Una mirada a la industria de RD (OPINION)

El pasado jueves 16 de abril recibí la invitación de la Escuela de Economía de la UASD para dictar una conferencia sobre el desarrollo histórico de la industria dominicana y proyectar el documental “La industria en RD (1962-2022)” a los estudiantes y profesores de esa academia, un trabajo cinematográfico que realizamos bajo la sombrilla de la Ley de Cine con el patrocinio de la AIRD, donde se muestra con cifras, imágenes y testimonios, el gran aporte de la industria al crecimiento y desarrollo de la nación dominicana.

El evento recibió un gran apoyo de estudiantes, profesores y autoridades de la UASD. Más de doscientos personas asistieron y escucharon con mucha atención la conferencia y disfrutaron de la proyección del documental. Las palabras de presentación estuvieron a cargo del decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, Antonio Ciriaco, y del director de la Escuela de Economía, Nicolás Jiménez.

El ex rector de la UASD y destacado economista Edylberto Cabral, hizo un brillante comentario sobre el papel de la industria en el desarrollo de nuestro país y valoró favorablemente el documental y la conferencia.

De manera personal, para mi fue muy gratificante retornar a la facultad de economía para presentar un trabajo de investigación económica, porque soy un orgulloso egresado de esa facultad, un hijo agradecido y un firme defensor de la UASD. En ese edificio y en el paraninfo donde dicté la conferencia, viví momentos inolvidables como estudiante y como dirigente estudiantil, y en las aulas y los pasillos de esa facultad me formé como profesional de la economía.

Al iniciar mis palabras, di las gracias a Jesús, mi Señor y Salvador, que me ha sabido guiar en todo momento para que lo aprendido en esas aulas universitarias pueda servir de puente de bendición para muchos otros, y por permitirme brindar mi experiencia y mi testimonio a la nueva generación de estudiantes de economía.

Durante mi intervención expresé que la actividad industrial durante las seis décadas comprendidas entre 1962 y 2022, ha jugado un papel estelar en el desarrollo económico y social de la República Dominicana. En todo momento, en prosperidad o en crisis, en bienestar o dificultad, durante pandemia y después de la pandemia, la industria ha sido siempre un soporte fundamental para el progreso del país.

El devenir histórico de la industria es un cúmulo de luchas, obstáculos y retos, pero también de coraje, éxitos, negociaciones, sinsabores y muchas satisfacciones por los logros obtenidos. Afirmé que la actividad industrial durante las seis décadas comprendidas entre 1962 y 2022, ha jugado un papel estelar en el desarrollo económico y social de la República Dominicana.

Para demostrar esa afirmación ofrecimos las siguientes cifras: Solo en el año 2022, más del 25 % de las ventas registradas por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), fueron realizadas por el sector industrial, que alcanzó un monto de 1 billón 650 mil millones de pesos; el sector industrial aportó más de 360 mil empleos directos según la Tesoreria de la Seguridad Social (TSS) y pagó más de 200 mil millones de pesos en impuestos al fisco. Esos datos son una confirmación de que la industria ha sido parte esencial del motor de desarrollo de nuestra nación.

Durante la conferencia, afirmé que los orígenes de nuestra industria se remontan a la época de la dictadura de Trujillo, pero en ese momento no se permitió el desarrollo de un sector empresarial en tanto clase social propiamente dicho, pues el dictador emergió y se mantuvo como ley, batuta y constitución de todos los aspectos de la economía dominicana. La gran expansión de la industria y el surgimiento de esa clase social burguesa industrial se inició en 1962 y se ha desarrollado durante los últimos sesenta años de vida democrática de la nación dominicana.

Destaqué el gran papel que jugó la industria dominicana en los difíciles y complicados momentos de la pandemia del Covid-19. Con esa pandemia el país atravesó por una gran incertidumbre. En esas circunstancias, el sector industrial asumió un papel de primer orden y respondió con firmeza a la situación.

