Llama profundizar desarrollo y lucha contra corrupción en RD

SANTO DOMINGO.- El presidente de la Alianza por la Democracia (APD), Max Puig, opinó que es urgente reorientar el modelo productivo y social de la República Dominicana hacia “un desarrollo verdaderamente sostenible, con equidad social, fortalecimiento institucional y una lucha firme contra la corrupción”.

Dijo que aunque la economía dominicana ha crecido de manera sostenida en los últimos años, este crecimiento no siempre ha sido de calidad ni ha beneficiado a la mayoría de la población.

“Hemos crecido mucho, pero en muchos renglones hemos crecido mal. El desafío es producir y organizarnos socialmente de forma que se garantice el bienestar colectivo y la sostenibilidad del territorio”, afirmó Puig al ser entrevistado en el programa Uno + Uno, de Teleantillas.

Por otra parte, destacó el papel de la APD dentro de la coalición que hizo posible el cambio de gobierno en 2020, el cual -a su juicio, se produjo debido al rechazo ciudadano a un esquema de corrupción y concentración de poder que se había agotado.

Fue enfático en señalar que el proceso iniciado no puede estancarse. “Este proceso debe profundizarse, no interrumpirse. Eso implica más combate a la corrupción, fortalecer el Ministerio Público y avanzar en reformas que coloquen al pueblo en el centro de las decisiones”, sostuvo.

Alegó que actualmente en el mundo hay una crisis de múltiples dimensiones, en la que convergen tensiones económicas, sociales, políticas y ambientales. Ç

Señaló que “esta policrisis está erosionando la democracia y la soberanía de las naciones, y ningún país puede analizar su rumbo político al margen de ese escenario internacional”.

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FITUR: la feria del despilfarro

Cada año, la participación de la República Dominicana en la feria FITUR, en España, debería responder a una estrategia clara de promoción en escenarios internacionales, atracción de inversiones y fortalecimiento real del turismo como política de Estado.

Sin embargo, lo que se ha consolidado en la práctica es un modelo que resulta profundamente ineficiente, costoso, y por demás, escandaloso, por la forma como se lleva a cabo en RD, convirtiendo un evento internacional de tal magnitud en una simple vitrina de propaganda oficial financiada con recursos del pueblo.

Resulta difícil de justificar que más de 1,000 participantes dominicanos, entre funcionarios, periodistas y allegados al gobierno, se trasladen al extranjero, con fondos públicos, en su gran mayoría, para “promocionar” hacia nuestro país unas ofertas turísticas que ya conocemos.

Si hay actores cuya presencia podría justificarse plenamente en un evento como este, esos son los promotores de turismo y los empresarios turísticos dominicanos que acuden a vender el país, a promover su encanto, su belleza y sus oportunidades frente a mercados extranjeros. Ellos sí van a hacer negocios, a establecer contactos y a competir por atraer visitantes e inversiones.

Periodistas

Lo que no tiene ninguna justificación es la participación masiva de periodistas que no tienen relación alguna con el sector turismo, ni de funcionarios del gobierno cuyas funciones nada tienen que ver con la promoción turística, y que asisten únicamente para acompañar delegaciones oficiales o para hacerle propaganda a figuras con claras aspiraciones políticas.

A una feria internacional de turismo se asiste para atraer vacacionistas, turoperadores, inversionistas, promotores y comunicadores extranjeros, no para movilizar delegaciones nacionales sobredimensionadas que terminan tropezándose entre sí con los mismos promotores nuestros en el evento.

Lo más lógico sería concentrar los esfuerzos en lograr que esos actores internacionales asistan efectivamente a los stands, pabellones y casetas de la República Dominicana dentro de la propia feria, para que conozcan las ofertas, evalúen los productos y establezcan contactos reales de negocios.

Lo que no tiene sentido es que el grueso del gasto se destine a mover dominicanos a la Feria, mientras la promoción directa hacia los mercados internacionales, que son los que realmente importan, queda relegada a un segundo plano.

Y, como ocurre cada año, apenas concluye FITUR, los funcionarios y periodistas regresan al país con discursos cargados de triunfalismo y elogios. Se anuncian acuerdos, inversiones millonarias, miles de millones en compromisos y promesas extraordinarias de desarrollo.

Sin embargo, más allá de las notas de prensa y los titulares rimbombantes, nunca se presentan resultados tangibles, verificables y medibles que respalden estas afirmaciones.

No se conocen proyectos concretos iniciados como consecuencia directa de esas supuestas inversiones. Ni cronogramas claros, ni informes públicos que permitan evaluar cuánto de lo anunciado se materializó realmente.

Cuando las inversiones existen realmente, se reflejan en obras tangibles, empleos, encadenamientos productivos y desarrollo local. Lo que no se ve, sencillamente, no existe.

