La elección del doctor Jorge Asjana David como nuevo rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo para el período 2026-2030 marca el inicio de una nueva etapa para la academia estatal.
Los resultados de las elecciones universitarias y el reconocimiento público de su principal contendor, Radhamés Silverio González, evidencian una victoria contundente y un proceso democrático que fortalece la institucionalidad universitaria.
La UASD no es una universidad cualquiera. Es la Primada de América, el principal centro de educación superior pública de la República Dominicana y una institución que ha contribuido de manera decisiva a la formación de generaciones de profesionales, intelectuales y líderes nacionales. Por ello, cada proceso electoral universitario trasciende el ámbito académico y se convierte en un acontecimiento de interés nacional.
El triunfo de Asjana representa también la esperanza de miles de docentes, estudiantes y servidores administrativos que aspiran a una universidad más moderna, eficiente y conectada con los desafíos del siglo XXI. La expansión de la investigación científica, el fortalecimiento de la calidad académica, la transformación digital de los servicios universitarios y la vinculación efectiva con la sociedad figuran entre los principales retos que tendrá por delante la nueva gestión.
Sin embargo, gobernar la UASD implica mucho más que administrar recursos o dirigir procesos académicos. Significa construir consensos en una institución plural, diversa y profundamente democrática. La capacidad de diálogo, la transparencia en la gestión y la apertura a las distintas corrientes de pensamiento serán factores determinantes para el éxito del nuevo rectorado.
Resulta igualmente destacable la actitud asumida por los candidatos participantes en el proceso electoral. El reconocimiento oportuno de los resultados contribuye a consolidar una cultura democrática basada en el respeto a la voluntad mayoritaria y en la preservación de la estabilidad institucional. En tiempos en que la polarización afecta numerosos espacios de la vida pública, este comportamiento constituye un ejemplo digno de resaltar.
La comunidad universitaria ha hablado y ha depositado su confianza en una nueva dirección. Ahora corresponde al rector electo convertir esa confianza en resultados concretos. La historia demuestra que las universidades avanzan cuando logran combinar excelencia académica, innovación, inclusión y una visión estratégica de largo plazo.
La victoria de Jorge Asjana no debe interpretarse únicamente como un triunfo electoral. Es, sobre todo, un mandato para impulsar las transformaciones que demanda la universidad estatal y para fortalecer el papel de la UASD como motor del desarrollo nacional. Los desafíos son grandes, pero también lo es la oportunidad de dejar una huella positiva en una de las instituciones más emblemáticas de la República Dominicana.
of-am


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Una vergüenza que en la universidad donde me gradué, tengan los partidos politicos que decidir la elección de el rector y otras autoridades.
Es decir, en la UASD, un hombre/mujer con buena trayectoria, no puede ocupar una posición relevante, si los partidos politicos no lo/a apoyan.
Ese sistema, lejos de ser aplaudido, debe ser condenado.
Terminé primero que Asjana, y lo conozco, pero se une al «sistema».