En medio de esa pandemia que tenía a todos atemorizados, la industria y sus colaboradores respondieron con eficacia y con responsabilidad. La industria no se paró. Y no podía hacerlo porque las consecuencias hubiesen sido terribles. La industria dominicana trabajó con eficacia, adecuada a la nueva realidad de esa pandemia y las serias limitaciones que implicaba un mundo cerrado económicamente y lleno de temor.

Después de ponderar los aportes de la industria en el período investigado, finalice mis palabras de la forma siguiente: “En estas seis décadas , el sector industrial dominicano ha asumido con eficacia su papel. Sus líderes han tenido visión y decisión. La industria ha realizado grandes inversiones. Ha creado muchos empleos. Ha generado muchas riquezas y se ha convertido en uno de los soportes principales del crecimiento de la nación dominicana”.

 euricabral07@gmail.com

JPM

Banco Popular y ADN inauguran Parque Sensorial Mirador Sur

SANTO DOMINGO.- El Banco Popular Dominicano y la Alcaldía del Distrito Nacional (ADN) inauguraron el Parque Sensorial Mirador Sur, un innovador espacio recreativo inclusivo que fortalece la oferta de áreas públicas accesibles y promueve la integración social, el bienestar y la calidad de vida en la ciudad.

Forma parte de la estrategia de sostenibilidad del Banco Popular, concebida como un eje transversal de su gestión y alineada con los Principios de Banca Responsable de las Naciones Unidas.

A través de su visión sostenible, la entidad bancaria no solo impulsa las finanzas sostenibles, sino que también actúa directamente sobre el entorno urbano, generando bienestar y un impacto social tangible y medible en las comunidades.

Para la construcción de esta área de juego sensorial, el Popular realizó una inversión de RD$5 millones, destinada a intervenir 340 metros cuadrados diseñados para estimular los sentidos y facilitar la interacción de usuarios con distintas capacidades.

En adición, en el Parque Mirador Sur, de manera complementaria, se ejecutaron trabajos de mantenimiento en distintas áreas, con una inversión adicional de RD$10 millones.

Estas acciones incluyeron la instalación de 90 nuevas lámparas, el remozamiento del área de calistenia, la mejora de la zona de skate, la creación de nuevos baños, la instalación de zafacones y el fortalecimiento del sistema de seguridad mediante cámaras IP, contribuyendo así a un entorno más seguro, ordenado y funcional.

Esfuerzo sostenido en la recuperación de espacios públicos

Christopher Paniagua, presidente ejecutivo del Banco Popular, destacó que, con estas acciones, el propósito de la organización financiera es “promover el crecimiento de las personas, las comunidades y el país en un entorno sostenible, convencidos de que el desarrollo no se mide solo en cifras, sino también en el impacto positivo que generamos en la vida de las personas, cuando la bondad se traduce en acciones concretas y se convierte en un motor real de progreso”.

De su lado, la alcaldesa Carolina Mejía expresó su agradecimiento al Banco Popular por su importante respaldo a esta iniciativa que representa un paso significativo hacia una sociedad más inclusiva, ofreciendo un espacio diseñado específicamente para estimular sus sentidos de forma segura y adaptada a sus necesidades. “Este tipo de iniciativas no solo impacta positivamente en el desarrollo y bienestar de los niños, sino que también sensibiliza a la comunidad sobre la importancia de la inclusión”, sostuvo.

En representación del Popular, asistieron Luis Esteban Martínez-Murga, vicepresidente del Área de Comunicación y Reputación Corporativas del Grupo Popular; Mariel Bera, vicepresidenta del Área de Relaciones Corporativas y Banca Responsable del Grupo Popular; y José Hernández Caamaño, vicepresidente del Área de Ingeniería y Mantenimiento del Banco Popular.

of-am

Crecimiento para pocos, sobrevivencia para la mayoría (OPINION)

Mientras el Gobierno y el ministro de Turismo celebran nuevos récords de visitantes y presentan el turismo como prueba del éxito nacional, el país real sigue haciéndose una pregunta más dura: si todo va tan bien, ¿por qué tanta gente vive cada vez peor?.

