UNPHU presenta Banco Nacional de Cerebros en la Feria del Libro

SANTO DOMINGO.- La Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) participa en la Feria Internacional del Libro 2024 con su Banco Nacional de Cerebros, un biobanco de tejido cerebral y otras muestras biológicas humanas dedicadas a la investigación de enfermedades neurodegenerativas.

La exhibición tiene lugar en el Pabellón de la Imaginación de la feria, que se celebra en la Plaza de la Cultura en Santo Domingo.

Los visitantes al stand de la UNPHU tendrán la oportunidad de conocer cómo la ciencia y la tecnología están revolucionando el diagnóstico y tratamiento del Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.  También, disfrutarán de experiencias inmersivas utilizando tecnología de realidad virtual.

Durante los diez días de la feria, la UNPHU coordinará cinco charlas a cargo de diferentes especialistas. La primera tuvo lugar el viernes 8 de noviembre con la Dra. Daisy Acosta, directora del Banco Nacional de Cerebros (BNC-UNPHU), quien ofreció detalles sobre este innovador proyector, el único en su tipo en la región del Caribe.

El Dr. Héctor de Jesús Cortés y el estudiante de medicina Ciro Cabrera expusieron sobre los “Avances de los conectomas humanos y su análisis aplicando realidad virtual”.

En esta charla abordaron cómo las conexiones neuronales pueden ser mapeadas y estudiadas usando tecnologías avanzadas, con la finalidad de detectar de manera temprana enfermedades neurodegenerativas.

El programa de charlas continuó con el tema “La fabricación digital aplicada a museos y exposiciones”, a cargo del Arq. Alexy Cordones; y el martes 12 a las 11:30 a.m. con el tema “Avances tecnológicos modernos y sus implicaciones en el pensamiento social”, a cargo de los doctores Dulvis Daniel Mejía García y Balduino Raniero Acosta Pérez.

Finalmente, el sábado 16 de noviembre a las 10:00 de la mañana, el Dr. José Guillén, director de Proyectos Especiales de la UNPHU dictará la charla “Estudios neuropatológicos en el BNC-UNPHU”.

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Editoriales dominicanas revisan Ley del Libro y Bibliotecas

Santo Domingo, 12 nov.- Representantes de las editoriales dominicanas analizan hoy la ley 502-08 sobre Libro y Bibliotecas, con el fin de identificar limitaciones y debilidades que pudieran superarse con su actualización, teniendo en cuenta las necesidades y desafíos actuales.

El Ministerio de Cultura informó que este proceso de consulta continuará con reuniones por separado con otros miembros del sector, para concluir con una propuesta de renovación de la legislación vigente y la presentación de un nuevo proyecto de ley al Congreso Nacional a principios del próximo año.

Durante el encuentro, organizado por Nuevas Tierras Ediciones, su fundadora Mary Claudia Pérez compartió los resultados de un estudio realizado sobre la referida normativa y en bibliotecas del país, en el que identificó diversos vacíos y restricciones.

Entre estos mencionó la importancia de incluir en dicha ley los nuevos formatos de libros como los electrónicos, audiolibros y el cómic.

Además, destacó la importancia de contar en las bibliotecas con herramientas tecnológicas para garantizar el acceso al público y la actualización de las políticas de derechos de autor en relación con las plataformas digitales, entre otros aspectos.

Entre los temas tratados en la reunión figuran la necesidad de la formalización de las empresas del sector y las cargas impositivas que enfrentan entidades involucradas en el proceso de producción de un libro, pero que no están reconocidas como tales en el texto legal vigente.

Además de Mary Claudia Pérez, participaron en la mesa de discusión Jorge Pérez y Leorian Ricardo, de Moro Studio; Francis Santos, de Últimos Monstruos Editores (UME); Rafael Rodríguez, de Río de Oro Editores, y Roxanna Marte, de Cuenta RD.