Las actuales autoridades suelen justificar estas prácticas alegando que “vienen de gobiernos anteriores”.

Sin embargo, ese argumento no se sostiene. Las malas prácticas no se heredan para repetirlas; se corrigen. Y si este es, como se autodefine, un “gobierno del cambio”, lo coherente habría sido ajustar, racionalizar y poner límites claros a este tipo de gastos.

Pero ocurrió exactamente lo contrario. Lejos de reducir la participación oficial en FITUR, este gobierno ha multiplicado por diez la cantidad de viajes y delegaciones.

Antes asistían funcionarios, sí, pero en números mucho más reducidos, casi diez veces menos que en la actualidad. En vez de corregir una práctica cuestionable, se decidió multiplicarla, profundizando el despilfarro y normalizando el uso excesivo de los recursos públicos.

Tampoco resulta creíble el argumento de que la asistencia masiva de periodistas y funcionarios es cubierta por “colaboradores privados”. Ese cuento no se lo cree nadie. Ninguna editora, ningún medio de comunicación ni ninguna empresa privada va a estar tirando el dinero para arriba enviando a funcionarios, acompañantes y periodistas sin relación con el turismo a una feria internacional, sin un retorno claro ni objetivo definido.

La realidad es que ese gasto termina saliendo, directa o indirectamente, de entidades públicas como el Ministerio de Turismo y el Banco de Reservas, instituciones que manejan fondos del Estado y que han sido utilizadas para despilfarrar recursos en eventos, viajes y montajes cuyo verdadero propósito no es promover el país, sino proyectar políticamente a un aspirante presidencial.

La masificación de delegaciones, la sobreexposición mediática, los actos, las fotos, los anuncios grandilocuentes promovidos en nuestro país, así como las cifras infladas, no responden a una estrategia institucional del Estado, sino a la construcción deliberada de una narrativa política alrededor de una figura en particular con claras aspiraciones para el 2028.

El turismo, que debería gestionarse con criterios técnicos, austeridad y resultados medibles, ha sido instrumentalizado como vitrina política. Se utilizan recursos públicos para fortalecer una imagen personal, generar simpatías, consolidar apoyos mediáticos y proyectar liderazgo, todo bajo el disfraz de promoción internacional del turismo.

Esa es la verdadera razón por la cual, en lugar de corregir excesos del pasado, este gobierno los multiplicó por diez, porque el objetivo no es eficiencia ni institucionalidad, sino visibilidad política.

La ausencia de criterios transparentes para determinar quiénes asisten a estos eventos, la falta de rendición de cuentas y la inexistencia de evaluaciones de impacto confirman que el problema no es FITUR en sí, sino la forma displicente e irresponsable en que el Estado ha manejado su participación.

FITUR no puede seguir siendo para la República Dominicana el símbolo del turismo del despilfarro, de los viajes oficiales sin control y de la propaganda sin resultados.

La República Dominicana necesita una política de promoción turística seria, basada en planificación, austeridad, transparencia y beneficios reales para el país, no en delegaciones masivas ni en ambiciones políticas personales financiadas con el dinero del pueblo.

Cada peso que se gasta proviene del esfuerzo de los ciudadanos. Utilizarlo para allanar proyectos políticos individuales no es prudente, no es modernización y no es cambio. Es abuso, improvisación y una peligrosa institucionalización del derroche público.

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Paciente en recuperación: el MIREX entre el diagnóstico y la cura

Por Víctor Garrido Peralta

En 2007 emití un diagnóstico severo sobre el cuerpo diplomático dominicano. Lo llamé “Turistas de Estado”: una patología crónica caracterizada por sobrenómina, empleados fantasma, ineficiencia estructural y una diplomacia reactiva, incapaz de defender los intereses nacionales.

En 2020 confirmé el diagnóstico, “Turista de Estado II”. El paciente —nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX)— seguía enfermo. Mismos síntomas. Mismo abandono terapéutico.

Hoy, en 2026, regreso a la sala de observación. Y encuentro algo distinto: un paciente en rehabilitación. No está curado. Pero tampoco agoniza. Hay signos vitales. Ha habido cirugía. Ha habido tratamiento. Ha habido, por primera vez en décadas, intención real de sanar.

La pregunta correcta ya no es si el MIREX está enfermo —lo está—, sino si el tratamiento funciona y si el ritmo de recuperación es suficiente para evitar una recaída.

Historial clínico: del colapso a la intervención

En agosto de 2020, el MIREX estaba en cuidados intensivos. República Dominicana (RD) ocupaba el cuarto lugar mundial en número de funcionarios ante la ONU, solo detrás de Estados Unidos, China y Rusia. De 80 empleados, apenas 37 estaban acreditados. Más de la mitad cobraba sin trabajar.