Solo en el primer trimestre de 2026, el Gobierno informó la llegada de 3.71 millones de visitantes. Pero el costo promedio de la canasta básica familiar a febrero de 2026 fue de RD$48,476.88, mientras el salario mínimo más alto del sector privado no sectorizado rondaba los RD$30,000 y el de una microempresa apenas RD$16,993.20. Ese contraste no es una anécdota estadística.

Es la radiografía de un modelo que produce vitrinas de éxito mientras deja a una gran parte del pueblo atrapada en la lógica de la sobrevivencia.

No se discute que turismo y zonas francas generen actividad. Lo que se discute es otra cosa: que, pese a sus récords de visitantes, exportaciones y divisas, el país no logra convertir suficientemente ese dinamismo en prosperidad amplia, salarios dignos y movilidad social real.

En el turismo hotelero, el salario mínimo subió a RD$19,320 desde junio de 2025 y alcanzó RD$21,840 en junio de 2026. En zonas francas, el aumento aprobado fue de 25% en dos tramos. Pero aun con esos ajustes, esos ingresos siguen muy lejos del costo promedio de la canasta básica familiar.

El problema, entonces, no es solo cuánto crecen esos sectores, sino cuán poco de ese crecimiento se traduce en dignidad material para quienes los sostienen con su trabajo.

El propio informe internacional reseñado por Diario Libre admite que la República Dominicana tiene crecimiento, sí, pero concentrado. Advierte que, sin reformas en profundidad financiera, formalización de nuevas empresas, capacidad de innovación y reducción de exclusiones sociales, el país puede quedar atrapado en un nivel medio de prosperidad.

Es decir, el problema no es la ausencia de crecimiento; el problema es que ese crecimiento no baja con suficiente fuerza al cuerpo social. Lo que hoy se vende como éxito muchas veces no pasa de ser una fotografía parcial del país.

Y esa parcialidad se hace todavía más evidente cuando se mira a las micro, pequeñas y medianas empresas. Mientras se sostienen sectores privilegiados, las mipymes —la base más extensa de la economía real— siguen cargando con financiamiento caro, presión fiscal, baja protección y servicios públicos precarios, a pesar de que generan alrededor de 61.6% del empleo nacional.

En un país serio, esa realidad bastaría para reordenar prioridades. Aquí, en cambio, se siguen privilegiando sectores ya favorecidos mientras a la base productiva se le exige resistencia.

Raíz del problema

El problema no es que el turismo o las zonas francas no aporten. El problema es que el modelo ha tolerado que el territorio nacional, la infraestructura pública, la mano de obra y los privilegios fiscales sirvan para generar riqueza sin que una porción suficiente de ese valor se quede transformando la vida material de la mayoría.

Aunque parte del consumo hotelero se suple desde el agro dominicano, el régimen de incentivos no está estructurado alrededor de un compromiso suficientemente exigente, transparente y verificable de compras locales, proveedores nacionales y valor agregado interno.

Y, sin embargo, el Estado deja de recaudar miles de millones de pesos cada año en gasto tributario para sostener esos sectores. La pregunta ya no es si generan actividad. La pregunta es si generan, en proporción a los privilegios que reciben, bienestar amplio, encadenamientos productivos y movilidad social.

La contradicción se vuelve todavía más dura cuando se observan las prioridades del poder. El presidente ha sometido un préstamo de US$400 millones para agua potable y saneamiento en Punta Cana-Bávaro, uno de los polos más favorecidos por el modelo turístico. Nadie discute la importancia de proteger acuíferos ni de ampliar el saneamiento.

Lo que sí debe discutirse es por qué un Estado que sigue pidiendo sacrificios fiscales a la nación concentra un esfuerzo de esa magnitud en una de las zonas más rentables del país, mientras amplias franjas de la población continúan padeciendo servicios hídricos inseguros o poco confiables. Eso no es solo una decisión técnica. Es una definición de prioridad nacional.