El encuentro formó parte de la extensa programación de la XXVI Feria Internacional del Libro, que tiene lugar en República Dominicana hasta el 17 de noviembre próximo.

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Terremoto político y con réplicas sacude a la población de Haití

Puerto Príncipe, 12 nov.- La destitución del primer ministro provisional de Haití, Garry Conille, sacudió la escena política del país como un terremoto, y hoy comienzan a sentirse las réplicas.

La resolución tomada por el Consejo Presidencial de Transición (CPT) pone punto final a su trayectoria como jefe de Gobierno.

Esta destitución se filtró la víspera, al igual que el decreto que nombra a Alix Didier Fils como nuevo inquilino de la Primatura de la transición.

El documento fue firmado por ocho de los nueve presidentes-consejeros, excepto Edgard Leblanc, y se espera que el nuevo Jefe de Gobierno asuma su cargo en esta jornada.

Al mismo tiempo, Conille envió una carta al director general de la Prensa Nacional, Ronald Saint-Jean, para pedirle que no publicara en Le Moniteur la resolución adoptada por el CPT de poner fin a sus funciones como primer ministro, precisó el diario digital Le Facteur Haiti.

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Haití podría culminar 2024 con cinco mil personas asesinadas

Puerto Príncipe, 12 nov.- Haití podría culminar el 2024 con cinco mil personas asesinadas, pues hasta hoy están contabilizadas cuatro mil 900 entre enero y septiembre.

Esta cifra responde a la espiral de violencia que vive la nación caribeña, donde el 80 por ciento de la capital y zonas aledañas están bajo el control de las bandas criminales.

La Organización de Naciones Unidas también mostró preocupación por los focos de hambrunas, algo que desde 2022 dejó de verse en el país.

Haití tiene más 700 mil personas desplazadas por la violencia, más de la mitad de ellas son niños.

Los recientes hechos de violencia en Puerto Príncipe, provocaron el desplazamiento de otros 12 mil ciudadanos en las últimas semanas.

Agencias y organizaciones brindan de asistencia humanitaria, incluidos alimentos y dinero en efectivo.

El plan de respuesta a las necesidades humanitarias en Haití es de 684 millones de dólares estadounidenses, y actualmente está  financiado en un 43 por ciento, con tan solo 288 millones de dólares recibidos.

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RD es el campeón del Motocross de las Naciones Latinoamericanas

GUATEMALA.- El equipo representativo de República Dominicana formado por Franklin Nogueras (Open), Manny Mora (MX-1) y Darnell Lantigua (MX-2), se coronó campeón del Motocross de las Naciones Latinoamericanas corrido ayer domingo en la pista internacional Vastraxx, de San Miguel Petapa, Guatemala.

Los dominicanos, quienes se clasificaron en primer lugar el día anterior, en las tres mangas del evento final, corrida en conjunto de la siguiente manera, MX-1-MX-2, MX-2-Open y MX-1-Open, lograron la menor cantidad de puntos, 16, la competencia sumó a la inversa, según informó Carlos Finke, presidente de la Federación Dominicana de Motociclismo.

En la primera manga, el equipo dominicano, Manny Mora en MX-1 y Darnell Lantigua, MX-2, fueron los primeros con 10 puntos, Mora consiguió 3 y Lantigua 7, mientras que, en la segunda, Franklin Nogueras (Open) y Lantigua (MX-2), alcanzaron 6 tantos, con Nogueras en la máxima, 1 y Lantigua mejoró a 5, para seguir en la cima.

La manga final, con Nogueras en Open y Mora en MX-1, fue un espectáculo de inteligencia privilegiada, ya que, en los primeros 20 minutos aproximadamente, Mora se puso adelante mientras Nogueras le cuidaba la espalda muy cerca, pero su compañero perdía potencial y se puso al frente hasta el final, repitiendo un punto al ser el vencedor absoluto y Mora llegaba quinto, para 5, sumando 6 y llevar a la corona a su país, con 16 tantos.