La nómina diplomática era un botín político: salarios sin mérito, sin evaluación, sin rotación. Tres embajadas en Roma ( aún existen) donde una concurrencia basta. Vicecónsules no acreditados percibiendo sueldos. El servicio exterior operaba como una pensión vitalicia disfrazada de función pública.

La intervención fue radical. En septiembre de 2020 se desvincularon 781 “botellas”, generando un ahorro mensual de RD$222.6 millones. Fue políticamente costoso, pero médicamente inevitable. Se extirpó tejido necrótico.

Luego inició la rehabilitación: aplicación real de la Ley 630-16 y su reglamento 46-19, durante años letra muerta. Se activaron concursos públicos, rotación, alternancia, evaluaciones de desempeño.

En 2022 se graduaron 54 funcionarios para secciones comerciales; en 2024 se realizaron los primeros ascensos colectivos por mérito; en 2025 ingresaron 50 nuevos diplomáticos por concurso puro. Por primera vez, la carrera diplomática empezó a comportarse como carrera.

El paciente recibió tratamiento. Tocaba evaluar la respuesta.

Cancillería.

Signos vitales: resultados verificables

En medicina no se habla de sensaciones, sino de indicadores objetivos. En diplomacia ocurre lo mismo.

Haití: Resolución 2793 del Consejo de Seguridad (2025)

Por primera vez, RD desempeñó un rol articulador en una resolución crítica sobre Haití. La Resolución 2793 transformó la misión internacional en una fuerza de supresión de pandillas con 5,500 efectivos.

RD asumió compromisos logísticos y médicos concretos. No fue retórica. Fue diplomacia operativa.

Esto no lo logra un “turista de Estado”. Lo logra un cuerpo diplomático dedicado y profesional.

Sargazo: primera resolución global en la UNEA-7

En diciembre de 2025, la ONU aprobó la primera resolución global sobre sargazo, redactada y presentada por RD.

El fenómeno pasó de problema local ignorado a tema de agenda internacional con acceso potencial a financiamiento, cooperación científica y tecnología. Es diplomacia estratégica en acción.

Posiciones de influencia internacional

En 2025, el país ocupó 17 posiciones clave en organismos multilaterales, desde la OEA hasta ONU Mujeres. No son cargos simbólicos: son espacios donde se moldean agendas globales. Hace cinco años, RD no competía. Hoy gana.

Presencia del P5 en Santo Domingo

Con el establecimiento del embajador ruso residente, RD completó la presencia de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad en su territorio. Eso no ocurre por azar. Ocurre cuando un país se vuelve relevante.

Tomografía institucional: transparencia

El MIREX ha avanzado en datos abiertos: nóminas (hasta 2022), compras, cuentas por pagar, servicios consulares. No es perfecto —faltan 2023-2025—, pero es un avance medible. La transparencia pasó de inexistente a parcial. Falta completar el estudio.

Síntomas persistentes: la enfermedad no ha sido erradicada

No nos engañemos. Persisten riesgos claros:

* Politización percibida en algunos nombramientos y movimientos masivos.

* Cuentas por pagar recurrentes y rezagos administrativos.

* Diplomacia aún reactiva, dependiente de crisis.

  • Débil diplomacia económica, especialmente en Asia-Pacífico.
  • Estructuras redundantes, como embajadas no concurrentes (Roma sigue siendo el símbolo del problema).

El caso de China es ilustrativo: comercio creciente, pero con una balanza brutalmente desfavorable. Sin diplomacia comercial agresiva, seguimos perdiendo oportunidades estratégicas.

Comparación internacional: otros pacientes

Costa Rica, Chile y Uruguay demuestran que una diplomacia profesional, estable y meritocrática produce resultados superiores, incluso con menos recursos. RD avanza hacia ese modelo, pero aún no lo alcanza.

Costo del tratamiento: una deuda pendiente

Sin datos presupuestarios consolidados 2023–2025, no puede evaluarse costo/beneficio. Eso es inaceptable.

Demando la publicación inmediata de las nóminas 2023, 2024 y 2025.

La transparencia no es cortesía: es obligación legal.

Tratamiento pendiente: la receta

1. Transparencia presupuestaria total.

2. Implementación real de embajadas concurrentes.

3. Auditoría internacional independiente del servicio exterior.

4. Observatorio ciudadano de política exterior.

5. Diplomacia económica agresiva en Asia-Pacífico y África.

6. Blindaje legal de la carrera diplomática contra la politización.

Pronóstico

Mi evaluación es clara: recuperación en progreso, con riesgo de recaída si el tratamiento se interrumpe.

Los avances son reales. Los síntomas persisten. El resultado final dependerá de la continuidad y profundidad de las reformas.