Lo más delicado de este modelo no es solo su concentración económica, sino su efecto moral. Se le pide paciencia al pueblo mientras se celebran récords. Se le pide sacrificio a la mayoría mientras una parte del país convierte el crecimiento en blindaje. Se le pide fe en el futuro a quien todavía no puede resolver el presente.

Y así se consolida una economía donde los beneficios se concentran arriba mientras la sobrevivencia cotidiana se normaliza abajo. Cuando la mesa de la familia dominicana sigue siendo el lugar donde se siente el encarecimiento de todo, los titulares de éxito pierden legitimidad moral ante la vida real del pueblo.

En el Foro y Frente Cívico y Social consideramos inaceptable seguir enrostrándole al pueblo tanto “éxito” mientras una parte tan amplia de la población continúa viviendo en penurias.

La República Dominicana no necesita más propaganda del éxito. Necesita una revisión profunda del modelo. Necesita salarios que se acerquen a la vida real, un compromiso medible de encadenamiento de turismo y zonas francas con la producción nacional, una revisión severa de los privilegios fiscales que no acrediten retorno social suficiente, más apoyo efectivo a las mipymes y al agro, y una política económica que deje de confundir récords sectoriales con prosperidad nacional.

Porque cuando un país crece y el pueblo no respira, el problema ya no es de comunicación. Es de dirección nacional.

jpm-am

Estudios aseguran agua para presa en Baní

Los casi 225 mil habitantes que en estos momentos tiene la provincia Peravia deben saber -con plena seguridad- que en las próximas semanas se iniciará en su seno la construcción de la cacareada presa de La Gina.

Se trata de un proyecto cercano a los 100 millones de dólares destinado a recoger las aguas del río Baní a unos 6.5 kilómetros al Norte de la ciudad del mismo nombre -capital de la provincia- y satisfacer las demandas del líquido en varias comunidades, incluyendo la actividad agropecuaria y  posiblemente generar energía eléctrica.

La obra es promovida por la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (Egehid), que en el presente gobierno ha estado realizando acciones para impulsarla, entre ellas actualizando los estudios, abriendo la licitación de los trabajos y constituyendo un comité de ciudadanos veedores.

Con Baní en la mira

Rafael Salazar, administrador de Egehid, dijo recientemente que los estudios han sido revisados y están actualizados, incluso verificados por una empresa internacional con referencias mundiales.

Salazar, a quien se tiene como un funcionario sobrio que no se dedica a plantear sueños y pintar “pajaritos en el aire”, como dice el refrán popular, se refirió, sin ahondar mucho, a un aspecto medular del proyecto que inquieta a mucha gente en Baní: ¿habrá agua para ese embalse de 11 millones de metros cúbicos de agua ?.

“He visto comentarios de que no se han hecho los estudios. Si usted tiene dudas, pida los estudios, que se le dan”, expresó con mucha fuerza.

Fue más lejos y martilló: “El agua da: el último estudio que se hizo arroja  1.89 metros cúbicos de agua por segundo que va a pasar por la cuenca del río Baní. Se va a llenar mínimo seis veces al año. Eso lo dicen los estudios”.

“Y de qué tenemos que llevarnos”, preguntó. “De los estudios”, respondió.

Las palabras de Salazar permiten respirar, por el momento, a muchos banilejos (que por supuesto ya no siembran hielo) incrédulos tras los escasos resultados del acueducto múltiple de la provincia Peravia iniciado por el presidente Leo­nel Fernández en mayo de 2008.

josepimentelmunoz@hotmail.com

Asociación de Hoteles traza la hoja ruta en su nueva gestión

SANTO DOMINGO. – La Asociación de Hoteles de Santo Domingo (AHSD) presentó su nueva Junta Directiva para el período 2026-2028 y reafirmó su compromiso con fortalecer el sector hotelero y la posición de Santo Domingo como destino urbano competitivo, dinámico y sostenible.

La nombrada Junta está presidida por Gina Eli, acompañada por Natanyi Cabrera e Ignacio Peñalver como vicepresidentes; Yuribell Chez, tesorera; y Leandro Tajes, secretario, además de otros funcionarios.