La segunda posición correspondió al equipo de Bolivia, con 27 puntos, formado por los experimentados pilotos, Marco Antezana, Carlos Padilla y Walter Nosiglia, la tercera fue para Ecuador, con 34, compuesto por, Miguel Cordobés, Pedro Suárez y el líder latino, Andrés Benenáula.

Luego quedaron los equipos, (4) Costa Rica, con 41 puntos; (5) Uruguay, con 42; (6) Perú, con 45; (7) El Salvador, con 49; (8) México, con 52; (9) Guatemala A, con 59; (10) Honduras, con 65 y Guatemala B, con 76.

El evento fue supervisado y dirigido por personal de la Federación Internacional de Motociclismo/Latinoamérica (FIM/LA),

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Abadina garantiza la seguridad en séptimo juego serie final TBS

SANTO DOMINGO.- La Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional (Abadina) garantizó la seguridad de todo el público presente al séptimo y decisivo partido final entre los clubes Mauricio Báez y Bameso, en el TBS Distrito 2024, que tiene en disputa la Copa BanReservas.

El coronel (PN) Diego Pesqueira, presidente de Abadina, sostuvo a través de comunicado de prensa que se dispuso de un amplio despliegue policial y militar, junto a la seguridad civil, para que todo transcurra en un completo orden y surja un nuevo campeón distrital.

Pesqueira exclamó que “en nombre del Comité Ejecutivo de Abadina y del Comité Organizador, estamos totalmente agradecidos del apoyo e interés generado por los fanáticos en esta serie final entre dos grandes clubes del basket capitalino, cuyos ribetes de rivalidad ha trascendido a nivel nacional e internacional y en un acontecimiento sin precedentes en la historia”.

Informó que las boletas fueron aumentadas de precios, tanto en entrada general como en los palcos VIP (tabloncillo), pero también se limitará la cantidad de público que accederá a la instalación”.

Dijo el principal ejecutivo de Abadina que los nuevos precios serán de mil pesos en la entrada general y seis mil pesos en los asientos VIP, que serán exclusivamente vendidos para los abonados en todo el torneo.

Apuntó Pesqueira que “la venta de las boletas se hará exclusivamente a través de Uepa Tickets”.

“Buscamos menor cantidad de público que en los juegos anteriores para tener un mayor control sobre ellos”, señaló.

La final del TBS Distrito 2024, pactada al mejor de un 7-4, está empate 3-3 y el séptimo y decisivo partido se jugará este martes 12 del presente mes, a partir de las 8:00 de la noche, en la Casa Nacional del Voleibol Ricardo -Gioriver- Arias, del Centro Olímpico.

Indicó que este lunes se reunió el Comité Organizador, donde se tomaron todas estas decisiones en lo que concierne al juego de este martes, último del torneo.

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Multinacional canadiense Gildan celebra 20 años en R. Dominicana

SANTO DOMINGO.- GILDAN, multinacional canadiense líder mundial en la confección de prendas de vestir de uso diario, celebró su vigésimo aniversario de presencia en la República Dominicana.

La empresa se estableció en este país en 2004, y empezó a funcionar con una planta textil, en el municipio San Antonio de Guerra.

Luego abrió sus tres plantas de costura, ubicadas en los parques industriales de Las Américas, San Isidro y San Pedro de Macorís, generando más de 4,600 empleos directos en este país.

IMPACTO ECONÓMICO Y SOCIAL

La empresa tiene un impacto económico y social positivo, al desarrollar de forma paralela sus planes educativos, ambientales y comunitarios con sus inversiones, que ayudan al desarrollo de las comunidades donde opera.

ACTO DE RECONOCIMIENTO

El acto  por el 40 aniversario de su fundación a nivel global y 20 de operación en República Dominicana, estuvo encabezado por Juan Carlos Contreras, vicepresidente senior de Manufactura para América Latina.

