ISLAS VIRGENES.- La historia del dominicano Teodoro Peña en las Islas Vírgenes, más conocido por sus clientes simplemente con Víctor, se remonta hace casi una década.
Cansado de trabajar duro en su natal Quisqueya sin conseguir la tranquilidad económica que anhelaba para él y su familia, decidió emprender viaje hacia los Estados Unidos.
Luego de explorar donde querían establecerse, saltaron en el mapa las Islas Vírgenes.
Así nació “Mi Casita” el 15 de septiembre del 2015. “Al comienzo lo que había aquí en este localcito eran don sillas. Pero hoy ya hemos forjado un nombre, la gente nos conoce”, cuenta el quisqueyano que ya está planificando su retiro.
“El próximo año me jubilo y me regreso para mi país, pero el restaurante sigue porque este es un negocio familiar”, asegura el quisqueyano de 70 años.
Peña se siente orgulloso de lo que ha conseguido. “Nosotros salimos de República Dominicana con una visión, con un propósito. Antes de venir acá yo trabajaba en Casa de Campo Hotel. Tengo 40 años de trabajar en el sector del turismo. Ahora ya estoy listo para disfrutar de nuestros logros”.
Al día de hoy ‘Mi Casita’ atiende un promedio de 100 comensales diarios. Aunque el menú se destaca por esa sazón dominicana, don Víctor complace el paladar de todos los clientes. “Si alguien me pide algo que no está en el menú, le digo que vuelva para prepararlo al día siguiente”.
Entre los platos preferidos de la clientela están el mofongo con camarón, pescado al coco y churrasco.


Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Casos de dengue ya superan a los de 2025 en mismo periodo
FP capacita a 2,400 abogados para fortalecer su estructura
UNIREMHOS gradúa otros 612 profesionales; 374 enfermería
Reinas del Caribe vencen a China en la Liga de Naciones
El “sueño dominicano” es irse (OPINION)
Reforma policial sin resultados
Estudiantes de RD participarán en programas en Kenia y EE.UU.
La ruta legal de un proyecto inmobiliario (OPINION)
El Cantor del Yaque y Juana Núñez (OPINION)


