Se produce en momentos en que la declinante Marcha Verde trata de encauzar, nueva vez, su fuego hacia la figura del Presidente Danilo Medina, con la insulsa amenaza de someterlo a la justicia, bajo acusación de corrupción.
Se produce en momentos en que plumas como las de Bernardo Vega (Banco Central) y Eulogio Santaella (CEA), ex funcionarios del desastroso gobierno jorgeblanquista (1982-1986) –pronunciamientos que Andy Dauhajre calificara como producto de un ‘déficit de lectura comprensiva’–, procuran notoriedad con críticas sobre la construcción de las emblemáticas plantas de Punta Catalina.
Se produce en momentos en que un Guillermo Moreno, una de esas voces enanas en el espectro político nacional, atiza dardos –ahora con un monotemático panfleto impreso de 12 páginas, en papel bon–, en su enfermiza ilusión de erradicar al PLD y sus líderes de un plumazo, no importando si con ello mandara a la porra la institucionalidad y el ejercicio de Estado, porque la institucionalidad y el Estado poco le importan.
Punta Catalina es hoy el blanco –toda vez que las autoridades judiciales han avanzado en el proceso judicial sobre el escándalo Odebrecht, con sus altas y bajas, sus resbalones y sus aciertos– de los que adversan al Gobierno y su partido.
De ahí que la demanda de un pago de $708 millones de dólares por adendum de gastos en la construcción de Punta Catalina es un tema de negociación contable, de cotejos, de conciliaciones de ejecución, no un tema político, de bravuconadas, de resistencias mediáticas ya que, como dijera Vincho Castillo en su programa La Respuesta hace un par de semanas, “si esto va a un arbitraje internacional, como apunta si no se concilia el pago demandado, el país, el Estado dominicano, será irremediablemente condenado”.
Creo, entonces, que en vez de echar gasolina al fuego, lo que se debe es andar con un extintor al cinto para apagar las llamas así como concluir y cumplir exitosamente obras y compromisos que tenemos por delante.
Cabeza fría, porque los vocingleros, los bullangueros mediáticos estarán siempre ahí, como mongólicos tontos útiles, sin visión ni futuro y, lo que es peor, sin importarles realmente el país que dicen defender.
Porque su propósito, de alegadamente querer ‘componer el mundo’ nacional, no es otra cosa que la idealización de sus fantasías, sobredimensionadas mientras adoran al dios baco.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Alcalde NY pide que Gobierno EU ejecute arresto Netanyahu
Rusia acusa EU de implicación directa en ataques ucranianos
Estados Unidos completa once noches de ataques contra Irán
Señala EEUU destruirá puentes y centrales eléctricas de Irán
Dólar bajó 22 cts. y euro subió; eran vendidos $58.66 y $69.38
ESPAÑA: Detienen dominicano por causar pánico en aeropuerto
Entidad reconoce avances de la RD en lucha contra corrupción
NUEVA JERSEY: Grupo SID gana premio al Mejor Stand en feria
Cirujano de RD participa
congreso cirugía vascular
en África
El dilema de Leonel y Omar (OPINION)