Contreras dijo sentir orgullo de realizar esta celebración con  tantas personas que son ejemplo del sentido de pertenencia, lealtad y trabajo en equipo.

«Muchos pueden comprar maquinaria/equipo, pero es nuestra gente la que hace la diferencia”, expresó al referirse  a los 66 empleados con una antigüedad laboral de 20 años.

PROGRAMAS EN BENEFICIO DE SU PERSONAL

Vileika Ramírez, directora regional de Recursos Humanos, se refirió a los programas ejecutados en beneficio del personal, tanto en salud, seguridad, entrenamiento, como en formación, que superan las 60 mil horas cada año.

Puntualizó que en la última década GILDAN ha realizado más de 4,800 promociones internas y mencionó otros programas a favor de sus trabajadores como servicios de atención médica y psicológica.

agl/of-am

La próxima batalla del progresismo de EE.UU

POR LUIS DECAMPS BLANCO

En tiempos recientes, el Partido Demócrata en los Estados Unidos de América ha experimentado una transformación profunda que ha cambiado tanto su enfoque como su imagen pública. A partir de la era progresista, de la mano de Thomas Woodrow Wilson, el partido comenzó a girar y a dejar a un lado sus posturas radicales y conservadoras, orientándose hacia el activismo social y la reforma política en todo el país.

A partir de ese momento y, sobre todo, con la llegada al poder del presidente Franklin Delano Roosevelt, el partido demócrata fue conocido como el partido de la creación de empleo, la seguridad social, las reformas financieras enfocadas en el ciudadano, el apoyo a la agricultura, a los obreros, a los grandes movimientos sindicales y a la ampliación de los derechos laborales.

Era el partido que abordaba con valentía los temas sociales y económicos de mayor relevancia y que, a través del debate abierto, buscaba soluciones para mejorar el bienestar de los norteamericanos. Sin embargo, una tendencia creciente dentro del progresismo, particularmente con la salida del poder de Barack Obama, ha llevado al partido hacia una cultura en la que el debate se limita en favor de una sensibilidad extrema, y en la que las opiniones divergentes son percibidas como una amenaza a una ortodoxia política en constante evolución. Esta tendencia ha logrado alienar a una parte significativa del electorado, incluyendo a muchos que, sin serlo ni estar registrados como tal, se identificaban tradicionalmente como demócratas o con sus posturas.

La extraña dinámica entre los conceptos de «woke» y el tradicional «amor y respeto al prójimo» plantea preguntas profundas sobre la identidad y el propósito del progresismo en la sociedad norteamericana moderna. Los resultados electorales de las elecciones del pasado 5 de noviembre son una muestra de que este cambio ha dejado a muchos votantes con la sensación de que, en lugar de ser valorados y escuchados, se les menosprecia o se les impone una nueva forma de pensar sin oportunidad de disentir.

El Partido Demócrata, que en el pasado defendía la confrontación de ideas y la libertad de expresión, ha adoptado, en parte, una cultura de corrección política que desincentiva el debate abierto y liquida esa libertad. Las discusiones sobre temas sensibles -tratadas con sobriedad, sin insultos y moderadas estoicamente-, que antaño eran bienvenidas, ahora son vistas como peligrosas o potencialmente ofensivas.

Frases como «ese es un tema muy sensible, mejor no hablemos de eso» o «eso es ofensivo, no deberías decirlo ni repetir algo similar» ahora son comunes en cualquier círculo «progresista» cuando se intenta tener una conversación seria, ecléctica o que busca contrastar ideas. Este cambio ha llevado a una paradoja: el partido que se autodenominaba el defensor de los oprimidos y de los marginados ha construido una barrera ideológica que divide a su base y asfixia el discurso progresista moderado.

