LA PAZ.- La sociedad boliviana está dividida en torno a Evo Morales. Quienes se oponen a que el presidente de Bolivia presente su candidatura para un cuarto mandato al frente del ejecutivo han intensificado sus protestas en los últimos días.
A las manifestaciones en varias ciudades del país se unió, este fin de semana, la acción protagonizada por los detractores del mandatario indígena en Santa Cruz de la Sierra, epicentro de las protestas en contra de Morales.
Durante varias horas mantuvieron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y cortaron las carreteras de la ciudad más grande de la nación sudamericana.
En La Paz, unos muestran su rechazo a la posible reelección del presidente mientras otros apuestan por su continuidad en el Gobierno, al que accedió en enero de 2006.
«El pueblo de La Paz siempre apoyará a nuestro gobierno porque con él ha habido diferentes cambios, muchos cambios. Los anteriores gobiernos neoliberales no nos tuvieron en cuenta, no se acordaron de los pobres. Por eso apoyamos a nuestro gobierno», afirma la mercader María Zárate.
Evo Morales quiere concurrir a las elecciones de 2019 y aspira a que, como autoridad electa, pueda buscar la reelección de forma indefinida. Pero un referéndum en 2016 le negó una reforma constitucional para eliminar el límite de dos mandatos consecutivos que establece la Constitución que él mismo promulgó.

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