Responsabilidad colectiva

Reclamo al Poder Ejecutivo sostener lo avanzado.

Exijo al Congreso blindar la carrera diplomática.

Convoco a la ciudadanía, a los medios y a la academia a fiscalizar.

La diplomacia no es patrimonio de diplomáticos. Es patrimonio de la nación.

Conclusión

El MIREX ya no está en cuidados intensivos.

Pero tampoco está curado.

Por primera vez en décadas, caminamos en la dirección correcta. No bajemos la guardia. No permitamos recaídas. No volvamos al “Turismo de Estado”.

El pueblo dominicano merece un servicio exterior profesional, eficiente, transparente y estratégico.

La rehabilitación continúa.

El tratamiento debe profundizarse.

El objetivo final es claro: la cura completa.

JPM

Los diez principios de la guerra y la desorientación del PRM

Las personas que, por una razón u otra, han tenido la experiencia de vivir en campamentos, cuarteles militares y tener rango de oficial o aquellas que han sido movidas por inquietudes intelectuales, para adentrarse en el estudio de la guerra a través de los grandes tratadistas, conocen bien los principios básicos fundamentales que rigen el conflicto bélico.

Ese recorrido abarca los relatos bíblicos, con la pericia estratégica de Josué, y el de los pensadores antiguos de la teoría militar.  Aunque desde una comprensión teórica —como en nuestro caso—, dichos principios resultan aplicables más allá del campo estrictamente militar.

En este artículo hemos de presentar algunos ejemplos comenzando con Sun Tzu, en donde la guerra ha sido entendida no solo como un enfrentamiento armado, sino en palabras del propio Carl Von Clausewitz: “la continuación de la política por otros medios”. Con este postulado se amplía el análisis del conflicto en el terreno político, donde las decisiones, las narrativas y las correlaciones de fuerza determinan el éxito o el fracaso de los actores en disputa.

Bajo este presupuesto, resulta legítimo —y necesario— examinar la realidad política del Partido Revolucionario Moderno (PRM). A partir de esta óptica, teórica conceptual, dada su situación, proyecta una imagen “desorientada” atrapada en otra “dimensión” o en una temporalidad política distinta a la que exige el ejercicio efectivo del poder.

Tomando de base las lecturas y apuntes de los clásicos de la guerra, y el Manual de Campo (Field Manual) del ejército norteamericano; realizaremos un análisis que no pretende ser científico ni definitivo, sino hipotético y especulativo. Su objetivo es identificar patrones, errores y ausencias estratégicas que ayuden a comprender las debilidades políticas del PRM en el gobierno. El análisis se sustenta en una lista de principios seleccionados a partir de mi interpretación —que el lector podrá considerar subjetiva—, en función de su formación, intereses y capacidad crítica.

El propósito de este análisis no es dañar, sino propiciar la rectificación, la moralización y el cambio necesarios para fortalecer la acción política…

Y, de inmediato, los  presento:

1.Objetivo/Mantenimiento del objetivo: (Clausewitz, De la guerra; FM 3-0, Ejército de EE. UU.)

El principio del objetivo establece que toda acción debe estar subordinada a un fin claramente definido. Clausewitz lo resume así: “El objetivo político es el fin, mientras que la guerra es solo el medio” (De la guerra, Libro I, cap. 1). La doctrina militar moderna del Ejército de Estados Unidos lo refuerza: “cada operación debe dirigirse hacia un objetivo decisivo y alcanzable”.

En el PRM, esta directriz aparece diluida. Gobierna sin un proyecto político claramente articulado, reaccionando a la coyuntura más que construyendo un rumbo estratégico. La falta de un objetivo compartido erosiona la cohesión interna y dispersa los recursos del partido, haciendo que la acción política se vuelva difusa y poco efectiva.

2.Ofensiva/Acción ofensiva: (FM 3-0; Clausewitz, De la guerra, Libro III)

Mantener la iniciativa permite imponer la voluntad propia antes de que el adversario actúe. Clausewitz enfatiza que la “acción proactiva» es decisiva para lograr objetivos estratégicos. En contraste, el PRM adopta un patrón reactivo: responde a crisis y escándalos, mientras la oposición y la opinión pública marcan la agenda. Esta falta de iniciativa transforma a un partido con poder institucional en un actor político pasivo.

3.Concentración/Masa: (Jomini, El arte de la guerra; FM 3-0)

Concentrar recursos en un punto decisivo multiplica el efecto estratégico. Jomini lo expresa claramente: “El principio fundamental de la guerra es concentrar las fuerzas contra el punto decisivo” (El arte de la guerra). El PRM, sin embargo, dispersa esfuerzos entre múltiples frentes y mensajes, sin priorizar un proyecto político central. Esta dispersión debilita su capacidad de generar cambios significativos y reduce la eficacia de sus acciones.