Esta transformación es, en cierto modo, una reacción comprensible a la polarización extrema en el ámbito político, así como a la creciente diversidad de ideas y experiencias que los demócratas intentan representar. Sin embargo, la consecuencia no deseada ha sido la instauración de un ambiente donde cualquier desvío, por mínimo que sea, de la línea ideológica dominante de esa facción del partido puede llevar a la exclusión inmediata o, aún peor, a la difamación, etiquetando a quienes disienten como intolerantes o reaccionarios, condenados al desprecio por no adherirse al dogma imperante.

Una anécdota reveladora se originó en el mismo centro de un «focus group» organizado por partidarios de Kamala Devi Harris luego de su debate de septiembre frente a Donald John Trump. El moderador le pidió a una votante definir a los candidatos presidenciales en una sola palabra. Para referirse a Trump, la votante lo describió con la palabra «loco»;  cuando le tocó hacerlo con Harris, el adjetivo que empleó fue «preachy», que puede traducirse como sermoneadora (con un tono moralista).

Finalmente, se le preguntó por quién había votado y respondió que sin pensarlo eligió a Trump, justificando su elección con una simple pero poderosa sentencia: «por lo menos [el] “loco” no me menosprecia». Esta respuesta encapsula, a juicio del suscrito, una frustración común entre cientos de miles de votantes que sintieron que, aunque la retórica de Trump era desmesurada, con tintes clasistas y no del todo cierta, percibieron en él un tipo de autenticidad que parecía ausente en los líderes demócratas, a quienes vieron y escucharon durante toda la campaña inclinados a moralizar y a tratar a la gente común con condescendencia.

La palabra «preachy» es fundamental para entender esta percepción. En los últimos años, los demócratas han sido vistos como un partido que promueve un estándar de pensamiento y comportamiento socialmente correcto y que, en ocasiones, juzga y reprende a quienes no lo cumplen. Para muchos, este enfoque ha creado un muro invisible entre los representantes demócratas y las clases trabajadoras, que sienten que sus experiencias y opiniones no son valoradas o, peor aún, son vistas con desprecio, asco y animadversión.

Desconexión

Por otro lado, en el último tramo de la campaña electoral se puso de manifiesto una profunda desconexión con las clases trabajadoras. El Partido Demócrata, que en el pasado luchó arduamente por los derechos de los trabajadores y las políticas de bienestar social, parece haber perdido absolutamente el norte en cuanto a ese delicado nicho.

Ese nuevo «progresismo», en su búsqueda por avanzar en temas de justicia social, ha comenzado a abordar causas más específicas y menos universales, dejando de lado problemas que afectan directa, realmente y en mayoría a las clases trabajadoras… temas tan vitales como la desigualdad económica, el desempleo y el costo de la vida.

Esta evidente desconexión ha permitido que el Partido Republicano capture a un sector significativo de la clase trabajadora. La retórica directa y a veces provocadora de Trump, por ejemplo, resuena con aquellos que se sienten ignorados o marginados por un sistema que perciben como demasiado preocupado por cuestiones de identidad de género, cuestiones raciales, asuntos de libertad sexual, y poco enfocado en su bienestar económico.

La crítica hacia esa clase de progresistas no radica en sus principios de justicia, sino en el hecho de que las políticas económicas, que deberían ser la base de la defensa de las clases trabajadoras, han sido relegadas a un segundo plano.

Para una gran parte del electorado, la percepción imperante es que los demócratas -como opción política- están más interesados en imponer una cultura «woke» que en resolver problemas prácticos y cotidianos. La lucha por la justicia social liberal, aunque fundamental, ha sido percibida por muchos como un sustituto de la lucha por la justicia económica, una percepción que, aunque no siempre es precisa, ha tenido un impacto real en las elecciones.

Estas realidades junto a la constante y no respondida acusación de que el progresismo representa una postura «débil», y «woke», está arraigada en la percepción de que la empatía y la tolerancia son ideales blandos que no abordan los desafíos reales del ciudadano común. Aquí radica la falla de esa ala del progresismo moderno: en su afán por imponer una visión de inclusión y respeto, ha olvidado que estos valores no pueden ser forzados.