Durante la ceremonia, Eli presentó la visión de gestión que guiará esta nueva etapa, estructurada sobre cinco pilares estratégicos.

Ellos son generación de demanda y conectividad; desarrollo de nuevos segmentos de oportunidad; impulso de la calidad, sostenibilidad y competitividad; fortalecimiento de la promoción y las alianzas; y continuidad estratégica en la ejecución de la agenda institucional.

GESTIÓN CON AGENDA CLARA

“Nuestra gestión estará enfocada en una agenda clara: generar demanda, elevar la competitividad del destino, fortalecer nuestras tarifas y consolidar una propuesta de valor alineada con las nuevas tendencias del turismo global”, expresó la presidenta.

Como parte de esta hoja de ruta, la AHSD priorizará el fortalecimiento del segmento MICE, impulsando el posicionamiento del proyecto del Centro de Convenciones; y capitalizará oportunidades en turismo deportivo y entretenimiento.

Además, fortalecerá alianzas para la conectividad aérea; dará continuidad a la estrategia de cruceros; y continuará impulsando la sostenibilidad y la calidad como ejes transversales de gestión.

COLABORACIÓN ACTIVA DE HOTELES MIEMBROS

La presidenta destacó además que la colaboración activa de los hoteles miembros, aliados estratégicos, el Clúster Turístico, ASONAHORES y el Ministerio de Turismo (MITUR) será fundamental para el cumplimiento de esta agenda.

Durante el acto se hizo un reconocimiento especial a Yudit García por su sobresaliente liderazgo, visión estratégica y entrega durante su gestión al frente de la organización y sus valiosos aportes.

agl/of-am

Cualquier ignorante no debe ser legislador (OPINION)

¿Deberían ser más exigentes los requisitos para poder aspirar a convertirse en legislador (Senador(a) o diputado(a)?

La enorme mayoría de los actuales legisladores que hoy conforman el Congreso Nacional, no tiene ni idea que el primer poder del Estado no está facultado para  desacatar un precedente constitucional vinculante, es decir, las deciciones del máximo intérprete de la Constitución Dominicana, el Tribunal Constitucional.

También desconoce esa mayoría, que los derechos fundamentales, como el derecho de ciudadanía de elegir y ser elegible, no puede ser restringido, limitado o regulado sin observar los límites que le ha impuesto el constituyente derivado al órgano legislativo al momento de ejercer su función de crear normas.

El constituyente derivado este primer límites:

1. Artículo 6.- Supremacía de la Constitución.

Todas las personas y los órganos que ejercen potestades públicas están sujetos a la Constitución, norma suprema y fundamento del ordenamiento jurídico del Estado. Son nulos de pleno derecho toda LEY, decreto, resolución, reglamento o acto contrarios a esta Constitución.

Es claro que si una ley aprobada por este grupo de ignorantes es contraria a los fines constitucionales, es nula de pleno derecho.

2. Artículo 74.- Principios de reglamentación e interpretación.

2) Sólo por ley, en los casos permitidos por esta Constitución, podrá regularse el ejercicio de los derechos y garantías fundamentales, respetando su contenido esencial y el principio de razonabilidad;

¿Cuál es el contenido esencial? Un derecho fundamental tiene esencialmente dos tipos de contenidos. Por un lado tiene lo que se conoce como su núcleo duro, y por el otro lado un núcleo blando, es decir, tiene una parte imprescindible (núcleo duro), y otra prescindible (núcleo blando); una que no se puede tocar (intangible); y otra que sí se puede tocar (tangible).

Quiere decir, que los ignorantes que hoy ocupan una curul en el Congreso Nacional, aunque quieran, no pueden votar una ley que toque el contenido esencial del derecho que se trate.

La razón de ser del derecho fundamental de elegir y ser elegible es garantizar la participación de ciudadanos y ciudadanas en los procesos políticos que contribuyan al fortalecimiento de la democracia. Le queda vedado tocar ese contenido esencial.

La ley sólo puede regular, restringir y/o limitar un derecho fundamental, sólo sobre aquellas cuestiones que no toquen su contenido esencial (su razón de ser), ni su razonabilidad, es decir, no puede devenir en arbitraria ni desproporcionada.

