Las palabras pueden ser letales como cualquier bala, cuchillo o veneno. Agredir o intentar asesinar a otro es un grave delito que acarrea responsabilidad penal; igualmente atacar con palabras el honor de una persona imputándole falsamente un hecho ilegal o vergonzoso (difamación) o con invectivas sin precisar algún hecho (injuria), según define el artículo 367 del Código Penal.
El prestigio, la buena fama, el honor, son bienes jurídicos intangibles e invaluables protegidos legalmente. Una sociedad donde no hay respeto a la honra ni se imponga éste judicialmente, involucionará al pretérito de duelos y venganzas. Por tanto, proteger judicialmente estos derechos cuya violación tipifica el Código Penal, es una cuestión de orden público.
Que comunicadores reclamen impunidad o la “despenalización” por “delitos de palabra”, es igual que un político que ruega lo exculpen por vender exoneraciones o permisos.
El daño no es porque sea de palabra o dinerario, sino la agresión o ataque contra un bien cuyo daño (usualmente irreparable) no puede resarcirse solo pecuniariamente. Difamar asesina o hiere reputaciones. Merece cárcel.
JPM

Trump elige a Susie Wiles como jefa del gabinete en Casa Blanca
Abinader entrega muelles en Río San Juan y Cabrera para la pesca
Primer Ministro Haití seguirá en Puerto Rico, su futuro es incierto
Trump asegura ni EEUU ni China frenarán el desarrollo de la IA
Dice hay mafia deportaciones, reclama más control migratorio
Presidentes de EEUU y China se reunieron hoy en Washington
RD endurece acciones contra lavado y migración irregular
Rutte ve «muy improbable» un ataque de Rusia contra la OTAN
POLONIA: Un sacerdote muerto y 4 heridos ataque a monasterio
ECUADOR: EEUU colabora en operativo red del Cartel Jalisco
BRASIL: Jair Bolsonaro pide al Supremo suspender su condena
La Policía recupera dinero y prendas caso Julián Oro Duro
Apresan a cuatro por la muerte de la esposa de Julián Oro Duro