Para muchos, el progresismo norteamericano ha perdido su capacidad de empatizar con el ciudadano y de ver a todos los individuos como iguales -a pesar de sus ideas, posturas-, no como alumnos a los que hay que corregir, sino como seres dignos de respeto en su propio derecho.

En su forma actual, el progresismo parece haberse alejado de sus principios básicos, dando prioridad a una versión de la justicia social que, en ocasiones, excluye y silencia en lugar de abrazar y escuchar. Para que exista posibilidad de recobrar las acciones y pensamientos progresistas auténticos -y con ello a los votantes moderados y «de centro», los líderes demócratas deben volver a su raíz filosófica y replantear sus políticas y la dirección de su camino hacia la justicia e igualdad. Deben retornar a su esencia, aquella donde el progresismo procura proteger los derechos de los individuos y promover el bienestar común, sin discriminar ni reprochar.

Deben volver al progresismo auténtico, cercano, y al que no ignora las realidades contemporáneas; al que es capaz de abrir el diálogo y no cerrarlo; de escuchar y no sermonear. Para recuperar esta esencia, es fundamental que los líderes progresistas recuerden que el verdadero cambio no proviene de imponer una visión desde arriba, sino de construir un consenso poco a poco y que incluya a todos los ciudadanos. Deben impedir que se pisoteen las opiniones disidentes, y hacer llegar el mensaje de que la empatía y el respeto no son signos de debilidad, sino herramientas poderosas para unir y sanar en una sociedad por demás fracturada.

Desafío crucial

El Partido Demócrata y el movimiento progresista norteamericano enfrentan un desafío crucial: recuperar la confianza de aquellos que se sienten abandonados, engañados y humillados. La narrativa del «woke» como debilidad ha sido utilizada eficazmente por los conservadores para socavar la legitimidad del progresismo.

Pero esta narrativa solo tiene éxito porque, en cierta medida, encuentra una base de verdad: ese «progresismo» ha dejado de lado a muchos de los mismos ciudadanos que intentaba defender. Si desean tener un impacto real y poder salir del estancamiento donde se encuentran, deben regresar a sus raíces de justicia social y de defensa de las clases trabajadoras, permitiendo el debate abierto y abandonando la tendencia a censurar.

En una época de tantos desafíos y de una natural «derechización», un progresismo auténtico y valiente es más necesario que nunca. Este progresismo no necesita ser «woke», necesita ser profundamente humano, dispuesto a escuchar y comprometido con el bienestar de todos. Solo entonces podrá convencer de que la empatía no es debilidad, sino la más profunda y poderosa de las fortalezas. Solo así el progresismo podrá reclamar su lugar como una fuerza ética y moral que defiende, no menosprecia, no impone criterios y que escucha en lugar de ordenar.

jpm-am

SALUD: Basura y vertederos

POR BIENVENIDO SEGURA

Si la acumulación irregular de basura o desechos sólidos no fuera un peligro para la salud y la vida de las personas, yo no invirtiera un solo segundo de mi tiempo para tratar el tema.

Pero sucede que no es así. Los basureros irregulares y los vertederos improvisados son fuente permanente de contaminación ambiental y hospedero de insectos y roedores que se convierten en vectores para la transmisión a niños y adultos de virus, bacterias, parásitos, hongos y otros patógenos.

El autor es médico. Reside en Santiago Rodríguez.

Estos almacenes de basura o desechos sólidos a cielo abierto se instalan ante la mirada indiferente del alcalde, concejales y lambiscones internos y externos de la alcaldía. Solo se concentran en la limpieza precaria del centro de la ciudad.