Así como los derechos fundamentales no son absolutos, de igual manera el Congreso Nacional no tiene facultades ilimitadas para regular, restringir y/o limitar los derechos de los y las ciudadanas.

jpm-am

¿Por qué a los banilejos le dicen «siembra hielo»?

POR HECTOR COLOMBINO PERELLO

Para conocimiento de los lectores jóvenes que tengan curiosidad de leer estas notas, voy a referirme al mote de ‘’siembra hielo’’ que burlonamente les han puesto los demás pueblos de la República, desde hace ya largo tiempo, a los banilejos.

Hay una versión que se tiene como la más autentica, que dice que Tomás Velázquez, quien por autorización legal ejercía la medicina en Baní, y era hombre de holgados recursos económicos, acostumbraba a enviar a buscar a la capital, el hielo necesario para las fiestas que se celebraban en su espaciosa casa, situada en el sitio en que hoy esta el edificio de dos pisos, en donde funciona un banco, en la calle Nuestra Señora de Regla (esquina Sánchez).

En esa casa vivió por muchos años también el diligente banilejo Ebroíno Troncoso, quien ha sido comerciante, fotógrafo y agente funerario.

El «hielo» en cuestión era traído en las árganas de una recua de mulos muy bien cubiertos con sacos y cáscaras del grano de café.

En el patio de su casa, debajo de una frondosa mata de anacahuita, don Tomás mandó a abrir un hoyo, de forma cuadrada, cuyos lados fueron cubiertos con carbón, para depositar el hielo ahí, a fin de que pudiera conservarse por varios días.

Los capitaleños que acostumbraban a visitar a Baní para disfrutar de sus fiestas patronales, pudieron contemplar en la casa de don Tomás, el ajetreo de sacar el hielo de la tierra.

Y con rapidez propalaron en la capital que habían visto sembrando hielo en Baní.

Hay otra versión que dice que cuando el hielo todavía no se fabricaba en Baní, las familias pudientes de entonces lo traían desde Santo Domingo en las goletas que desembarcaban por el puerto del Agua de la Estancia, que estaba situado a unos seis kilómetros de la ciudad.

En lo que llegaban las carretas tiradas por mulos a buscarlo, los banilejos lo enterraban en la arena para su mejor conservación lo cual dio motivos a los capitaleños que venían en las goletas para que dijeran que en Baní se sembraba el hielo.

jpm-am

Cuando pedir ayuda no garantiza protección

POR LUISANNA LORA PERELLO

Hay un punto de quiebre en toda sociedad: cuando una persona en peligro acude a la autoridad, advierte con claridad lo que está ocurriendo y, aún así, no obtiene respuesta efectiva.

Ese punto no es teórico. Se vivió recientemente en Santiago.

Lo que comenzó como un incidente de tránsito uno de tantos que ocurren a diario en el país derivó en una persecución que escaló con rapidez y terminó en un desenlace fatal. En medio de esa cadena de hechos, hay un elemento que obliga a detenerse: la víctima buscó auxilio de manera directa ante agentes del orden, alertando sobre el riesgo inminente que enfrentaba.

No bastó.

Minutos después, fue alcanzado por quienes lo perseguían y agredido de forma violenta, en un entorno que, por su naturaleza, debería ofrecer garantías de seguridad. El resultado es conocido.

Este caso no puede analizarse únicamente desde la responsabilidad penal de los involucrados, que corresponde a la justicia determinar. Hay una dimensión más amplia que interpela tanto a la sociedad como a las instituciones.

Por un lado, preocupa la facilidad con la que conflictos cotidianos escalan hacia la violencia extrema. Un desacuerdo o un accidente dejan de ser gestionados dentro de los canales legales y pasan a resolverse mediante la fuerza, en un patrón que se repite con inquietante frecuencia.

Por otro, surgen cuestionamientos inevitables sobre la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia que se presentan en tiempo real. Cuando una advertencia explícita no activa mecanismos inmediatos de protección, se abre un espacio de vulnerabilidad que puede resultar irreversible.

