SANTO DOMINGO.- La primera dama Raquel Arbaje celebró este viernes el Día de los Reyes junto a 500 niños y niñas residentes en el sector Las Cañitas, en el Distrito Nacional.
Durante un evento realizado en el Colegio Santo Domingo como para de su iniciativa Uniendo Voluntades, los pequeños disfrutaron junto a sus familias de un espectáculo animado por Melchor, Gaspar y Baltasar.
También recibieron juguetes gestionados por Arbaje a través de la Dirección General de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia (Propeep).
La presidenta del Gabinete de Niñez y Adolescencia explicó que el Día de los Reyes es una fecha que recuerda el derecho a la recreación que tienen los infantes, por lo que debe celebrarse en unión familiar y respetando su ilusión. 
“Los niños y las niñas de la República Dominicana son merecedores de todo nuestro amor y nuestra atención. Por eso, es una prioridad del gobierno del presidente Luis Abinader trabajar las políticas públicas que garanticen sus derechos”, sostuvo Arbaje.
En la celebración, en la que estuvieron presentes la viceministra de Asistencia Social del Ministerio de Salud Pública, Raysa Bello Arias; la directora de Centros Hospitalarios del Servicio Nacional de Salud, doctora Yocasta Lara; y el líder comunitario Anderson Rodríguez, los pequeños fueron agasajados con música, bailes, palomitas, algodón de azúcar, entre otras amenidades.
an/am

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Un proyecto de ley inconstitucional
UDC: “inaceptable y chantaje” restricciones Haití comercio RD
FP: petróleo llegaría a US$140 por conflictos en Medio Oriente
La política industrial debe comenzar por la política educativa
Marileidy Paulino extiende su reinado mundial en 400 metros
¿Cuánto vale realmente su propiedad? (OPINION)
Junior Caminero repite como jugador mas valioso de los Rays
Mauricio Báez vence El Millón y mantiene invicto TBS Distrito
Por qué volar a casa nos cuesta un riñón (OPINION)
Quiebra del comercio dominicano (OPINION)