Pero el alcalde y los concejales no entienden el peligro que representa la acumulación irregular de basura y la formación de vertederos. Los basureros son verdaderos criaderos de vectores capaces de provocar brotes de gastroenteritis, salmonelosis, dengue, malaria, filariasis, leptospirosis, tétanos, meningococcemia, gripe, dermatitis, parasitosis, cólera, faringitis, hepatitis y un sinfín de enfermedades infecciosas que afectan la salud colectiva.

La razón es sencilla, pues se postulan a cargos electivos sin estar calificados ni capacitados para ejercer esas funciones. Estructuran un discurso y se presentan al electorado con alforjas repletas logrando persuadir a incautos que pululan en la masa partidaria y a no incautos que engrosan las elites de las formaciones políticas.

Esos pseudo paladines de la municipalidad desconocen la población a la que aspiran servir, número de familias, demografía, producción per cápita de desechos sólidos y por lo tanto no pueden elaborar planes para disponer finalmente con eficiencia y eficacia de la basura que se genera en el pueblo.

Los concejales o regidores en su mayoría, son hombres y mujeres sin ninguna capacidad. Solo acuden a las sesiones a husmear nichos de posibles negocios o en la búsqueda de beneficios particulares. Un ticket de combustible les basta a veces para hacerse cómplices de las malas acciones del o la incumbente municipal o distrital.

El trabajo en la alcaldía es simple si se tiene capacidad de gestión y voluntad de trabajar a favor de los munícipes, planificando y ejecutando acciones en coordinación con el liderazgo político, social y comunitario. Estructurando equipos con hombres y mujeres conocedores de los problemas y sus soluciones y que a la vez puedan proyectar a futuro la ciudad o el pueblo al que aspira la sociedad.

Ojalá algún día, alcalde y concejal se sinceren con sus electores, admitan su incapacidad para gestionar institucionalmente la alcaldía y se hagan asesorar o ayudar de buenos técnicos políticos. Otra opción es renunciar y dedicarse a una labor que puedan hacer bien. Para lo último hace falta dignidad.

jpm-am

El Presidente de la UDC espera Trump respete línea migratoria

SANTO DOMINGO.- El presidente de la Unión Demócrata Cristiana (UDC), Luis Acosta Moreta, saludó el triunfo de Donald Trump y consideró que su retorno al poder favorecerá a los dominicanos, en especial los migrantes.

Manifestó que para la República Dominicana, que busca avanzar en su desarrollo, es una salvación el retorno del recién electo presidente de Estados Unidos, y el Partido Republicano.

Apuntó que a pesar de ser acusado de excentricidades, Trump ha dicho muchas verdades y resuelto varias crisis.

“Se ha puesto (Trump) el traje de representante del sistema norteamericano, y vistas las interioridades de la vida dominicana, opinó, nos favorece que retorne al gobierno”.

 NI BIDEN NI HARRIS SON LA MEJOR OPCIÓN

Señaló que ni el presidente demócrata Joe Biden, ni su candidata a la presidencia  Kamala Harris, eran la mejor opción para este país, teniendo en cuenta los intereses dominicanos.

Dijo que están comprometidos en la apertura de la frontera dominicana para favorecer a Haití, y en la explotación minera de ambos estados.

Para Moreta, la atadura de Biden y Kamala a los Clinton y sus intereses económicos y sociales provocó que forzaran y trataran de imponer una política de libre migración de Haití a la República Dominicana.

Manifestó que a Biden y a los Clinton solo les importa el florecimiento de sus negocios con Puerto Príncipe y para ello pretenden la unión de ambas naciones caribeñas en una sola forma de gobierno.

 SUERTE DE DOMINICANA EN MANOS DE SUS NACIONALES

Advirtió que “la suerte de nuestro  país está en las manos de los dominicanos que siempre hemos luchado por nuestra sobrevivencia y porque se respete el derecho institucional y las libertades públicas”.

Recordó que las dos intervenciones militares norteamericanas aquí fueron dirigidas por presidentes demócratas.

agl