Escuchar artículo
No solo fue que el periodismo de libreta y la lápiz prácticamente desapareció, o que el ciudadano de a pie, en una premonición (hoy realidad) de Juan Luís Cebrián en su Cartas a un joven periodista, se hizo, por curiosidad, esnobismo, responsabilidad ciudadana o impostura moda-postmodernidad de las redes sociales, periodista, sino que, la noticia, el reportaje, la crónica, el editorial y hasta la columna de opinión, en sus contextos narrativo y periodístico, han sido tomado-asaltado por la publicidad y la sobrevivencia de un oficio-deber –el de informar- que ya ni se sabe qué terminará informando-promocionando: si la lectura de taza, pornografía subliminal o, las bondades del cigarrillo electrónico (Hookah).
Por ello, los desafíos del periodismos no están solo referidos a la debida actualización profesional-tecnológica del periodista, sino también, a cómo los propietarios de medios (que ya no son solo los de periódicos impresos –cada vez más en vía de extinción-, medios televisivos, radiales, digitales, pues hay infinitas modalidades de medios-dueños informativos -¿…?- incrustados, básicamente, en las redes sociales que mejor llamaríamos ovnis o adefesios periodísticos, pues igual propalan noticias falsas que trucos-seducción-morbosidad para lograr lectoría) deslindan o privilegian el sagrado deber de informar –con apego a cierto compromiso ciudadano- de chatarras o basuras publicitarias que nos ahogan y que ya no nos dejan, siquiera, leer-seguir, con cierta continuidad lógica, el contenido de la noticia, del reportaje, de la crónica, de la columna o de un atinado editorial.
Se trata pues, de lograr una sana convivencia-sobrevivencia del periodismo y de su sagrada misión social, pero a un precio menos invasivo, desviador y, por supuesto, desligado, en sus contenidos sustantivos, de chatarra-basura publicitaria y del engaño-estafa público. En otras palabras, se trata de que, entre dueños de medios, agencias de publicidad y de redes sociales, se pueda alcanzar un cierto código explícito o tácito de creatividad periodistica-publicitaria que salvaguarde el deber de informar u entretener con respeto-apego a la verdad y a no ser parte o medio para estafa o engaño colectivo.
Por supuesto, no estoy abogando por ninguna censura, comité censor o de norma vigiladora reglamentaria -¡Dios me libre!-, sino, por una suerte de creatividad periodistica-publicitaria que permita informar-entretener y anunciar –porque sin anuncio ni publicidad no hay empresa periodistica- sin sacrificar-desviar el hilo narrativo-informativo (y si se quiere, literario) de una noticia, de un reportaje, de un artículo de opinión o de una interesante crónica. En síntesis, ¿no habrá otro espacio-sitio donde anunciar?
Lógicamente, toda esta perorata está referida a mi diario naufragar por las versiones digitales de los diarios impresos –y digitales- y mi frustración, desencanto o sensación de extravío cuando empiezo leyendo una columna de opinión, una notica, un reportaje o un editorial, y termino, sin saber ni darme cuenta, leyendo, en el mismo texto, un anuncio de una agencia que facilita compañía, una esquela mortuoria –que es lo más natural- o, los embustes de un político, o de un predicador que, hace rato, se le escapó a Satanás.
Algo habrá que hacer –digo yo, que no soy periodista ni dueño de medios ni de redes sociales-, ¿o no?
JPM


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
EE.UU. lanza ataques contra el sur de Irán «en defensa propia»
Comienza juicio en El Salvador contra 90 pandilleros de MS-13
Rusia recomienda a extranjeros dejen Kiev lo antes mposible
Fiscalía apelará perdón judicial al pelotero Wander Franco
EU: Rubio asegura Trump «no hará un mal acuerdo» con Irán
Hallan muerta una adolescente haitiana en un centro Conani SD
Trump plantea destrucción del uranio iraní o su entrega a EEUU
Deportan 2826 indocumentados y detienen 2696 en operativos
Trump asegura que el diálogo con Irán sigue progresando
ESPAÑA: 14 jóvenes admiten vínculos con banda dominicana
