelo de helicópteros estadounidenses y la huida precipitada de los bandidos muestra cual es el talón de Aquiles de las pandillas en la nación caribeña.
La estampida de los criminales temerosos a una operación militar a gran escala extranjera significa que están convencidos que será la única forma de tomar acciones decisivas contra ellos, sostienen las fuentes.
of-am


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
RD debutará ante Puerto Rico beisbol de los Juegos SD2026
Las tragedias siempre parecen lejanas
Son ventarrones, no tornados
Karate dominicano con altas expectativas para los JCC 2026
Javier García condena muerte de joven y exige frenar abusos
América Latina y los vendidos
Dedican a San Cristóbal la Gran Parada Dominicana del Bronx
José Ramírez se recupera tras una cirugía en la mano derecha
Récord histórico de la IED (OPINION)
Los que se fueron se acostumbran a no volver (OPINION)