A esto se suma un elemento cada vez más visible: la transformación de los ciudadanos en espectadores de la violencia. En múltiples escenarios, la reacción predominante no es intervenir, disuadir o canalizar ayuda, sino observar y registrar. Esa pasividad también forma parte del problema.

Las cifras oficiales han advertido que una proporción significativa de los hechos violentos en el país tiene su origen en conflictos sociales. No se trata, por tanto, de episodios aislados, sino de una tendencia que evidencia debilidades en la gestión de conflictos, en la cultura ciudadana y en la capacidad de respuesta institucional.

Lo ocurrido obliga a una reflexión más profunda: ¿qué garantías reales tiene un ciudadano cuando su integridad está en riesgo inmediato y decide acudir a quienes deben protegerlo?

Si esa pregunta no encuentra una respuesta clara y efectiva, la preocupación deja de ser coyuntural.

Se convierte en estructural. Porque cuando pedir ayuda no garantiza protección, lo que está en juego no es solo la seguridad individual, sino la confianza en todo el sistema.

jpm-am

Premios Glamour Music Awards rendirán homenaje a provincias

SANTO DOMINGO. – Los Premios Glamour Music Awards anunciaron que su quinta edición este 2026 estará dedicada a la República Dominicana bajo el concepto “sus 31 provincias y un Distrito Nacional”.

La propuesta busca exaltar la esencia cultural, histórica y artística del territorio nacional, y tendrá lugar el 10 de septiembre en el Teatro La Fiesta del Hotel Jaragua.

La temática de este año representa un recorrido simbólico por cada rincón del país, destacando sus tradiciones, ritmos, identidad y riqueza cultural, con el propósito de proyectar la dominicanidad mediante una plataforma de alcance internacional.

EVOLUCIÓN EN LA HISTORIA DEL GALARDÓN

El presidente de los premios, Dominick Liriano, manifestó que esta quinta entrega marca un punto de evolución en la historia del galardón, al asumir una visión más profunda de la representación cultural.

Señaló que la distinción trasciende el reconocimiento, convirtiéndose en un espacio de impulso real para artistas emergentes.

Por su parte, la vicepresidenta de Premios Glamour, Yuderki Rosa, resaltó que el evento dignifica el arte dominicano, al promover la inclusión, la equidad y el desarrollo de nuevas figuras dentro del entretenimiento.

OPORTUNIDAD PARA NUEVOS TALENTOS

El CEO de los premios, Dominick Liriano , destacó además que los Glamour Music Awards abren puertas a nuevos talentos, brindándoles oportunidades de crecimiento, exposición mediática y conexión con la industria, tanto en el ámbito local como internacional.

Los interesados en participar con el fin de ser nominados deben enviar sus carpetas al correo electrónico Glamourmusicawards22@gmail.com.

Los elegidos pasarán a la votación virtual del público a través de la página web www.glamourmusicawards.com .

agl/of-am

Laberinto indulgente de las candidaturas independientes

La democracia dominicana se presenta hoy como un laberinto de indulgencia donde prevalece la ley del más fuerte y el pez grande devora sin piedad al pequeño en un escenario de profunda desigualdad política y social aupadas por estructuras de poder que se blindan para evitar cualquier tipo de fisura que permita la entrada de voces frescas y alternativas ciudadanas reales que huelan a transparencia en la administración pública.

En este contexto, República Dominicana se desenvuelve entre el oportunismo de los poderosos y la aparente pasividad de una sociedad votante que cada cuatro años acude a las urnas simulando una búsqueda de cambio, cuando en realidad subyace bajo el influjo de un hechizo mediático diseñado por conglomerados que prometen transformar el país sin intención alguna de cumplir sus promesas ocultas.

Este panorama de desencanto fue el que dio origen a un anteproyecto de reforma a la ley electoral que buscaba abrir las puertas a las candidaturas independientes, una propuesta ciudadana que inicialmente fue recibida con optimismo y aprobada por el Congreso Nacional en primera y segunda lectura bajo la mirada atenta de una población que exige con urgencia una mayor apertura democrática y sostenible de la política participativa.