4. Maniobra/Movilidad: (Sun Tzu, El arte de la guerra, caps. VI-VII; FM 3-0)

La maniobra permite obtener ventajas situacionales y desorganizar al adversario. Sun Tzu subraya que “vencer requiere adaptabilidad y posicionamiento inteligente antes de entrar en conflicto”. En la praxis política, el PRM evidencia rigidez y lentitud para adaptarse a cambios inesperados, limitando su capacidad de reposicionamiento frente a la opinión pública y la oposición.

5. Seguridad: (FM 3-0; Sun Tzu, El arte de la guerra, cap. VIII)

La seguridad protege la fuerza de vulnerabilidades y ataques. Para un partido político, esto implica cohesión interna y control de la información. El PRM muestra debilidades notorias, pugnas internas, filtraciones y contradicciones públicas que generan exposición y minan la autoridad partidaria. Sin “seguridad estratégica”, cualquier iniciativa corre riesgo de fracaso.

6. Sorpresa: (Sun Tzu, El arte de la guerra, cap. I; FM 3-0)

Atacar cuando el adversario no lo espera permite generar ventaja decisiva. Sun Tzu insiste en la “imprevisibilidad» como recurso estratégico. El PRM ha desaprovechado este principio: sus acciones suelen ser previsibles y fácilmente anticipadas por la oposición, reduciendo así su capacidad de impacto político.

7. Economía de fuerzas: (Clausewitz, De la guerra, Libro III; FM 3-0)

La economía de fuerzas implica asignar recursos con eficiencia, reservando energía para el golpe decisivo. Clausewitz advierte que “dispersar esfuerzos reduce la efectividad estratégica”. El PRM desgasta capital político en temas periféricos, debilitando su capacidad de acción sobre asuntos que podrían marcar diferencia, generando un desgaste innecesario.

8.Unidad de mando/Dirección: (Jomini, El arte de la guerra; FM 3-0)

Una autoridad centralizada garantiza coordinación y coherencia. Jomini advierte que “múltiples centros de mando conducen al caos”. Actualmente, el PRM parece operar con direcciones paralelas: gobierno y partido no siempre coinciden en prioridades ni discurso, generando desorden y pérdida de control sobre la narrativa política.

9. Simplicidad: (FM 3-0; Clausewitz, De la guerra, Libro I)

La simplicidad busca claridad en planes y comunicación. Clausewitz explica que la “fricción de la guerra hace fracasar planes complejos”. La comunicación del PRM es a menudo técnica, confusa o contradictoria, impidiendo que los ciudadanos comprendan sus políticas o identifiquen un proyecto coherente.

10. Moral: (Clausewitz, De la guerra, Libro III; Sun Tzu, El arte de la guerra, cap. I)

La moral sostiene la voluntad de lucha y el espíritu colectivo. Clausewitz considera a “las fuerzas morales” entre los factores más decisivos de la guerra. La ausencia de relato y horizonte en el PRM ha debilitado la moral de su base, reduciendo la participación activa y el sentido de pertenencia, traduciéndose en apatía y descohesión.

Conclusión

El análisis de los diez principios evidencia que el PRM no carece de poder institucional, sino de conducción estratégica. Sin un objetivo claro, iniciativa propia, concentración de esfuerzos y cohesión moral, un partido, por poderoso que sea, se encuentra expuesto a la dispersión, la reacción constante y la pérdida de legitimidad ante la sociedad. La historia política demuestra que gobernar no es solo administrar; es conducir con estrategia, previsión y voluntad, proyectando un modelo, atributos que el PRM debe recuperar si pretende sostenerse en el tiempo más allá de una coyuntura electoral.

Bibliografía

Clausewitz, Carl von. (1832). De la guerra. Madrid: La Esfera de los Libros.

Sun Tzu. (siglo V a. C.). El arte de la guerra. Madrid: Alianza Editorial.

Jomini, Antoine‑Henri. (1838). El arte de la guerra. Madrid: Tecnos.

U.S. Department of the Army. (2008). FM 3‑0: Operaciones (Field Manual). Washington, D.C.: Government Publishing Office.
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Del arroz a la gestión pública: Oliverio Espaillat llega a Agricultura

Por: Lucy Payano

En los caminos de tierra, donde el día comienza antes del amanecer, la noticia del nuevo ministro de Agricultura no se recibió como un titular más. Para muchos productores y comunidades rurales, la llegada de Oliverio Espaillat abre la posibilidad de reencontrarse con una forma de dirigir que entiende el campo no como una estadística, sino como una forma de vida. Surge la esperanza de ser escuchados sin intermediarios y de que las decisiones respondan a lo que realmente ocurre entre la siembra y la cosecha.

El campo dominicano, base silenciosa de la alimentación y del trabajo rural, no pide privilegios ni promesas grandilocuentes. Pide comprensión. Pide que quien decide conozca el peso de una mala temporada, la incertidumbre del clima y la responsabilidad que implica producir alimentos para todo un país. Que entienda que detrás de cada cultivo hay historias de esfuerzo, familias que dependen de una cosecha y comunidades que se sostienen incluso cuando las condiciones no acompañan.

Hablar de Oliverio Espaillat es hablar de alguien que ha vivido el campo desde la experiencia cotidiana. Ingeniero agrónomo y productor, con más de tres décadas de trayectoria, su camino se ha forjado junto a otros agricultores, especialmente en el sector arrocero, donde conoce de primera mano los retos productivos, los costos, las pérdidas y la necesidad de modernizar sin perder el sentido humano. Su recorrido no se define solo por cargos o proyectos, sino por la credibilidad que ha ganado entre quienes trabajan la tierra.

Oliverio Espaillat.

Hoy el campo necesita más que planes bien estructurados. Requiere reglas claras para comercializar, acompañamiento técnico oportuno y una visión capaz de responder, tanto al clima cambiante como a las exigencias del mercado. Pero, sobre todo, necesita que las políticas se piensen desde la producción agrícola. Modernizar es indispensable, sí, pero hacerlo sin romper el vínculo con el pequeño y mediano productor que ha sostenido la producción con esfuerzo constante.

Gobernar desde el campo es permanecer en la vida cotidiana de quienes producen. Es escuchar con paciencia, entender los tiempos de la agricultura y asumir que cada decisión impacta directamente en miles de familias. Es reconocer que el campo no es solo productividad: es identidad, estabilidad social y futuro.

El sello de su llegada

El verdadero impacto de Oliverio Espaillat como ministro no estará en los discursos, sino en la confianza que logre construir con el productor y en su capacidad de convertir la experiencia en decisiones sensatas. Su trato cercano, su manera directa y el respeto con que se relaciona con la gente del campo le otorgan una legitimidad que no se improvisa.

Sin dudas, para el sector arrocero, su llegada representa una oportunidad concreta de seguir avanzando con mayor coherencia. Es un productor que conoce el cultivo, entiende los ciclos y sabe lo que implica sostener una cosecha en medio de incertidumbres.

Cuando quien dirige ha sembrado, ha esperado resultados y ha asumido riesgos, sabe que cada decisión nace de la experiencia. Cuando esa vivencia se transforma en gestión, la agricultura dominicana encuentra un respaldo firme para crecer y reafirmarse como motor de esperanza y garantía de seguridad alimentaria para nuestro país.

Con Oliverio Espaillat al frente, el campo dominicano no solo espera ser administrado: espera ser transformado con visión y cercanía.

La semilla de esta gestión ya ha sido plantada en tierra fértil; ahora, el país observa con atención, anticipando una cosecha histórica donde la prosperidad del productor se convierta en el verdadero indicador del éxito nacional.

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El acoso sexual en estos tiempos

El acoso sexual del varón contra la hembra siempre ha existido y abarca a los animales irracionales que actúan por instinto, y a los hombres y mujeres, estas últimas en menor proporción, que buscan obtener con métodos abiertamente agresivos o sutiles, el favor o la atención sexual de sus víctimas.

Se presenta de muchas formas y aunque está debidamente clasificado y contemplado por la ley, sigue siendo tema de los medios de comunicación que se hacen eco de denuncias a posteriori de hechos, supuestos o reales, que afectan la imagen de los acusados sobre todo si son figuras públicas.

Entre los personajes de mayor renombre internacional que han salido a la luz pública en ese sentido, se cuenta el productor de cine de Wollyoow, Harley Weinstein, actualmente cumpliendo cárcel tras ser condenado por los tribunales de EE.UU. por las numerosas acusaciones de abuso sexual en su contra.

Con pena recibimos las denuncias de acoso que afectaron la carrera artística del gran tenor, director y productor musical Plácido Domingo, quien acaba de cumplir 85 años de edad con las denuncias de 27 acosos sexuales confirmados, la mayoría, en un informe del Sindicato de Músicos de ópera de los EE: UU.

El caso de Julio Iglesias, está en desarrollo.

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La democracia y el crecimiento económico en RD

El año 2026 comenzó con una expectativa altamente positiva para la República Dominicana y el presidente, Luis Abinader, conforme a las proyecciones más recientes del Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional (FMI). Los estudios de estas entidades financieras internacionales perfilan a la República Dominicana como la economía de mayor expansión en Latinoamérica y el Caribe para los próximos años.