Los legisladores justificaron el rechazo a estas candidaturas alegando el peligro de una supuesta infiltración del narcotráfico en la política independiente, un argumento hipócrita, descabellado y cínico, cuando es de conocimiento público que el dinero sucio camina libremente por los pasillos del congreso y el Palacio Nacional a través de figuras que hoy ostentan cargos bajo el sello de los partidos tradicionales (PLD, FUPU, PRM, PRSC y PRD), quienes siempre se han nutrido del narcotráfico para manejar el poder por encima de los derechos ciudadanos y las leyes.

Resulta evidente que a los partidos mayoritarios y muy especialmente al poder ejecutivo no les conviene bajo ninguna circunstancia permitir las candidaturas independientes, pues tienen la certeza absoluta de que perderían cuotas de poder significativas si los ciudadanos pudieran postularse sin tener que rendir pleitesía a las cúpulas partidarias que hoy controlan el destino de todo el Estado.

El rechazo a esta reforma solo beneficia a una clase política tildada por la sociedad dominicana de corrupta y que se perpetúa en los cargos públicos para enriquecerse a costa del sudor del pueblo dominicano, utilizando las instituciones como feudos personales, mientras se cierran las puertas a cualquier intento de renovación que no provenga de sus propias filas internas y amañadas, muchas veces por la propia Junta Central Electoral (JCE) en complicidad con el congreso y el propio gobierno.

La sociedad dominicana ha recibido una estocada de tajo que cercena sus derechos constitucionales básicos al permitir al ciudadano votante, únicamente la acción de elegir pero negándole sistemáticamente la posibilidad real de ser elegido, a menos que acepte someterse a las reglas de juego impuestas por los partidos que han secuestrado la representación popular y la soberanía nacional por décadas.

Esta partidocracia de aposentos se escuda detrás de una retórica construida sobre cimientos de mentiras y promesas vacías, manteniendo un control férreo sobre la voluntad popular a través de mecanismos de persuasión que anulan la capacidad crítica de un electorado que se ve forzado a elegir siempre entre las mismas opciones sin la esperanza de que la real democracia sea para beneficio de la mayoría. Los partidos tradicionales tienen el país secuestrado, manejado al libre albedrío de una ínfima “minoría” que siempre se alza con el santo y la limosna.

Ante este secuestro institucional surge la imperiosa necesidad de que la ciudadanía consciente se levante y abandone la pasividad para reclamar sus derechos mediante una protesta permanente y estratégicamente sectorizada frente al Palacio Nacional, los Ministerios y el Congreso Nacional. Sí, así se lo dejo bien claro y evidenciado, ¿por qué? porque “el silencio cómplice solo sirve para alimentar la ambición de quienes se creen los dueños absolutos de nuestra nación” (MB).

Presión

La presión social debe ser constante y directa contra el Congreso y las oficinas públicas para exigir que se respete el derecho pleno a la participación política sin intermediarios corruptos. De lo contrario, la población seguirá siendo arriada como animales hacia un matadero electoral donde los únicos que ganan son los conocidos y perversos impostores de la política dominicana.

Es hora de romper las cadenas del clientelismo y la dependencia que los políticos utilizan para domesticar la indignación ciudadana. Mientras el estómago dependa de una tarjeta solidaria o un favor político, la libertad será solo una ilusión diseñada para mantener el orden establecido por aquellos que se benefician del caos y de la falta de educación cívica y participativa.

Solo a través de una resistencia civil organizada y valiente se podría desmantelar el blindaje de un sistema que prefiere la sumisión al mérito. Los dominicanos estamos en la obligatoriedad de lograr que la democracia deje de ser un laberinto de privilegios para convertirse en un espacio de oportunidades, donde cualquier ciudadano con integridad pueda servir a su patria sin pedir permiso a los verdugos y oportunistas que hoy manejan el poder para beneficio propio.

jpm-am