Según el informe Perspectivas Económicas Mundiales, el país alcanzará un crecimiento en su producto interno bruto (PIB) del 4.5 %, superando ampliamente el promedio regional y posicionándose solo por detrás de Guyana, que tendrá un crecimiento superior al 19 %, impulsada, principalmente, por la industria petrolera, pero en ausencia de la bonanza petrolera de ese país, la República Dominicana se consolidará como líder regional en crecimiento económico.

Tomando en consideración que se trata de un tiempo en el que la República Dominicana se destaca por el vigor de su sistema de partidos y la alternancia en el poder, resulta conveniente valorar el aporte de la estabilidad institucional a la fortaleza de la economía. En ese sentido, no se debe ignorar la importancia de la predictibilidad en políticas públicas y en la confianza de los actores económicos, generada por todos estos factores, que son claves para el crecimiento sostenible.

Sin duda, un sistema de partidos fuerte, como el dominicano, entendido como la capacidad de las organizaciones políticas para estructurar la competencia, articular intereses sociales y facilitar la rotación gubernamental regular, se vincula directamente con un entorno propicio para inversiones y desarrollo.

Tanto las empresas nacionales como las extranjeras valoran la certidumbre política, reflejada en que las reglas de juego no cambian abruptamente con cada elección, lo que fortalece la planificación a largo plazo y reduce el riesgo país.

Mientras en otras naciones de la región muchos gobernantes tratan de modificar sus constituciones para continuar en el poder más allá del tiempo establecido al momento de llegar al poder, en la República Dominicana el presidente, Luis Abinader, después de un amplio triunfo, reformó la Constitución Política y petrificó la no reelección por más de dos mandatos presidenciales. También, el hecho de que diferentes fuerzas políticas hayan gobernado en distintas épocas, con transiciones pacíficas y ordenadas, es un activo innegable para la economía.

La alternancia en el poder es un mecanismo de autolimitación del poder que protege la democracia y afianza la gobernabilidad. Cuando partidos distintos asumen la gestión pública, se renueva la legitimidad del sistema, se posibilita la corrección de errores y se amplía el espacio para nuevas ideas, sin que ello signifique rupturas institucionales. Este ejercicio colabora, además, con la rendición de cuentas y la transparencia, que son elementos valorados por mercados e inversionistas externos.

La madurez del liderazgo político dominicano se refleja en el hecho de que el presidente Luis Abinader y los expresidentes de la República, Leonel Fernández, Danilo Medina e Hipólito Mejía, han puesto a un lado los intereses partidarios para tratar temas de alto interés para la nación, lo que no ocurre en este tiempo en la mayoría de los países del continente.  Este tipo de interacción fortalece la cohesión nacional y proyecta una imagen de estabilidad positiva para la economía.

Como se ha podido ver, la consolidación democrática es un activo económico que favorece la previsibilidad, protege los derechos y genera un entorno donde la inversión puede florecer.

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DGM detiene 2,700 haitianos indocumentados y deporta 2,347

SALCEDO, República Dominicana.- Al menos 2,700 haitianos indocumentados fueron detenidos en las últimas 48 horas, de los cuales 2,347 fueron repatriados.

La Dirección General de Migración (DGM) informó que las detenciones fueron realizadas en combinación con las Fuerzas Armadas y la Policía.

Detalló que en el Gran Santo Domingo fueron detenidos 320, en Espaillat-Moca 108, San Juan de la Maguana 138, La Vega 94, Dajabón 103, Pedernales 271.

Otros 816 fueron retenidos por el Ejército de República Dominicana, Policía Nacional y el Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (CESFRONT).

También se realizaron operativos en San Cristóbal, La Romana, Montecristi, Elías Piña, Jimaní, Barahona, Tamayo y Vicente Noble.

Las deportaciones fueron realizadas por los puestos fronterizos de Dajabón (757), Elías Piña (221), Jimaní (258) y Pedernales (167).

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Inauguran este sábado techado EVOCARR; costó $152 millones

SAN CRISTÓBAL.- El techado de la Escuela de Voleibol Carlos Ruiz (EVOCARR) ,ubicado en el sector de Madre Vieja Norte, será inaugurado este sábado, a partir de las 3:30 de la tarde.

La moderna instalación fue construida con coste de 152 millones de pesos, de los cuáles 31 millones fueron aportados por la Presidencia de la República.

La inauguración será con una misa que será oficiada por monseñor Faustino Burgos Brisman, obispo de la diócesis Bani-San Cristóbal.

Diez años transcurrieron desde el inicio de los trabajos y que culminaron en el 2025.

Carlos Ruiz, presidente-fundador del proyecto deportivo agradeció al secretario general, David Dionicio la visión y persona clave en todo el trayecto de la construcción del recinto deportivo.

Carlos Ruiz en la rueda de prensa.

También al presidente de la República, Luis Abinader Corona, por la instalación del techo de la cancha que fue un paso fundamental en la terminación de la obra.

En rueda de prensa, Ruiz destacó además los aportes del ministro de Deportes Kelvin Cruz con la donación de la verja perimetral y la energía eléctrica, mientras Cristóbal Marte y la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Voleibol (NORCECA), obsequiaron el piso, equipamiento fundamental para la práctica, quienes están invitados a la actividad cristiana.

Resaltó el apoyo de todas las empresas y personas que colaboraron en el desarrollo y puesta en funcionamiento de la estructura.

Ruiz expresó que junto al equipo coordinador decidieron realizar el acto religioso para agradecer a Dios la culminación exitosa de la instalación que ha formado por tres décadas cientos de jóvenes.

Al evento religioso fueron invitados el alcalde Nelson de la Rosa; el senador Gustavo Lara; la gobernadora civil Pura Casilla y el administrador de la Empresa Generadora Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID), Rafael Salazar.

También diputados y concejales, las alumnas de la EVOCARR junto a sus padres.

Asimismo, directivos de la Cámara de Comercio y el Consejo Empresarial de San Cristóbal.

También las exalumnas Juana Saviñón, Carmen Caso y Cindy De León, jugadoras olímpicas y mundialistas, familiares, colaboradores, amigos, dirigentes de asociaciones deportivas y medios de comunicación.

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El mito de la presión tributaria (2) (OPINION)

Por Marcelino Lara

En esta segunda parte continuamos desmontando el mito de la baja presión tributaria en la economía economía dominicana.

Y es que ante tanta deficiencia en los servicios públicos básicos que demanda a diario el ciudadano dominicano se hace más que obvio que las recaudaciones no han sido utilizadas para mejorar dichos servicios aún en las ocasiones que han superado el 15%, y eso obliga a dominicanos a pagar por servicios que debería ofrecer el estado con eficiencia y calidad.

Por ejemplo, como educación pública presenta un progresivo deterioro, el grupo poblacional que más paga impuestos, entiéndase la clase media, debe pagar educación de sus hijos a colegios privados.

De igual forma, cuando clase media requiere servicios de salud, debe recurrir a clínicas privadas, y aun teniendo seguro, debe hacer un ilegal y famoso copago por consulta, que ha sido legalizado administrativamente, para aumentar ingresos de los médicos, sin necesidad de tocar los ingresos fiscales del gobierno.

Tampoco tenemos garantías de un servicio de transporte público eficiente porque lo poco que habíamos avanzado en materia de transporte masivo, lo hemos retrocedido en estos últimos 5 años por falta de un adecuado mantenimiento a las diferentes líneas del Metro de Santo Domingo.

Todo eso ha obligado al ciudadano a gastar dinero extra para adquirir algún medio de transporte para poder estudiar y trabajar.

Esos servicios públicos están resueltos en los países nórdicos de alta presión tributaria. Se paga mucho impuesto, es verdad, pero la gente lo recibe para atrás en servicios públicos de calidad que garantizan bienestar y tranquilidad social y económica.

Si consideramos todo el dinero que debe pagar una familia dominicana normal de clase media para cubrir o financiar todos esos servicios públicos que debería garantizarnos el estado dominicano, pero que nunca lo ha hecho, entonces nuestra presión tributaria ascendería en realidad al 20% o más.

Si a todo esto se le agrega que la administración tributaria deja de cobrar el 40% de lo que debería cobrar por ITBIS y 60% de lo que debería cobrar por ISR. Incluyamos además los incentivos fiscales, las exoneraciones y los subsidios, entonces de ninguna manera es válido hablar de una baja presión tributaria.

Más bien debemos hablar de una deficiente administración tributaria y de una falta de voluntad política para cobrar impuestos a quienes pueden pagar más.

Los gobiernos deben cobrar impuestos para mejorar, en primer lugar, la calidad de los servicios públicos que ofrece el estado, no para ampliar la burocracia estatal, ni tampoco para impulsar el populismo económico a través de los llamados programas sociales ejecutados sin ningún tipo de control, como por ejemplo entregar tarjetas de crédito sin nombre del beneficiado o entrega de ayudas de forma indiscriminada sin previamente identificar el nivel de pobreza del beneficiado.

En un escenario económico como el dominicano hablar de baja presión tributaria para justificar una reforma fiscal podría ser un mito que esconde detrás la mala calidad del gasto público y la discrecionalidad de la que hace uso el poder político para ejecutar el gasto público corriente, favoreciendo siempre el aumento indiscriminado de la burocracia estatal.

Nuestro compromiso debe ser mejorar sustancialmente la administración tributaria. Es una aspiración desde hace muchos años que debería ser convertida en realidad por todo aquel que aspire a una mejor República Dominicana.

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